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PROMOCIÓN DE LA SALUD BUCODENTAL
Autor: Isidro
Vitoria Miñana (Unidad de Nutrición y Metabolopatías. Hospital La
Fe. Valencia)
y grupo PrevInfad / PAPPS
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Los autores declaran que no tiene
conflictos de intereses en relación con el tema abordado en este
documento.
Cómo citar este artículo: Vitoria Miñana,
I. Promoción de la salud bucodental. En Recomendaciones PrevInfad /
PAPPS [en línea]. Actualizado marzo de 2011. [consultado DD-MM-AAAA].
Disponible en http://www.aepap.org/previnfad/Dental.htm

INTRODUCCIÓN
La promoción de la
salud bucodental infantil incluye:
- La prevención
primaria de la caries dental.
- El tratamiento
precoz de los traumatismos dentales.
- La prevención
primaria y el diagnóstico precoz de la maloclusión dentaria.
De los tres procesos,
el más prevalente es la caries dental. Los últimos estudios
epidemiológicos en preescolares españoles indican que,
independientemente de la comunidad autónoma, casi el 20 % de los
niños a los 3 años tienen caries (1) y el 40 % a los 5 años (2).
Afecta a la calidad de vida infantil, por producir dolor e
infecciones que pueden desencadenar enfermedades sistémicas o la
destrucción de la pieza dental. Las medidas de prevención primaria
de la caries son más eficientes que las recomendaciones frente a las
maloclusiones o los traumatismos (3,4), por lo que nos dedicaremos
con mayor profundidad a la caries dental.

LA CARIES DENTAL
Concepto de caries
dental
Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), la caries dental se
puede definir como un proceso patológico, localizado, de origen
externo, que se inicia tras la erupción y que determina un
reblandecimiento del tejido duro del diente, evolucionando hacia
la formación de una cavidad.
La caries se
caracteriza por una serie de complejas reacciones químicas y
microbiológicas que acaban destruyendo el diente. Se acepta que
esta destrucción es el resultado de la acción de ácidos
producidos por bacterias en el medio ambiente de la placa
dental. Clínicamente, la caries se caracteriza por cambio de
color, pérdida de translucidez y la descalcificación de los
tejidos afectos. A medida que el proceso avanza, se destruyen
tejidos y se forman cavidades.

Mecanismos de
producción de la caries
La caries dental
es una enfermedad producida por la concurrencia de varias
circunstancias. Keyes representó de modo gráfico los tres
factores principales necesarios para el desarrollo de la caries
como tres círculos parcialmente superpuestos (microorganismos,
sustrato y huésped), a los que Newbrun ha añadido un cuarto
círculo (el tiempo), para expresar la necesidad de la
persistencia de la agresión de los factores en la producción de
la caries (figura 1). (7, 8, 9,10)
Figura 1.
involucrados en el proceso de la caries dental, según Newbrun.

La destrucción
del diente ocurre en dos fases. En una primera etapa, la materia
inorgánica formada principalmente por calcio y fosfatos en forma
de hidroxiapatita, sufre un proceso de descalcificación por la
acción de los ácidos orgánicos resultantes del metabolismo
bacteriano de los hidratos de carbono de la dieta. En segunda
fase, se destruye la matriz orgánica por medios enzimáticos o
mecánicos.
A continuación se
revisan los tres principales factores implicados en la caries:
microorganismos, azúcares y susceptibilidad del huésped.
a)
Microorganismos
Para
comprender la acción de los microorganismos en la producción
de la caries, debe revisarse el concepto de placa dental.
La placa dental es una masa blanda, tenaz y adherente de
colonias bacterianas que se desarrolla sobre la superficie
de los dientes, de las encías y de otras superficies bucales
cuando no se practican métodos de higiene bucal adecuados.
Consta de dos elementos básicos:
- Matriz
intercelular. Compuesta fundamentalmente por proteínas,
que parecen tener poca importancia en la patogénesis de
la caries, y polisacáridos (glucanos, fructanos y
heteroglucanos). Estos son sintetizados por las
bacterias y favorecen la cariogénesis por constituir
reservas energéticas, contener sustancias favorecedoras
de la inflamación y facilitar la adherencia bacteriana.
-
Microorganismos. Las cepas bacterianas cariógenas deben
ser capaces de fermentar hidratos de carbono,
produciendo ácidos como subproductos metabólicos, así
como de crecer y reproducirse en dicho medio ácido. Se
aceptan como más importantes en el inicio de la
cariogénesis algunas cepas de Streptococcus mutans,
interviniendo posteriormente otros estreptococos (S.
sanguis, S. salivarius) y lactobacilos).
b) Azúcares
La presencia
de azúcares en la dieta parece ser el factor ambiental más
importante de la caries, habiendo múltiples estudios en
animales, así como epidemiológicos, que indican que sin
hidratos de carbono fermentables en la dieta, la caries
dental no se desarrolla.
Los glucanos
pueden ser, a su vez, de dos tipos en función del enlace de
glucosa (1-3 o 1-6): dextranos y mutanos. Los dextranos son
insolubles en agua, muy pegajosos y sirven como componentes
de la matriz de la placa, literalmente "pegando" bacterias
al diente.
Los hidratos
de carbono dan lugar, a través de las acciones enzimáticas
bacterianas, a metabolitos ácidos (láctico, butírico y
acético) que actuarán sobre la hidroxiapatita, provocando la
descalcificación dental. Parece ser más importante la frecuencia de la ingesta de
sacarosa que la cantidad total ingerida, siendo, además, más
cariógenas las formas pegajosas o adhesivas que las sólidas
y éstas más que las líquidas.
c)
Susceptibilidad del huésped
Los factores
que determinan una distinta susceptibilidad ante la
cariogénesis son:
-
Composición del esmalte dental.
