| Colesterol
- ¿Qué es?
- ¿Cuáles son los otros factores
de riesgo de padecer enfermedades cardíacas y vasculares?
- ¿Que tipos de colesterol hay?
- ¿Cuál es el origen del colesterol?
- ¿Cómo afecta a los niños
el colesterol?
- ¿Cuál es el nivel de colesterol
recomendable en la infancia?
- ¿Cómo está el colesterol
de los niños españoles?
- ¿Debe tenerse en cuenta el contenido
en colesterol de la dieta en los niños pequeños?
- ¿Cuál es una dieta saludable
para el corazón?
- ¿Qué otros consejos pueden ser
buenos para la salud del corazón de nuestros niños
cuando sean adultos?
- ¿A que niños deben realizársele
análisis para medir el colesterol en sangre?
- ¿Cuáles son los niveles de colesterol
recomendables para los niños de riesgo especial?
- ¿Qué tratamientos se suelen usar
en niños de riesgo especial con niveles de colesterol elevados?
- ¿Qué niños pueden ser
candidatos a tratamiento con medicamentos?
- ¿Cuándo debe consultar sobre
este tema a su pediatra?
El colesterol es una sustancia que el cuerpo necesita para su normal
funcionamiento. De hecho es esencial para la vida. El colesterol
forma parte de la membrana celular (cubierta o envoltorio de las
células), de muchas hormonas que regulan el funcionamiento
del organismo y de los ácidos biliares que forman parte de
la bilis que nos permite digerir las grasas, por mencionar sólo
algunos ejemplos. Sin colesterol no podríamos vivir. Pero
un exceso de colesterol puede ser perjudicial. El exceso de colesterol
en sangre aumenta el riesgo de padecer infarto cardíaco o
angina de pecho y otros problemas vasculares.
Además del exceso de colesterol en sangre se han identificado
otros factores de riesgo, como llevar una vida sedentaria (sin realizar
ejercicio físico), el exceso de peso, el hábito de
fumar, y la tensión arterial alta. Cuantos más factores
de riesgo se tengan mayores son las posibilidades de tener problemas
cardiovasculares. El riesgo va aumentando con la edad, especialmente
en varones a partir de los 40 años y las mujeres después
de la menopausia (los estrógenos femeninos juegan un papel
protector hasta ese momento). Determinados estilos de vida estresantes,
las personas de carácter irascible e incluso la depresión
también aumentan las "rifas" de problemas. Si existen
antecedentes familiares directos de infarto en varones antes de
los 55 años y en mujeres antes de los 60, el riesgo es aún
mayor.
El colesterol no es soluble en agua, por eso no puede circular
por sí mismo por la sangre. Lo hace ligado a un tipo especial
de proteínas llamadas lipoproteínas. Hay varios tipos
de lipoproteínas. Las importantes para recordar en términos
de riesgo de enfermedad cardiocirculatoria son dos, las lipoproteínas
de alta densidad (HDL) y las de baja densidad (LDL). El colesterol
ligado a las LDL es el colesterol "malo", asociado a aumento
del riesgo. Por el contrario, niveles altos de colesterol ligado
a HDL son protectores (colesterol "bueno"). Eso se debe
a que el colesterol-HDL no tiende a acumularse en las arterias como
sí lo hace el colesterol-LDL. Cuando hay mucho colesterol
LDL este tiende a acumularse en la pared de las arterias, haciéndolas
más rígidas y obstruyéndolas de manera progresiva.
Es lo que se llama arteriosclerosis.
El colesterol sanguíneo no viene todo de los alimentos,
pues el propio organismo fabrica colesterol.
En general las grasas de origen animal suelen aumentar el colesterol
"malo", pero no siempre es así (el pescado aumenta
el colesterol "bueno"). Incluso hay ciertas pruebas que
la calidad de la grasa de un animal depende de su dieta. Hasta el
despreciado cerdo, si tiene una alimentación natural, a base
de bellota, por ejemplo, podría ejercer un papel beneficioso
en el balance colesterol bueno / colesterol malo. Las grasas de
origen vegetal son en general beneficiosas (especialmente el aceite
de oliva, maíz y otras semillas). Hay excepciones, como el
aceite de palma y coco presente en muchos productos de bollería
industrial que aumenta el colesterol perjudicial. Por eso deberíamos
de hablar de grasas "saturadas" o "insaturadas",
una característica química que las hace dañinas
o saludables respectivamente. En cualquier caso el consumo excesivo
de grasas nunca es saludable.
