| Gemelos
- Antes del parto
- Después del parto
Cuando una pareja se entera de que espera gemelos, pueden surgir
miedos y numerosas dudas. Saber un poco más acerca de la
gemelaridad puede ayudarles a estar más tranquilos y a afrontar
mejor las distintas situaciones que se irán planteando.
La idea de tener gemelos (o más) seguramente angustia a
muchas parejas que acaban de enterarse que están “embarazados”.
Además, en los últimos años ha aumentado la
frecuencia de embarazos múltiples, en parte debido a las
técnicas de reproducción asistida, por lo que ya no
resulta algo tan extraño. Puede que conozcan algún
caso de alguien más o menos próximo, que vean gemelos
o trillizos por la calle, o incluso que vean en la televisión
programas sobre este tema, y esto les haga pensar si es algo que
“puede ocurrirle a cualquiera”.
Gemelos monocigóticos o idénticos
son los que proceden de un solo cigoto o huevo (es decir, un solo
óvulo fecundado por un solo espermatozoide). No se sabe con
certeza por qué ocurre, pero este huevo, antes de empezar
a dividirse y crecer, duplica su material genético y se separa
en dos partes idénticas, cada una de las cuales empieza entonces
a dividirse y crecer por separado, y darán lugar por tanto
a dos gemelos idénticos.
La frecuencia con la que esto ocurre es aproximadamente de 3 a 5
casos por cada 1.000 embarazos, se ha mantenido constante a lo largo
del tiempo y no varía con la raza, los antecedentes familiares,
la edad de la madre, ni los tratamientos hormonales.
Cuando el huevo hace esta primera separación, puede ocurrir
que todavía no se haya formado la placenta (en general si
lo hace dentro de los cinco primeros días tras la fecundación)
y entonces cada embrión tendrá su propia placenta
y su propia bolsa amniótica: se llaman entonces bicoriales
y biamnióticos, y constituyen un tercio de los gemelos monocigóticos.
Si por el contrario se divide algo más tarde (entre el 5º
y el 7º día), seguramente ya había empezado a
formarse una sola placenta para ambos, de modo que compartirán
una sola placenta, aunque están a tiempo de formar bolsas
amnióticas distintas: serán gemelos monocoriales y
biamnióticos. Esto es importante porque el hecho de compartir
la placenta puede producir complicaciones, ya que un gemelo puede
nutrirse mejor que el otro o porque pueden formarse conexiones sanguíneas
entre ambos a nivel de su placenta “compartida” y que
pase sangre de uno al otro, pudiendo esto ocasionar problemas graves
en ambos.
Si se ha retrasado mucho la separación (tras el 8º
día), puede que ya se haya formado una sola bolsa amniótica
para los dos y en este caso compartirán placenta y bolsa,
y esto trae más complicaciones ya que un gemelo puede comprimir
o aplastar al otro o enredarse en su cordón, dificultándole
la nutrición. En este caso se habla de gemelos monocoriales
y monoamnióticos, son los que mayor riesgo tienen de tener
complicaciones, pero también son los menos frecuentes y ocurren
sólo en un 2% de los casos.
El grado extremo, cuando esta división es muy tardía,
lo representarían los siameses, unidos el uno al otro por
alguna parte de su cuerpo, que pudo formarse antes de que ocurriera
la separación.
Gemelos dicigóticos o lo que
la gente llama “mellizos”, son los que proceden de dos
cigotos o huevos, es decir, dos óvulos fecundados por dos
espermatozoides. En este caso sí se conoce más a fondo
la causa y los factores que influyen en su aparición. Todo
ocurre porque la mujer “ovula doble” y esto es algo
que sí se ve influido por la raza, la edad y la herencia
genética de la madre, así como por los tratamientos
hormonales que haya podido seguir.
Se producen con una frecuencia variable según las razas
y países, y creciente en los últimos años.
Es más frecuente a partir de la 2ª gestación,
en mujeres de edad avanzada y cuando hay antecedentes de gemelos
poliovulares en la familia.
