Niño
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Posted by R. Ugarte on 08 May 2013 | Tagged as: Niño, Obesidad
Magee, CA, Caputi P, Iverson, DC. The Longitudinal Relationship Between Sleep Duration and Body Mass Index in Children: A Growth Mixture Modeling Approach. Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics. April 2013 Volume 34 Issue 3 p 165–173.doi: 10.1097/DBP.0b013e318289aa51.
Introducción. Un creciente número de estudios indican que el sueño de corta duración contribuye a la obesidad en niños.
Objetivo. Examinar la relación longitudinal entre duración de sueño e índice de masa corporal (IMC) en niños usando un modelo mixto de crecimiento.
Método. Estudio prospectivo usando datos del estudio Longitudinal Study of Australian Children. Participaron 1.079 niños de 4 a 5 años (2004) seguidos hasta la edad de 10-11 años (2010). El modelo mixto de crecimiento fue realizado examinando la asociación longitudinal entre la duración del sueño y el IMC con distintas trayectorias de IMC.
Resultados. Los resultados indican tres distintas trayectorias de IMC: peso sano, obesidad de inicio precoz y obesidad tardía. Fue evidente la asociación inversa entre duración de sueño y la trayectoria de inicio precoz. Hubo algunas asociaciones entre duración de sueño y las otras trayectorias.
Conclusiones. Este artículo proporciona nuevos datos en la relación entre la duración del sueño y el IMC en niños. En particular, estos resultados indican que un sueño más corto se asocia primariamente con el índice de masa corporal de niños con inicio precoz de obesidad.
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Posted by R. Ugarte on 25 Feb 2013 | Tagged as: Niño
Iwata S, Iwata O, Matsuishi T. Sleep patterns of Japanese preschool children and their parents: Implications for co-sleeping. Acta Paediatr. 2013 Feb 19. doi: 10.1111/apa.12203.
Objetivo. Investigar la relación directa entre el horario de sueño las variables de calidad del sueño entre los niños sanos en edad preescolar y sus padres, centrándose en la influencia de la diferencia de la hora de dormir entre ambos.
Material y Métodos. Se estudió a cuarenta y siete niños japoneses de 5 años de edad y a sus padres. Los padres completaron cuestionarios incluyendo la Escala de Somnolencia de Epworth y el índice de calidad del sueño de Pittsburgh. Los niños portaron un actígrafo durante una semana.
Resultados. Aunque los patrones de sueño de los niños eran generalmente independientes de los de sus padres, la hora tardía de acostarse y la hora tardía de despertarse de los niños se asociaron con la hora tardía de acostarse y de despertarse de los padres los fines de semana. Para el 87% de los niños y de los padres que compartían un dormitorio, la calidad del sueño se vio afectada negativamente por la diferencia en la hora de dormir entre el niño y sus padres, pero no por el colecho.
Conclusiones. Las conductas de sueño de los padres puede influir en las de sus hijos. Para los padres y los niños que comparten un dormitorio, el momento de irse a dormir más que el colecho puede ser un factor clave en la modulación de los patrones de sueño. Tratar de lograr que los niños se acuesten y consecuentemente se duerman a la misma hora puede alterar la calidad del sueño de los padres, que posteriormente puede afectar la de sus hijos.
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Posted by I. Cruz on 25 Feb 2013 | Tagged as: Niño
Troxel WM, Trentacosta CJ, Forbes EE, Campbell SB. Negative emotionality moderates associations among attachment, toddler sleep, and later problem behaviors. J Fam Psychol Volume: 27, Issue: 1, Date: 2013 Feb , Pages: 127-36
Introducción. Las relaciones seguras padre-hijo están implicados en los procesos de autorregulación de los niños, incluyendo la capacidad para tranquilizarse a la hora de acostarse. El sueño, a su vez, puede servir como una vía que una la seguridad en el apego con los consiguientes problemas emocionales y de comportamiento en los niños.
