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Preguntas frecuentes  Picaduras de insectos 

  1. ¿Qué son y qué insectos las provocan?
  2. ¿Qué síntomas producen?
  3. ¿Cómo se trata?
  4. ¿Qué problemas pueden surgir?
  5. ¿Cómo se previenen?

¿Qué son y qué insectos las provocan?

Consideramos como picadura a la lesión que se produce cuando un insecto inyecta un veneno en la persona a través de su aguijón, aunque a veces el insecto, en lugar de picar, muerde y extrae algunas gotas de sangre. En general las picaduras no dan lugar a grandes problemas, si bien en algunas situaciones, como en los niños alérgicos, si podrían producirlos.

Las picaduras de mosquito, pulga, chinche, hormigas etc. suelen dar lesiones con picor y enrojecimiento de diferente tamaño.

Los mosquitos, como vuelan, pican generalmente en zonas descubiertas de la piel, mientras que las pulgas y chinches se introducen debajo de las ropas para hacerlo. Estos últimos pueden producir una pequeña úlcera en la zona de la picadura.

Las abejas, avispas y abejorros producen una hinchazón roja y muy dolorosa, que puede durar varias horas. Las abejas al picar dejan el aguijón clavado y mueren, mientras que las avispas no y pueden volver a picar, además liberan una sustancia ("feromona") que puede atraer a otras avispas de la colonia. Existen personas que son alérgicas a estos insectos y pueden sufrir reacciones graves después de una picadura.

Otros insectos capaces de producir picaduras son las garrapatas. Estos grandes ácaros (parientes de las arañas), generalmente presentes en perros o en las hierbas secas, se adhieren a la piel y chupan sangre durante varios días, no dan picor ni dolor, siendo a veces difíciles de reconocer. Las garrapatas de los perros pueden producir una enfermedad febril llamada "fiebre botonosa mediterránea".

¿Qué síntomas producen?

Generalmente las molestias son sólo locales, referidas al lugar de la picadura: enrojecimiento, hinchazón y picor más o menos importantes y duraderos. En ocasiones veremos en el lugar de la picadura un pequeño punto u orificio, o también alguna pequeña úlcera. Si la picadura se produce en lugares como los párpados o los labios, la hinchazón puede ser bastante importante, ya que se trata de un tejido muy blando. Mucho menos frecuente es la aparición de dificultad respiratoria, dificultad para tragar, urticaria, mareo, debilidad o síntomas de gravedad en los minutos posteriores a la picadura del insecto, especialmente abejas o avispas. En este caso nos encontraríamos delante de una reacción alérgica grave por la picadura del insecto.Inicio de la página

¿Cómo se trata?

Como los síntomas suelen ser el enrojecimiento, la hinchazón y el picor, para ellos utilizaremos una solución de calamina o un algodón empapado en agua y amoniaco o incluso un cubito de hielo. Pueden ser de utilidad las cremas antiiflamatorias con corticoides. No se aconsejan las cremas de antihistamínicos, ya que pueden producir erupciones en la piel tras la exposición directa a la luz solar. Las picaduras de abejas dejan el aguijón, que deberá ser extraído mediante unas pinzas o aguja estériles. La garrapata deberá ser extraída con suavidad para evitar que se rompa y poder sacarla entera, para ello aplicaremos tracción constante hacia fuera, lo más cerca posible de la piel sin aplastarla y sin maniobras bruscas; en el caso de que la cabeza quedara adherida, deberemos arrancarla también, si es necesario con la ayuda de una aguja estéril. Otros métodos como cubrirlas con vaselina, aceite, esmalte de uñas o aplicando una cerilla caliente parecen tener resultados muy dispares, por lo que no podemos recomendarlos.

¿Qué problemas pueden surgir?

Los problemas graves suelen ser muy raros, pero aquellos niños con alergia a las picaduras de insectos, especialmente de abejas o avispas, pueden tener reacciones alérgicas muy graves ("shock anafiláctico") después de sufrir una o varias picaduras por por estos insectos. Esta situación requerirá una actuación urgente y rápida: en el caso de tener antecedentes previos de algún episodio anterior, se debería tener a mano adrenalina. Este es el medicamento (inyectable) útil para esta situación y tanto los padres como los cuidadores deben estar instruidos en su uso.

Las garrapatas pueden ser portadoras de la "fiebre botonosa mediterránea" en su saliva. Esta es una enfermedad febril y eruptiva producida por un germen (rickettsia), que suele verse al final del verano y es transmitida por la garrapata del perro. Su tratamiento antibiótico es curativo de forma eficaz y rápida.Inicio de la página

¿Cómo se previenen?

Aunque no puede realizarse una prevención total, ya que los insectos están por todas partes, sí son útiles algunas medidas de precaución: las picaduras de abejas y avispas pueden prevenirse evitando los jardines, zonas con flores o frutas al aire libre, evitar caminar descalzos por el exterior. Evitar las ropas de colores y estampados brillantes, no utilizar perfumes, jabones o cosméticos de olor intenso estando en el campo y, por último, asegurarse de que no haya insectos dentro del coche y viajar con las ventanas cerradas.

Las picaduras de mosquito pueden también evitarse mediante la aplicación de repelentes en la piel o la ropa. Deberemos tener precaución con los repelentes que contengan Dietiltoluamida (DEET), pues puede absorberse y pasar a la sangre si se aplica en exceso. Por ello, será conveniente no aplicar directamente sobre la piel, especialmente de las manos. Su efecto dura unas 8 horas.

En el mercado también existen preparados con repelentes naturales y son por tanto bastante menos tóxicos. Respecto a las pulgas y chinches deberá realizarse una desinsectación de los animales y objetos contaminados. Para las garrapatas, los perros deberán también ser desparasitados, y además sería conveniente evitar aquellas zonas de malezas y arbustos que al final del verano pudieran estar contaminadas.

Esta sección ha sido elaborada por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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