| Criptorquidia
- ¿Qué es?
- ¿Por qué se produce?
- ¿Qué consecuencias puede ocasionar?
- ¿Cómo y cuando se debe tratar?
- ¿Qué es el "testículo
en ascensor"?
La criptorquidia (testículo oculto) es la falta de descenso
testicular completo o sea, la ausencia del mismo en su localización
normal dentro del escroto. Esta situación puede afectar a
un testículo, que es lo más frecuente, o a ambos.
Se incluye en este término tanto el que está dentro
del abdomen como el que es capaz de ser bajado manualmente a la
bolsa escrotal, pero que no permanece en ella una vez liberado.
Es bastante frecuente, afecta al 2-3% de los recién nacidos
varones, especialmente si son prematuros, aunque muchos de ellos
completarán el descenso normal durante los 6 primeros meses
de vida, de forma que a los 9 meses sólo persiste esta situación
en el 0,8% de los niños. El descenso espontáneo es
excepcional mas allá del año de edad.
El testículo retráctil o en ascensor no es criptorquídico,
sino una situación normal en la infancia.
Los testículos, durante la vida embrionaria comienzan su
formación, de manera similar a los ovarios en los fetos de
sexo femenino, en una zona próxima a los riñones,
y más tarde, hacia el final de la gestación, mientras
los ovarios permanecen en el interior del abdomen, los testículos
completan un recorrido que les lleva a su alojamiento definitivo
en las bolsas escrotales; pues necesitan para su funcionamiento
normal temperaturas más bajas que las del interior del abdomen.
Diferentes razones, unas hormonales, otras malformativas o incluso
mecánicas, pueden llevar a que no se produzca este descenso
completo.
La criptorquidia unilateral, independientemente de sus consecuencias
psicológicas, puede disminuir la fertilidad, especialmente
si no se recibe un tratamiento a tiempo, y expone al testículo
afecto a complicaciones mecánicas como torsión y traumatismos.
También se ha comprobado que un teste criptorquídico
es con más frecuencia portador de anomalías que le
hacen 10 veces más propenso a la evolución tumoral
que los que son normales.
Existe un tratamiento con medicinas (hormonas), aunque cada vez
se impone más el tratamiento quirúrgico que consigue
el descenso testicular (orquidopexia), y además se recomienda
que se lleve a cabo precozmente, antes de los 2 años de edad.
El tratamiento pretende favorecer la fertilidad y prevenir complicaciones
como la torsión testicular, que requerirían cirugía
inmediata. Se desconoce si la orquidopexia disminuye las probabilidades
de que el testículo descendido acabe convirtiéndose
en canceroso, pero en cualquier caso lo hace más fácilmente
observable.
En algunas ocasiones no es posible encontrar el testículo.
En esos casos se suele colocar una prótesis en su lugar,
para prevenir problemas psicológicos.
Su nombre, que parece de broma, ya orienta bastante. Un testículo
en ascensor o retráctil es aquel que sube y baja con facilidad,
de forma que puede hacer pensar erróneamente que se trata
de un caso de criptorquidia.
Esta situación, frecuentemente observada en el niño
preescolar, es normal y no requiere tratamiento alguno. Para diferenciarlo,
puede ayudar la observación mientras el niño está
en la bañera o cuando tiene fiebre, pues con el aumento de
la temperatura el teste retráctil baja al escroto y no así
el criptorquídico.
En cualquier caso, ante la duda, coméntelo con su pediatra
Esta sección ha sido elaborada
por Manuel Merino Moína y Juan Bravo Acuña, pediatras
Centro de Salud El Greco (Getafe), INSALUD-Madrid

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