| Acne
- ¿Qué es?
- ¿Cómo se forma?
- ¿Cómo se trata?
Es la obstrucción de los poros u orificios de las glándulas
sebáceas por la formación de unos tapones o comedones
(puntos negros o puntos blancos). Eso hace que se acumule la grasa
y ocasionalmente se infecten, produciéndose pus en su interior.
Al acné también se le llama espinillas o granitos.
Estas lesiones se producen en la cara, el cuello, el pecho, la espalda,
los hombros e incluso en la parte superior de los brazos.
La mayoría de los adolescentes padecen de alguna forma de
acné. Existe un tipo de acné del recién nacido,
normalmente muy benigno, que desaparece por sí solo en semanas
(acné neonatal). Un niño puede presentar espinillas
aisladas a cualquier edad. El acné a menudo desaparece con
el paso del tiempo, sin necesidad de tratamiento. Aunque en la mayoría
de los casos es un problema leve, puede resultar molesto. Para un
adolescente para quien el aspecto físico es sumamente importante,
la presencia de unas cuantas espinillas puede convertirse en un
auténtico drama. En las formas más graves se producen
protuberancias más profundas (quistes y nódulos).
El acné sin tratar puede dejar marcas en la piel e incluso
en los casos más graves conducir a la aparición de
cicatrices serias y permanentes.
Las hormonas masculinas, que se encuentran tanto en el hombre como
en la mujer, aumentan durante la adolescencia (pubertad), estimulando
y agrandando las glándulas sebáceas de la piel (en
raras ocasiones el acné puede deberse a un desequilibrio
hormonal). Estas glándulas se encuentran en mayor número
en la cara, la parte superior de la espalda y el pecho, zonas donde
suele aparecer el acné. Las glándulas sebáceas
están conectadas a un canal piloso llamado folículo.
En ellas se fabrica una sustancia grasienta llamada sebo, que llega
a la superficie de la piel a través de la abertura que el
folículo (poro) posee a ese nivel. El aumento del sebo hace
que las células del revestimiento folicular se renueven más
rápidamente y se aglutinen formando un tapón o comedón
en la abertura del folículo piloso. En esa mezcla de grasa
y células presente en el folículo, crecen bacterias.
Estos microorganismos producen agentes químicos que estimulan
la inflamación y causan una ruptura en la pared del folículo.
El sebo, las bacterias y las células epidérmicas se
derraman en la piel provocando enrojecimiento, hinchazón
y pus: un granito o espinilla.
La limpieza
La parte negra de un "punto negro" no es suciedad, sino
que se trata del sebo seco y las células dérmicas
desprendidas en las aberturas de los folículos pilosos. Para
el cuidado normal de la piel, ha de lavarse la cara con jabón
y agua tibia dos veces al día. El acné no es provocado
por la suciedad. Si efectúa la limpieza demasiado a menudo
o en forma demasiado vigorosa, ello podrá empeorar el acné.
También se recomienda lavarse el pelo regularmente. Los cabellos
grasos deben lavarse con más frecuencia.
Los adolescentes varones que necesiten afeitarse y que tengan acné,
deberían probar tanto la máquina eléctrica
como la maquinilla de hoja para comprobar cuál les resulta
más cómoda. Previamente al afeitado con maquinilla
conviene ablandar la barba con agua tibia y jabón antes de
aplicar la crema de afeitar. Para evitar que se produzcan cortes
sobre las espinillas, se deben rasurar lo más suavemente
posible. Deben afeitarse solamente cuando sea necesario y siempre
utilizando una hoja de afeitar afilada. No se han de compartir los
utensilios de afeitar.
La dieta
El acné no es provocado por los alimentos. Aunque los dermatólogos
tienen diferentes opiniones sobre este punto, hay algo seguro: ninguna
dieta por estricta que sea va a curar el acné por sí
sola. No obstante, si hay ciertas comidas que parecen empeorar el
acné de un adolescente en particular, entonces debe tratar
de evitarlas. Pero con cautela a la hora de establecer conclusiones,
ya que el acné puede mejorar o empeorar por sí solo.
Siempre es importante seguir una dieta equilibrada, especialmente
durante la época de crecimiento acelerado que es la pubertad.
La exposición a los rayos solares
El bronceado puede ocultar el acné, pero los beneficios
son temporales. Debido a que los rayos solares provocan el envejecimiento
de la piel y pueden causar incluso cáncer de piel, no se
debe abusar del sol ("achicharrarse al sol") ni utilizar
lámparas solares. Debe emplearse un filtro solar que no sea
graso, como un gel o una loción. En algunos casos el Sol
empeora el acné.
Los cosméticos
Las chicas que usen una base líquida o un humectante, han
de buscar una poco grasienta y que no sea solamente hecha a base
de agua. Deben elegirse productos que no produzcan comedones. El
maquillaje se retirará todas las noches con agua y jabón
suave.
