| Rinoconjuntivitis
alérgica
- ¿Qué es?
- ¿Qué síntomas presenta?
- ¿Con qué podemos confundir una
rinitis alérgica?
- ¿Cuál es la causa?
- ¿Existe más de un tipo de rinoconjuntivitis
alérgica?
- ¿Qué relación tiene con
el asma bronquial?
- ¿Cuál es su tratamiento?
Se denomina rinitis alérgica o rinoconjuntivitis alérgica
(RCA) al conjunto de procesos que afectan a las fosas nasales (nariz)
y a la conjuntiva de los ojos, cuya causa es la hipersensibilidad
a diferentes sustancias presentes en el ambiente.
Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, aunque se hace
más evidente a partir de los 5-6 años de edad.
Los síntomas clásicos de la RCA son:
- A nivel nasal: obstrucción o taponamiento nasal, respiración
bucal, rinorrea (mocos) líquida y transparente, picor (se
frotan mucho la nariz) y estornudos, con frecuencia varios seguidos,
como en salvas.
- A nivel conjuntival: enrojecimiento de los ojos, hinchazón
de los párpados e incluso bolsas de agua en los ojos y
picor.
No todos los síntomas tienen por qué estar presentes
y, en ocasiones, sólo aparecen las manifestaciones nasales.
Algunos padres piensan que su hijo puede tener RCA, cuando lo que
realmente presenta es un catarro de vías altas. Por ejemplo,
mientras que los estornudos son típicos de la RCA en niños
mayores, aquellos son muy frecuentes en los lactantes e indican
sólo la presencia de un catarro nasal. La fiebre puede ser
un síntoma de los catarros, pero no es lo habitual de la
RCA. Estas dudas las puede resolver con facilidad su pediatra. De
todas formas nos puede servir de ayuda, en el caso de la rinoconjuntivitis
polínica (provocada por pólenes), que los síntomas
aparecen o son más intensos en lugares abiertos y sobre todo
por la tarde y la noche.
La causa de RCA es la alergia a algunas partículas que se
encuentran en el ambiente (alergenos). Según la región
en que se viva, la probabilidad de ser alérgico varía:
en el norte de España, la alergia más frecuente es
a los ácaros del polvo doméstico y en el centro-sur
a pólenes (gramíneas, olivo, arbustos...).
El pediatra determinará en cada caso si es necesario hacer
alguna prueba, aunque, por lo general, un cuidadoso interrogatorio
sobre los síntomas suele conducir a la causa que produce
este proceso.
En general se identifican dos tipos: la RCA perenne, con síntomas
durante todo el año y la RCA estacional, típicamente
primaveral y debida a los pólenes.
Son enfermedades muy relacionadas entre sí, pero diferentes.
Hoy en día se considera que cuando un niño ha sido
diagnosticado de una de ellas, debe investigarse si presenta la
otra. En realidad, ambas representan el mismo fenómeno inflamatorio
y alérgico, a diferentes niveles de la vía respiratoria.
Será su pediatra quien determine cuál es el tratamiento
más adecuado para la RCA de su hijo. Distinguimos tres tipos
de tratamientos:
- Evitación del contacto con el desencadenante, o sea,
tratamiento preventivo. Encaminado a disminuir el grado de contacto
con los alergenos, como pueden ser, a título de ejemplo,
la limpieza adecuada del hogar y el uso de fundas especiales en
caso de alergia a ácaros -para que estas medidas sean eficaces
deben ser permanentes-. O bien, el consejo de evitar pasear por
la tarde en días de primavera soleados y especialmente
si también son ventosos y de viajar con las ventanillas
cerradas en los vehículos, en el caso de los alérgicos
al polen.
- Tratamiento con medicinas contra los síntomas. Existen
medicamentos para aliviar las manifestaciones oculares y nasales,
muy eficaces y con escasos o nulos efectos secundarios. Estas
medicinas también pueden utilizarse anticipadamente, adelantándose
a la época de inicio de los síntomas, especialmente
en el caso de la rinoconjuntivitis primaveral.
- “Vacunas” desensibilizantes (inmunoterapia). Hay
datos contradictorios sobre su eficacia y generalmente son innecesarias.
Esta sección ha sido elaborada
por Carlos A. Díaz Vázquez, pediatra
Centro de Moreda, SESPA - Asturias

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