-
Presencia de hendiduras y fisuras en su superficie.
- Saliva.
Su acción protectora reside en la capacidad
amortiguadora, que contribuye a minimizar los cambios de
pH ácido de la placa, y en la acción mecánica que ejerce
el flujo salival. Hay varios factores antibacterianos en
la saliva (lisozima, lactoperoxidasa e
inmunoglobulinas), aunque no está claro hasta qué punto
contribuyen a la acción preventiva de la caries. Las
situaciones que conducen a la xerostomía (sueño,
respiración bucal, antihistamínicos) favorecen, por
tanto, la caries.
-
Morfología del diente. Las irregularidades en la forma
del arco dental y la sobreposición (maloclusión dental)
favorecen el desarrollo de lesiones cariosas.

Grupos de riesgo de caries dental en la infancia
Todos los niños
pueden padecer caries dental, pero existen grupos de riesgo que
tienen mayor probabilidad de desarrollarla (tabla 1).
Tabla 1.-
Factores de riesgo de caries
dental en la
infancia.
|
Hábitos alimentarios inadecuados
|
-
Chupetes o tetinas endulzados
-
Biberón endulzado para dormir
-
Ingestión frecuente de azúcares y bebidas azucaradas
|
Factores relacionados con la higiene dental
|
-
Alteraciones morfológicas de la cavidad oral
·
malformaciones orofaciales
· uso
de ortodoncias
-
Deficiente higiene oral
·
mala higiene oral personal o de los padres y hermanos
·
minusvalías psíquicas importantes (dificultad de
colaboración) |
Factores asociados con xerostomia
|
-
Síndrome de Sjögren
-
Displasia ectodérmica |
|
Enfermedades en las que hay alto riesgo en la
manipulación dental |
-
Cardiopatías
-
Inmunosupresión, incluyendo VIH
-
Hemofilia y otros trastornos de coagulación |
|
Factores socioeconómicos |
-
Bajo nivel socio-económico (sobre todo si asocia malos
hábitos dietéticos e higiénicos) |
|
Otros |
-
Historia familiar de caries
-
Caries activas, independientemente de la edad |

Medidas de
prevención de la caries dental
Los
procedimientos más útiles en la profilaxis de la caries se
pueden agrupar en cuatro apartados:
a) Empleo de
flúor.
b) Higiene
bucodental.
c) Medidas
dietéticas.
d) Tratamiento de
las lesiones activas.

A) EMPLEO DE
FLÚOR
¿QUÉ ES
EL FLÚOR?
El flúor
(F) es un elemento químico perteneciente al grupo de los
halógenos, de bajo peso atómico y de gran
electronegatividad, por lo que se combina con cationes
tales como el calcio o el sodio para formar compuestos
estables (como el fluoruro de calcio o el fluoruro de
sodio), que están en la naturaleza (en el agua o los
minerales). En el ser humano, el fluoruro está
principalmente asociado a tejidos calcificados (huesos y
dientes) debido a su alta afinidad por el calcio. Cuando se consume en cantidades óptimas se consigue
aumentar la mineralización dental y la densidad ósea,
reducir el riesgo y prevalencia de la caries dental (CD)
y ayudar a la remineralización del esmalte en todas las
épocas de la vida. Desde 1909 se conoce el efecto preventivo del flúor
sobre la CD. Los trabajos de Cox, Dean y Armstrong (11)
permitieron concluir que el F aumentaba la resistencia a
la CD, pero producía manchas en el esmalte y que la
concentración de 1 ppm de fluoruro en agua se
relacionaba con la máxima reducción de CD y el mínimo
porcentaje de moteado dental. Este moteado dental se
denominó más tarde fluorosis dental (FD) debido a su
relación causal con el F (12). Han pasado 100 años y no
se saben con exactitud todos los mecanismos preventivos
del F, dado que no se conoce en su totalidad la
patogénesis de la CD (13). En las últimas décadas, la prevalencia de CD en los
niños había disminuido en la mayoría de países
industrializados. Esto se atribuyó al empleo de flúor
tanto sistémico (agua de consumo, bebidas y alimentos)
como tópico (dentífricos, geles, colutorios) así como a
una mejoría del estado de nutrición y de la higiene
dental (14). Sin embargo, de nuevo se asiste a un
aumento de prevalencia, posiblemente por un abandono de
las medidas de salud pública anteriores (15).
MECANISMOS DE ACCIÓN DEL FLÚOR
El
mecanismo de acción del flúor es múltiple:
1.º)
Transformación de la hidroxiapatita (HAP) en
fluoropatita (FAP), que es más resistente a la
descalcificación. Esta reacción química entre la HAP
y la FAP presenta una reversibilidad en función de
la concentración de flúor en el entorno del esmalte
dental, de modo que la FAP no sería una situación
definitiva y estable (16,17).
2.º)
Inhibición de la desmineralización y catálisis de la
remineralización del esmalte desmineralizado. Tal
como se observa en la figura 2, las reacciones
químicas son reversibles y se rigen por la ley de
acción de masas, de modo que si aumenta la acidez
(aumento de hidrogeniones) se produce una
descalcificación o desestructuración de las
moléculas de HAP y de FAP. Para la HAP el cristal
empieza a disolverse cuando el pH es menor de 5,5,
mientras que para la FAP esto ocurre si el pH es
menor de 4,5 (pH crítico).
Figura 2. Mecanismos de
acción del flúor en la prevención de la caries dental.