Una loción para el acné coloreada con el mismo tono
de la piel y que contenga peróxido de benzoilo, ácido
salicílico o sulfúrico, puede ocultar las imperfecciones
de la piel sin riesgos. Los polvos mezclados con un producto no
graso también resultan efectivos para cubrir la cara. Debe
protegerse la cara cuando se aplique laca o gel en el cabello.
El objetivo del tratamiento del acné es desbloquear el folículo
sebáceo atascado, previniendo la formación de nuevas
espinillas, controlar la infección y disminuir la formación
de quistes y cicatrices.
El tratamiento variará de acuerdo con el tipo de acné.
Ocasionalmente podrá producirse una erupción parecida
al acné debida a otra causa, como el maquillaje o las lociones
o debido a la medicación que se ingiere. Es importante ayudar
al médico informándole de los productos que se ponen
en la piel y de la medicación que se está tomando.
El control del acné es un proceso constante. La mejoría
requiere tiempo. Si el acné no mejoró después
de 6 a 8 semanas de tratamiento, quizás deba efectuarse algún
cambio en el mismo. Independientemente de cuáles sean los
tratamientos que hayan recomendado a su hijo, deberá continuar
con un cuidado adecuado de la piel hasta que la tendencia a la presencia
de acné haya pasado. No existe una cura instantánea
ni permanente para el acné, pero éste es controlable
y el tratamiento adecuado puede prevenir la aparición de
cicatrices.
El adolescente debe evitar apretar, rascar, presionar o reventar
sus espinillas. Cuando se aprietan los granitos puede provocarse
un mayor enrojecimiento, hinchazón o inflamación,
todo ello acompañado de la presencia de cicatrices.
Muchas de las lociones y cremas para el acné que se venden
sin receta médica ayudan en los casos de acné leve.
Sin embargo, algunas pueden resecar la piel si se usan demasiado
a menudo. Si se utilizan estos productos deben seguirse las instrucciones
cuidadosamente.
Suelen usarse cremas geles o lociones para aplicar en la zona afectada.
Las más usadas tienen ácido de vitamina A (ácido
retinoico) o peróxido de benzoilo. Son agentes que ayudan
a desbloquear los poros y reducir las bacterias (desinfectantes).
Estos productos pueden provocar sequedad, irritación y descamación.
A veces hay que utilizar concentraciones bajas al comienzo o dejarlos
en la piel poco tiempo. El pediatra interesado o el dermatólogo
instruirán sobre el uso correcto de los mismos y cómo
enfrentarse a los efectos secundarios que se puedan presentar.
También se utilizan antibióticos que se aplican sobre
la piel. Éstos se emplean en casos de acné en los
que hay infección leve.
El médico podrá abrir los granos o eliminar los puntos
negros y puntos blancos. Cuando existen grandes bultos rojos (quistes),
el dermatólogo podrá inyectar cortisona directamente
en el bulto para ayudar a que desaparezca.
Los antibióticos que se ingieren por la boca, como las tetraciclinas
o la eritromicina, se prescriben con frecuencia para los casos moderados
o graves, especialmente cuando hay gran presencia de acné
con componente infeccioso en la espalda o en el pecho. Los antibióticos
reducen las bacterias en el folículo y también pueden
disminuir directamente el enrojecimiento de la piel. Cuando se toman
antibióticos orales pueden aparecer infecciones genitales
provocadas por un hongo. Si esto se produce, debe suspender la medicación
y ponerse en contacto con su pediatra para tratar tal infección.
Las jóvenes que toman pastillas anticonceptivas pueden notar
una mejoría significativa en su acné, y estas pastillas
a veces se utilizan para el tratamiento. Los antibióticos
orales pueden disminuir la efectividad de las pastillas anticonceptivas.
Esto es poco frecuente aunque posible, especialmente si se aprecia
un aumento del sangrado durante la menstruación.
En los casos de acné grave pueden utilizarse otros fármacos.
Éstos pueden incluir hormonas femeninas o una medicación
que disminuya los efectos de las hormonas masculinas.
Hay otra medicación oral, la isotretinoína, que se
utiliza a veces para los casos de acné grave que no haya
respondido a otros tratamientos previos. Los pacientes que utilicen
isotretinoína deben informarse de los efectos secundarios
de este fármaco. Es absolutamente necesaria la prevención
frente a un posible embarazo, ya que el fármaco provoca serios
defectos en el feto si es ingerido durante el embarazo.
En el caso de que se presenten cicatrices, también éstas
tienen tratamiento. Los dermatólogos pueden tratarlas con
una serie de métodos. Estos incluyen el láser, la
dermoabrasión, el descamado químico ("peeling")
o la electrocirugía, la aplicación de colágeno
intradérmico, productos de relleno o grasa, microescisiones
o incluso injertos localizados.
Esta sección ha sido elaborada
por Juan José Delgado. Pediatra de Atención Primaria
Servicio Gallego de Salud |