Kjeldsen JS, Hjorth MF, Andersen R, Michaelsen KK, Tetens I, Astrup A, Chaput J-P, Sjodin A. Short sleep duration and large variability in sleep duration are independently associated with dietary risk factors for obesity in Danish school children. International Journal of Obesity (2013), 1–8

Introducción. La falta de sueño y el incremento del consumo de alimentos de alta densidad y bebidas azucaradas (SSBs) se han sugerido como factores contribuyentes al aumento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad.
Objetivo. Evaluar si la medición objetiva de la duración del sueño (promedio y variabilidad día a día) así como los problemas de sueño comunicados por las familias se asocian independientemente con factores de riesgo alimenticio para obesidad en niños de 8 a 11 años de edad.
Métodos. Estudio transversal en el que se midió la duración del sueño y la variabilidad día a día en 676 niños daneses, aparentemente sanos, mediante un actígrafo durante 8 noches y se recogió la información de los padres al cuestionario Children’s Sleep Habits Questionnaire (CSHQ). Se registró la dieta durante 7 días consecutivos usando una registro de alimentos basados en la web. Se midieron los niveles plasmáticos en ayunas de leptina y ghrelina.
Resultados. La duración del sueño (h por noche) se asoció negativamente con la densidad energética (ED) de la dieta (ß= -0.32 kJ g-1), azúcar añadido (ß= -1.50 E%) y SSBs (ß= -1.07 E%) (todos P<0.003). Además, la variabilidad en duración del sueño (10-min por noche) se asoció positivamente con SSBs (0.20 E%, P=0.03), independientemente de la duración del sueño y de la puntuación del CSHQ se asoció positivamente con ED (ß=0.16 kJ g-1, P<0.04). Todas estas asociaciones fueron independientes de otros factores de confusión potenciales (edad, sexo, estadio puberal, talla, peso, exposición a pantallas, actividad física moderada a vigorosa y educación y etnicidad de los padres).
Conclusión. Nuestro estudio sugiere que duración corta del sueño, gran variabilidad en la duración del sueño y problemas de sueño, todos ellos, se asocian con peores hábitos dietéticos respecto a obesidad.