Cuando el ácido presente en la interfase es
neutralizado por sistemas tampón (calcio, fosfatos,
saliva) se produce una acumulación de Ca y P
disponibles para volver a reaccionar y hacer posible
la remineralización, formándose nuevas moléculas de
HAP y de FAP. Además, el esmalte desmineralizado
tendría mayor capacidad para captar el F que el
esmalte sano. En definitiva, el proceso de
desmineralización y remineralización dental sería un
proceso dinámico que duraría toda la vida del
diente. La reversibilidad de este mecanismo
justifica, por un lado, la recomendación del empleo
de flúor durante toda la vida y no sólo durante la
infancia. Además, el empleo de flúor tópico a bajas
dosis, de forma continua, induce la remineralización
dental (18,19).
3.º)
Inhibición de las reacciones de glucólisis de las
bacterias de la placa dental (sobre todo,
Streptococcus mutans), con lo que disminuye la
formación de ácidos (butírico y acético), mecanismo
inicial indispensable para la descomposición de la
HAP en iones calcio, fosfato y agua (20,21).
4.º)
Reducción de la producción de polisacáridos de la
matriz extracelular en la placa dental (22).
En
todos los casos parece que el factor más importante en
la prevención de la caries dental es la exposición a
bajas dosis pero continuadas de fluoruro en la cavidad
oral.
Efectos
sistémico y tópico del flúor (Figura 3)
Figura 3.
Tipos de administración de flúor y acción preventiva.

Efecto sistémico
a)
Pre-eruptivo
Tras
su absorción intestinal y su paso a la sangre, el F
se incorpora a la estructura mineralizada de los
dientes en desarrollo y probablemente incrementa
levemente la resistencia a la desmineralización
frente a la acción de ácidos orgánicos (23), ya que
solamente un 8-10 % de los cristales del esmalte
están compuestos por FAP en niños residentes en
zonas con agua fluorada (20).
Al
principio de la investigación sobre el F, éste se
creía que era el efecto más importante. Por ello se
recomendaba dar F a la embarazada, así como antes de
los 6 meses de vida (antes de la erupción del primer
diente) y se aconsejaba retirar los suplementos tras
la erupción de la segunda dentición, pues no tendría
sentido su administración tras el desarrollo dental.
b) Post-eruptivo
Tras
la erupción dental, el F sistémico sigue estando
poco implicado en la formación de la estructura
orgánica dental. Tan solo la fracción excretada por
saliva tendría una acción significativa protectora
de CD (19).
Efecto
tópico (post-eruptivo)
El F
presente en la fase fluida de la superficie dental
es el que realmente disminuye la desmineralización y
aumenta la remineralización del esmalte, siendo
clave la frecuencia de la exposición al F. Este
efecto post-eruptivo tópico es el que se cree más
adecuado para prevenir la caries dental.
La
saliva es el principal transportador del F tópico.
La concentración de F en el ductus salivar, tras la
secreción de las glándulas salivares es bajo, (0,016
ppm en zonas con agua fluorada y 0,0006 ppm en áreas
con agua no fluorada) (24). Esta concentración
probablemente tenga una débil actividad cariostática.
Sin embargo, la pasta dentífrica o los geles logran
una concentración en la boca 100 a 1000 veces
superior.
Así
pues, con esta perspectiva y a diferencia de lo que se
creía inicialmente, se debe:
1)
Hacer más hincapié en los distintos medios de
administración tópica del flúor.
2)
Recomendar el flúor tópico toda la vida y no sólo
restringir nuestras recomendaciones a la época del
desarrollo y erupción dental.
3)
Desaconsejar el empleo de excesivo F sistémico sobre
todo antes de la erupción dental (en la embarazada y
antes de los 6 meses de vida).
4)
Insistir en el papel remineralizador de dosis bajas de F
administradas de forma continua.
FLUOROSIS
DENTAL
La
fluorosis dental (FD) es la hipomineralización del
esmalte dental por aumento de la porosidad. Se debe a
una excesiva ingesta de F durante el desarrollo del
esmalte antes de la erupción. La FD presenta una
relación dosis-respuesta (25). Así, en la FD leve hay
estrías o líneas a través de la superficie del diente.
En la FD moderada, los dientes son altamente resistentes
a la CD pero tienen manchas blancas opacas y en la FD
severa, el esmalte es quebradizo y contiene manchas
marrones, acompañándose de lesiones óseas.
El
aumento de FD moderada en los últimos años se atribuye a
la ingesta acumulada de F en la fase de desarrollo
dental, aunque la severidad depende no sólo de la dosis
sino también de la duración y momento de la ingesta de F
(26). Las fuentes de F en esta época de la vida son:
- La
ingesta de la pasta dentífrica (sobre todo hasta los
6 años de vida)
- El
empleo inadecuado de los suplementos de flúor
- La
reconstitución de la fórmula para lactantes con agua
fluorada
- Los
alimentos y bebidas elaboradas con agua fluorada
procedente de abastecimientos de agua de consumo
público, por el efecto de difusión del F a los
mismos
No se
cree que la fluoración del agua sea la causa más
importante de la FD (27,28). Así, los países con amplia
tradición de fluoración de las aguas de consumo, como es
el caso de Estados Unidos, tienen una prevalencia de FD
en personas de 9 a 19 años del 22 %, siendo la mayoría
de tipo leve o muy leve y sólo un 1 % de tipo moderado o
intenso (29), disminuyendo la prevalencia de FD cuando
se interrumpe la fluoración del agua (30). La FD ha sido
importante en los países con aguas fluoradas sólo cuando
el agua era la única fuente de exposición al F. En
Europa, los mayores índices de FD se asocian con el F
del agua y con el empleo de suplementos fluorados (31).
