| Meningitis
- ¿Qué es la meningitis?
- ¿Qué puedo hacer para detectarla?
- ¿Cuándo debo consultar al pediatra?
- ¿Cómo se trata?
- ¿Qué hay que hacer si mi hijo
ha estado en contacto con un enfermo?
- ¿Debo vacunar a mi hijo contra la meningitis?
Es una enfermedad poco frecuente, pero muy temida, en la que se
infectan las membranas (meninges) que envuelven el cerebro y la
médula espinal. Hay dos grandes grupos de meningitis, que
sólo se parecen en el nombre: las producidas por virus (meningitis
víricas), que son benignas, y las producidas por bacterias
(meningitis bacterianas), que pueden ser graves, provocando secuelas,
sobre todo sordera, y en algún caso incluso la muerte.
Los tres microbios que con mayor frecuencia producen meningitis
bacteriana son el Haemophilus influenzae tipo b y la Neisseria meningitidis,
mejor conocida como meningococo, y el Streptoccoccus pneumoniae,
llamado comúnmente neunococo. Estas bacterias son habitantes
normales de la garganta y la nariz de muchas personas, y sólo
en algunas penetra en el cuerpo y produce la enfermedad. Los tres
microorganismos se transmiten por el aire y por contacto (tos, estornudos,
besos, etc.).
- El Haemphilus sólo provoca meningitis en los niños
pequeños (menores de 5 años) pues, con el crecimiento,
el organismo "aprende" a defenderse de él. Se
dispone de vacuna eficaz contra esta bacteria.
- El meningococo afecta sin embargo a personas de todas las edades,
aunque principalmente a adolescentes y niños pequeños.
Hay varias familias (serotipos) de meningococos; en España
los más frecuentes son los conocidos como B y C. Este último
tipo era muy poco frecuente hasta hace unos años. Por el
momento, sólo hay vacuna eficaz contra el meningococo C.
- El neumococo es otra bacteria causante en ocasiones de meningitis
en niños pequeños (menores de 2 años), aunque
con más frecuencia produce otro tipo de enfermedades como
otitis, sinusitis y neumonías. Desde hace pocos años
hay en el mercado una vacuna que protege contra varios tipos de
neumococos. Este preparado no está por el momento incluido
en ningún calendario vacunal español.
Los recién nacidos son un grupo especial respecto a las
meningitis, ya que son atacados por bacterias muy diferentes a las
de los más mayores y que además no resultan contagiosos
para otros bebés.
Los agentes causantes de la mayor parte de las meningitis víricas
pertenecen al grupo de los enterovirus. Como se ha comentado, la
enfermedad que producen cura sin secuelas en casi todos los casos.
Suelen presentarse en pequeños brotes o epidemias en el verano
y el otoño, y se transmiten por las heces y la saliva.
Los síntomas típicos son fiebre elevada, vómitos,
dolor de cabeza intenso y rigidez de la nuca (imposibilidad para
doblar completamente el cuello hacia adelante). También puede
producir somnolencia exagerada y confusión mental, y a veces
una erupción cutánea e incluso pequeñas hemorragias
bajo la piel (petequias). Lo habitual es que además el niño
dé la impresión de estar realmente enfermo: no juega,
no sonríe, le cuesta hablar, etc.
En los bebés las manifestaciones de la enfermedad son menos
evidentes y debe sospecharse si hay rechazo de la alimentación
con mal aspecto, respiración quejumbrosa y decaimiento o
bien irritabilidad exagerada.
Para saber a ciencia cierta si se tiene meningitis, hay que analizar
el líquido espinal (líquido cefalorraquídeo),
extrayéndolo con una aguja (punción lumbar).
Si ustedes observan en su hijo los síntomas y signos arriba
referidos, deberán consultar inmediatamente con un médico,
ya que si la causa fuera una meningitis bacteriana, el niño
precisaría ser tratado de forma inmediata.
Las meningitis producidas por bacterias se tratan con antibióticos
administrados por vía intravenosa y requieren siempre el
ingreso urgente en un hospital. Las meningitis víricas se
curan solas y, como en otras enfermedades producidas por virus,
los antibióticos no sirven como tratamiento causal. En cualquier
caso, necesitará ingresar al niño inicialmente hasta
que se pueda confirmar el germen causante, desaparezcan los vómitos
y mejore su estado general. 
Si el caso de meningitis con el que se ha tenido contacto es de
causa vírica, no hay ni hace falta tomar ninguna medida preventiva
especial.
En los casos de meningitis bacterianas contagiosas (meningococo
y Haemophilus), los contactos más íntimos de los enfermos
deberán tomar un medicamento preventivo durante pocos días,
además de recibir la vacunación adecuada si la infección
fuera producida por alguna de las bacterias contra las que sí
se dispone de vacuna. Por lo comentado antes se desprende que si
el causante es el Haemophilus influenzae tipo b, sólo habrá
que aplicar estas medidas a los contactos menores de 5 años
o a adultos con enfermedades inmunológicas.
Confíe y siga las recomendaciones de las autoridades sanitarias
encargadas y responsables de establecer las medidas a adoptar en
cada caso.
Por supuesto que sí. En España se recomienda y facilita
de forma gratuita la vacunación sistemática de todos
los niños, dentro del calendario vacunal infantil, contra
el H. influenzae tipo b y el meningococo C. Esta última también
debe ofrecerse a los niños mayores y adolescentes que no
la hayan recibido con anterioridad. La vacunación de los
niños, siguiendo el calendario recomendado, no sólo
protege al niño que recibe la vacuna sino que puede proteger
a los demás, porque permite disminuir la circulación
del germen en la comunidad.
Hay que tener presente que el estar “vacunado de meningitis”
no significa de TODAS las meningitis posibles. Un grupo importante
de casos graves en España los provoca el meningococo B, contra
el que todavía no hay una vacuna efectiva
Esta sección ha sido elaborada
por Manuel Merino Moína y Juan Bravo Acuña, pediatras
Centro de Salud El Greco (Getafe), Madrid

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