| Suturas.
("puntos")
- ¿Qué es una sutura?
- ¿Qué cuidados precisa una herida
suturada?
- ¿Cómo y cuándo se retiran
los puntos de la sutura?
Los niños, con frecuencia, sufren heridas. Algunas de ellas
producen cortes en la piel, que si son superficiales y pequeños
no van a necesitar más que las curas locales de la herida.
Pero si son mayores o profundos, los bordes pueden quedar separados
y puede ser necesario conseguir el cierre de la piel aproximando
ambos lados.
Generalmente, el cierre de la herida se realiza mediante una sutura,
es decir "cosiendo" sus bordes con aguja e hilo o con
grapas, para aproximarlos y así favorecer una curación
más rápida. En las heridas más pequeñas,
pueden usarse unas tiras adhesivas sin "dar puntos" de
sutura. Hoy en día, existe un producto adhesivo (pegamento)
para el cierre de cortes "seleccionados" sin necesidad
de sutura.
Sea cual sea el método empleado para aproximar los bordes,
la intención es favorecer la curación de la herida
y mejorar su cicatrización.
Una vez que se ha realizado la sutura al niño, o sea, "se
le han dado puntos", se debe cuidar la herida para favorecer
su curación y evitar su infección.
Conviene mantener en reposo la zona de la herida e intentar evitar
que se moje o se ensucie, por lo que, a veces, la sutura se mantendrá
cubierta durante las primeras 24-48 horas, aunque algunas zonas,
como el cuero cabelludo (la piel de la cabeza con pelo) o en la
cara, no se cubren. Después de este tiempo, podrán
incluso mojarse (ducharse, nadar, etc.).
Puede aplicarse una solución antiséptica (desinfectante)
sobre la sutura, según la indicación del profesional
que le atienda. Se debe vigilar el aspecto de la herida por si apareciera
líquido, supuración, inflamación o signos de
infección.
Conviene explicar al niño que el procedimiento para la retirada
de los puntos o las grapas es muy simple e indoloro, a diferencia
quizás de la experiencia que pudo haber pasado al colocárselos.
Simplemente, el profesional que atienda al niño procederá
a retirar los hilos de la sutura o las grapas sin daño alguno
para el niño.
Las suturas, una vez que han cumplido su misión de mantener
la herida cerrada para ayudar a la curación, se deben retirar.
El plazo de tiempo que se mantienen depende sobre todo de la localización
de la herida. Así, de forma aproximada, las suturas se pueden
retirar en 3 ó 5 días en la cara, el cuello y el cuero
cabelludo y en 7 días en los brazos y las manos, aunque en
las palmas y plantas de los pies pueden incluso mantenerse más
días (hasta 14).
Una vez retirados los puntos de sutura puede utilizarse un filtro
solar para proteger la cicatriz, especialmente en los días
soleados.
Esta sección ha sido elaborada
por Joan Martí Fernández (pediatra)
ABS Carles Ribes - ICS, Barcelona

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