En España, la incidencia de FD media en 1994 fue del
2,3-5 % (20), habiéndose descrito fluorosis solamente en
Canarias (32) y en niños refugiados saharianos que
residen temporalmente en nuestro país por motivos
humanitarios (33).
Para
poder prevenir la FD es necesario conocer los detalles
de la cronología del desarrollo dental, por lo que se
expone a continuación.
Cronología del desarrollo dental (32) La dentición del ser humano es heterodonta (dientes
morfológicamente distintos según su función) y
difidiodonta (dos denticiones, siendo la primera de 20
dientes que, tras exfoliarse da paso a una segunda
dotación permanente de 32 piezas). El desarrollo de cada
una de las dos denticiones, temporal y definitiva,
atraviesa por tres fases:
-
Fase proliferativa, que se extiende desde la
aparición de un engrosamiento del ectodermo oral o
lámina dentaria hasta el inicio de la calcificación
del germen.
-
Fase de calcificación.
-
Fase de erupción.
En las
tablas 2 y 3 se indica el momento en que se calcifican
los gérmenes de los dientes temporales y permanentes.
Tabla 2.-
Calcificación y erupción de los gérmenes de los dientes
temporales (34).
|
Diente |
Empieza la calcificación
(semanas gestación) |
Corona completa (meses) |
Erupción
(meses) |
|
Incisivos centrales
|
14 |
1-3 |
6-9 |
|
Incisivos laterales
|
16 |
2-3 |
7-10 |
|
Caninos |
17 |
9 |
16-20 |
|
Primeros molares |
15,5 |
6 |
12-16 |
|
Segundos molares |
18,5 |
10-12 |
20-30 |
Tabla 3.-
Calcificación y erupción de los gérmenes de los dientes
permanentes (34).
|
Diente |
Empieza la calcificación |
Corona completa (años) |
Erupción
(años) |
|
MAXILAR |
|
Incisivo central |
3 - 4 meses |
4 - 5 |
7 - 8 |
|
Incisivo lateral |
1 año |
4 - 5 |
8 - 9 |
|
Canino |
4 - 5 meses |
6 - 7 |
11 - 12 |
|
Primer premolar |
1,6 - 1,9 años |
5 - 6 |
10 - 11 |
|
Segundo premolar |
2 - 2,5 años |
6 - 7 |
10 - 12 |
|
Primer molar |
Nacimiento |
2,5 - 3 |
6 - 7 |
|
Segundo molar |
2,5 - 3 años |
7 - 8 |
12 - 13 |
|
MANDIBULAR |
|
Incisivo central |
3 - 4 meses |
4 - 5 |
6 - 7 |
|
Incisivo lateral |
3 - 4 meses |
4 - 5 |
7 - 8 |
|
Canino |
4 - 5 meses |
6 - 7 |
9 - 11 |
|
Primer premolar |
1,9 - 2 años |
5 - 6 |
10 - 12 |
|
Segundo premolar |
2,25 - 2,5 años |
6 - 7 |
11 - 12 |
|
Primer molar |
Nacimiento |
2,5 - 3 |
6 - 7 |
|
Segundo molar |
2,5 - 3 años |
7 - 8 |
11 - 13 |
|
Tercer molar |
8 - 10 años |
12 - 16 |
17 - 25 |
La FD se
produce por el acúmulo de F en el diente en la fase de
calcificación pre-eruptiva, probablemente por una
alteración en la actividad de los ameloblastos, de modo
que interfiere la aposición de cristales de calcio dando
lugar a hipocalcificaciones (25). A partir de los 8 años
se calcifican los últimos dientes definitivos (terceros
molares). Así pues, esta edad supone el límite hasta el
cual existe un riesgo teórico de FD de la dentición
permanente (3,35). Sin embargo, la mayoría de grupos de
consenso sobre la administración de F establece el
límite superior real en 6 años ya que uno de los
factores más importantes como es la ingesta de la pasta
dentífrica desaparece a esta edad pues ya hay una
adecuada coordinación del reflejo de deglución
(28,36,37). Además, a los 6 años los únicos dientes que
quedan susceptibles a la FD son muy posteriores, por
tanto, no habría una afectación estética importante.
En
definitiva, la FD puede ser prevenida si se enfoca la
administración de F sistémico por edades (menores de 2-3
años, de 3 a 6 años y mayores de 6 años), pues en los
2-3 primeros años es cuando no hay que sobrepasar las
dosis recomendadas de F para evitar la FD de las piezas,
que se verán tras la erupción. A partir de los 3 años,
si hay FD, el problema estético sería ser menor, pues
afectaría a los premolares y molares. Sin embargo, en
los primeros años también debe prevenirse la caries de
las piezas de la dentición temporal, tanto por el
biberón nocturno como por el consumo de azúcares. El debate actual entre exceso de F sistémico como factor
de riesgo de FD (problema estético) frente a la falta de
F como factor de riesgo de CD (problema infeccioso) ha
llevado a numerosos autores a plantear el debate de si
no estaremos primando demasiado los factores estéticos
de una parte de la población frente a un problema médico
de otra parte de la sociedad (38). En resumen, y en relación a la acción preventiva del F,
actualmente se acepta que: 1. El flúor tópico administrado tras la erupción dental
es el principal responsable de la acción preventiva de
la caries dental (39). 2. El exceso de flúor sistémico administrado antes de
los 6 años es un factor importante responsable de FD
(28,37).
MODOS DE
ADMINISTRACIÓN DEL FLÚOR
La
administración de flúor puede realizarse de forma
sistémica o tópica. La administración sistémica puede, a
su vez, hacerse de modo colectivo (fluoración del agua
potable) o individual. La aplicación tópica también
puede realizarse mediante preparados concentrados (geles,
barnices), colutorios o pastas dentífricas (Figura 4).
