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Preguntas frecuentes  Neumonía (Pulmonía)  

  1. ¿Qué es?
  2. ¿Qué síntomas presenta?
  3. ¿Cómo se previene?
  4. ¿Cómo se trata?
  5. ¿Cuando consultar con el pediatra?

¿Qué es?

La neumonía es una infección del pulmón que puede ser causada por diferentes tipos de gérmenes, incluyendo bacterias, virus, hongos y parásitos. Cada tipo de neumonía es más frecuente a una edad determinada. En cualquier caso, la causa más común de neumonía son los virus. Los virus que causan neumonía más frecuentemente son el influenza (gripe), virus sincitial respiratorio (VSR), parainfluenza y adenovirus.

A menudo la neumonía comienza después de una infección respiratoria de vías altas (infección de la nariz y de la garganta también denominada resfriado o catarro común). Cuando esto sucede los síntomas de neumonía comienzan dos o tres días después.

¿Qué síntomas presenta?

Los síntomas de neumonía varían, dependiendo de la edad del niño y de la causa de la neumonía. Algunos síntomas comunes incluyen fiebre, escalofríos, tos, respiración acelerada, respiración ronca o sibilante (con "pitos"), dificultad respiratoria (del pecho, no de la nariz) que hace que los espacios entre las costillas se retraigan ("tiraje" en términos médicos), vómitos, dolor en el pecho, dolor abdominal, disminución de la actividad, pérdida de apetito (en niños mayores) o disminución de la cantidad de alimento que toman (en lactantes), también pueden presentar un color azulado o gris de los labios y las uñas (cianosis). Algunas veces los únicos síntomas son fiebre y respiración acelerada. Otras, cuando la neumonía es en la parte inferior de los pulmones, cerca del abdomen, puede que no haya síntomas respiratorios, solamente fiebre y dolor abdominal.

Cuando la neumonía es bacteriana, el niño infectado suele ponerse enfermo de manera relativamente rápida, comenzando bruscamente la fiebre y la respiración acelerada. Cuando las neumonías son causadas por virus, tienden a aparecer más gradualmente y a menudo son menos severas que las bacterianas. Las sibilancias o "pitos" son más frecuentes en la neumonía vírica.

No siempre es fácil determinar si una neumonía es bacteriana o vírica. Con frecuencia es muy difícil distinguir entre una primariamente vírica o una complicación neumónica bacteriana de un proceso originalmente vírico.

Algunos tipos de neumonía causan síntomas que dan importantes pistas acerca del germen que está causando la enfermedad. Por ejemplo, en los niños mayores y adolescentes la neumonía causada por Mycoplasma suele causar dolor de garganta y de cabeza (cefalea) significativos además de los síntomas típicos de neumonía. En lactantes la neumonía por Clamidia puede causar conjuntivitis (ojos rojos, con secreción) con enfermedad leve y sin fiebre. En la neumonía por neumococo, típica a cualquier edad, en el niño mayorcito se presenta fiebre elevada, tos, respiración acelerada y dolor en costado.Inicio de la página

Incubación
El período de incubación de la neumonía varía, dependiendo del germen que la cause. Algunos períodos de incubación son: virus sincitial respiratorio, 4-6 días, gripe, 18-72 horas

Duración:
Con tratamiento, la mayoría de los tipos de neumonía bacteriana pueden curar en 1-2 semanas. La neumonía vírica puede tardar más. La neumonía por Mycoplasma puede tardar de 4-6 semanas en resolverse completamente.

Contagiosidad:
Los virus y las bacterias que causan neumonía son contagiosos y normalmente se encuentran en las secreciones orales y nasales de las personas infectadas. La enfermedad puede contagiarse por la tos y los estornudos, por los vasos de bebida y utensilios de comida, y por los pañuelos usados.

¿Cómo se previene?

Hay vacunas que protegen frente a determinados tipos de neumonía. Por ejemplo. Todos los niños reciben vacunas contra el Haemophilus Influenza tipo B (componente Hib de las vacunas rutinarias) y la tosferina (componente "P" – de Pertusis – de las vacunas rutinarias con DTP). Próximamente se comercializará en nuestro país una vacuna muy eficaz contra el neumococo, la causa más frecuente de neumonía bacteriana. La vacuna de la gripe se administra todos los otoños a los niños con asma y otras enfermedades crónicas.

Los niños con enfermedades crónicas o inmunodeficiencias (defensas naturales bajas), con especial riesgo de padecer determinadas neumonías pueden recibir otras vacunas no rutinarias o medicación preventiva antivírica o antibacteriana.

En general, dado que muchas neumonías son causadas por bacterias o virus que son contagiosos, es mejor mantener al niño alejado de cualquier persona afectada de neumonía o de una infección de vías altas que pueda acabar en neumonía. Si alguien en casa padece una infección respiratoria o de garganta, mantenga sus cubiertos y vajilla separados de los del resto de la familia, y lave sus manos frecuentemente especialmente si usted recoge los pañuelos usados.

La administración indiscriminada de antibióticos en los catarros comunes de vías altas, aunque sean febriles no previene la aparición de neumonía. Por el contrario, favorece que se generen resistencias a los antibióticos utilizados para las bacterias que viven en la parte alta de nuestro sistema respiratorio, las cuales son las que causan con más frecuencia las neumonías bacterianas que complican las infecciones víricas.

¿Cómo se trata?

Medidas básicas

Si el pediatra del niño ha recomendado antibióticos para su hijo con neumonía bacteriana, debe administrárselos con la frecuencia y duración prescritos. Esto hará que su hijo se recupere antes y disminuirá las posibilidades de contagio a otros convivientes. Mantenga el aire humidificado (en el norte de España ya hay demasiada humedad, simplemente no ponga la calefacción alta y mantenga un recipiente con agua en la habitación). Anime al niño beber abundantes líquidos, lo más nutritivos posibles. En general no debe frenarse la tos artificialmente con medicinas, pues la tos sirve para limpiar las secreciones bronquiales. Si tiene dolor torácico o fiebre adminístrele medicación antitérmica que también aliviará el dolor. Las compresas calientes en el lugar del dolor también pueden ser de ayuda. Controle la temperatura si parece caliente. Controle el color de los labios y debajo de las uñas. Debería ser rosa, si es gris o azulado es posible que el oxígeno en sangre sea bajo motivado por la afectación pulmonar.

Tratamiento médico

El pediatra normalmente hace el diagnóstico de neumonía mediante un interrogatorio cuidadoso de los síntomas y por la auscultación pulmonar. Puede ser necesario realizar una radiografía de tórax y una analítica de sangre. A veces un cultivo de esputo. En la mayoría de los casos la neumonía se puede tratar con antibióticos por vía oral en casa. El tipo de antibiótico depende del tipo de neumonía, edad del paciente, etc. Cuanto más pequeño es el niño y más afectado está (cianosis, dificultad respiratoria), más probable será su ingreso en un hospital. Otras razones pueden ser que vomite la medicación o que padezca una enfermedad crónica que afecte a su sistema inmunitario (defensas)Inicio de la página

¿Cuando consultar con el pediatra?

Consulte inmediatamente al pediatra si su hijo presenta dificultad respiratoria, con respiración muy acelerada, retraimiento llamativo de los espacios entre las costillas o tiene cianosis (color gris o azulado de los labios y las uñas)

Esta sección ha sido elaborada por Juan José Delgado (pediatra)
Servicio Gallego de Salud

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