| Flujo
vaginal. Vaginitis
- ¿Qué es?
- ¿Qué situaciones causan vaginitis
y flujo vaginal?
- ¿Cómo se diagnostican y tratan
las vaginitis?
- ¿Cómo se previene?
En las mujeres, los genitales externos (vulva) y el canal que los
une al útero (vagina) son especialmente sensibles a la irritación,
inflamación e infección. Así los problemas
vulvares y vaginales suelen ser frecuentes y tienen causas diferentes
según la edad. En condiciones normales todas las niñas
tienen un flujo vaginal normal que mantendrá la vagina húmeda
y lubricada, producido por las glándulas situadas en su parte
más interna, junto al cuello del útero. Esta secreción
es clara y blanquecina, sin olor alguno. En algunas situaciones,
como en la recién nacida durante las primeras semanas de
vida y bajo el efecto de las hormonas maternas, se produce un flujo
más espeso. Algo parecido puede suceder justo antes de las
primeras reglas (menarquia). Algunas otras situaciones normales
pueden hacer aumentar el flujo: el stress o la ovulación
que puede producir un moco más elástico y líquido.
La vaginitis es una inflamación de la vagina que puede ser
debida a infección o irritación por diferentes circunstancias.
Los síntomas que provocará pueden ser dolor, escozor,
quemazón en la zona vulvar y secreción de flujo que
podrá ser amarillo o blanco, claro o espeso y con olor.
Las causas de las vaginitis van a variar según la edad de
la niña, si se trata de antes o después de la pubertad:
Antes de la pubertad las vulvovaginitis suelen ser debidas a factores
irritativos, como contacto con las manos sucias o ciertas superficies
(arena...), introducción de objetos variados, la presencia
de oxiuros (lombrices de las heces).También en niñas
que tienen un resfriado o catarro bacteriano, se ha encontrado la
misma bacteria como causa de la vaginitis, posiblemente debido al
contacto con las manos. Una causa muy importante en la niña
pequeña es la mala higiene, especialmente al limpiarse después
de defecar, pues se limpian de detrás hacia delante, arrastrando
las bacterias de la zona del ano hacia delante, a la vulva. Algunas
veces, con motivo de una dermatitis (inflamación de la piel)
en la zona del pañal por cándida (un hongo), puede
producirse una vulvovaginitis por ese microorganismo.
En las niñas mayores y en particular en las adolescentes,
las causas son diferentes. Los síntomas en esta edad serán
la inflamación vulvar, el flujo vaginal, las molestias urinarias
y en ocasiones el picor. Factores como la toma de antibióticos
o el uso de contraceptivos, pueden favorecer las vaginitis. En esta
edad pueden presentar vaginitis especificas por gérmenes
concretos y cada una de ellas podrá tener unos síntomas
determinados. Las vaginitis por hongos del género cándida
son frecuentes y dan un flujo blanco espeso y mucho picor. Las tricomonas
(un parásito) suelen transmitirse por contacto sexual, ocasionalmente
por baños o ropa contaminada y producen picor y un flujo
maloliente de color verdoso. Otras bacterias presentes en la vagina
pueden también provocar vaginitis. En adolescentes mayores
y sexualmente activas, las causas serán idénticas
a las de una mujer adulta.
Será el pediatra el que deberá realizar el diagnóstico,
basándose en la historia clínica y la exploración
física, teniendo en cuenta la edad de la niña para
orientarnos sobre la posible causa y los factores favorecedores:
irritantes en las niñas prepuberales y toma de antibióticos,
anticonceptivos o relaciones sexuales en adolescentes.
El tratamiento también va a variar según la edad:
en las pequeñas aconsejaremos normas de higiene corporal,
baños de asiento, alguna crema antibacteriana, eliminación
de cuerpos extraños y en ocasiones tratamiento específico,
como en la infección por cándida. En las adolescentes,
además trataremos de forma adecuada cada infección
según sea el germen causal (cándida, clamidia, tricomonas,
vaginosis bacteriana).
Un punto importante sería poder explicar, según la
edad de la niña, su anatomía y funcionamiento para
lograr una higiene correcta: en las pequeñas una buena limpieza
de manos y enseñar una adecuada limpieza de la región
anal después de ir al lavabo (siempre desde delante hacia
atrás). En todas las edades se aconsejará evitar ropas
ajustadas, sintéticas que impidan una buena transpiración.
En las adolescentes también normas higiénicas, consejo
en el uso de tampones, compresas y sobre las relaciones sexuales
recordar la prevención mediante el uso del preservativo.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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