| Hernia
- ¿Qué es?
- ¿Cómo se produce?
- ¿Cómo se diagnostica?
- ¿Qué problemas puede ocasionar?
Una hernia ocurre cuando un trozo o segmento de intestino o tejido,
pasa a través de una abertura anormal en las membranas o
músculo que le rodea. Las hernias más frecuentes son
la umbilical y la inguinal
La hernia umbilical se debe a un cierre incompleto o debilidad
de la pared abdominal y aparece como un "bulto" del color
de la piel, que sobresale y aumenta con el llanto y el esfuerzo.
La podemos reducir o "empujar para adentro" con la mano.
Estas hernias, si aparecen antes de los 6 meses, se cerraran solas.
A veces también se pueden observar otros "bultos"
en la línea media del abdomen, por encima del ombligo: el
epiplocele y la hernia supraumbilical. Esta última no se
solucionará sin tratamiento.
La hernia inguinal se produce porque el peritoneo (capa o bolsa
que recubre o envuelve el intestino) no se desarrolla correctamente
durante el embarazo, se produce una pequeña proyección
en forma de saco hacia la pared abdominal y el muslo, dirigiéndose
hacia el escroto en el niño y hacia el labio mayor de la
vulva en la niña. Normalmente al nacer, esta proyección
se cierra y desaparece, si no sucede así, se formará
una hernia.
Por la presencia de un bulto a nivel del ombligo o de la zona inguinal,
justo debajo de la piel, que se observa a simple vista, al realizar
esfuerzos, o al colocar al niño de pie. Pueden aparecer poco
a poco o de repente. La hernia inguinal es menos frecuente que la
umbilical, sobre todo en el lado derecho, aunque puede ser bilateral,
y en algunas ocasiones se puede acompañar de un acúmulo
de líquido en el escroto (hidrocele).
La hernia umbilical no suele dar problemas y a excepción
de que sea cada vez mayor, no requiere tratamiento y debemos esperar
incluso hasta los 4-5 años para ver si se va cerrando sola.
Si esto no sucede así, entonces requerirá tratamiento
quirúrgico.
La hernia inguinal deberá ser tratada quirúrgicamente.
Éste será de forma urgente si el niño presenta
dolor continuo a nivel del bulto, enrojecimiento, vómitos,
o mal estado general. Estos son los síntomas de un estrangulamiento
de la hernia inguinal, su complicación más importante.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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