| Vacuna
antineumocócica
- ¿Qué es el neumococo?
- ¿Qué enfermedades produce?
- ¿Cómo se trata? ¿Qué
son los neumococos resistentes a antibióticos?
- ¿Qué es la vacuna del neumococo?
- ¿Cómo se transporta y se conserva
la vacuna?
- ¿A quién, cómo y cuándo
se administra la vacuna?
- ¿Qué efectos secundarios tiene?
- ¿Está contraindicada en algún
niño?
- Si es eficaz, ¿por qué no está
incluida en el calendario vacunal?
Es un microbio, una bacteria, que habitualmente puede encontrarse
en la garganta o las vías respiratorias de los seres humanos,
de tal modo que muchos de nosotros somos portadores de este germen
-sin que produzca ninguna enfermedad-, pudiendo pasar de unos a
otros a través del contacto estrecho. En ocasiones, la convivencia
entre el neumococo y las personas no es tan pacífica y puede
provocar enfermedades.
Una peculiaridad del neumococo es que existen unas 90 variedades
(serotipos) del mismo, aunque sólo un grupo reducido de ellos
produce la mayoría de las infecciones graves. Además,
las defensas que creamos las personas cuando nos ponemos en contacto
con alguno de los serotipos, sólo son eficaces frente a esa
variedad, pero no nos defienden de los ataques del resto.
Algunas de ellas son frecuentes, aunque no suelen ser graves, como
la otitis o la sinusitis.
Otras son menos frecuentes pero más graves como:
- La neumonía o infección de los pulmones, de donde
le viene el nombre.
- La meningitis o infección e inflamación de las
membranas que recubren el cerebro.
- La bacteriemia o infección en la que el germen está
en la sangre, produce fiebre elevada y puede acabar curando por
sí sola o dando lugar a alguna de las otras infecciones
graves.
Si miramos las cifras, es la causa más frecuente de neumonía
bacteriana, de otitis y de sinusitis y es la segunda causa de meningitis,
siendo, entre éstas, quizás la más grave y
la que más complicaciones presenta.
Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, los grupos más
vulnerables son los niños, sobre todo los menores de 2 años,
y la gente más mayor, poniéndose el límite
habitualmente en los 65 años. Hay personas que por padecer
algunas enfermedades o trastornos, están más predispuestas
a presentar infecciones graves causadas por este germen, como las
que tienen disminuidas sus defensas (inmunodeficiencias, infección
por el VIH [virus del sida], etc.), las que les falta el bazo, las
que tienen enfermedades cardíacas o respiratorias, diabetes
y otras.
Las infecciones causadas por el neumococo se tratan y se curan
con antibióticos. Lamentablemente, desde hace algunos años,
este germen se ha hecho resistente hasta en un 50% de los casos
a los antibióticos utilizados en su tratamiento, de modo
que actualmente se aconseja tratar estas infecciones con dosis mayores
o con otros a los que no se haya hecho resistente.
España marcha a la cabeza del mundo en el porcentaje de
neumococos resistentes. Aunque las causas de ese aumento de resistencias
pueden ser varias, está claro que la principal es el abuso
de antibióticos para tratar procesos en los que no están
indicados, como los catarros, que suelen estar provocados por virus.
Este problema es aún más importante en los niños,
porque la mayor parte de los neumococos resistentes se han encontrado
en niños menores de 2 años que acuden a guardería
y que han recibido antibióticos en los meses previos.
Ante este panorama de infecciones leves frecuentes, enfermedades
graves poco frecuentes y de resistencia a los antibióticos,
parece que se impone la prevención, para la cual, una vacuna
eficaz sería ideal. Pues bien, esa vacuna existe.
Hasta hace poco tiempo, la única vacuna que se empleaba
-que era útil y que sigue estando indicada en niños
mayores y adultos con alguna de las enfermedades que hemos mencionado
antes- incluía 23 de los serotipos, pero debido a su composición,
no era eficaz en niños menores de 2 años.
La nueva vacuna, que es la que seguramente despierta el interés
de los padres, contiene sólo 7 de los 90 serotipos (por eso
se llama heptavalente), pero incluye los que con más frecuencia
producen infecciones graves y la mayoría de los que son resistentes
a los antibióticos. Y lo que es más importante, es
eficaz en niños menores de 2 años, desde los 2 meses
de edad.
La eficacia de esta nueva vacuna está demostrada, porque
previene las enfermedades más graves como la meningitis,
la neumonía o la bacteriemia en la mayoría de los
niños vacunados. En la otitis los resultados son más
modestos. Además, puede disminuir el número de personas
portadoras del germen, lo que es importante para evitar el contagio
incluso en los no vacunados.
Para su transporte desde la farmacia al consultorio lo ideal sería
utilizar una pequeña nevera portátil con hielo, para
mantener la cadena del frío. Si no es posible comprarla en
el mismo momento en el que se va a administrar, debe mantenerse
en el frigorífico, a una temperatura entre 2 y 8 º C,
hasta su utilización. Se colocará en una de las repisas
del centro de la nevera, ni muy arriba ni muy abajo, separada de
los alimentos. Nunca se dejará en la puerta, porque allí
la temperatura varía mucho. Si se congela se estropea.
¿A qué niños hay que ponerles
esta vacuna?
En España, el Ministerio de Sanidad y Consumo, a efectos
de prescripción y dispensación para su financiación
por el Sistema Nacional de Salud, restringe el uso de la vacuna
a niños de 2 meses a 2 años que pertenezcan a alguno
de los siguientes grupos o situaciones de riesgo:
- Niños inmunocompetentes con riesgo de enfermedad neumocócica
o sus complicaciones debido a enfermedades crónicas cardiovasculares
o respiratorias (no incluye el asma), diabetes mellitus o pérdida
de líquido cefalorraquídeo.
