| V.I.H.
- SIDA
- ¿Qué es?
- ¿Qué síntomas presenta?
- ¿Qué pronóstico tiene?
- ¿Es contagioso?
- ¿Cómo prevenirlo?
- ¿Cómo se trata?
El SIDA es una enfermedad en la que la disminución de las
"defensas" del organismo trae consigo infecciones, algunos
tipos de cáncer y la degeneración del sistema nervioso.
Es posible estar infectado con el VIH (el virus) y no tener SIDA
(la enfermedad), algunas personas lo están durante años
antes de enfermar.
Causas. Los tres principales modos por
los que el VIH pasa al niño son:
- Durante el embarazo.
- Durante el parto (lo más frecuente).
- A través de la lactancia materna.
Esta última es poco frecuente ya que ante madres seropositivas
(positivas al VIH), se desaconseja la lactancia materna por el riesgo
de transmitir la infección.
Cuando un niño nace de una madre infectada por el virus
VIH, no existe un modo inmediato de saber si el niño está
infectado. Un test de anticuerpos frente al virus siempre será
positivo, ya que los niños pueden tener los anticuerpos maternos
hasta 18 meses después del nacimiento.
El diagnóstico puede ser realizado mediante cultivo viral,
PCR o detección del antígeno p24.
Aunque no hay inmediatos signos físicos de la infección
al nacer, un niño nacido con VIH puede desarrollar infecciones
oportunistas en los primeros meses de vida.
- Neumonía por Neumocistis carinii
- Infecciones bacterianas
- Meningitis
- Infecciones por hongos: candidiasis, incluso esofágica
- Infecciones virales: citomegalovirus, virus varicela-zóster
- Parasitosis
Otros posibles síntomas de niños nacidos con infección
por VIH incluyen: bajo peso al nacimiento, pobre ganancia ponderal
en los 2-3 primeros meses de vida, aftas, adenopatías, hepatoesplenomegalia
(hígado y bazo agrandados), problemas neurológicos,
infecciones bacterianas repetidas y neumonías
Todavía no hay un tratamiento para la curación del
sida. Las medicinas existentes en la actualidad pueden disminuir
la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida
del enfermo, convirtiendo esta afección en una enfermedad
crónica. Aunque, con los conocimientos y medios actuales,
se cree que prácticamente todos los adultos y niños
infectados con el VIH se harán enfermos con el tiempo, los
recientes avances en el tratamiento han prolongado de forma importante
la duración y la calidad de sus vidas.
La infección VIH es mínimamente contagiosa de un
niño a otra persona. Principalmente hay que evitar el contacto
con la sangre del niño infectado.
La infección por VIH se puede prevenir evitando los comportamientos
de alto riesgo. Es posible disminuir significativamente el riesgo
de infección en los recién nacidos de madres infectadas
(20-25% si no se tratan durante el embarazo y parto), la administración
de fármacos a la madre lo reduce hasta el 8%. Evitar la lactancia
materna en estos casos, es otro modo de disminuir el riesgo de infección.
Aunque hay numerosos estudios dirigidos a obtenerla, no hay por
el momento una vacuna eficaz contra esta enfermedad.
La vacunación de un niño VIH positivo difiere poco
de la habitual, por ejemplo no podrá recibir la vacuna de
la polio fabricada con virus vivos ni debe administrarse tampoco
a los niños que convivan con él.
El tratamiento se realizará mediante una combinación
de varios fármacos antivirales.
Estos niños deberán ser revisado con frecuencia para
realización de controles analíticos, examen físico
y registro de posibles efectos secundarios.
Esta sección ha sido elaborada
por Jaime Cuervo (pediatra)
INSALUD-Extremadura

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