| Fisura
anal
- ¿Qué es?
- ¿Cuál es la causa y qué
síntomas da?
- ¿Cómo la deberemos tratar?
Una fisura anal es un desgarro o grieta en la mucosa del ano. Deberemos
pensar en ella cuando observemos sangre roja, como "hebras"
y de color brillante, en la superficie de las heces, además
las deposiciones son duras, voluminosas y la defecación produce
dolor.
La causa habitual suele ser la excesiva distensión del ano,
provocada por unas deposiciones duras y muy voluminosas. Éstas
producirán dolor y observaremos la presencia de "hebras"
o puntos de sangre. Podremos ver un desgarro poco profundo en el
orificio del ano al separar las nalgas. La hemorragia de las fisuras
anales cederá a los pocos minutos de la defecación.
Daremos baños de asiento con agua tibia durante unos minutos
varias veces al día, secando luego la zona con suavidad.
También se puede utilizar alguna crema o pomada que contenga
cortisona al 1% para reducir la inflamación (al contener
corticoides, siempre recomendada y controlada por el pediatra).
El proceso suele resolverse en una semana aproximadamente.
Como en la mayoría de las ocasiones, la causa de la fisura
anal va a ser el estreñimiento, se deben seguir unas normas
dietéticas para mejorarlo: una dieta rica en fibra con más
fruta, verdura y legumbres, mayor ingesta de zumos y líquidos
en general, ejercicio físico y, en ocasiones, el pediatra
aconsejará un laxante suave, no irritante, tipo aceite mineral
o similar.
Si pese a todas estas normas persiste la hemorragia o si ésta
es más abundante o indolora, deberemos acudir de nuevo al
pediatra.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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