| Caries
dental
- ¿Qué es la caries dental?
- ¿Por qué se produce?
- ¿A qué edades es más frecuente?
- ¿Cómo se diagnostica?
- ¿Cuál es el tratamiento?
- ¿Cómo puedo prevenirla?
La caries es una enfermedad destructiva de las estructuras del
diente y es también una de las enfermedades más frecuentes
de la especie humana
En el desarrollo de la caries influyen tres factores de riesgo:
- Los azúcares de la dieta.
- Las bacterias de la boca.
- La existencia de dientes susceptibles o predispuestos.
Además, se necesita la colaboración de un cuarto
factor, el tiempo, que es indispensable para que los otros factores
actúen
Como decíamos, para que se desarrolle la caries se necesita
el factor tiempo, por lo que cuanta más edad tenga un niño,
más probabilidades tendrá de presentar caries. No
obstante, en la dentición temporal o de leche, puede desarrollarse
un tipo de caries particularmente extensa, que afecta prácticamente
a todos los incisivos (o paletos) y que suele presentarse en niños
alimentados durante largo tiempo con biberón o bien por el
uso de chupetes mojados en miel o azúcar
Inicialmente, la lesión se manifiesta como un cambio de
color (oscuro o blanquecino) en el esmalte del diente. Cuando la
lesión progresa, aparece pérdida de sustancia y socavación
del esmalte, lo cual da un aspecto de mancha grisácea. Finalmente,
el esmalte se rompe y la lesión se hace fácilmente
detectable.
Cuando la caries afecta sólo al esmalte, no produce dolor.
Si la lesión avanza y llega al tejido interior del diente,
es cuando aparece el dolor, que a veces es intenso y se desencadena
al tomar bebidas frías o calientes. A medida que la infección
progresa, se produce el paso a los tejidos blandos que rodean el
diente, apareciendo el flemón que buscará salida hacia
el exterior a través de la encía.
El tratamiento debe ser aplicado por el odontólogo o el
estomatólogo y se basa en tres puntos básicos:
- El control de la infección.
- La remineralización de los tejidos.
- El tratamiento de las complicaciones.
Hemos visto cómo en el desarrollo de la caries influyen
varios factores. Algunos de ellos no se pueden modificar (como la
susceptibilidad individual), pero sobre otros sí se puede
actuar. Existen diversas medidas preventivas que vamos a tratar
de exponer. En cualquier caso, conviene tener presente que el mejor
tratamiento es la prevención, y que ésta debe empezar
a aplicarse desde los primeros meses de vida de los niños.
- Medidas dietéticas. Tienen como misión disminuir
la materia prima (azúcares) sobre la que actúan
las bacterias. Las medidas a aplicar incluyen:
- Disminuir la frecuencia de exposición a azúcares,
en lugar de reducir la cantidad total de los mismos.
- Evitar alimentos que se peguen a los dientes (chicles, caramelos
blandos, etc.), por su permanencia prolongada en las superficies
masticatorias.
- Evitar el uso de sacarosa. Utilizar, en su lugar, xilitol
y sorbitol que desarrollan una flora bacteriana con menor
capacidad de producir caries.
- En los lactantes, evitar el contacto prolongado de los dientes
con la tetina de los biberones (no más de 15-20 minutos
por toma). Evitar biberones nocturnos o en la siesta.
- No endulzar chupetes con miel o con azúcar y no ofrecer
zumos de frutas en biberón.
- Promover la ingesta de alimentos ricos en fibra (manzana,
zanahorias, etc.).
- Higiene dental. Los padres han de asumir la responsabilidad
de la higiene bucal hasta que el niño adquiera suficiente
destreza. Se emplearán dos técnicas:
- Cepillado dental. Debe iniciarse tan pronto como aparezcan
los primeros dientes. Se utilizará un cepillo dental
apropiado para niños y se seguirá una técnica
correcta. No es recomendable emplear pasta dental fluorada
en menores de 5-6 años, por la tendencia a tragarla
que tienen los niños a esas edades.
- Hilo dental. Es útil para eliminar la placa interdental.
- Fluoración. Es la medida más eficaz en la lucha
contra la caries. El flúor se almacena en los dientes desde
antes de su erupción y aumenta la resistencia del esmalte,
remineraliza las lesiones incipientes y contrarresta la acción
de los microorganismos responsables de la caries.
El flúor se administra de dos formas:
- Vía general:
- Fluoración del agua de consumo. Es el método
más eficaz, barato e inocuo. Produce una disminución
de la incidencia de caries de hasta el 50%. Es lo que
recomienda la OMS.
- Suplementación individual. Es segundo mejor método,
después de la fluoración del agua de consumo.
Las dosis que se deben emplear dependen del flúor
del agua potable y de la edad de cada niño. Los
suplementos se recomiendan desde los 0-6 meses de edad
hasta los 13-16 años.
- Vía local: el flúor local o tópico
es compatible con suplementos fluorados a partir de los 5-6
años de edad. Además de los dentífricos
fluorados, se dispone de colutorios para uso diario o semanal.Dado
que existen múltiples formas de administrar flúor
a los niños, es conveniente consultar con el pediatra
cuál debe ser la mejor opción para cada niño.
- Resinas y selladuras. Aplicadas por profesionales, son la medida
más eficaz para evitar las caries de fositas y fisuras
de las superficies de oclusión. Aquí podemos incluir
también las fluoraciones aplicadas en las consultas de
odontólogos y estomatólogos.
Esta sección ha sido elaborada
por Maria Fernández Francés (pediatra)

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