Figura 4.
Modos de administración de flúor.

- FLÚOR
SISTÉMICO COLECTIVO
La
fluoración artificial del agua de consumo público ha
sido la medida más eficaz y económica para la profilaxis
colectiva de la CD, ya que no necesita cooperación
diaria y consciente de los interesados. Aprobada por
numerosas organizaciones internacionales, tales como la
OMS y la Federación Dental Internacional, entre otras,
ha sido utilizada en más de 39 países desde los años 40,
beneficiándose cerca de 246 millones de personas.
Inicialmente se le atribuyó una reducción de la
incidencia de caries en un 40-50 % si se trataba de la
dentición de leche y entre un 50-60 % en el caso de la
dentición definitiva (40). Estudios más recientes cifran
estos descensos entre un 18 y un 40 % (27), ya que
habría otros factores implicados en la reducción de la
caries. Así, en Irlanda se evidenció un descenso del
índice CAO (dientes con caries, ausentes y obturados
[restaurados] por persona) de 4,7 a 1,2 entre 1961 y
1993, pero en esta época aumentó mucho el empleo de
dentífricos fluorados. En definitiva, un descenso de la
prevalencia de la CD del 20 al 25 % sí que podría ser
atribuida a la fluoración del agua, de modo que se sigue
pudiendo afirmar que la fluoración del agua es la medida
comunitaria más efectiva en la prevención de la CD,
aunque la relación coste-efectividad va disminuyendo
(41). En España hay plantas de fluoración en algunas
poblaciones tales como Córdoba, Sevilla, Badajoz,
algunas ciudades del País Vasco, Girona, Linares y
Lorca.
Actualmente se sigue estimando que el nivel apropiado de
flúor en el agua de consumo público debe estar entre 0,7
y 1,2 mg/l en función de la ingesta máxima media de la
población en cuestión, ya que la ingesta total de flúor
depende del nivel de ingesta hídrica. Sin embargo, en el
informe sobre empleo de flúor del año 2006 (42) del
Departamento de Salud Pública de EE. UU. se reconoce que
el agua fluorada podría ser indirectamente un factor de
FD, debido a que en la elaboración industrial de comidas
y bebidas a partir de agua fluorada habría un efecto
acumulativo, con lo que los aportes finales al ser
humano son mayores de lo inicialmente planificado. La
Academia Europea de Dentistas Pediátricos avala la
política de mantener el agua fluorada artificialmente
allí donde ya se esté realizando, si técnicamente es
factible y seguro (36).
Así pues,
la fluoración del agua continúa siendo la medida más
efectiva y la mejor elección como actuación de Salud
Pública, si hay una prevalencia elevada de CD. Sin
embargo, en poblaciones con baja prevalencia de CD y con
alternativas de F bien instauradas, la fluoración de
agua no es ya la única opción (20,36,37).
El motivo
del aumento de FD en los países con aguas fluoradas
artificialmente se atribuye además a la amplia difusión
de dentífricos y colutorios muy ricos en flúor. Por
tanto, son los países más desarrollados los que más
riesgo tienen de padecer FD, ya que hay mayores
cantidades de alimentos elaborados con agua fluorada y
mayor higiene dental (más flúor tópico que puede ser
ingerido).
En
resumen: La fluoración del agua es un método efectivo de
administración tópica de flúor (28,37).
Cuando no se fluorura el agua de consumo público por no
haber una red centralizada del agua, se puede recurrir a
la fluoración de la sal común (200 mg F/kg), medida poco
útil en la infancia ante la necesidad de realizar una
prevención global de las enfermedades cardiovasculares
(36). Asimismo, la fluoración del agua de las escuelas
se ha empleado en el caso de viviendas aisladas. Hay que
controlar mucho mejor el nivel de fluoruros añadidos, ya
que el consumo se realiza solamente unos días
determinados.
La leche
fluorada artificialmente, utilizada en algunos programas
preventivos en Suiza y países del este europeo, permite
la absorción más lentamente que en el caso del agua,
probablemente por la unión del F a los iones del calcio
y al mayor pH gástrico por la capacidad tampón de la
leche. Sin embargo, la menor importancia del F
sistémico, junto con la dificultad en saber la dosis
finalmente ingerida, han hecho abandonar este tipo de
medida preventiva (36).
- FLÚOR
SISTÉMICO INDIVIDUAL
SUPLEMENTOS ORALES DE FLUORURO
Los
suplementos orales de fluoruro (SOF) se establecieron
para ofrecer F a comunidades donde no se podía fluorar
el agua. Por ello, la cantidad de suplemento
administrada se realiza en función de la concentración
de ión F del agua de consumo. Para conocer el nivel de F
en una comunidad concreta puede recurrirse a la
bibliografía (43) o a las consejerías de salud o de
medio ambiente de las comunidades autónomas.