Como en este caso son dos huevos desde el principio, tendrán
dos placentas y dos bolsas separadas y además, como tendrán
material genético distinto (cada óvulo y cada espermatozoide
tiene carga genética diferente), no serán gemelos
idénticos, podrán ser de distinto sexo y pueden no
parecerse físicamente más de lo que se parecen dos
hermanos entre sí.
| |
| Sexo |
Siempre el mismo |
Puede ser diferente |
| Aspecto físico |
Identicos |
Similares pero no idénticos |
| Placenta |
1 ó 2 |
2 |
| Bolsa |
1 ó 2 |
2 |
| Grupo sanguíneo |
El mismo |
Puede ser distinto |
| Relación |
Pueden desarrollar lazos emocionales más estrechos,
pudiendo excluir a otros miembros de la familia |
No forman generalmente una relación tan estrecha |
Se han descrito ciertos síntomas y signos que se dan de
forma más acusada en las gestaciones gemelares, como lo que
se llama hiperemesis gravídica, es decir, los clásicos
vómitos matutinos de la embarazada, que en este caso pueden
ser más frecuentes, numerosos y prolongados. Esto se produce
porque la hormona que fabrica la placenta (que es la que se detecta
en la prueba del embarazo) produce estos síntomas, y al fabricarse
por duplicado puede dar síntomas más acusados. También
con frecuencia hay más cantidad de líquido en las
bolsas amnióticas, lo que se llama polihidramnios.
Otro problema que se da con mayor frecuencia es la preeclampsia,
una enfermedad producida por el embarazo (de algún modo el
feto afecta la tensión arterial de la madre hasta límites
en los que puede poner en peligro la vida de ambos), que por o general
se controla con tratamiento médico, pero en algunos pocos
casos obliga a terminar la gestación de forma prematura.
Por cuestión de espacio ocurren con mayor frecuencia otros
problemas, como el prolapso de cordón, esto significa que
el cordón se sitúa por delante de la cabeza del niño
(o la primera parte que "presente"), de modo que al salir
éste puede comprimirlo y producir una pérdida de bienestar
fetal que obligue a cambiar decisiones acerca del modo de parto.
También ocurren presentaciones anómalas, es decir,
que los fetos no se colocan en vertical y “de cabeza”,
sino en transversal (atravesado) o en oblicua o de nalgas, posturas
todas ellas que pueden dificultar la extracción y obligar
a cambiar también el modo de parto. Además, el segundo
gemelo suele pasarlo peor durante el parto, que para él es
más largo. Todos estos son motivos que hacen que a veces
los obstetras tengan que optar por realizar una cesárea y
por eso es más frecuente la realización de cesáreas
en embarazos gemelares que en los simples.
Pero seguramente lo que más preocupa a los padres es la
amenaza de parto prematuro, ya que puede que conozcan o hayan oído
hablar de algún caso en que esto ha ocurrido.
En el caso de embarazos gemelares, al aumentar la distensión
uterina y por otra serie de causas, puede desencadenarse el mecanismo
del parto con anterioridad a la fecha de término. En general
esto ocurre por razones “mecánicas”, no porque
los fetos estén mal intraútero, como ocurre en muchos
partos prematuros de embarazos no gemelares, en los que una infección,
por ejemplo, puede ser la causa.
En las últimas décadas ha aumentado la incidencia
de prematuridad y entre muchísimas otras causas (salvo en
casos concretos, no se sabe a ciencia cierta por qué se producen)
se ha propuesto la de la incorporación de la mujer al trabajo,
suponiendo que tanto el estrés, como el ejercicio físico
y el estar mucho tiempo de pie, pueden propiciar el desencadenamiento
de un parto prematuro. En general no se recomienda reposo a todas
las mujeres embarazadas de gemelos, pero puede que su ginecólogo
crea oportuno que “baje el ritmo” de trabajo o incluso
que guarde reposo, sobre todo en las últimas semanas de la
gestación. Si ha habido una amenaza de parto, esto es especialmente
importante, ya que cada día que se retrase el parto será
beneficioso para los bebés.
Una gestación llega a término cuando el parto se
produce entre la 37 semana cumplida y la 41 semana. Todo parto que
se produce por tanto antes de la 37 semana es prematuro, pero el
estado de los bebés, su nivel madurativo y por tanto sus
posibles problemas y complicaciones dependen mucho de las semanas
que el parto se adelante.
Cuando el parto se adelanta por el motivo que sea, hacia las 34-35
semanas, los bebés pesarán (la media) en torno a los
2.000 gramos y probablemente tendrán que quedarse en la sala
de recién nacidos por lo menos unas horas o a veces ingresar
durante unos días hasta que se compruebe que pueden comer
y alimentarse sin problemas (la coordinación en la succión-deglución
se desarrolla en torno a la 34 semana). Por encima de las 36 semanas
en general no suele haber problemas a causa de la prematuridad.
