| Adopcion
- La llegada del hijo
- La adaptación
- Los antecedentes
- La comunicación
Los niños adoptados son hijos con características
especiales : muy deseados , llegan después de múltiples
vicisitudes y habitualmente no son recién nacidos .En los
últimos años , la mayoría de los niños
adoptados proviene de otros paises, ya que en España hay
pocos niños susceptibles de una adopción , debido
a la mejoría de las condiciones sociales en general .Esta
adopción generalmente es “visible” en los casos
en donde existe diferencias racial , y tiene la connotación
positiva de facilitar la normalización y evitar el ocultismo
que existía en épocas anteriores , en torno a la adopción
Este momento que todos los padres imaginan como un momento de gran
ilusión ,y que habitualmente es asi, algunos padres lo experimentan
con sensaciones depresivas : tristeza , irritabilidad, disminución
del interés por algunas actividades, aumento o descenso de
peso, insomnio o exceso de sueño, sentimientos de culpabilidad,
dificultades para concentrarse ….
Generalmente la depresión postadoptiva
no requiere tratamiento : suele ser un fenómeno pasajero
, pero real, y hasta cierto punto entendible que se produzca un
"bajón" . Influyen factores diversos : para unos
se remueven aspectos no elaborados con respecto a la esterilidad,
para otras la realidad del día a día no se asemejará
a las expectativas creadas, especialmente si el niño adoptado
es mayor o requiere cuidados especiales ,a veces hay que hacer un
paréntesis profesional, un ajuste de las necesidades familiares,
…etc
Algunos consejos para prevenir esta depresión
serían :No desarrollar ideas preconcebidas sobre el período
de ajuste familiar tras la llegada del niño. No olvidar que
es una etapa de transición, en la que todos los miembros
de la familia se ven involucrados. Crear un vínculo lleva
tiempo, y como otros padres debemos poder enfrentarnos a la fatiga,
la enfermedad, el stress, y al desafío que representa la
paternidad. No aislarse, ni encerrarse en casa; los amigos, la familia
y los vecinos pueden ayudar en las tareas domésticas, para
poder así centralizar el foco en el acoplamiento con el niño.
No descuidar la relación de pareja, ni siquiera por la crianza
de un hijo.
En caso necesario, no dudar en consultar
con su médico si los síntomas depresivos alteran el
normal funcionamiento diario
En un primer momento, el niño
adoptado actúa como si quisiera olvidar y borrar todo lo
que ha vivido en su pasado. Le urge superar las huellas del abandono
vivido para intentar la construcción de una nueva historia,
incluso los niños mayores, no quieren oír hablar de
las cosas o personas que acaban de dejar. Se produce una especie
de "luna de miel" entre padres e hijos que resulta fundamental
para la creación de un nuevo vínculo .
Algunas veces el niño se vincula
antes con uno de los padres ( más frecuentemente la madre
) y tiene dificultad de relacionarse con el otro; puede ocurrir
por ejemplo , si en el hogar u orfanato de procedencia no existió
nunca la presencia del otro sexo entre los cuidadores. En esta primera
etapa, los niños, pueden presentar comportamientos similares
a los de un bebé: piden caricias, besos... necesitan ser
el único objeto de atención de sus padres .
En algunos casos, el hecho de haber vivido
sucesivas vinculaciones a diferentes adultos que han pasado por
su vida pueda hacer que se muestren, en principio, más reacios
a dejarse querer, más desconfiados en brindar su cariño
o excesivamente sociables, con un afecto indiscriminado
Posteriormente, tras un tiempo variable
para cada niño, se inicia la etapa de rebelión, que
pone a prueba a la familia y su capacidad para contener los impulsos
del niño. En este punto entender su pasado, nos ayuda a explicar
su presente

La nueva familia no puede olvidar que
en la historia personal de su hijo siempre hay un abandono, y que
la familia biológica ocupará un lugar real o imaginario
que puede ser recordado, reelaborado, revivido o fantaseado, en
función de múltiples circunstancias. Muchas veces
son los adultos de la nueva familia los que ponen palabras peyorativas
a este hecho, pudiendo estimular o incluso generar recuerdos negativos
, pero habitualmente la relación con la nueva figura materna
, y familia en general, puede y debe ayudar a modificar positivamente
la elaboración de estos hechos específicos de su biografía
.