El colesterol bueno aumenta con el ejercicio físico y disminuye
si se fuma.
Todo lo anterior se refiere a los adultos. Pero en los niños
las cosas son muy diferentes. Los niños no padecen infartos.
La preocupación acerca del colesterol alto en los niños
se basa en la posibilidad de que se mantenga elevado durante la
vida adulta y aumente el riesgo cardiovascular.
Pero no existe ninguna prueba de que los niveles altos de colesterol
en la infancia impliquen que se vaya a tener colesterol alto en
la edad adulta. Por ese motivo no es recomendable hacer análisis
de colesterol a todos los niños. Si se hace encontraríamos
a muchos niños con colesterol elevado que de adultos no lo
tendrán. Además la mayoría de adultos con colesterol
elevado no lo tenían cuando eran niños, por lo tanto
ni siquiera sirve para saber si tiene riesgo de tenerlo alto cuando
sea mayor.
Si no está justificado buscar indiscriminadamente a los
niños con colesterol elevado, menos lo estaría, por
las mismas razones, darles tratamiento. Eso sólo causaría
ansiedad y gastos innecesarios, sin contar el dolor de los pinchazos
inútiles, la sensación de enfermedad que tendrá
el niño, etc. Sin embargo, la mayoría de los niños
(con colesterol elevado o no) se beneficiaran de una dieta saludable
baja en grasas saturadas y colesterol. Si los niños se acostumbran
a comer bien de pequeños es más probable que lo hagan
de mayores. Si la comida que se prepara en casa para los niños
es saludable para el corazón, es más fácil
y cómodo que los adultos que viven bajo el mismo techo la
sigan también.
Las recomendaciones de niveles de colesterol en la infancia se
realizan por comparación con los adultos. También
se utilizan estudios realizados en la población infantil,
estudiando los niveles medios y las desviaciones de la media. Cuanto
más alto esté el nivel de colesterol con respecto
a la media suponemos que más perjudicial será. No
existe, por lo tanto, una base científica indiscutible para
determinarlos y deben ser tomados a nivel orientativo. En general
se considera que un colesterol esta elevado para un niño
a partir de 200 miligramos por decilitro (mg/dl). Se considera deseable
que permanezca por debajo de 175. Entre 200 y 175 sería la
zona alta de la normalidad.
En niños españoles en edad escolar se ha encontrado
que algo más del 20% están por encima de 200 mg/dl
de colesterol total (aunque la tercera parte lo que tienen elevado
es el colesterol HDL "bueno" o protector). Entre el 50
y el 60% están por debajo de 175. El 25% restante está
entre 175 y 200, pero la mayoría de ellos lo están
porque tienen elevado el colesterol HDL protector. Casi todos los
niños con colesterol elevado se considera que lo son por
exceso de grasas saturadas en la dieta y la escasa actividad física.
Sólo uno de cada 500 niños tiene un colesterol muy
elevado debido a una forma hereditaria de este problema
A los niños sanos hasta los 4 años sin riesgo especial,
no se les debe modificar la dieta teniendo en cuenta las preocupaciones
de los adultos acerca del colesterol y las enfermedades cardiovasculares.
Las grasas y el colesterol son muy importantes para garantizar el
normal crecimiento y desarrollo a esas edades. Limitar su cantidad
en la dieta puede ser perjudicial para ellos. Esto tampoco quiere
decir que deban tomar embutido graso de merienda todos los días
o atiborrase de mantequilla.
A partir de los cuatro años se debe pasar a una dieta saludable
en general y cardiosaludable en particular, recomendable para niños
y adultos sanos, garantizando:
- Aporte suficiente y no excesivo de calorías.
- Dieta muy variada que no excluya ningún grupo de alimentos,
fomentando especialmente el consumo de verduras, legumbres, hortalizas,
frutas, cereales y lácteos bajos en grasa, carnes magras
y pescado (incluido el azul, cuya grasa es de gran calidad).
- No abusar de las grasas (deben aportar un 25% de las calorías
totales). Tener especial cuidado con las grasas saturadas (mantequilla,
margarinas, nata, tocino, manteca de cerdo, embutidos grasos,
grasa visible de las carnes, aceite de palma y coco) y los alimentos
elaborados que las contienen: bollería industrial y pasteles...
- Fomentar el uso de aceite de oliva, a poder ser crudo (superior
al 10 % de las calorías totales)
- Ejercicio: Se recomienda practicar ejercicio moderado habitual.
