| Síndrome
de Down
- ¿Qué es?
- ¿Es muy frecuente?
- ¿Por qué se produce?
- ¿Cómo se diagnóstica?
- ¿Cuál es su tratamiento?
Los niños que nacen con Síndrome de Down tienen todos
ellos unas característica físicas similares, presentan
unas malformaciones, un grado variable de retraso mental y tienen
el riesgo de padecer una serie de enfermedades crónicas a
lo largo de su vida, todo ello asociado a la existencia de una trisomía,
un cromosoma extra, en al par 21 del cariotipo.
Su incidencia se cifra en 1 por cada 500 ó 1.000 niños
nacidos vivos, aunque el diagnóstico precoz prenatal ha reducido
considerablemente el número de nacidos con este síndrome.
Afecta indistintamente a ambos sexos.
Su etiología es hoy por hoy desconocida, aunque se espera
que la descripción completa del genoma humano contribuya
notablemente al conocimiento de esta alteración.
Aproximadamente un 5% son consecuencia de translocaciones o mosaicismos
que pueden hallarse asimismo en alguno de los progenitores.
Su presentación se asocia a la edad materna con una incidencia
creciente a partir de los 35 años.
Hoy en día la mayor parte de los casos de Síndrome
de Down deben ser diagnosticados prenatalmente. Los estudios ecográficos
a partir de la 12ª semana de embarazo permiten apuntar el diagnóstico
con bastante certeza. Si es preciso, puede confirmarse mediante
el cariotipo de las células del líquido amniótico
obtenido por amniocentesis (punción y extracción de
una pequeña cantidad de líquido amniótico).
Los niños que nacen con Síndrome de Down tienen todos
ellos unas características físicas similares como
hemos dicho:
- Fisura palpebral oblicua
- Pliegue epicanto
- Surco plantar entre el primer y segundo dedo del pie.
- Surco palmar único
- Braquicefalia
- Hipoplasia maxilar superior y protusión de la lengua
- Implantación baja de las orejas
- Puente nasal plano
- Manchas del iris (manchas de Brushfield)
- Braquidactilia, clinodactilia (alteraciones en los dedos)
- Hipotonía
Pueden presentar problemas asociados: malformaciones congénitas
asociadas (cardiopatía, anomalías del aparato digestivo,
cataratas congénitas) y patologías relacionadas con
el propio crecimiento, especialmente alteraciones derivadas del
retraso del desarrollo psicomotriz. Las dificultades de aprendizaje
pueden complicarse con defectos sensoriales como hipoacusia (sordera)
o defectos oculares de refracción o de alineación.
Hacia la segunda infancia o la adolescencia el problema nutricional
más importante es la obesidad debido a una ingesta excesiva
acompañada de escaso ejercicio físico.
También pueden aparecer problemas dermatológicos,
trastornos convulsivos, disfunción tiroidea y problemas ortopédicos,
como luxación de cadera e inestabilidad atlantoaxoidea, debidas
a la laxitud ligamentosa que acompaña a este síndrome.
En la edad adulta se observa una incidencia mayor de diabetes mellitus
y de neoplasias hematológicas.
Será el tratamiento específico de cada una de las
anomalías, teniendo en cuenta que el objetivo general de
éste es ofrecer al niño y a su familia todas las oportunidades
para superar las dificultades inherentes al problema, y adaptar
al paciente al nivel de escolarización que pueda asumir.
Durante el desarrollo, en el nacimiento y a lo largo de la vida
del individuo con Síndrome de Down, se observan alteraciones
que pueden complicar, a veces seriamente, su salud física
y deterioran su calidad de vida. Muchas de estas complicaciones
pueden prevenirse si se las tiene en cuenta y se tratan precozmente,
aplicando un programa específico de medicina preventiva (ver
recomendaciones PrevInfad).
Poco después de ser confirmado el diagnóstico de
síndrome de Down, los padres deben ser dirigidos a un programa
de desarrollo infantil e intervención temprana. Estos programas
proveen a los padres de instrucciones especiales con el fin de que
ellos aprendan la mejor forma de enseñar a su hijo el lenguaje,
medios de aprendizaje, formas de ayudarse a si mismos, formas de
comportamiento social y ejercicios especiales para el desarrollo
motriz. Muchos estudios han demostrado que mientras mayor sea la
estimulación durante las primeras etapas del desarrollo del
niño, mayor será la probabilidad de que éste
llegue a desarrollarse dentro de sus máximas posibilidades.
Se ha comprobado que la educación continua, la actitud positiva
de la población y un ambiente estimulante dentro del hogar,
ayudan a promover el desarrollo completo del niño.
Al igual que en el resto de la población, hay una gran variedad
en cuanto al nivel de las habilidades mentales, comportamiento y
desarrollo de los individuos con Síndrome de Down. Aunque
el grado de retraso mental puede variar entre leve y severo, la
mayor parte de las personas con Síndrome de Down corresponden
a la categoría de leve a moderado. A causa de estas diferencias
individuales, es imposible predecir los futuros logros de los niños
con este síndrome.
Asimismo, debido a estas amplias diferencias entre los niños
afectos, es importante que las familias y los miembros del equipo
escolar no impongan limitaciones en lo que se refiere a las capacidades
de cada individuo. Posiblemente sea más efectivo poner énfasis
en los conceptos concretos en lugar de en las ideas abstractas.
Se ha comprobado que los programas de enseñanza con mayor
éxito son los que están estructurados por etapas y
con frecuentes alabanzas para el niño. La mayor aceptación
de las personas con discapacidades por parte de la población,
además de mayores oportunidades para que estas personas adultas
puedan vivir y trabajar en forma independiente dentro de la comunidad,
ha resultado en más posibilidades para los individuos con
Síndrome de Down.
El "Programa Español de Salud para las Personas con
Síndrome de Down" es un documento oficial de la Federación
Española de Instituciones para el Síndrome de Down,
elaborado por un equipo de médicos españoles expertos
en este síndrome.
La Federación Española de Instituciones para el Síndrome
de Down (FEISD) integra entidades de Andalucía, Aragón,
Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-León, Castilla
-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia,
Navarra, País Vasco, Rioja y Valencia. Ver
http://www.sindromedown.net/web2/default.asp
Esta sección ha sido elaborada
por Mercedes Reymundo García (pediatra)
C. S. La Paz. Badajoz

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