| Apendicitis
- ¿Qué es?
- ¿Qué síntomas presenta?
- ¿Cómo se diagnostica?
- ¿Cómo se trata?
- ¿Cuándo consultar?
La apendicitis es la inflamación del apéndice, un
órgano de función no conocida y aspecto de gusano
o dedo que se encuentra en la unión entre el intestino delgado
y grueso, en la zona inferior derecha del abdomen, cerca de la ingle.
Las causas que la producen no están claras. A veces, se
debe a una obstrucción del apéndice con restos de
comida, pero en otras ocasiones está relacionada con infecciones
digestivas.
La apendicitis puede aparecer a cualquier edad, aunque es más
frecuente entre los 10 y los 30 años. En estas personas los
síntomas clásicos son dolor abdominal, vómitos
y fiebre. El dolor suele iniciarse en el centro del abdomen, alrededor
del ombligo, pero poco más tarde se desplaza hacia la región
inferior derecha, más cerca del lugar donde se encuentra
habitualmente el apéndice. Una vez que comienza el dolor,
el niño con apendicitis suele tener algo de fiebre, pérdida
de apetito, náuseas y vómitos, siendo frecuente que
el dolor abdominal comience antes que estos últimos.
A medida que la enfermedad avanza, el niño puede tener dolor
al caminar, al moverse o al presionar esa zona del abdomen -aunque
suele ser más intenso aún al dejar de ejercer presión-
y tiende a quedarse quieto, con frecuencia tumbado sobre uno de
los lados y con las piernas encogidas sobre el abdomen.
En los niños más pequeños, en los que es menos
frecuente la apendicitis, los síntomas pueden ser más
difíciles de identificar, presentando, en ocasiones, sólo
vómitos y el abdomen distendido.
La apendicitis se sospecha por los síntomas que presenta
el niño y una adecuada exploración sobre todo del
abdomen. Si se piensa que hay una inflamación del apéndice,
puede ser útil completar el estudio con algunas pruebas:
análisis de sangre, orina, radiografía y/o ecografía
del abdomen, etc. Lamentablemente no hay ninguna que permita asegurar
el diagnóstico en todos los casos. La "prueba"
más orientadora y la que finalmente va a determinar la derivación
al cirujano es la palpación abdominal.
El tratamiento es la cirugía, realizando una intervención
para extirpar el apéndice (apendicectomía). Es necesario
hacerlo así, porque si no se trata, la enfermedad puede avanzar,
produciendo perforación del apéndice y una infección
más grave que puede ser localizada (absceso) o generalizada
(peritonitis).
También es preciso tratar con antibióticos por vía
intravenosa y permanecer unos días ingresado hasta conseguir
la recuperación.
La única prevención posible de la enfermedad es la
extirpación del apéndice (sin que haya apendicitis)
que se realiza, de manera profiláctica, durante otras intervenciones
quirúrgicas de la cavidad abdominal.
El dolor abdominal y los vómitos son corrientes en los
niños. La causa más frecuente son las infecciones
gastrointestinales, causadas por virus, pero debemos sospechar que
el cuadro que presenta un niño es apendicitis y consultar:
Cuando se observe el cuadro típico de dolor abdominal intenso
y continuo, especialmente si se localiza en el cuadrante inferior
derecho del abdomen, acompañado de vómitos y fiebre
moderada.
Cuando el estado del niño empeora progresivamente, a pesar
de seguir las recomendaciones habituales para los casos de vómitos
y/o dolor abdominal.
Esta sección ha sido elaborada
por Manuel Merino Moína y Juan Bravo Acuña, pediatras
Centro de Salud El Greco (Getafe), INSALUD-Madrid

|