| Dolor
de cabeza (cefalea)
- ¿Qué importancia tiene y dónde
se origina?
- ¿Es frecuente que los niños la
padezcan?
- ¿Cómo se diagnostica una cefalea?
- Tipos de cefalea más frecuentes.
- ¿Cuáles son los síntomas
de alarma ante una cefalea?
El dolor de cabeza o cefalea puede tener múltiples orígenes
y, aunque con mucho lo más habitual es que se deba a procesos
banales, es conveniente tener presente que puede ser el primer síntoma,
aunque no el único, de enfermedades más graves, como
meningitis, encefalitis o tumores cerebrales.
La cefalea, cuando es repetitiva (recurrente) puede alterar de
forma importante la vida del niño o adolescente e incluso
repercutir en su rendimiento escolar.
El dolor de cabeza no se origina en el cerebro, sino en las estructuras
vecinas, cómo las arterias craneales y extracraneales, las
venas intracraneales, los nervios craneales y espinales, las meninges,
los músculos craneales y cervicales, los senos paranasales,
la nariz, los dientes, la piel, etc.
Las cefalea se puede dar en cualquier edad, incluso en el lactante,
siendo más difícil su diagnóstico por la dificultad
de expresión. A veces sólo se advierte irritabilidad
o rechazo del alimento.
Parece que es el más frecuente de todos los dolores que
se pueden dar en el niño. Últimamente parece que aumenta
su frecuencia por el estrés y por las condiciones ambientales.
Las cefalea pueden presentarse de forma diferente según
sea la causa que la origina, la estructura anatómica que
la desencadena y la evolución en el tiempo (aguda, subaguda
o crónica), la cefalea puede tener diferentes características.
- Las agudas: principalmente causadas por la fiebre, infecciones
sistémicas, otitis, sinusitis y los traumatismos craneales.
Aunque también pueden ser por flemón dentario, meningitis,
encefalitis, hemorragia intracraneal, migraña, hidrocefalia,
hipertensión arterial, hipotensión arterial, ejercicio
excesivo, insolación, etc.
- Las subagudas: suelen ser causadas por sinusitis, cefalea tensional,
migraña, trastornos visuales de refracción, hipertensión
arterial, procesos expansivos intracraneales, hipotensión
del líquido cefalorraquídeo, hidrocefalia, etc.
- Las crónicas o recurrentes: de entre ellas el 60% son
de tipo migraña, otro 20% se deben a cefalea de tensión
y el resto se deben a distintas causas cómo trastorno visual
de refracción, hidrocefalia, proceso expansivo intracraneal,
neuralgia de trigémino, cefalea por ejercicio, por abuso
de analgésicos, síndrome de apnea obstructiva, anomalías
vasculares, etc.
El diagnóstico por lo general lo establece el pediatra por
medio de una historia clínica detallada, una exploración
clínica adecuada y en algún caso, si hubiera dudas,
mediante la realización de pruebas complementarias, especialmente
de imagen (radiología de senos paranasales, TAC, resonancia
magnética, etc.)
Migraña o jaqueca
Hay que tenerla muy presente por su gran frecuencia y por el absentismo
escolar que ocasiona. Existen antecedentes familiares del mismo
proceso casi en el 90% de los casos. Suele ser de tipo hemicraneal
(el dolor se siente en un solo lado) y pulsátil (como latidos).
Puede asociarse con náuseas, vómitos, dolor abdominal
y con frecuencia molestan especialmente la luz y los ruidos. Existen
multitud de factores que la desencadenan, como: chocolate, frutos
secos, queso, helados, conservas, especias, picantes, cítricos,
ayuno prolongado, ejercicio físico, factores climáticos,
sobrecarga escolar, sobrecarga emocional, ruidos, luces brillantes,
luces intermitentes, la menstruación y diversos fármacos.
Cefalea de tensión
También debe tenerse en cuenta porque cada vez es más
común. Los factores que la suelen desencadenar son psicógenos,
como problemas escolares, familiares, etc. que ocasionan un estado
de ansiedad o de depresión. Suele manifestarse como dolor
opresivo, en ocasiones con localización occipital, con frecuencia
bilateral, no se agrava con la actividad física, no despierta
al niño por la noche, no se acompaña de náuseas
ni de vómitos, no suele aparecer en fines de semana o en
períodos de vacaciones. Puede tener foto o sonofobia. Se
da más en adolescentes y sobre todo del sexo femenino.
Si se presentan algunas de las características que se relacionan
a continuación, debe consultar el caso a su pediatra:
- Al mismo tiempo hay fiebre y vómitos (la consulta ha
de ser urgente).
- Al mismo tiempo hay somnolencia inexplicable (la consulta ha
de ser urgente).
- Despierta al niño durante el sueño.
- Se presentan vómitos sin nauseas previas.
- Aumenta la cefalea al cambiar de posición.
- Hay cambios de carácter, tristeza, apatía o disminución
del rendimiento escolar.
- Se presenta trastornos de la función cognitiva, de la
visión, de la marcha o de la audición.
- Cambian las características de la cefalea previa.
- No responde al tratamiento.
Esta sección ha sido elaborada
por Manuel Aguilar Peral, pediatra,
Centro de Salud La Paz, Badajoz

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