Los pediatras denuncian que hay compañeros que no tienen ni cinco minutos por paciente
La Asociación de Pediatría de Primaria nace para lograr «el mayor grado de salud» para sus pacientes Advierte del deterioro de la calidad asistencial y de la falta de medios En Albacete capital hay un pediatra por cada 1.300 menores de 14 años
DOLORES CARCELÉN/ALBACETE
Los pediatras denuncian que hay compañeros que no tienen ni cinco minutos por paciente
PACIENCIA. Imagen de archivo de una sala de espera./ LA VERDAD
¿QUÉ PIDEN A LA JUNTA?
1. Edad pediátrica: De 0 a 14 años.

2. Población asignada: El cupo óptimo debe estar en 800 niños.

3. Tiempos: El tiempo medio dedicado a cada paciente no debería ser inferior a 10/15 minutos y la presión asistencial no debería superar los 20 niños al día.

4. Programa para el niño con asma: Tres visitas anuales, 30 minutos en la primera y 20 en las sucesivas.

5. Cobertura de las ausencias: Sustitución plena de los pediatras.

6. Dotación de consultas: La Asociación reclama hasta 14 elementos para completar su instrumental.

7. Relación con Enfermería: Se considera necesaria la figura del profesional de enfermería dedicado a la pediatría.

8. Colaboración: Coordinación con la pediatría hospitalaria y las unidades de salud pública.

Otras reivindicaciones: Reformar la cartera de servicios, mayor participación y representación pediátrica en todos los niveles de las administraciones, mayor número de pediatras, revisar el sistema de retribuciones y fomentar las formación continuada, la docencia y la investigación.
Si de divide la veintena de pediatras que hay en Albacete capital entre la población menor de 14 años, el resultado escapa a todas las reivindicaciones de calidad asistencial: un facultativo por cada 1.300 habitantes. Pero para justificar las denuncias de la Asociación de Pediatría de Castilla-La Mancha no hace falta recurrir a las estadísticas, basta con asomarse a media mañana por un centro de salud como el Zona 4 o comprobar que en Almansa hay especialistas que atienden hasta 70 niños en una sola mañana. Esta situación, que atenta contra la motivación del profesional y contra la salud del paciente, ha llevado a los pediatras a unirse en torno a la citada asociación, que nació el año pasado con el objetivo de «conseguir una atención pediátrica digna y garantizar un adecuado estatus asistencial y laboral de los pediatras».

Y es que, mientras estos especialistas reclaman un cupo de 800 menores por facultativo, la realidad les lleva a controlar la salud de más de 1.500 en muchos de los casos. La asociación ya ha pedido a la Consejería de Sanidad que necesita entre 10 y 15 minutos por paciente y una presión asistencial media que no exceda de los 20 niños al día, al tiempo que reclama entre 20 y 30 minutos para el programa del niño sano y para los menores con problemas de asma.

Faltan especialistas

Sin embargo, a la hora de la verdad, «hay quien tiene que citar con un margen de menos de cinco minutos porque tiene un cupo un 40% superior al del resto de los compañeros». Así lo ponía de manifiesto ayer a este diario la doctora Beatriz Agustí, vocal por Albacete de la Asociación. En su opinión, faltan pediatras y también concienciación, ya que estos especialistas echan en falta el reconocimiento del equipo de Atención de Primaria y la reacción de una población que ha llegado a asumir que «la atención que se le presta es lo normal».

A lo largo de los próximos tres meses, la Asociación llevará a cabo un estudio, provincia por provincia, de la presión asistencial, para determinar dónde están los mayores problemas. El objetivo no es otro que «lograr el mayor grado de salud y bienestar» para los pacientes. No obstante, la Asociación entiende como una de sus obligaciones pedir a las administraciones que apliquen todos los recursos disponibles para alcanzar esta meta.

No hay que olvidar que el pediatra es un facultativo que ha superado una carrera universitaria y cuatro años de especialidad, de ahí que no pueda quedarse como mero espectador mientras ve «un lento pero progresivo deterioro que impide asegurar unos niveles mínimos de calidad asistencial». «Los profesionales pediatras -insiste la Asociación- estamos sufriendo este deterioro, nos sentimos abandonados y con unas escasas expectativas de mejora».

Las propuestas de mejora de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de Castilla-La Mancha, que remitió el mes pasado a la Consejería de Sanidad, pasan por reducir el cupo de niños asignado a cada pediatra y por mejorar desde el material de trabajo hasta las retribuciones y la formación. En este punto, hay que tener en cuenta que los pediatras de Albacete tienen un peso añadido a su ya sobrecargada jornada laboral, ya que la mayoría de estos especialistas colaboran en la formación de los Médicos internos Residentes (MIR).

Las revisiones

El caso es que los pediatras reclaman atender a todos los niños de 0 a 14 años, pero aumentando la plantilla de profesionales, ya que lo recomendable sería que cada especialista viese a diario a una veintena de niños, a los que dedicaría, como mínimo, diez minutos. Como ejemplo, bastaría con pensar en lo que supone una revisión a un recién nacido -nacen unos 3.000 niños al año-, ya que sólo con desnudarlo y vestirlo se pueden perder esos diez minutos. Por este motivo, los pediatras piden media hora para las revisiones del programa del niño sano y para enfermos crónicos como los niños con asma.

En opinión de la Asociación, la Administración tiene que responder a las realidades sociales que rodean a cada centro de salud, de ahí que pida nuevas plazas de pediatría en zonas que por su elevado desarrollo o características especiales soporten una presión asistencial superior a 20 pacientes al día. También reivindica este colectivo la importancia del profesional de enfermería dedicado a esta especialidad.

Pero detrás de todas estas reivindicaciones está, en primer término, el paciente. Hasta el momento no se han registrado problemas graves porque el pediatra siempre ha respondido. Si una madre llama a primera hora de la mañana de un jueves al centro de salud porque su hijo, de dos años y con una enfermedad crónica, ha pasado la noche con fiebre alta, se encuentra con que no le dan cita hasta el lunes. Al vivir en un pueblo, a la madre sólo le quedan dos opciones o coger el coche y dirigirse a UrgenciaS o acudir a su pediatra sin hora. Al final, la ética del médico puede más que la presión asistencial.

 

Noticia extraída de laverdad.es del 28/02/07