| Frenillo
lingual
- ¿Qué es?
- ¿Qué problemas tiene?
- ¿Qué actitud debemos adoptar?
Se trata de un repliegue de la mucosa que va desde la base de la
boca hasta la lengua a nivel de su línea media en su cara
inferior. Este repliegue puede ser sólo mucoso, fibroso e
incluso muscular, pudiendo sujetar la lengua a la base de la boca.
Al nacer, la lengua es corta y el frenillo tirante, pero al crecer
el niño la lengua se hace más fina y larga. El frenillo
también se alarga con el uso y por lo tanto la verdadera
lengua ligada es muy rara.
A veces también se observa un frenillo a nivel de los dientes
incisivos centrales superiores, el cual produce una separación
entre ellos. Este frenillo no suele producir un espacio muy importante
y mejora al salir los dientes de los lados; ocasionalmente si esto
no fuera así y la separación se mantuviera, podría
realizarse tratamiento ortodóncico y cortarlo.
El frenillo verdadero es realmente muy poco frecuente y excepcionalmente
será capaz de producir tirantez e inmovilidad de la lengua,
dando problemas a la hora de mamar e incluso con posterioridad a
la hora de hablar. Solamente lo consideraremos importante en el
caso de que la punta de la lengua no pueda sobresalir más
allá de los dientes o del borde de las encías o cuando
la punta de la lengua tenga una muesca cuando el niño saque
la lengua al máximo.
Tener la lengua con un menor movimiento no suele ser causa de problemas
para el habla y menos para una alimentación (succión)
correcta. Por este motivo, únicamente en los raros casos
antes citados de frenillo verdadero, se podrá pensar en cortar
el frenillo. Esta intervención no deberá realizarse
nunca antes del año de edad (mejor entre los 2-3 años
de edad), pues puede tener problemas de hemorragia, infección
o que deje un tejido cicatricial residual.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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