| Tuberculosis
- ¿Qué es?
- ¿Cómo se propaga la tuberculosis?
- ¿Cómo se manifiesta en los niños?
- ¿Qué es el Mantoux (tuberculina)?
- ¿A quién se realizará
la prueba de Mantoux?
- ¿Si el Mantoux es positivo, mi hijo tiene
tuberculosis?
- ¿Qué es la quimioprofilaxis contra
la tuberculosis?
- ¿Tiene tratamiento la tuberculosis?
Es una enfermedad infecciosa provocada por el bacilo Mycobacterium
tuberculosis, que puede afectar a diversas partes de nuestro organismo,
teniendo especial predilección por el pulmón.
Es un problema de salud pública en los países en
vías de desarrollo y está presente, en mayor o menor
medida, en los países desarrollados.
España es una de las regiones europeas con mayor índice
de infección tuberculosa. Se está produciendo además
una reactivación debido al aumento de la inmigración
procedente de países con mal control sanitario y al considerable
número de adictos a drogas parenterales y de personas infectadas
por el virus del sida (VIH).
A través de personas enfermas que eliminan los bacilos tuberculosos
por medio de pequeñas gotitas de saliva.
Hoy en día es rara la infección tuberculosa por toma
de leche de vaca no higienizada.
Los niños no suelen diseminar el microbio con la tos (no
son bacilíferos) y por lo tanto no contagian la enfermedad.
Con frecuencia produce pocos síntomas, apareciendo de manera
inespecífica como un episodio de fiebre no elevada y presencia
de tos.
En pediatría se detecta a los niños infectados o
enfermos cuando se encuentra una intradermorreacción de Mantoux
positiva (prueba de la tuberculina).
Es una prueba que permite detectar la mayor parte de las infecciones
tuberculosas.
Consiste en una pequeña inyección que se aplica debajo
de la piel del antebrazo y luego se valora a cabo de 2 ó
3 días la existencia o no de reacción en el sitio
de inoculación. Ésta será positiva si, vista
por personal sanitario, se objetiva una induración mayor
o igual a 5 mm en el lugar de punción, en niños no
vacunados previamente contra esta enfermedad (vacuna BCG).
En algunas pocas comunidades autónomas, donde la prevalencia
de infectados lo justifica, se recomienda realizarla a todos los
niños a los 12 meses, 4 y 14 años.
Por lo general sólo se realizará, independientemente
de la edad, cuando se sospeche contacto con enfermos de TBC o la
propia enfermedad tuberculosa.
En poblaciones de mayor riesgo (inmigrantes) se realizará
con más frecuencia.
No tiene porqué, lo más probable es que sólo
esté infectado (se ha puesto en contacto con el germen, pero
no ha desarrollado la enfermedad). En cualquier caso, deberá
acudir a su pediatra para completar el estudio y poner los medios
adecuados para que su hijo no desarrolle la enfermedad.
Su pediatra le preguntará sobre las personas que estén
en contacto con su hijo para localizar la fuente de contagio; explorará
al niño y realizará las pruebas que estime necesarias.
Debe tenerse en cuenta que la vacuna BCG (conocida como la vacuna
contra la tuberculosis) puede positivizar el Mantoux, por lo que
en los niños vacunados, la valoración de un Mantoux
positivo debe realizarse teniendo esto en cuenta
Es la prescripción de un antibiótico (habitualmente
isoniacida) durante un tiempo determinado, con el fin de que un
niño en ambiente de TBC, no se infecte (quimioprofilaxis
primaria). En el caso de que ya esté infectado (Mantoux positivo),
se evitará que enferme de TBC con el tratamiento (quimioprofilaxis
secundaria).
Si, consiste en una combinación de 3 medicamentos (isoniacida,
rifampicina y pirazinamida), tomados una vez al día por vía
oral (por la boca) y aplicados durante un tiempo no inferior a 6
meses, siempre bajo la supervisión de su pediatra.
Esta sección ha sido elaborada
por Miguel Bermejo Pastor (pediatra)
CS La Paz. Badajoz ISALUD

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