- Niños inmunocomprometidos con riesgo de enfermedad neumocócica
o sus complicaciones debido a asplenia (ausencia del bazo) anatómica
o funcional, enfermedad de Hodgkin, leucemia, linfoma, insuficiencia
renal, síndrome nefrótico, anemia falciforme o trasplante
de órganos.
- Niños con infección por VIH, sintomáticos
o asintomáticos.
- Aquellas situaciones que determinen las autoridades sanitarias.
La Asociación Española de Pediatría, a través
de su Comité Asesor de Vacunas (CAV), reconoce el interés
de esta vacuna, pero por ahora no la ha incluido en su calendario
vacunal recomendado para 2001-2002. Para más información,
pinche ...aquí.
En otros países, como Estados Unidos de América,
sí está incluida en el calendario vacunal y las recomendaciones
de vacunación son:
- Todos los niños menores de 2 años.
- Los niños de 2 a 5 años con alguna de las enfermedades
que predisponen a infecciones por el neumococo.
Con algunas reservas, aconsejan valorar la vacunación en
niños sanos de 2 a 5 años, en especial aquellos menores
de 3 años y los que acuden a guardería.
¿Cómo se administra?
La vacuna precisa una inyección intramuscular profunda.
En los niños más pequeños en el muslo y en
los más mayores, a partir de los 18 meses ó 2 años,
en el hombro. Se puede poner a la vez que otras vacunas, siempre
que sea en sitios distintos. No se puede mezclar en la misma jeringuilla
con ninguna vacuna.
¿Cuándo se administra?
En los niños, el número de dosis y la edad a la que
deben recibir las vacunas depende del momento en el que se inicie
la vacunación, por lo que es aconsejable que consulte la
siguiente tabla:
| De 2 a 6 meses |
3 dosis separadas 2 meses * |
1 dosis a los 12-15 meses ** |
4 |
| De 7 a 11 meses |
2 dosis separadas 2 meses * |
1 dosis a los 12-15 meses ** |
3 |
| De 12 a 23 meses |
2 dosis separadas 2 meses *** |
No es necesario |
2 |
| Si es mayor de 2 años |
1 dosis única |
No es necesario |
1 |
(*) El periodo mínimo
entre 2 dosis es de 4 semanas
(**) El periodo mínimo entre esta dosis y la última
de la serie primaria es de 8 semanas
(***) El intervalo mínimo entre las 2 dosis es de 8 semanas
|
Para saber qué calendario deben seguir aquellos niños
en los que se inició la vacunación pero no se completó
adecuadamente, los que se vacunan porque tienen alguna enfermedad
que así lo aconseje, los que han recibido alguna dosis de
la vacuna antigua del neumococo o simplemente para saber más
acerca de esta vacuna, puede consultar el apartado del Grupo
de Trabajo sobre Prevención en la Infancia y la Adolescencia
(PrevInfad)
Después de administrar la vacuna a miles de niños,
no han aparecido reacciones graves. Los efectos secundarios que
se han registrado son leves y limitados a 1-2 días:
- Reacciones locales en el sitio de la inyección, como
inflamación, enrojecimiento y algo de dolor en 1 de cada
4 niños vacunados.
- Fiebre en 1 de cada 3 niños.
- Algo de irritabilidad o adormecimiento el día de la vacunación.
- Vómitos, diarrea o pérdida de apetito.
- Raramente convulsiones.
Las única contraindicación es que el niño
tenga alergia a alguno de los componentes de la vacuna o haya tenido
una reacción alérgica con una dosis previa. Se aconseja
retrasar la vacunación en aquellos niños con enfermedades
graves, febriles o no, pero no en los procesos o infecciones leves
como los catarros. En niños con problemas de coagulación
hay que valorar si se puede o no poner una inyección intramuscular.
Aunque por su eficacia podría estar incluida en el calendario
vacunal infantil, aún no lo está. Algunos motivos,
que son más de índole política y económica
que estrictamente médicos, pueden ser los siguientes:
- Es una vacuna de reciente aparición en España.
Se autorizó su uso en 2001.
- Es cara. Cada dosis cuesta 78 € (unas 13.000 pta.), de
forma que las 4 dosis que precisan los niños más
pequeños representan 312 € (unas 52.000 pta.). Esto
ha dado lugar a que, hoy por hoy, no esté financiada por
el sistema sanitario público, pues sólo esta vacunación
costaría tanto o más que el calendario vacunal actual
completo (hasta los 14 años).
- En estos momentos, en España no hay una situación
de "epidemia" como la que justificó las campañas
de vacunación y la inclusión en el calendario de
la vacuna contra otro de los gérmenes que producen meningitis,
el meningococo. Lamentablemente, tampoco hay un registro nacional
de los casos de enfermedades graves por neumococo que permita
conocer la magnitud del problema en nuestro país.
- Actualmente, hay estudios avanzados con vacunas similares que
incluyen 9, 11 ó 13 de esos serotipos de neumococo, que
podrían sustituir a la vacuna que hay ahora disponible,
aunque aún no están comercializadas.
- La administración en forma de inyección, sin que
por ahora pueda combinarse en la misma jeringuilla con otras vacunas,
añade un pinchazo más en las visitas a los 2, 4
y 6 meses.
Esta sección ha sido elaborada
por Juan Bravo Acuña y Manuel Merino Moína, pediatras,
Centro de Salud El Greco (Getafe), Madrid

|