En cambio, por debajo de la 33-34 semanas, puede haber dificultades
más serias, derivadas de la inmadurez de todos sus órganos.
Por ejemplo, es frecuente que sus pulmones no hayan terminado de
madurar y que tengan que ingresar para ayudarles a ventilar correctamente;
también su intestino es inmaduro y esto representa un problema
para su correcta nutrición, porque hay que ir aportando la
alimentación en muy pequeñas cantidades y pueden necesitar
que se les nutra por vía parenteral (es decir, por vía
sanguínea). De igual manera, sus ojos y su cerebro son órganos
que no han terminado de formarse y tendrán que hacerlo en
un medio que no es el adecuado (fuera del útero); por eso,
aunque muchas veces se desarrollan con normalidad, también
pueden ocurrir complicaciones que modifiquen el pronóstico.
Todos estos problemas serán más frecuentes cuanto
más se adelante el parto. De cualquier manera, cada niño
es diferente y sus médicos le informarán en cada caso
de la situación y la conducta a seguir
Son variadas las reacciones que una pareja puede tener ante la
noticia de un embarazo múltiple. Hay muchos embarazos deseados,
pero en realidad pocos ”desearían de antemano”
tener gemelos, por eso se mezcla la alegría de la noticia
del embarazo con otras muchas sensaciones que aparecen al saber
que no será uno, sino dos o más los niños que
vienen, y esto no siempre es “doble alegría”
como dice la gente: incredulidad, negación, respeto, pánico,
temor, a veces pueden sentirse culpables por tener estos sentimientos
ambivalentes. Esto es normal al principio, es una noticia que cambia
muchos planes y esquemas de golpe, y esto siempre produce cierto
rechazo, pero lo ideal es que los cambios de humor vayan remitiendo
a medida que se preparan y aprenden cosas sobre la experiencia de
tener gemelos. Con el tiempo además surgirán nuevas
dudas: “¿Será un problema económico?
¿Cambiará nuestra relación de pareja? ¿Podré
seguir prestando la atención que necesitan mis otros hijos?”.
Por eso es importante aprovechar los meses del embarazo para preparar
los apoyos necesarios para cuando nazcan los gemelos. En algunos
trabajos se ha visto que los factores de estrés más
importantes entre padres de gemelos son:
- La falta de sueño y la fatiga.
- La cantidad de trabajo requerida para asistir las necesidades
diarias de los gemelos.
- La pérdida de tiempo para uno mismo y para la pareja.
- La pérdida de control sobre la privacidad, la movilidad
y la economía.
- La dificultad para mantener al mismo tiempo la casa.
Tienen que saber, como seguramente ya se imaginan, que cuidar de
dos o más bebés a la vez es una tarea agotadora y
larga, por eso es importante buscar y planear cierta ayuda “extra”
por parte del padre, familiares o alguien que se ocupe de las tareas
domésticas. Una madre fatigada no solo no disfrutará
de la crianza de sus bebés, sino que no se sentirá
capaz de afrontar la situación y esto puede llevarla a la
depresión.
Además el estrés es un factor predisponente de importancia
para el maltrato de los niños, ya sea en forma de maltrato
abierto o de abandono. En distintos estudios se ha encontrado una
tasa de maltrato significativamente mayor que en familias con recién
nacidos únicos. Es importante por tanto que busquen las ayudas
y los apoyos necesarios durante el embarazo.
El problema económico también puede ser importante
para algunas familias, aunque los gastos no necesariamente se duplican.
Hay recursos para abaratar costes, como comprar cochecitos, cunas,
etc. en tiendas de segunda mano, o ponerse en contacto con asociaciones
de gemelos y adquirirlas a familias cuyos hijos ya no los necesitan.
Puede evitarse adquirir ciertas cosas, por ejemplo al principio
no hay por qué comprar dos cunas, los niños pueden
dormir en un colchón con almohadas alrededor o en “moisés”.
Tampoco hace falta comprar por duplicado los utensilios para la
alimentación. Hay cosas en cambio que es obligado adquirir,
como por ejemplo dos asientos especiales para el automóvil.
Tras el parto nuevamente surgirán dudas, a medida que se
vayan planteando nuevas situaciones. Las principales dudas o problemas
suelen girar en torno a los siguientes temas que ahora se comentan:
.