Material y métodos. En este estudio se analizó la relación directa entre la seguridad del apego y los informes maternos de los problemas del sueño durante la niñez temprana y el grado en que el sueño sirve como una vía de enlace con problemas emocionales y de comportamiento comunicados posteriormente por los profesores. Los datos fueron extraídos de 776 díadas madre-hijo que participaron en el National Institute of Child and Human Development Study of Early Child Care.
Resultados. Después del ajuste estadístico de las características madre e hijo, incluyendo el sueño infantil y los problemas emocionales y de conducta a los 24 meses, no se encontraron pruebas de una relación directa y estadísticamente significativa entre la seguridad del apego y los problemas de sueño a los 36 meses, sin embargo, había una relación directa entre los problemas de sueño a los 36 meses y los problemas de internalización a los 54 meses. Los modelos que examinaron la influencia moderadora de la emocionalidad negativa infantil demostraron importantes relaciones directas entre la seguridad del apego y los problemas de sueño de niño y entre los problemas de sueño y posteriores problemas emocionales y de comportamiento, pero sólo en los niños que se caracterizaron por una alta emocionalidad negativa a los 6 meses. Además, entre este subgrupo, hubo una significativa relación indirecta entre el apego y problemas de internalización a través de los problemas del sueño.
Conclusiones. Estos hallazgos longitudinales implican el sueño como un factor crítico de unión entre un apego seguro y las dificultades de adaptación, sobre todo entre los niños temperamentalmente vulnerables.
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Posted by R. Ugarte on 21 Feb 2013 | Tagged as: Niño
Kabir MM, Kohler M, Pamula Y, Martin J, Kennedy D, Abbott D, Baumert M. Respiratory sinus arrhythmia during sleep in children with upper airway obstruction Journal of Sleep Research. Article first published online: 11 FEB 2013 | DOI: 10.1111/jsr.12036
Introducción. La obstrucción de la vía aérea superior en el adulto se asocia con morbilidad cardiovascular; las alteraciones cardiovasculares en la infancia son menos conocidas.
Objetivo. Investigar el efecto de la obstrucción de la vía aérea superior en la infancia sobre la arritmia respiratoria sinusal como modulador vagal durante el sueño nocturno.
Métodos. Se realizó polisomnografía nocturna a 40 niños sanos (20 varones; media de edad 7.5 ± 2.6 años; percentil de índice de masa corporal: 60.7 ± 26.4%) y a 40 niños con obstrucción de la vía aérea superior (24 varones; edad: 7.5 ± 2.7 años; percentil de índice de masa corporal: 65.8 ± 31.9%). Se usó la técnica de promedio de fase para computar la amplitud de la arritmia sinusal y el retraso de fase. Para estudiar los estadios del sueño y el efecto de la obstrucción de la vía aérea superior, se midió la arritmia sinusal durante todos los episodios de sueño con ausencia de artefactos y tras exclusión de eventos respiratorios.
Resultados. Se observó u incremento significativo de la amplitud de la arritmia sinusal y de retraso de fase durante el estadio 4 de sueño en comparación con la fase de movimientos oculares rápidos en ambos grupos (amplitud: controles = 0.10 ± 0.03 versus 0.07 ± 0.02 s, P < 0.01, respectivamente, y obstrucción de la vía aérea superior = 0.07 ± 0.03 versus 0.05 ± 0.03 s, P < 0.05, respectivamente; retraso de fase: controles = 3.1 ± 0.1 versus 3.0 ± 0.1 rad, P < 0.05, respectivamente, y obstrucción de vía aérea superior = 3.13 ± 0.04 versus 3.04 ± 0.08 rad, P < 0.01, respectivamente). Se observó una asociación significativa entre el índice apnea-hipopnea durante la fase 2 de sueño en niños con obstrucción de la vía aérea superior (0.09 ± 0.03 versus 0.06 ± 0.03 s, P < 0.05). Sin embargo, esta diferencia no fue aparente cuando los eventos respiratorios fueron excluidos del análisis. De manera importante la arritmia sinusal respiratoria muestra una fuerte correlación negativa con el índice de masa corporal.
Conclusión.La arritmia respiratoria sinusal durante el sueño nocturno en niños depende de la fase de sueño y normal durante el sueño tranquilo en niños con relativamente moderada obstrucción de la vía aérea.
