Internet: los adolescentes y sus padres. Descarga el Pdf
Autora:
Gloria Pastor Blanco. Profesora de Secundaria. Colegio Nueva Castilla. Villa de Vallecas. Madrid
Palabras clave: Internet, adolescentes, riesgos de Internet, seguridad en Internet
"Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre.” Carl Sagan.
He asistido en poco tiempo a dos conferencias sobre el uso de Internet. La primera, impartida por el Juez Calatayud (Juez de Menores de Granada) y la segunda, por la Policía Nacional. En ambas la conclusión es clara: Los padres debemos controlar el uso de Internet de los menores a nuestro cargo.
Internet es un medio de comunicación y aprendizaje muy utilizado por los adolescentes, pero también es algo más. Los jóvenes de hoy en día utilizan esta nueva tecnología como vehículo de expresión de sus sentimientos. Esto, a las generaciones anteriores nos resulta incomprensible ya que a nosotros nos enseñaron desde pequeños otras formas de comunicarnos. Hoy el lenguaje escrito (que utilizan ellos con el ordenador) supera en mucho al lenguaje oral. El motivo de que lo utilicen de forma tan abusiva es que a ellos les resulta más fácil contar sus problemas a una máquina, con la que no hay una interacción personal, donde pueden ser quienes quieran y donde su expresión facial no queda registrada (todos sabemos que la cara es el espejo del alma). Es por esto que, como padres, debemos ser capaces de saber hasta dónde pueden llegar con el mal uso de Internet.
Los adolescentes utilizan diferentes páginas de forma habitual. Unas páginas son de consulta y otras las utilizan para comunicarse. Como páginas de consulta utilizan Wikipedia y el Rincón del Vago, entre otras, y para comunicarse entre ellos utilizan Messenger, Tuenti, Youtube, Facebook, Ares, Emule, E-mail, etc. Utilizan estos medios para hablar con sus amigos, para mandarse fotos, videos y para quedar. La utilización de estos medios de forma inadecuada tiene peligros que debemos conocer para estar prevenidos y saber cómo debemos solucionarlos.
Uno de los peligros es que nuestros hijos, en estos medios, ponen su perfil. En este perfil quedan registrados todos sus datos personales (nombre, apellidos, dirección, edad, teléfono, estado civil, sus aficiones y gustos, su música favorita, cómo pasa su tiempo libre). En principio parece que no pasa nada, y así es, pero esto será un problema cuando las personas que tengan otra intención “entren” en esta información que el adolescente expone de forma tan clara y evidente. Estos datos pueden ser utilizados por empresas para captar clientes de forma irregular, mientras que, legalmente, nadie puede tenerlos sin nuestro consentimiento, según dictamina la Agencia de Protección de Datos. En segundo lugar, toda esta información de nuestros hijos puede ser utilizada por un pedófilo, pues ésta es una de las maneras con la que estos enfermos buscan a niños y a adolescentes por Internet y, en tercer lugar, nuestros adolescentes podrían estar utilizando Internet como vehículo de insultos, amenazas, burlas y ofensas contra sus compañeros y contra sus profesores.
Debemos informar a nuestros hijos de todos estos peligros, que sepan que la inadecuada utilización de estos medios tiene problemas y por lo tanto consecuencias.
En el caso de los dos primeros problemas ¿qué tenemos que hacer los padres? Lo que debemos hacer es hablar con nuestro hijo y decirle que ponga un filtro para que sólo sus amigos “conocidos” accedan a su perfil, que no deje que ningún desconocido entre en el mismo. Debemos decirle que, si alguna persona desconocida accede o quiere quedar con nuestro hijo, nos lo tiene que comunicar y evitar que esto ocurra.
En el caso del tercer problema, los padres debemos saber que la burla no es un juego de niños, no es una chiquillada ni una broma; que si “cuelgan” una foto injuriosa de una persona, se está atentando contra su imagen, que este mal acto es denunciable en la Fiscalía de Menores y que la responsabilidad penal recaerá en los padres. Debemos saber que en Internet todo queda registrado, que queda una huella, un rastro que es muy fácil de seguir por la policía.
En conclusión: como padres “pongámonos las pilas”. En Internet, no vale con “yo no sé”.