| Drogas
- ¿Qué es la drogadicción?
- ¿Qué síntomas presenta?
- ¿Cómo detectar posibles síntomas
de drogadicción en un hijo?
- ¿Qué se puede hacer para prevenir
el uso de drogas en los hijos adolescentes?
- ¿Qué tipos de drogas existen?
- ¿Qué tipo de drogas son más
consumidas?
Es el uso de una sustancia con el fin de modificar el estado de
ánimo, la percepción o la conducta, de forma habitual
y con fines no terapéuticos. Un alto número de jóvenes
experimenta en alguna ocasión con drogas sin volver a repetir
la experiencia, pero alguno de ellos evoluciona hacia un patrón
abusivo que le lleva a un deterioro físico y psicosocial.
El niño cambia de forma brusca su comportamiento, se vuelve
más agresivo, tiene una actitud más contestataria
con los familiares, le cuesta trabajo levantarse para iniciar la
jornada, rompe con antiguas amistades e inicia otras nuevas, comienza
a tener problemas de comportamiento en su centro escolar (interrupciones
en clase, peleas con compañeros, faltas de respeto a profesores
o alumnos, absentismo escolar, etc.). El chico, además, intenta
evitar el conversar con normalidad con sus padres, ante el miedo
de que sea descubierto su nuevo hábito. Todos éstos
son síntomas que pueden esconder una posible iniciación
en el mundo de las drogas. Estos signos pueden confundirse con actitudes
normales en la etapa de la adolescencia, con la rebeldía
propia de esta edad, en un afán por encontrar su propia personalidad.
Observar y tener un mayor control sobre lo que hace el niño,
conocer a sus amistades, y conocer el comportamiento y su actitud
en el centro escolar, son claves para distinguir posibles síntomas
de drogadicción de la actitud de rebeldía propia de
la edad adolescente. La percepción por parte del adolescente
de una falta de apoyo o atención de su familia hacia él,
la falta de integración en el medio escolar, la falta de
confianza y autoestima, la ausencia de metas, etc., son factores
que pueden potenciar el abuso de drogas por parte del niño.
En primer lugar debe existir una adecuada comunicación con
el adolescente, debe conocer sus inquietudes y preocupaciones y
que el niño se sienta apoyado y estimulado por usted y por
el resto de su familia. Además es importante que la familia
esté en permanente contacto con la escuela o el instituto,
que sea informada de los posibles conflictos que su hijo pueda tener
en este ámbito y del tipo de relaciones que mantiene con
sus compañeros. Conocer las amistades y actividades del niño
fuera del colegio es de gran importancia. Se deben estimular actividades
alternativas de esparcimiento, como el deporte u otras aficiones,
manteniendo una adecuada supervisión. Es importante hablar
de forma abierta con el niño sobre el alcohol y las drogas
y que tenga información precisa acerca de los efectos y riesgos
del abuso de las mismas. Desde pequeños se les debe enseñar
a enfrentarse a los problemas y tensiones, y a reaccionar ante circunstancias
adversas, para que más tarde no se vean impulsados a recurrir
al empleo de este tipo de sustancias.
Ante la sospecha de que su hijo consume algún tipo de droga
de forma habitual, debería consultar a su médico o
pediatra y probablemente se precisará la ayuda de un psicólogo.
En cada provincia existen teléfonos de ayuda para estas situaciones,
la información sobre teléfonos y direcciones de interés
pueden ofrecerla los trabajadores sociales adscritos a los centros
de salud.
Hay diversas clasificaciones de drogas: duras y blandas, drogas
de diseño y naturales, excitantes o tranquilizantes del sistema
nervioso central. La clasificación siguiente está
basada en la práctica:
- Alcohol.
- Tabaco.
- "Fumables": marihuana, hachís, cocaína
(crack ).
- "Esnifadas": cocaína.
- Inyectables: heroína (caballo).
De "diseño": éxtasis.
El alcohol es la droga más consumida y cada vez se inicia
su uso a edades más tempranas. Le siguen en frecuencia de
uso el hachís, la marihuana, la cocaína y el éxtasis.
La tendencia actual es a la disminución del consumo de heroína.
Esto varía en función de la zona, de la edad y de
los factores socioeconómicos. Normalmente los adolescentes
se inician con el tabaco, el alcohol y la marihuana o el hachís,
pasando después a drogas más potentes como heroína,
cocaína o anfetaminas.
Esta sección ha sido elaborada
por Francisco Ramírez Álamo. Jefe del departamento
de orientación del
Instituto de enseñanza secundaria Joaquín Romero Murube.
Sevilla

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