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Posted by I. Cruz on 15 Feb 2013 | Tagged as: Niño
Hagen EW, Mirer AG, Palta M, Peppard PE. The Sleep-Time Cost of Parenting: Sleep Duration and Sleepiness Among Employed Parents in the Wisconsin Sleep Cohort Study Am J Epidemiol. 2013 Feb 1. [Epub ahead of print]
Introducción. La falta de sueño se asocia con una mala salud y una mayor mortalidad. Los estudios sobre si la paternidad (incluida la consideración del número y las edades de los niños) se asocia con la duración del sueño o los trastornos del sueño son escasas y no concluyentes.
Material y métodos. Utilizando los datos recogidos en el Wisconsin Sleep Cohort Study (n = 4.809) entre 1989 y 2008, se examinaron las asociaciones transversales del número y las edades de los niños con una percepción de la duración del sueño parental y la somnolencia durante el día entre los adultos empleados. Los cambios en la duración del sueño durante 19 años fueron examinados para evaluar cambios en el sueño de los padres asociados con la transición a la edad adulta de los niños (n = 833).
Resultados. Cada niño menor de 2 años de edad se asoció con 13 minutos menos de sueño por día los padres (95% intervalo de confianza (IC): 5, 21); cada niño de 2 a 5 años se asoció con 9 minutos menos de sueño (95% CI : 5, 13) y cada niño de 6 a18 años se asoció con 4 minutos menos (95% IC: 2, 6). Los hijos adultos no se asociaron con una menor duración del sueño paterno. Los padres de los niños mayores de 2 años de edad fueron significativamente más propensos a experimentar somnolencia durante el día y a dormirse durante las actividades diurnas. Los padres de hijos menores de edad al inicio del estudio tuvieron incrementos significativamente mayores en la duración del sueño durante 19 años de seguimiento.
Resultados. La crianza de los hijos menores de edad se asocia con menor duración del sueño.A medida que los niños crecen hasta la edad adulta, la duración del sueño de los padres con más niños se acerca a la de los padres con menos hijos.
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Posted by I. Cruz on 15 Feb 2013 | Tagged as: Cuestionarios, Niño
Bharti B, Mehta A, Malhi P. Sleep Problems in Children: A Guide for Primary Care Physicians. Indian J Pediatr. 2013 Feb 3.
Introducion. Los problemas del sueño son frecuentes en los niños con una prevalencia del 20-42%. Los problema del sueño por lo general implican un patrón de sueño que no es satisfactoria y que es causa de preocupación para los padres, el niño o el médico. Los niños se presentan ante los médicos de atención primaria o pediatras con principalmente tres tipos de problemas relacionados con el sueño: un primer grupo tiene trastornos para iniciar y mantener el sueño (disomnias); una segunda categoría (hipersomnia) se caracteriza por somnolencia excesiva y la tercera sección se presenta con una actividad o comportamiento anormal durante el sueño (parasomnias). La evaluación de un niño con problemas de sueño implica realizar una historia de sueño completa seguida por la historia médica detallada, de desarrollo neurologico y de conducta. Una sencilla herramienta de detección de trastornos del sueño utilizada para la evaluación del sueño en los niños es el cuestionario-BEARS (B son los problemas a la hora de dormir, E es la somnolencia excesiva durante el día, A es despertares durante la noche, R es la regularidad, así como la duración del sueño y el ronquido es S)
En este artículo se analizan los problemas comunes del sueño observadas en diferentes grupos de edad desde la epoca neonatal a la adolescencia seguida por estrategias de gestión para optimizar el resultado del sueño en los niños.
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Posted by I. Cruz on 09 Feb 2013 | Tagged as: Lactante, Niño
Li AM, Sadeh A, Au CT, Goh DY, Mindell JA. Prevalence of habitual snoring and its correlates in young children across the Asia Pacific. J Paediatr Child Health. 2013 Jan 18. doi: 10.1111/jpc.12083
Objetivos. Evaluar: (i) la prevalencia de ronquido habitual (HS) en una amplia muestra de niños de edades comprendidas desde el nacimiento hasta los 36 meses en 14 países de Asia Pacífico, y (ii) los diferentes correlatos asociados con HS en los niños.