El
fluoruro sódico (FNa) se absorbe entre un 90 y un 97 %
si se toma sin alimentos. La biodisponibilidad desciende
hasta un 53,7 % cuando se toma con leche y otros
productos lácteos. Se distribuye, tanto de forma libre,
como unido a proteínas y se deposita en los dientes, así
como en el tejido óseo. La semivida de distribución es
de 1 hora. Se excreta fundamentalmente a nivel renal
(11,12). Así pues, los SOF deben administrarse en ayunas
y alejados de las tomas de productos lácteos, para
evitar la precipitación de fluoruro cálcico. Pueden
usarse gotas desde los 6 meses al año o dos años,
continuando después con comprimidos. Para aprovechar el
papel tópico del F, lo ideal sería darlo en forma de
comprimidos masticables o comprimidos que al chuparse se
disuelvan lentamente (36,37). En el caso de querer
utilizar una fórmula magistral, ésta se puede preparar
con 110 mg de FNa en 1 litro de agua, de modo que 5 ml
contienen 0,25 mg de ión F. ¿Cuál es la postura de los distintos grupos o comités de
consenso frente a los suplementos orales de flurouro? Academia Americana de Pediatría (AAP)
En primer
lugar, la Academia Americana de Pediatría, al apoyar las
recomendaciones para el uso del F en la prevención y
control de la CD en Estados Unidos (28), sigue indicando
las dosis que estableció conjuntamente con la Asociación
Dental Americana en 1995 (tabla 4) (44), en las que se
indica el empleo de SOF desde los 6 meses hasta los 16
años en función del F del agua de consumo. Estas
recomendaciones eran más restrictivas que las previas en
las que se indicaba el límite máximo de 0,7 en vez de
0,6 mg/l (o ppm) de F en el agua, como la cifra a partir
de la cual no habría que dar SOF. Además, se empezaba al
nacimiento y se acababa a los 13 años. Sin embargo, en
una revisión reciente de la Academia Americana de
Dentistas Pediátricos se recomienda una valoración
individual del riesgo de CD antes de prescribir un
suplemento de F (45) y en una publicación conjunta con
la Academia Americana de Pediatría también se indica que
la administración de todas las modalidades de F debe
estar basada en la valoración individual del riesgo de
CD (46).
Tabla 4.-
Recomendaciones de los suplementos de flúor en función
de la concentración de flúor en el agua de bebida, según
la Academia Dental americana y Academia Americana de
Pediatría (1995) (44).
|
EDAD |
FLÚOR AGUA
< 0,3 ppm |
FLÚOR AGUA
0,3 - 0,6 ppm |
FLÚOR AGUA
> 0,6 ppm |
|
6 meses a 3 años |
0,25 mg |
0 |
0 |
|
3 a 6 años |
0,50 mg |
0,25 mg |
0 |
|
6 a 16 años |
1 mg |
0,50 mg |
0 |
En la
embarazada no se recomienda la administración de F
sistémico, ya que hay una baja efectividad pre-eruptiva
y no se ha demostrado que atraviese la placenta.
Comité
de Nutrición de la Sociedad Canadiense de Pediatría
Por su parte, el Comité de Nutrición de la Sociedad
Canadiense de Pediatría (37) es más restrictivo, en
cuanto a las dosis e indicaciones de los SOF. Así, y tal
como se observa en la tabla 5, no se ofrecen SOF a los
niños que consumen agua con más de 0,3 mg/l de F,
independientemente de la edad. Pero además indica que
los SOF se administren sólo si el niño no se cepilla (o
lo hacen sus padres) los dientes dos veces al día o si
el niño pertenece a un grupo de riesgo de caries dental
(figura 5). Además, añaden en sus recomendaciones que el
niño visite al dentista antes del primer año de vida y
que los padres deben ser informados de los riesgos y
beneficios que el empleo de F puede suponer a largo
plazo. Para el consenso canadiense, la efectividad de los
suplementos orales de fluoruro en la prevención de la
caries dental es baja en la edad escolar y no está bien
establecida en lactantes (37).
Tabla 5.-
Recomendaciones de los suplementos de flúor en función
de la concentración de flúor en el agua de bebida, según
el Comité de Nutrición de la Sociedad Canadiense de
Pediatría (37).
|
EDAD |
FLÚOR AGUA
<
0,3 ppm |
FLÚOR AGUA
0,3 - 0,6 ppm |
FLÚOR AGUA
>
0,6 ppm |
|
6
meses a 3 años |
0,25
mg |
0 |
0 |
|
3
a 6 años |
0,50
mg |
0 |
0 |
|
6
a 16 años |
1 mg |
0 |
0 |
Figura
5.-
Algoritmo propuesto por la Conferencia Canadiense sobre
Uso adecuado de suplementos orales de fluoruro (SOF) en
la prevención de caries dental (CD) en la infancia (37).
Asociación Europea de Dentistas Pediátricos Por último, la Asociación Europea de Dentistas
Pediátricos (36) aún es más restrictiva y propone un
esquema de dosificación en el que sólo se emplean SOF a
partir de los 2 años de vida y hace hincapié en que
únicamente se deben dar si hay riesgo aumentado de CD
(tabla 6).
Tabla 6.-
Recomendaciones de los suplementos de flúor en función
de la concentración de flúor en el agua de bebida, según
la Academia Europea de Dentistas Pediátricos (36).
|
EDAD |
FLÚOR AGUA
< 0,3 ppm |
FLÚOR AGUA
0,3 - 0,6 ppm |
FLÚOR AGUA
> 0,6 ppm |
|
6 meses a 2 años |
0 |
0 |
0 |
|
2 a 6 años |
0,25 mg |
0 |
0 |
|
6 a 16 años |
0,50 mg |
0 |
0 |
Todas
estas limitaciones en las recomendaciones sobre el
empleo de los SOF se relacionan con la probabilidad que
tienen los SOF de producir FD. Sin embargo, es
importante que el pediatra no olvide que hay niños en
los que sí que hay que administrar SOF por pertenecer a
grupos de riesgo. Una aproximación a los posibles grupos
de riesgo se indica en la tabla 1, basada en criterios
de los distintos comités antes indicados (28,36,37,46).