En general la preocupación por alimentar a los niños
genera una tensión mucho mayor en madres de gemelos que en
las de recién nacidos únicos. Parte de los problemas
se deben a la mayor frecuencia de prematuridad y bajo peso, ya que
estos niños tardarán más en desarrollar una
succión y coordinación para deglutir lo suficientemente
fuerte como para alimentarse con normalidad.
Otro factor importante es el estrés que genera la gran cantidad
de tiempo que requiere alimentar a dos bebés a lo largo de
las 24 horas. En general el problema de la alimentación al
pecho es el tiempo y no la cantidad de leche producida por la madre.
Si ésta tiene un buen estado de salud, producirá leche
suficiente para ambos (cuanto mejor sea la succión, mayor
será la producción de leche). Hay que recordar que
la leche de madre es la mejor forma de nutrición para un
niño, la más completa, la más higiénica
y la más barata. No hay leche de madre “defectuosa”,
es perfecta para el completo desarrollo del bebé y además
le aporta defensas que él todavía no puede fabricar
para algunas infecciones. Lo mejor es aprender a amamantar a ambos
a la vez, ya que esto supone un importante ahorro de tiempo. Al
principio puede ponerlos por separado, hasta que succionen adecuadamente,
y entonces intentar sentarse con los bebés apoyados sobre
unas almohadas en las rodillas o sobre el regazo, y poner a cada
uno en un pecho. Hay muchas posturas en las que puede hacerse, tendrán
que encontrar la más cómoda, con paciencia y probando
distintas opciones en general se consigue. Estas son algunas de
las posturas que pueden probar:

Siempre es mejor la lactancia materna, sólo si ésta
no es posible y hay que suplementar con biberones, pueden prepararlos
con cualquier fórmula de inicio (se preparan en la proporción
de un cacito raso de leche por cada 30 c.c. de agua). En este caso
deben preguntarle a su pediatra cualquier duda acerca de la leche
a utilizar, la forma de preparación, el tiempo que puede
durar preparado el biberón, etc.
También hay que alentar al padre a que ayude en la alimentación
nocturna y recordarles que cuidar de gemelos es tan cansado o más
que trabajar fuera de casa. A medida que los gemelos avanzan hacia
la alimentación con sólidos, también puede
dárseles de comer al mismo tiempo y se necesita sólo
un plato y una cuchara para ambos. Además, los esfuerzos
por usar utensilios separados no disminuyen la incidencia de infección
cruzada o enfermedades comunes.
Consulte con su pediatra cualquier duda acerca de la alimentación
que le surja.
.
Los gemelos pueden tener un cierto retraso en la adquisición
del lenguaje y de las habilidades motoras durante el primer año
de vida, aunque si se estimulan de forma adecuada, esta diferencia
desaparece entre los cuatro y los seis años de edad. Esto
ocurre porque los niños nacidos de partos múltiples
pasan menos tiempo relacionándose con sus padres, es decir,
se les estimula menos. En algunos estudios se ha comprobado que
en general se les habla menos que a los niños nacidos de
partos únicos, por una mera cuestión de tiempo. Es
importante por tanto pasar tiempo a solas con cada uno de los gemelos,
tanto cada progenitor por separado, como ambos a la vez, e intentar
no dejarles mucho tiempo solos “entreteniéndose”
mutuamente.
Otra peculiaridad dentro del terreno del lenguaje es el llamado
“lenguaje de gemelos”, que consiste en que los niños
inventan palabras, expresiones o gestos que sólo ellos entienden.
En pequeñas cantidades no es importante y es sólo
un signo de complicidad de una relación estrecha entre ambos,
pero cuando ocurre de forma excesiva, puede excluir a otros hermanos
y miembros de la familia y resultar un problema serio.
Los gemelos también tardan más en aprender a usar
el retrete, en general por los mismos motivos por los que se produce
el retardo en el lenguaje. Como el control de esfínteres
es un periodo lleno de tensión para los padres, es mejor
que retrasen la enseñanza hasta que los gemelos estén
realmente interesados (2-2,5 años). Es importante no hacer
comparaciones ni alentar la competición entre ellos en este
sentido y elogiar los avances de cada uno por separado.
.
Ambas cosas son complicadas en los gemelos. Mientras que los bebés
únicos se ligan a su madre, los gemelos desarrollan al mismo
tiempo lazos con su madre y con su gemelo. Es importante conocer
ciertos consejos para la individualización precoz, incluso
antes del parto, ya que en gemelos en que esto no se desarrolla
adecuadamente, una separación por corta que sea puede resultar
muy traumática. Deberían intentar:
- Elegir nombres fonéticamente distintos, evitando rimas.
