- ¿Para qué?
- ¿Cuándo?
- ¿Dónde?
- ¿Cómo?
- Otros ingredientes necesarios
La respuesta es obvia: ¡para disfrutar más del
sexo!
¿Acaso sólo es sexo el coito?
Además sirven para:
- decirle a tu pareja cuánto le quieres.
- descubrir partes del cuerpo que aportan placer.
- facilitar la excitación, la lubricación
vaginal...
Algunas parejas prefieren no tener relaciones sexuales completas
hasta que no se conocen mejor, pero comparten esos placeres.
Cualquier edad es buena: adolescente, adulto o anciano para
disfrutar de caricias sexuales, más o menos excitantes.
Siempre que sea en un clima de respeto.
Cualquier momento del día es bueno.
Antes o después del sexo son placenteras las caricias.
Además, algunas parejas lo consideran una alternativa
muy agradable:
- Durante la menstruación (si a alguno de los dos
le resulta desagradable el coito en esos días)
- Durante los “días fértiles”
en parejas que han elegido un método natural para
evitar embarazos.
- Cuando no se ha iniciado el uso de anticonceptivo o no
se tiene uno disponible a mano.
- Cuando se quieren decir uno al otro que se aman y se desean.
- Parejas que desean esperar un tiempo antes de tener relaciones
con coito.
Las caricias sexuales no necesitan manual. Deben ser algo
espontáneo.
Sirven para disfrutar del sexo con todo el cuerpo.
No olvides preguntar al otro si le gusta, si le apetece o
si le da corte que le toquen en algunos sitios (demasiadas
“cosquillas” pueden resultar molestas).
Ya sabes que las caricias resultan más excitantes
en las llamadas zonas erógenas.
Zonas erógenas comunes a chicos y chicas:
- La piel de las zonas cercanas a los genitales.
- La boca, labios y lengua.
- Toda la piel del cuerpo.
- El oído: no la oreja sino lo que se oye: a veces
lo más excitante es lo que te dicen, más que
lo que te tocan.
Zonas erógenas en los chicos:
- Las mamilas.
- El pene, por supuesto, y más específicamente
la cabeza del glande, la zona del frenillo y el rafe medio
(la arruga que hay por la parte inferior).
- La piel del escroto.
- La piel alrededor del ano.
- Las orejas y el cuello.
Zonas erógenas en las chicas:
- La piel próxima a la zona de la vulva.
- Las mamas (algunas chicas consideran muy excitante el
mordisqueo o la succión más o menos intensa
del pezón. Otras se "derriten" con caricias
suaves, en forma circular por los pechos).
- La piel de la espalda, las nalgas.
- La piel de la cara interna de los muslos y piernas.
- Masajes en los pies.
- La boca.
El ó ella te puede indicar mejor que nadie el lugar
favorito, el ritmo, la intensidad de los estímulos.
Tú también puedes pedir por esa boca:
“Me encantaría que me tocaras en ...”
“Un poquito más suave,
un poquito más rápido”, ...
Sobre todo: INTIMIDAD, COMUNICACIÓN, CONSENTIMIENTO,
RESPETO, IMAGINACIÓN.
A veces: lencería, instrumentos, videos, fotos, ...
Y lo que sobra es: la prisa, obligar al otro, exigir, poner
condiciones...
Esta sección ha sido elaborada
por Ana Martínez Rubio, pediatra Centro de Salud de
Pilas (Sevilla)

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