| Estreñimiento
- ¿Qué es?
- ¿Cuáles son los síntomas?
- ¿Cuál es la causa?
- ¿Cómo podemos tratarlo?
- ¿Qué podemos hacer para prevenirlo?
Pensamos que un niño es estreñido cuando tiene pocos
movimientos intestinales, hace pocas deposiciones y éstas
son más duras de lo normal. El ritmo intestinal es ampliamente
variable, algunos niños defecan 2-3 veces al día y
en cambio otros, después de algún que otro día.
Esto también sucede con el recién nacido, el cual
durante las primeras semanas hace deposiciones cada vez que mama,
especialmente si toma el pecho; sin embargo, pasado el primer mes,
puede no hacer deposiciones cada día. Además si sigue
mamando puede llegar a estar casi una semana sin hacer deposiciones.
No debemos pensar en estreñimiento si un bebé de
menos de 6 meses hace esfuerzo, se pone rojo, levanta las piernas
y empuja pero no llora, para hacer una deposición. En esta
edad no existe todavía una buena coordinación entre
el intestino y el recto y además hay que hacer esfuerzo para
defecar acostado.
La defecación es dolorosa (signo típico), poco frecuente
(más de 4 días sin defecar) y el niño tiene
ganas de defecar pero no puede y siente molestias. A veces y como
consecuencia del estreñimiento, el niño puede presentar
una fisura anal y tener sangre en las heces. En niños en
edad escolar puede presentarse lo que se llama encopresis: en esta
situación el niño retiene las deposiciones, lo cual
provoca una pérdida de tono muscular en el intestino y como
consecuencia va teniendo escapes de heces varias veces al día
(este problema requiere consulta con el pediatra para instaurar
medidas de hábito intestinal)
Generalmente el estreñimiento es debido a una cantidad deficiente
en fibra vegetal en la dieta diaria y a veces también a una
ingesta aumentada de derivados lácteos. Puede ocurrir en
niños que se resisten a ir al lavabo por diferentes motivos:
dermatitis en la zona del pañal, irritaciones cerca del recto.
El niño mayorcito que está aprendiendo a controlar
los esfínteres, puede presentar una rebeldía contra
este aprendizaje o una contrarreacción si éste es
muy estricto y rígido. A veces si en este momento tiene lugar
el nacimiento de un hermanito o algún otro estrés
familiar, puede también influir en el correcto control de
la defecación. El niño mayor a veces se resiste a
ir al lavabo en la escuela y desarrolla por esto estreñimiento.
Otra causa de estreñimiento es la fisura anal, que puede
ser a la vez causa y consecuencia del estreñimiento. Ya mucho
menos frecuentes serían las causas debidas a otras enfermedades
(la lista puede ser bastante extensa) como el hipotiroidismo, la
celiaquía, ciertas medicaciones, niños con problemas
del desarrollo, y niños con una obstrucción intestinal
o Enfermedad de Hirschsprüng.
Podemos mejorar el estreñimiento modificando la dieta para
aumentar la cantidad de fibra vegetal incluida en ella, así
aumentaremos la ingesta de frutas, verduras, legumbres, frutos secos
(en niños mayores de 6-7 años) y también la
cantidad de líquidos diarios, dando además de la ración
diaria de leche (que debe mantenerse), otros líquidos no
lácteos, ya que éstos, al contener calcio, pueden
favorecer las deposiciones duras. Por lo tanto, una dieta más
rica en fibra y un aumento de la cantidad de líquidos, unidos
a actividad física suficiente, mejorarán el estreñimiento.
A veces si las deposiciones son muy duras deberemos ayudar al niño
a eliminarlas, por ello el pediatra podrá aconsejar supositorios
de glicerina, algún enema o laxante suave y también
tratará la presencia de fisuras anales.
Además de la dieta que antes citamos, los niños
deben aprender el control de los esfínteres de forma adecuada,
es decir, cuando el niño haya alcanzado la madurez suficiente.
La mayoría la consiguen a partir de los 18-24 meses. Este
proceso de aprendizaje es muy importante que sea divertido, sin
presiones, proporcionándole estímulos y premios, no
castigos. Si esto es así, habremos conseguido que el niño
adquiera un hábito intestinal correcto, con un adecuado ritmo
en las deposiciones y sin presentar estreñimiento ni molestia
alguna a la hora de ir al cuarto de baño.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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