| Piojos
- ¿Qué son los piojos?
- ¿Cómo se contagian?
- ¿Cómo detectarlos?
- ¿Qué se debe hacer si detecta
piojos en su hijo?
- Normas para el tratamiento correcto.
Los vulgarmente llamados "piojos de la cabeza" (Pediculus
humanus capitis) son insectos que viven sobre el cuero cabelludo
y cabellos del ser humano. Son insectos diminutos, grisáceos
y carentes de alas, que viven y se reproducen en el cabello humano.
Tienen seis patas, que terminan en pequeñas garras (las utilizan
para prenderse firmemente al pelo), tórax, abdomen y poseen
una cabeza pequeña con un aparato bucal preparado para la
punción (picadura) y succión ulterior de sangre. Depositan
sus huevos, llamados liendres, en los pelos de detrás de
las orejas, de la coronilla y de la parte posterior de la cabeza;
son esos minúsculos puntos blanquecinos cercanos al cuero
cabelludo. A diferencia de la suciedad o de la caspa, las liendres
no pueden eliminarse con un simple lavado; están sujetas
al pelo y es muy difícil despegarlas, incluso con el peine.
Estos insectos se alimentan de nuestra sangre, que chupan a través
de la piel, produciendo un picor muy molesto. Estos parásitos
pasan del estado de ninfa o larva a piojo adulto en tres semanas.
Su promedio de vida es de treinta días y durante ese tiempo
cada hembra es capaz de poner 200 huevos o liendres. Si su hijo
se rascara con las manos sucias las picaduras se pueden sobreinfectar.
Los piojos no sobreviven más de 12 horas lejos del cabello
humano y son incapaces de infestar a los animales de compañía
como perros y gatos.
Los piojos son extremadamente contagiosos. No saltan ni vuelan,
pero sí que andan, pudiendo así pasearse por los asientos
y pupitres de la escuela, por la ropa y objetos personales, tales
como peines, cepillos, bufandas, gorros, auriculares, sacos de dormir
y juguetes de peluche.
Así que se debe procurar no compartir tales objetos. También
pueden pasar de la cabeza de un niño a otro si están
muy juntos.
En la actualidad algunas madres y maestras se han convertido en
expertas para diagnosticar esta molesta y frecuente parasitosis.
La primera señal es que el niño se rasque frecuentemente
la cabeza. Los piojos huyen de la luz, por lo que será más
fácil detectar las liendres.
Para confirmar la existencia de la infestación:
- Disponga de buena luz para revisar la cabeza del niño
(la ideal es la luz solar)
- Observe el cabello mechón por mechón, en forma
ordenada. examine cuidadosamente el cabello de la parte posterior
del cuello y de detrás de las orejas
Ha de saber que las liendres son como conitos invertidos perlados
muy adheridos al pelo (las hembras de los piojos los pegan con una
sustancia quitinosa (dura) a menos de un centímetro de la
raíz del pelo).Pero recuerde que en ocasiones los piojos
están en la cabeza y no pican. Por ello es importante revisar
la cabeza cada semana y asearse a fondo diariamente.
- Tranquilidad. Es una infestación perfectamente controlable
y no significa que se tengan malos hábitos higiénicos.
- Comuníquelo al centro escolar o guardería, para
que se tomen las medidas oportunas.
- Póngase en contacto con su pediatra para que le explique
cómo eliminarlos o bien siga las normas que más
adelante se detallan.
- El niño puede ir al colegio o guardería, pero
debe recibir el tratamiento (al menos una aplicación) lo
antes posible.
- Revise al resto de los miembros de la familia para asegurarse
de que todos los afectados reciban tratamiento.

- Primero
- Moje todo el cabello y cuero cabelludo con una loción
antipiojos a base de permetrina al 1%, insistiendo especialmente
detrás de las orejas y en la nuca.
- Segundo
- Espere de 10 a 30 minutos.
- Tercero
- Pasado ese tiempo lave y aclare el pelo, de la forma habitual.
- Cuarto
- Retire las liendres y piojos muertos, con el pelo mojado
con un peine de púas finas o una lendrera.
- Quinto
- A los 7-10 días repita el tratamiento para eliminar
las larvas nacidas que hayan podido quedar antes de que se
conviertan en adultos y reinicien el ciclo. Repetir hasta
un máximo de tres veces.
- Sexto
- Desinfeste la ropa y objetos de la siguiente manera:
- Ropa lavable: lavando en lavadora a más de 55º
C.
- Ropa no lavable: metiéndola en una bolsa de plástico
cerrada durante 10-15 días, porque el piojo adulto
no puede vivir sin alimento más de 2-4 días.
Después, se debe planchar la ropa, especialmente
las costuras.
- Los peines, horquillas, cepillos, diademas: introduciéndolos
en agua muy caliente durante 10 minutos o en una bolsa
cerrada durante 12-15 días.
- Si es posible, pasar la aspiradora por toda la casa,
especialmente alfombras, cojines, sillones, etc.
Esta sección ha sido elaborada
por Jaime Cuervo Valdés (pediatra)

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