(Ej: Carla y Clara).
- No referirse a ellos como “los gemelos”, sino por
sus nombres respectivos, y cuando se hable de uno en presencia
del otro, refiéranse a él por su nombre.
- No vestirlos habitualmente de la misma manera. Permitan que
cuanto antes cada uno elija la ropa que quiera ponerse cada día.
- Resaltar las diferencias individuales destacando ventajas en
ambos.
- Intentar que cada uno haga actividades con otros amigos, hermanos,
etc. separado del gemelo.
- Dedicar tiempo a estar con cada uno por separado.
- Tener contactos corporales individuales frecuentes con cada
uno por separado.
- Elogiarlos y aplicar las medidas disciplinarias de forma individual
y en distintos momentos.
- No dejarlos solos entreteniéndose mutuamente durante
largos periodos.
Hay una serie de datos con los que podrán valorar hasta
qué punto se desarrolla una correcta individualización,
que permita un desarrollo personal completo y evite las separaciones
traumáticas:
- Rara vez llora uno cuando lo hace el otro.
- La principal fuente de bienestar no es el otro hermano,
sino la madre o el padre.
- Sabe que su imagen en el espejo no es su hermano gemelo
(tras los 15-18 meses).
- No participa en demasiados juegos de imitación
con su hermano.
- No responde al nombre del hermano cuando le llaman.
- Pocas veces se altera cuando su hermano está alterado
o es castigado.
- No hablan en “lenguaje de gemelos".
|
- Tiene amigos, aficiones e intereses distintos de los de
su hermano.
- Le gusta vestirse distinto del otro gemelo casi siempre.
- No está demasiado celoso de los amigos de su hermano.
- No teme separarse de su hermano durante las noches.
- No teme que les toquen clases separadas.
- Tiene amigos propios
|
Otra duda a este respecto que se plantea con frecuencia es si es
necesario que vayan a clases separadas. Durante los primeros años,
en la guardería y en etapa preescolar, pueden ir al mismo
grupo, esto les dará seguridad en un paso difícil
como es separarse de su madre y salir de casa. Más adelante
sí que es preferible que vayan a clases separadas, sobre
todo si se notan ya ciertas diferencias entre ambos y uno de ellos
es por ejemplo más tímido o tiene peores resultados
en el colegio. La separación evita las constantes comparaciones
entre ambos y hace que se estimulen por separado.
.
A veces los padres se sienten tentados a regañar o disponer
castigos a ambos por algo que ha hecho uno solo de los gemelos.
Hay que tomar medidas por separado y no castigar a ambos por la
travesura de uno de ellos, sobre todo en esos casos en que se intuye
que uno planea la travesura y el otro la “ejecuta”.
También es importante que aprendan a compartir no solo entre
ellos sino con los demás hermanos. Es bueno dejar que cada
uno elija o pida sus propios juguetes en lugar de comprar juegos
iguales para ambos, de ese modo se estimula la individualización
y además se les impulsa a compartirlos.
.
La competición entre los gemelos es un problema frecuente
que ocurre desde el nacimiento, por la alimentación, la atención,
etc. Es o puede ser positiva para una estimulación individual
de ambos, pero en algunos casos puede llevar a rivalidad extrema.
El tipo de relación que se establece entre los gemelos es
muy importante para su desarrollo y la interacción escolar.
Se han descrito 3 patrones:
- dependencia mutua.
- dependencia unilateral.
- independencia.
Aunque lo ideal es que ambos sean independientes, lo más
frecuente es que uno de ellos tienda a depender más del otro
y por tanto sufra más con las separaciones, comparaciones,
etc., por lo que hay que prestar especial atención desde
etapas precoces para ver qué tipo de relación se establece
y estimular la individualización.
Los gemelos atraen mucha atención, por lo que el resto de
los hermanos pueden pasar a un lugar secundario. Además si
entre ellos forman una relación muy estrecha, pueden excluir
al resto de la familia. Hay que prestar atención a la posible
aparición de estos problemas y no dudar en elogiar a los
otros hermanos e involucrarles en el cuidado de los gemelos desde
el principio, favoreciendo la relación de cada gemelo por
separado con el resto de la familia.
.
Esta sección ha sido elaborada
por las doctoras Ana Llorente de la Fuente y Carmen Rosa Pallás
Alonso
Departamento de Pediatría. Hospital Doce de Octubre - Madrid

|