Métodos. Se realizó un estudio multicéntrico, transversal mediante una encuesta llevada a cabo a en la zona del Pacífico asiático. Los padres / cuidadores de 23.481 lactantes y niños pequeños completaron una versión ampliada del Cuestionario Breve del sueño infantil (BISQ). Se definió como ronquido primario (HS) el roncar más de tres noches por semana.
Resultados. Los niños chinos y los no caucásicos no chinos (NCNC) presentaron una menor prevalencia de HS en todo el rango de edades desde el nacimiento hasta los 3 años que los niños caucásicos (6,2% y 5,1% vs 11%,
P <0,01). Los niños tenían una mayor prevalencia de HS en comparación con las niñas (χ (2) = 98.5, P <0,0001). La historia de prematuridad (OR = 1.37-1.56, CI (01.01 a 02.17), P <0,01) y el sexo masculino (OR = 1.53-1.54, CI (1,26 a 1,85), p <0,0001) resultaron ser factores predictores significativos de HS. La lactancia materna (OR = 0,69, IC (0.54-0.88), P <0,005) y una mayor edad de los padres (OR = 0,86, IC (0.78 a 0.96), P <0,01) fueron protectores en los niños NCNC El ronquido primario fue menos frecuente en los sujetos más jóvenes chinos (OR = 0,88, IC (0,84-0,93), p <0,0001). En los caucásicos, la educación de los padres (OR = 0,78, IC (0,67 a 0,91), p <0,005) y el no dormir en la misma habitación que su hijo (OR = 0,62, IC (0.45-0.86), P <0.005) se asociaron negativamente con el informe de los padres de HS.
Conclusiones. La prevalencia de HS muestra diferencias raciales entre los países del Pacífico asiático. Los estudios futuros deben evaluar la estructura craneofacial y la distribución de la grasa corporal como factores que contribuyen a esta diferencia en la prevalencia.
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Posted by I. Cruz on 09 Feb 2013 | Tagged as: Niño
Sheridan A, Murray L, Cooper PJ, Evangeli M, Byram V, Halligan SL. A longitudinal study of child sleep in high and low risk families: Relationship to early maternal settling strategies and child psychological functioning. Sleep Med. 2013 Jan 18. pii: S1389-9457(12)00409-1. doi: 10.1016/j.sleep.2012.11.006
Objetivos. Investigar si las alteraciones del sueño determinadas en lactantes de alto riesgo: (a) persisten en la infancia, (b) están influenciados por las estrategias de adaptación de las madres y (c) predicen el funcionamiento cognitivo y emocional / conductual futuro de los niños .
Métodos. Madres que experimentaban niveles altos y bajos de riesgo psicosocial fueron reclutadas para el estudio antes del parto y se evaluó longitudinalmente tanto a ellas como a sus hijos. Las madres completaron medidas de resolución de estrategias referentes al sueño infantil después del nacimiento, y a la edad de los 12 y 18 meses. A los cinco años, las características del sueño del niño se midieron a través de una actigrafía y el informe de la madre; también se evaluó el coeficiente de inteligencia de los niños.
Resultados. Las alteraciones del sueño que se observaron en lactantes de alto riesgo persistieron a los cinco años. La participación materna en el sueño infantil fue mayor en mujeres de alto riesgo y predijo un sueño menos óptimo a los cinco años. Un sueño más pobre a los cinco años se asoció con la ansiedad del niño / depresión/ agresividad pero hubo pruebas limitadas de una influencia de los trastornos del sueño tempranos. Las asociaciones entre las características del sueño para bebés / niños y el coeficiente intelectual también son limitadas.
Conclusiones. Una implicación materna excesiva en el sueño infantil se asocia con un sueño menos óptimo en los niños, que a su vez, está relacionado con la adaptación del niño. Los resultados destacan la importancia del apoyo de los padres en el desarrollo temprano de las buenas prácticas de adaptación, sobre todo en poblaciones de alto riesgo.
