| Leche
materna. Extracción y conservación
- ¿Cómo se debe extraer la leche
materna?
- ¿Qué métodos hay para su
extracción?
- ¿Cómo se debe almacenar la leche
humana?
- Pautas para almacenamiento.
- ¿Qué tipo de envase se debe utilizar?
- ¿Cómo calentar la leche?
- ¿Cuánta leche se debe extraer?
- ¿Cómo usar la leche que ha sido
congelada?
La leche materna puede extraerse para su uso posterior y ser utilizada
cuando las circunstancias impidan que la madre esté con su
bebé. Extraerse la leche, ya sea manualmente o con la ayuda
de un sacaleches, requiere de práctica y su efectividad tiende
a aumentar con el tiempo. La clave para lograr extraerse la leche
es conseguir duplicar el reflejo de eyección, es decir la
salida de la leche. Esto se consigue visualizando al bebé
y propiciando un entorno íntimo y relajado. Escoja un sitio
donde el riesgo de interrupciones sea mínimo.
La elección del método de extracción dependerá
de las circunstancias de la separación y de la edad del bebé.
Y a pesar de que entre las propiedades de la leche humana está
la de retrasar el crecimiento de bacterias, es importante observar
unas mínimas normas de higiene como el lavado de manos y
de los utensilios que se usen para la extracción, la recolección
y el almacenamiento de la leche.
La extracción puede hacerse de forma manual, o con la ayuda
de un sacaleches.
Si la separación es prolongada como en el caso de las madres
que trabajan fuera del hogar, los bebés prematuros, o aquellos
que tienen que ser hospitalizados por cualquier otra causa, los
sacaleches manuales o eléctricos son una buena alternativa.
Los mejores sacaleches manuales son aquellos que imitan el efecto
de una jeringa, o bien los que pueden utilizarse con una sola mano.
Entre los sacaleches eléctricos y a pilas, los hay de extracción
sencilla (un pecho cada vez) y doble (los dos pechos a la vez).
Cómo es de suponer, éste último recorta el
tiempo de extracción a la mitad.
Estas son las recomendaciones actualizadas de La Liga Internacional
de La Leche. La siguiente información esta basada en los
últimos estudios y se aplica a madres que:
- tienen niños sanos, nacidos a término (no prematuros).
- están almacenando su leche para uso en casa (no para
uso en hospital).
- se lavan las manos antes de extraerse la leche.
- usan recipientes que han sido lavados con agua caliente jabonosa
y enjuagados.
Toda leche debe ser fechada antes de almacenarla.
- Calostro
a temperatura ambiente 27 - 32 grados, de 12 a 24 horas.
- Leche madura
a 15 grados C, 24 horas.
a 19 - 22 grados C, 10 horas.
a 25 grados C, 4 a 8 horas.
refrigerada entre 0 y 4 grados C, de 5 a 8 días.
- Leche congelada
* En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
* En un congelador que es parte de la nevera pero con puerta separada
(tipo combi): 3 -4 meses. (La temperatura varía según
qué tan frecuentemente se abra la puerta).
* En un congelador separado, tipo comercial con temperatura constante
de -19 grados C : 6 meses o más.
Si se va a congelar la leche:
* envases de plástico duro o de vidrio
* bolsas especialmente diseñadas para el almacenamiento de
leche materna
* enfríe la leche en el refrigerador si la va a agregar a
un envase que ya tiene leche congelada
* descongele y caliente la leche bajo agua tibia corriente
* nunca deje que la leche hierva
* agite antes de probar la temperatura
* nunca use el horno de microondas para calentar leche materna
Si la leche ha sido congelada y descongelada, se puede refrigerar
hasta 24 horas para usarse después. No debe volver a congelarse
No es necesario sacarse de una vez toda la leche que uno pretende
dejar para el bebé. Tampoco es necesario mantener separadas
las distintas cantidades que se vayan extrayendo a lo largo del
día. Siempre que las cantidades previamente extraídas
se hayan mantenido a una temperatura entre 0 y 15 grados, la madre
puede utilizar el mismo recipiente para guardar la leche recién
extraída, por un período máximo de 24 horas,
para luego seguir las recomendaciones de almacenamiento de acuerdo
con la fecha y hora de la primera extracción.
Si la leche previamente extraída se ha mantenido entre 19
y 22 grados, el tiempo total de almacenamiento no debe exceder las
10 horas desde la primera extracción. Y si la leche previamente
extraída se ha mantenido a 25 grados, el tiempo total de
almacenamiento no deberá exceder las 6 horas desde la primer
extracción.
La leche fresca puede juntarse con la leche congelada, siempre
y cuando la primera haya sido enfriada por lo menos una media hora
en la nevera, y sea menos cantidad que la leche congelada, de modo
que, al mezclarse, la leche fresca no derrita la capa superior de
la leche congelada.
Es conveniente almacenar la leche materna en pequeñas cantidades
que faciliten su descongelación. El mejor método para
descongelarla es colocar el recipiente bajo el chorro de agua fría
e ir dejando que el agua salga progresivamente mas caliente hasta
lograr descongelar la leche y que ésta alcance la temperatura
ambiente. Si no se dispone de agua corriente caliente, puede descongelarse
la leche colocando el recipiente dentro de un cazo con agua caliente,
pero no es necesario que el mismo se encuentre directamente sobre
el fuego. No es necesario calentar la leche materna, basta con llevarla
a temperatura ambiente, que es como sale del cuerpo.
Como es difícil saber qué cantidad va a tomar el
bebé y a fin de no desperdiciar la leche materna, es conveniente
mantener ésta en un recipiente distinto del que se lleva
a la boca el bebé. Se empieza por ofrecer al bebé
pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso,
cuchara, jeringa, biberón) y si quiere mas, se va rellenando
del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del
recipiente "madre" no entre en contacto con la saliva
del bebé. Así se podrán guardar las cantidades
que el bebé no haya tomado para la próxima oportunidad,
ya que, siempre que no haya estado en contacto con la saliva del
bebé, la leche descongelada puede mantenerse refrigerada
por otras 24 horas.
documento elaborado por La Liga de
La Leche
www.lalecheleague.org

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