| Varicela
- ¿Qué es?
- ¿Cómo se contagia?
- ¿Cómo darse cuenta si su hijo
tiene varicela?
- ¿Cuál es su tratamiento?
- ¿Puede haber complicaciones?
- ¿Cómo se puede evitar?
- ¿Qué otras precauciones se deben
tomar?
Es una enfermedad infecciosa causada por el virus llamado Varicela-Zóster.
Se caracteriza por fiebre y un exantema (erupción en piel)
del tipo pápulo-vesicular, o sea granos rojos y ampollitas.
Es una de las enfermedades que más fácilmente se
transmiten y por ello es muy contagiosa.
Si bien las complicaciones graves vinculadas a la varicela son
infrecuentes en los niños con defensas normales (inmunocompetentes),
la enfermedad es más severa en los lactantes, en los pacientes
inmunocomprometidos y en los adultos.
El virus se propaga a través del aire, a partir de las lesiones
cutáneas o de la garganta de la persona enferma. La probabilidad
de contagio entre escolares y miembros de la familia es superior
al 90%.
La posibilidad de transmisión es mayor en los dos primeros
días de aparición del brote (aunque el contagio puede
iniciarse 2 días antes de ver la primera vesícula).
La varicela se contagia hasta cinco días después de
la aparición del exantema o hasta que todas las lesiones
estén en forma de costra. (Otros autores hablan de 6 ó
7 días posteriores a la aparición de la erupción).
Periodo de incubación. El período entre el primer
contacto con el virus y la aparición de los síntomas
varía de 9 a 21 días.
El signo más común es el brote con vesículas
o ampollitas en toda la piel: cuero cabelludo, genitales e incluso
aparecen lesiones en la boca. El exantema es muy pruriginoso (pica
mucho).
El cuadro puede acompañarse de fiebre, nauseas, vómitos
y escalofríos.
Las vesículas se rompen liberando un liquido claro (muy
contagioso) y luego, 4 ó 5 días más tarde se
forman las costras.
El tratamiento es de sostén con antitérmicos (no
usar Aspirina® por aumentar el riesgo de una enfermedad muy
infrecuente, pero grave, denominada Síndrome de Reye). Baños
de agua tibia con avena para mantener la piel limpia, cortar y limpiar
bien las uñas para evitar infecciones por rascado, talco
o lociones contra el picor (antipruriginosas). No tenga miedo de
bañar a su hijo. El baño no extiende la erupción
ni la empeora, al contrario, ayudará a prevenir una infección
bacteriana. Pero hágalo con cuidado y mejor en forma de ducha,
para que no esté mucho tiempo en "remojo" y después
séquelo bien, pero sin frotar.
El medicamento llamado aciclovir es un antiviral que tiene indicaciones
específicas en el tratamiento de la varicela (pacientes inmunodeprimidos).
Si es el caso de su hijo y ha tenido contacto con alguien que padece
varicela, consulte con su pediatra.
Ofrezca a su hijo una dieta normal, pero recuerde que no es importante
si no come lo habitual por unos días. Estimúlelo a
que beba cantidades mayores de las normales de sus zumos y refrescos
preferidos, sobre todo si tiene fiebre. Su hijo decidirá
su propio nivel de actividad.
Un niño con varicela puede salir a la calle, pero no debe
regresar a la escuela-guardería hasta que todas las lesiones
se hayan secado. Esto suele ocurrir aproximadamente una semana después
del comienzo de la erupción.
La complicación más frecuente es la sobreinfección
bacteriana de las lesiones, que puede llegar a requerir tratamiento
antibiótico. Más rara es la aparición de una
neumonía por varicela que puede ser muy grave en pacientes
inmunocomprometidos (con disminución de sus defensas inmunológicas).
La varicela puede ser muy grave en personas con bajas defensas,
como enfermos de cáncer o en tratamiento con quimioterapia
o con corticoides. Si su hijo pertenece a uno de estos grupos o
conoce a una persona sometida a uno de estos tratamientos que ha
estado en contacto con su hijo, consulte a su médico
Por medio de la vacunación, que en la actualidad no está
incluida en el calendario vacunal español
Es importante evitar el contacto con embarazadas susceptibles
(que no han tenido varicela) en el primer trimestre de gestación,
ya que, aunque es muy poco frecuente, se pueden producir malformaciones
fetales
Esta sección ha sido elaborada
por Jaime Cuervo Valdés (pediatra)

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