Los niños pueden iniciarse al deporte a partir de los seis
años. Los que quieran practicar un deporte más en
serio posiblemente puedan empezar a partir de los diez años.
- Tabaco: Los pediatras aconsejamos encarecidamente que los niños
y adolescentes no fumen. También es dañino que respiren
el humo de tabaco de los adultos (tabaquismo pasivo), por eso
abogamos porque la casa y el coche sean zonas libres de humo.
Fumar o inhalar humo de tabaco no sólo es malo para el
corazón, aumenta el riesgo de padecer asma y empeora los
síntomas de los niños asmáticos y otros problemas
como la otitis. Dado que el ejemplo es fundamental también
recomendamos que no se fume delante de los niños, ni siquiera
al aire libre. Por último recomendamos que los adultos
no fumen por su propio bien.
- Peso: aunque sabemos que para los niños gorditos es difícil
bajar peso, se aconseja que los niños se mantengan dentro
de límites normales de peso para su edad, constitución
y talla. Realizar los controles periódicos de salud que
su pediatra recomiende servirá para detectar aumentos rápidos
de peso.
- Tensión arterial: la tensión arterial alta es
muy rara en los niños y se recomienda tomarla al menos
una vez a partir de los 4-5 años. Sirve para detectar los
raros casos de tensión alta secundaria a alguna enfermedad
poco frecuente y para vigilar un poco más estrechamente
a los que la tengan muy elevada. Salvo que se detecte una enfermedad
que eleve la tensión (de riñón, por ejemplo),
nunca o casi nunca se trata la tensión elevada del niño
y en esos raros casos suelen recomendarse solamente medidas dietéticas,
ejercicio y tratar de bajar de peso si está elevado. La
mayoría de las veces que un niño tiene la tensión
elevada es por estar nervioso. Por eso debe repetirse la toma
varias veces antes de afirmar que la tiene alta para su edad y
talla.
Se deben de hacer a aquellos que tengan un riesgo especial, que
son los que reúnen al menos una de las siguientes condiciones:
- Al menos uno de sus padres tiene colesterol superior a 240 mg/dl
- Historia de colesterol elevado familiar
- Padres o abuelos afectos de enfermedades como infartos de corazón,
angina de pecho u obstrucciones de los vasos cerebrales antes
de los 55 años.
- Niños en los que coincidan varios factores de riesgo:
adolescentes fumadores, exceso importante de peso, ausencia de
ejercicio físico.
- Algunos niños con determinadas enfermedades crónicas
como diabetes, enfermedades de riñón o hipotiroidismo
(baja producción de hormonas de la glándula tiroides)
Los niveles de colesterol para niños no son evaluados de
la misma manera que en los adultos. De acuerdo con el Instituto
Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de los Institutos
Nacionales de Salud Norteamericanos, para niños de 2 a 19
años con familia de alto nivel de colesterol y enfermedad
cardíaca precoz son los siguientes:
| |
| menos de 200 |
200 - 239 |
240 ó más |
| menos de 130 |
130 - 159 |
160 |
Normalmente el único tratamiento es una dieta más
o menos estricta, y el control de los otros factores de riesgo cardiovascular,
como el fomento del ejercicio y el control del peso en niveles aceptables.
En la infancia es muy raro que esté indicado el tratamiento
con medicamentos que bajan el nivel de colesterol. Podría
considerarse en casos muy seleccionados de niños de riesgo
especial con niveles de colesterol asociados a alto riesgo que no
responden a por lo menos seis meses de tratamiento dietético
bien hecho y nunca antes de los 10 o 12 años. Aún
así este tratamiento es un tema de debate médico,
porque no existen pruebas concluyentes de que dicho tratamiento
diminuya eficazmente el riesgo de enfermedad cardiovascular en la
vida adulta.
Si usted sospecha que su hijo puede tener alto riesgo de enfermedad
cardiovascular, debido a que tiene exceso de peso, existe una historia
familiar de niveles de colesterol altos o de enfermedad cardiaca
precoz, informe a su pediatra para que él determine la necesidad
y el momento de realizar determinaciones de colesterol al niño.
El pediatra y el personal de enfermería cualificado para
atender niños son los mejores consejeros acerca de cómo
guiar a su hijo hacia una vida adulta cardiosaludable.
Esta sección ha sido elaborada
por Juan José Delgado (pediatra)
Servicio Gallego de Salud

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