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Posted by R. Ugarte on 30 Ene 2013 | Tagged as: Niño
Camfferman D, Kennedy JD, Gold M, Simpson C, Lushington K. Sleep and neurocognitive functioning in children with eczema. Psychophysiology, , Available online 23 January 2013,
Introducción. La interrupción del sueño en la infancia se asocia con déficits claramente definidos en cognición y conducta. El eccema infantil es también una causa importante de interrupción del sueño pero se desconoce si conlleva déficit neurocognitivo.
Objetivo. Conocer si el eccema produce déficit neurocognitivo.
Métodos. A 21 niños con eccema y a 20 niños controles sanos de 6-16 años se les realizó valoración neurocognitiva (WISC-IV), calidad de sueño referida por los padres (Sleep Disturbance Scale of Children (SDSC)) y polisomnografía nocturna (PSG).
Resultados. Los niños con eccema tuvieron peor calidad del sueño tanto mediante PSG (más despertares nocturnos, mayor número de cambios de estadios de sueño y una mayor latencia REM) como por informe de las familias. Además, presentaron de manera significativa más déficits cognitivos (especialmente comprensión verbal, razonamiento y en menor medida, memoria de trabajo) con una escala global de IQ 16 puntos por debajo de los controles. Los problemas de sueño referidos por los padres pero no los parámetros de PSG se correlacionaron con un menor rendimiento neurocognitivo. Sin embargo,los análisis de regresión revelaron que el estado de eccema era predictivo mientras que la fragmentación del sueño (parental o PSG) no era predictivo del rendimiento neurocognitivo.
Conclusiones. Este es el primer estudio que examina de manera sistemática la función neurocognitiva de los niños con eccema y encuentra déficits que merecen atención dada la prevalencia de la condición. La pregunta sin responder es si se consigue la normalización con tratamiento efectivo del eccema y si esta mejoría está mediada por una mejor arquitectura del sueño.
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Posted by R. Ugarte on 15 Ene 2013 | Tagged as: Adolescente, Niño
Foley LS, Maddison R, Jiang Y, Marsh S, Olds T, Ridley K. Presleep Activities and Time of Sleep Onset in Children. Pediatrics. published 14 January 2013, 10.1542/peds.2012-1651
Introducción. Las actividades previas al sueño han sido implicadas en el descenso de la duración de horas de sueño en los jóvenes. Una aproximación al uso del tiempo puede utilizarse para describir este periodo previo al sueño.
Objetivo. Describir las actividades realizadas en los 90 minutos previos al inicio del sueño y examinar la asociación entre actividades y tiempo de inicio de sueño en jóvenes de Nueva Zelanda.
Métodos. Los participantes (N = 2017; 5–18 años) autoinformaron de sus horarios como parte de una encuesta nacional. Se obtuvieron todas las actividades realizadas en los 90 minutos previos a dormir. Las 20 actividades más frecuentes fueron agrupadas en 3 tipos de comportamiento: tiempo sedentario frente a pantallas, tiempo sedentario sin pantallas y autocuidados. Se empleó un modelo de regresión para estimar el tiempo empleado en cada tipo de comportamiento para cuatro categorías diferentes de inicio de sueño (muy temprano, temprano, tarde o muy tarde) y las diferencias entre las categorias de inicio de sueño.
Resultados. En el conjunto de la muestra, ver la televisión fue la actividad más frecuentemente referida y el tiempo de actividad sedentaria empleó entre 30 y 90 minutos del periodo previo al sueño. Los participantes con con incio de sueño más tardío dedicaron más tiempo expuestos a pantallas que aquellos de inicio de sueño precoz. Por el contrario, aquellos con un inicio de sueño más temprano pasaron de manera significativa más tiempo en actividades sedentarias sin exposición a pantallas o en actividades de autocuidado.
Conclusiones. Las actividades sedentarias con exposición a pantallas fueron las actividades dominantes en esta muestra y se asociaron a un inicio de sueño más tardío. El desarrollo de intervenciones tendentes a reducir las conductas relacionadas con las pantallas en el periodo previo al sueño puede proporcionar un inicio anterior al sueño y de esta manera mejorar el sueño de los niños y jóvenes.
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