| Prematuros
- ¿Qué es?
- ¿Cuáles son las causas?
- ¿Cómo es un recién nacido
prematuro?
- ¿Qué problemas puede tener?
- ¿Cuál es el pronóstico
de estos niños?
Consideramos a un recién nacido como prematuro si su edad
gestacional, es decir, las semanas de duración de su embarazo,
es inferior a las 37 semanas. Además, esto se suele acompañar
de un peso inferior a 2.500 gramos. Actualmente la supervivencia
de los prematuros ha mejorado mucho debido al mejor control del
embarazo y a los cuidados recibidos en las unidades de cuidados
intensivos neonatales. La supervivencia de estos niños disminuye
al disminuir también su edad gestacional, así disminuye
del 95% en los niños de 30-32 semanas al 40% en los de 25-26
semanas. Aproximadamente el 10% de los niños nacidos con
menos de 29 semanas y un peso inferior a 1 kg, sobrevivirán
pero con alguna secuela.
La mayoría de los partos prematuros son de causa desconocida,
si bien algunas circunstancias los favorecen: la edad materna (menor
de 20 ó mayor de 40 años), antecedente previo de parto
prematuro, embarazos múltiples, estrés físico
o psíquico, antecedentes maternos de alcoholismo, drogadicción,
tabaquismo, enfermedades maternas importantes (corazón, riñón,
tiroides, diabetes, etc.), malnutrición materna, enfermedades
durante el embarazo (hipertensión, toxemia, infección,
debilidad de la musculatura uterina, malformaciones del útero,
problemas placentarios como el desprendimiento precoz de placenta
o la placenta previa). También las malformaciones fetales
pueden asociarse a prematuridad.
El prematuro es un recién nacido antes de tiempo por lo
tanto su aspecto será de inmadurez, tanto en su apariencia
externa, como en el desarrollo de sus órganos y sistemas.
Todo esto será más importante cuanto menor sea su
edad de gestación. Así, su piel es delgada y fina,
de color rojo y cubierta de un pelo fino (lanugo), con poca grasa.
Los pliegues de las plantas de los pies todavía no se han
desarrollado, su tono muscular es muy pobre, en los varones los
testículos aun no han descendido al escroto, el cual es liso
y no tiene rugosidades. Sus dimensiones también son menores.
Todos los problemas que citaremos son más importantes cuanto
menor sea el niño. Los problemas inmediatos son:
- Nutricionales. Por su inmadurez para succionar y deglutir la
leche y llegando a requerir alimentación por sonda o a
veces nutrición parenteral (a través de suero por
vía intravenosa).
- Mantenimiento de la temperatura corporal. Debido, a su mayor
superficie corporal (proporcionalmente) y escasa grasa subcutánea,
lo que obliga a mantenerlos en ambientes con temperatura controlada
(incubadoras).
- Problemas respiratorios. Algunos recién nacidos prematuros
tienen, por su inmadurez, incapacidad para expandir sus pulmones
y respirar. A veces también presentan pausas en la respiración
(apneas).
- Inmadurez hepática. Por ello los prematuros se ponen
con más frecuencia amarillos (ictericia) y esto les dura
más tiempo.
- Infecciones. Su sistema defensivo es más débil
y están más expuestos a las infecciones.
- Lesiones hemorrágicas en el sistema nervioso central
(hemorragia intraventricular) y lesiones por infarto o falta de
riego sanguíneo en algunas zonas del cerebro (leucomalacia
periventricular).
- Enterocolitis necrotizante. Se trata de unas lesiones que se
producen en el intestino de los prematuros más pequeños,
y que pueden llegar a perforarlo.
- Retinopatía del prematuro. Es una lesión de la
retina de los prematuros, especialmente en los más inmaduros
(menos de 30 semanas o de 1.250 gramos), producida por el oxígeno
que han necesitado por sus problemas respiratorios.
- Déficits nutricionales. Por su alimentación y
necesidades pueden presentar déficits de vitaminas, hierro,
calcio y fósforo. Problemas metabólicos como hipoglucemia
(disminución de azúcar en sangre), etc.

El pronóstico de los niños prematuros que presentaron
solamente problemas moderados en el periodo neonatal será
bueno. Hasta hace poco tiempo los prematuros extremos, de menos
de 26 semanas de gestación, eran prácticamente inviables,
actualmente con los conocimientos y medios de las unidades de cuidados
intensivos neonatales ha mejorado mucho la supervivencia. Sólo
entre un 5-10% de los niños de menos de 1.500 gramos sobrevivirán
con grandes problemas neurológicos, sordera, ceguera o problemas
de retraso intelectual; la mayoría podrán tener una
vida normal y una pequeña proporción requerirá
ayuda educacional u orientación por problemas de conducta.
Los niños muy prematuros también tienen más
riesgo de presentar el síndrome de la muerte súbita
del lactante.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
Instituto Catalán de la Salud

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