Nos cuentan los psicólogos , que
por muy adversas que hayan sido las experiencias vividas con anterioridad,
el niño tiende a pensar que él ha sido el causante
del abandono, y por lo tanto, imagina que en cualquier momento será
abandonado nuevamente porque no es digno de cariño: por eso
pone a prueba a su nueva familia con conductas desafiantes ... y
espera comprobar el resultado.
Algunos momentos pueden ser especialmente
proclives a reactivar ,casi siempre de forma inconsciente, experiencias
anteriores : momentos de afrontar sentimientos de dolor , pérdida
ó separación ( muerte de un ser querido, a veces de
una mascota , …), establecimiento nuevas relaciones afectivas
( inicio de escolarización , cambio de domicilio…)
o desarrollo de su autoestima e identidad ( críticas, regañinas
…) .
Estas situaciones, a una edad en la que
es normal que no posean las habilidades intelectuales suficientes
para identificarlos y verbalizarlos , puede manifestarse en forma
de conductas regresivas o negativas: Problemas de atención,
hiperactividad, impulsividad. Conductas oposicionistas, agresivas
, mentiras/robos, irritación-frustración, Rabietas,
o cambios de humor ,Dificultades para expresar afecto. Conductas
sexuales exageradas. Trastornos alimentarios y del sueño
Regresiones (pedir que lo acunen, alteraciones del control de esfínteres,
etc.). Actitudes de protección o agresividad hacia los demás
niños. Posibles movimientos estereotipados (succionarse el
dedo, acunarse, balanceos...)Entender esto, es parte de la solución
de los problemas
De forma “preventiva “ es
conveniente hablar de sus orígenes y normalizar sus antecedentes
desde el principio de su llegada al hogar , sin agobios , sin estar
continuamente hablando de ello , como tampoco una madre biológica
está todo el día comentando lo traumático que
fué el parto . Anticiparse a sus preguntas en momentos oportunos,
huyendo de respuestas erróneas y manteniendo un diálogo
desde las primeras preguntas, desde los primeros recuerdos , que
continúe toda la vida. En este sentido, es importante:
- Tomar con seriedad cada pregunta y detectar claramente qué
quiere saber el niño .Cuanto más pequeño
sea , menos cuestionamientos concretos suelen hacer .El clásico
“porque” de un niño de dos años , no
indica muchas veces más que “quiero continuar hablando
“.En un niño mayor , requerirá respuestas
concretas
- No evitar la verdad . Decir la verdad significa comenzar por
una respuesta sencilla, ajustada a la realidad y a la edad del
niño, e ir aumentando la complejidad de la información
a medida que el niño va creciendo. Los hijos adoptivos
son muy sensibles con las promesas, las mentiras, los secretos
y la honestidad.
- No dar todos los detalles : el niño puede asustarse
frente a la información que no es capaz de manejar .Recibir
más información que la que puede procesar, sólo
favorece la confusión .
- Tratar de emplear palabras que él use habitualmente
y acompañar la explicación con algún ejemplo
cercano al niño.
- Incluir la posibilidad del "no sé", o "me
cuesta explicarte" .Ofrece una imagen sincera y abierta de
los adultos (….¡ y una salida para los padres en momentos
de agobio ! )en donde el niño se sentirá más
cómodo que frente a unos padres que supuestamente todo
lo saben y todo lo pueden
- Procurar mantener un recuerdo positivo de su país ,
incluso hacer comidas típicas, estudiar costumbres …
, sobre todo en el caso de niños mayorcitos .Lo contrario
sería una deslealtad a sus orígenes, como si quisiéramos
borrar su pasado…que es lo único que poseía
Esta sección ha sido elaborada
porCarmen Martínez González y Fernando Sánchez
Perales .Pediatras (EAP de San Blas .Parla Madrid )

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