Recomendaciones del grupo PrevInfad sobre los
suplementos de flúor Tras los comentarios anteriores y según el informe más
reciente de la Asociación Dental Americana sobre
recomendaciones de SOF (47), el grupo Previnfad
recomienda SOF en los niños que pertenecen a grupos de
riesgo en las cantidades indicadas por la Academia
Americana de Pediatría (44,46) y que se indican en la
tabla 4. En el caso de administrar SOF, los medicamentos
comercializados en nuestro país se indican en la tabla
7.
Tabla 7.-
Preparados comerciales de flúor sistémico.
|
Nombre comercial |
Presentación |
Cantidad |
Mg de ión F |
|
Fluor-Kin
|
Comprimidos |
100 |
0,25 y 1 mg |
|
Fluor Kin |
Gotas |
30 ml |
5 gotas = 0,25
mg |
|
Fluor Lacer |
Comprimidos |
100 |
1 mg + 20 mg
xilitol |
|
Fluor Lacer |
Gotas |
15 y 30 ml |
5 gotas = 0,25
mg |
|
Fluoran |
Comprimidos |
100 |
0,25 mg |
|
Vitagama Flúor
(polivitamínico) |
Gotas |
50 ml |
10 gotas = 0,25
mg |
¿CUÁL ES
LA CANTIDAD ADECUADA DE INGESTA DIARIA DE FLÚOR EN EL
LACTANTE?
Si el
problema de la FD se restringe al niño pequeño, debemos
conocer con exactitud cuáles son las necesidades de F.
Las DRI (dietary reference intakes) para el F hacen
referencia a las recomendaciones nutricionales que
pueden usarse para planificar y valorar dietas en
personas sanas. En el caso del F se han establecido dos
tipos de DRI: las ingestas adecuadas (IA) y el nivel de
ingesta máximo tolerable (NIMT) (48). El valor de la IA de F se refiere a la ingesta media de
dicho nutriente para una población determinada o
subgrupo que mantiene una reducción máxima de la CD sin
efectos secundarios. Por su parte, el NIMT es el máximo
nivel de ingesta diaria de F que probablemente no
plantea riesgos de efectos adversos para la salud de la
mayoría de una población (tabla 8). Estos valores
suponen unos valores aproximados de 0,05 mg/kg/día para
la IA y de 0,1 mg/kg/día para el NIMT.
Tabla 8.-
Ingesta adecuada y niveles de ingesta máxima tolerable
de flúor (en mg diarios) por edades (48).
|
EDAD |
INGESTA ADECUADA
(mg/día) |
NIVEL DE INGESTA MÁXIMA TOLERABLE
(mg/día) |
|
0-6 meses |
0,01 |
0,7 |
|
6- 12 meses |
0,5 |
0,9 |
|
1-3 años |
0,7 |
1,3 |
|
4-8 años |
1,1 |
2,2 |
|
9-13 años |
2,2 |
10 |
|
14-18 años |
3,2 (varón); 2,9 (mujer) |
10 |
Tal como
se indica en las tablas 9 y 10, la ingesta diaria total
de F viene determinada fundamentalmente por la
concentración de F en el agua con la que se preparan las
comidas y la leche de fórmula. La leche humana contiene
0,005 a 0,01 mg/l, la fórmula reconstituida contiene
unos 0,14 mg/l (48) y los alimentos que constituyen la
base de una alimentación variada aportan entre 0,2 y
0,77 mg (tabla 11) (50). Las frutas, los vegetales, las
carnes y pescados aportan poco F. La mayoría de los
vegetales y la carne contienen menos de 1 mg/kg de
fluoruros en estado seco. En cambio, el té puede
contener hasta 150 mg/kg y algunos pescados (enlatados y
ahumados sobre todo) y mariscos pueden llegar a tener 20
mg/kg. Ninguno de ellos, no obstante, constituye una
parte importante de la dieta en la infancia.
Tabla 9.-
Ingesta estimada de flúor de los 6 a los 12 meses
incluyendo la aportación del agua, la fórmula y la
alimentación complementaria, frente a la IA y el NMIT
(ingesta adecuada y niveles de ingesta máxima
tolerable).
|
Edad |
6-12 meses |
|
IA (mg/día) |
0,5 mg |
|
NIMT (mg/día) |
0,9 mg |
|
|
Aporte de F |
|
Agua |
0,3 – 1,0 mg |
0,61 – 1,41 mg/día |
|
LM / Fórmula |
0,1 – 0,2 mg |
|
Alimentación complementaria |
0,21 mg |
Tabla
10.-
Ingesta estimada de flúor de 1 a 3 años de vida
incluyendo la aportación del agua y alimentación
variada, frente a la IA y el NMIT (ingesta adecuada y
niveles de ingesta máxima tolerable).
|
Edad |
1-3 años
|
|
IA (mg/día) |
0,7 mg |
|
NIMT (mg/día) |
1,3 mg |
|
|
Aporte de F |
|
Agua |
0,3 – 1,0 mg |
1,07 – 1,77 mg/día |
|
Alimentación variada |
0,77 mg |
Tabla
11.-
Contenido en Flúor de distintos alimentos (50).
