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Preguntas frecuentes  Enfermedada celiaca  

  1. ¿Qué es la enfermedad celiaca?
  2. ¿Cómo se produce?
  3. ¿Cómo se manifiesta?
  4. ¿Cómo se diagnostica?
  5. ¿Cómo se trata?
  6. Alimentos y gluten.
  7. Una última recomendación

¿Qué es la enfermedad celiaca?

Es una enfermedad intestinal derivada de una intolerancia permanente a una proteína, la gliadina, presente en algunos cereales como el trigo, cebada, centeno y avena.

¿Cómo se produce?

En personas genéticamente predispuestas, el contacto con esta proteína de la dieta origina una lesión en la mucosa del intestino delgado en forma de atrofia de las vellosidades intestinales.

Esta lesión impide que se absorban normalmente los nutrientes presentes en los alimentos: proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas.

¿Cómo se manifiesta?

Puede aparecer a cualquier edad pero lo más frecuente es que lo haga en la infancia, en un periodo de tiempo variable y superior a un mes desde que se inicia la introducción de los cereales con gluten (generalmente a partir del 6º - 8º mes de vida). Aparecen síntomas digestivos clásicamente entre los 2 y los 5 años, con diarrea mantenida y a veces vómitos, estancamiento en la ganancia de peso, irritabilidad, falta de apetito y cambios en el carácter, entre otros síntomas. El niño tiene aspecto de estar mal nutrido, presenta un abdomen prominente (barrigón) y las nalgas aplanadas. Las deposiciones tienen un aspecto característico, brillantes, muy voluminosas y malolientes.

En otras ocasiones, menos frecuentes, aparecen signos de la enfermedad de forma precoz, entre los 10 y 18 meses, generalmente en niños en los que se ha introducido el gluten inadecuadamente, antes de los 3 meses de vida.

Cada vez son mas habituales las formas no clásicas de la enfermedad (antes pasaban sin diagnosticarse), es decir, las de aparición tardía en niños y adultos y con síntomas como dolor abdominal, estreñimiento, retraso de crecimiento, retraso de la pubertad o anemia por carencia de hierro entre otros. Estas formas suelen ser de diagnóstico más difícil y a veces incluso sólo se sospechan por tener otro hijo afectado.Inicio de la página

¿Cómo se diagnostica?

El único procedimiento diagnóstico mundialmente aceptado es la biopsia intestinal de la región duodeno-yeyunal, y que permitirá obtener una muestra de la mucosa afectada para analizarla. En el examen microscópico de la misma se observará la desaparición (atrofia) de las vellosidades intestinales, que son unos pelillos casi microscópicos, como el terciopelo, que tapizan por dentro el intestino delgado y a través de los cuales se produce la absorción de los alimentos.

Esta biopsia se realiza sin necesidad de anestesia ni de ingreso hospitalario y aunque no es dolorosa, sí es algo molesta, ya que es necesario ingerir una pequeña cápsula que, unas dos horas después y tras comprobar que se encuentra en el lugar adecuado del intestino, por un mecanismo de vacío “muerde” una pequeña cantidad de mucosa intestinal, que es lo que finalmente se analiza en el microscopio.

La primera biopsia debe realizarse sin retirar el gluten de la dieta. A partir de esta primera biopsia existen controversias sobre la actitud a seguir: clásicamente se recomienda realizar otras dos biopsias para tener un diagnóstico de certeza. La segunda se realizará tras retirar el gluten totalmente de la dieta durante al menos dos años, en ella se comprobará la normalización total de las vellosidades intestinales. Después se recomendaría reintroducir el gluten y realizar una tercera y ultima biopsia que confirmaría la recaída en la lesión intestinal.

Aunque estas recomendaciones siguen vigentes y hay pacientes en los que es necesario realizar las tres biopsias, especialmente en los niños, en otros casos sólo se realizan las dos primeras biopsias y también pruebas de laboratorio: anticuerpos antigliadina, antirreticulina, antiendomisio, antitransglutaminasa, etc. Inicio de la página

¿Cómo se trata?

Manteniendo durante toda la vida una dieta estricta sin gluten, ya que el consumir de forma voluntaria o inadvertida pequeñas cantidades de esta proteína produce daño a corto, medio y largo plazo en la persona que padece la enfermedad celiaca.

Alimentos y gluten.

Desde el punto de vista de los celiacos, se clasifican los alimentos en tres tipos:

  1. Alimentos que con seguridad contienen gluten
    1. Pan, harinas de trigo, cebada, centeno y avena.
    2. Bollos, pasteles, galletas, bizcochos.
    3. Pasta de todos los tipos (fideos, macarrones, espaguetis, etc.).
    4. Bebidas destiladas o fermentadas. Productos manufacturados que contengas harinas.
  2. Alimentos que pueden contener gluten
    1. Embutidos, quesos fundidos y patés.
    2. Conservas de carne y pescado con salsas.
    3. Caramelos y gominolas.
    4. Frutos secos tostados.
    5. Helados.
  3. Alimentos sin gluten
    1. Leche y derivados.
    2. Carnes y pescados frescos, mariscos frescos o conservas al natural, huevos.
    3. Verduras, hortalizas, tubérculos (patatas, nabos, etc.), frutas.
    4. Arroz y maíz, legumbres.
    5. Aceites, mantequilla
    6. Café, refrescos, infusiones.
    7. Frutos secos naturales.
    8. Sal, vinagre, especias.

Una última recomendación

Es muy aconsejable contactar con las asociaciones de enfermos celiacos que facilitan listas de alimentos según su contenido o no en gluten y además se relacionan con los fabricantes para tener más información sobre los distintos productos existentes en el mercado. También funcionan como grupos de autoayuda y son los primeros en enterarse de las novedades relacionadas con esta enfermedad e incluso dan charlas sobre el tema.

La página web de la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE) es una excelente herramienta para un mejor conocimiento de estos aspectos: www.celiacos.org

Esta sección ha sido elaborada por Isabel Mora Gandarillas (pediatra)

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