|
|
Concentración en
ión F (mg/l o kg) |
|
Alimento |
Media |
Rango |
|
Frutas |
0,06 |
0,02 – 0,08 |
|
Carne, pescado |
0,22 |
0,04 –0,51 |
|
Aceites y grasas |
0,25 |
0,02 – 0,44 |
|
Productos
lácteos |
0,25 |
0,02 – 0,82 |
|
Verduras
|
0,27 |
0,08 – 0,70 |
|
Azúcares |
0,28 |
0,02 – 0,78 |
|
Remolacha,
zanahoria, rábano |
0,38 |
0,27 – 0,48 |
|
Cereales |
0,42 |
0,08 – 2,01 |
|
Patatas |
0,49 |
0,21 – 0,84 |
|
Legumbres |
0,53 |
0,49 – 0,57 |
|
Bebidas |
0,76 |
0,02 – 2,74 |
Del mismo
modo, basándose en el NIMT de F para evitar la fluorosis
dental y en el contenido que aportan la leche artificial
y la alimentación complementaria, Fomon concluye que en
el primer año de vida el agua debe contener menos de 0,3
mg/l de flúor (51), reservándose la posibilidad de dar
suplementos de flúor, especialmente para los niños con
riesgo de presentar caries a partir de los 6 meses, como
indica la AAP. Sin embargo, a partir del primer año de
edad y dado que los niveles máximos tolerables son más
elevados, no habría ningún inconveniente en recomendar
la bebida de agua fluorada (hasta 1 mg/l de flúor) para
aprovechar el efecto tópico y continuado de la bebida.
Así pues, si el niño toma agua de bebida envasada, se
debe conocer la concentración en flúor del agua empleada
(tabla 12) (52), para lo que se puede recurrir a una
base de datos actualizada on line, como
www.aguainfant.com (53), disponible para aguas
españolas.
Este
enfoque es diametralmente opuesto al que nosotros mismos
y siguiendo las indicaciones vigentes en aquellos
momentos, hacíamos (54), en las que se indicaba que a
los menores de 6 meses se ofreciese SOF desde el
nacimiento si las aguas tenían menos de 0,7 mg/l de F,
recomendándose el empleo de aguas con 1 mg/l de F como
alternativa a los SOF (55,56).
Tabla
12.-
Composición de aguas minerales naturales españolas según
Vitoria (55,56), datos de las etiquetas (*) o de la web
de la casa comercial (**).
|
AGUA MINERALES NATURALES SIN GAS |
|
|
|
|
|
|
MARCA |
| |
Provincia |
Sodio |
Flúor |
Calcio |
Magnesio |
Sulfatos |
Nitratos |
Cloruros |
Potasio |
|
AGUA DE ALBARCIN |
GR |
20,0 |
0,10 |
42,0 |
15,0 |
42,0 |
8,0 |
36,0 |
0,3 |
|
AGUA DE BRONCHALES
(**)(abril-2009) |
TE |
1,0 (**) |
|
3,0(**) |
3,0(**) |
6,0(**) |
|
2,0(**) |
1,0(**) |
|
AGUA DE CHOVAR
(*)(dic-2006) |
CS |
6,0(*) |
|
19,0(*) |
27,0(*) |
8,0(*) |
|
9,9(*) |
|
|
AGUA DE CUEVAS
(**)(abril-2009) |
O |
1,6 (*) |
0,10 |
47,0 (*) |
25,4 (*) |
13,5 (*) |
1,7 |
3,0(*) |
0,4 |
|
AGUA DE AZUEBAR
(*)(octubre-1998) |
CS |
7,7 |
|
28,5 |
|
4,7 |
|
|
0,5 |
|
AGUA DE CAÑIZAR
(*)(junio-1990) |
TE |
1,4 |
0,10 |
71,3 |
18,0 |
12,8 |
1,7 |
2,6 |
0,5 |
|
AGUA DE CORTES
(Web) (junio-2002) |
CS |
6,4 |
<
1 |
81,9 |
7,2 |
17,6 |
|
8,7 |
|
|
AGUA DE MIJAS
(*) (feb-2008) |
MA |
|
|
66,0 (*) |
31,0 (*) |
83,0 (*) |
|
25,0 (*) |
|
|
AGUA DE TEROR
(**) (abril-2009) |
GC |
28,5 (*) |
|
15,0 (*) |
10,4 (*) |
12,8 (*) |
|
28,4 (*) |
|
|
AGUA DE MANZANERA
(*)(nov-2001) |
TE |
2690 |
- |
672 |
131 |
2260 |
|
4770 |
37,3 |
|
AGUA DE QUESS
(**) (abril-2009) |
O |
4,2(**) |
0,09 |
0,5 (**) |
0,7 (**) |
1,2 (**) |
0,0 |
6,8 (**) |
0,0 |
|
AGUA DEL ROSAL
(*)(nov-2004) |
TO |
49,8 (*) |
0,53 |
66,2 (*) |
11,1 (*) |
7,0
|
17,5 |
48,6 (*) |
1,8 |
|
AGUAS DE MANZANERA
(2002) |
TE |
2690 |
|
672 |
131 |
2260 |
|
4770 |
32,3 |
|
AGUASANA
(*) (enero - 2007) |
PO |
5,9 (*) |
<
0,2 (*) |
0,5 (*) |
0,8 (*) |
1,6 |
1,4 |
8,8 (*) |
0,5 |
|
AGUAVIDA
(*)(enero- 2004) |
MA |
<
5 (*) |
|
64
(*) |
16
(*) |
5
(*) |
|
10
(*) |
|
|
AIGUANEU
(*) (marzo 2004) |
GI |
11,5 (*) |
0,23 (*) |
39,5 (*) |
4,9 (*) |
19,1 (*) |
|
16,1 (*) |
|
|
ALMEDIJAR
(**)(enero 2005) |
CS |
7,6 (**) |
0,15 |
26,1 (**) |
26,4 (**) |
< 0,02 (**) |
3,4 (**) |
9,3 (**) |
2,1 (**) |
|
ALZOLA
(*) (2003) |
SS |
46,4 (*) |
0,1 (*) |
61,0 (*) |
5,3 (*) |
24,5 (*) |
1,6 (*) |
68,9 (*) |
1,2 (*) |
|
AQUA NEVADA
(*) (junio 2004) |
GR |
5
(*) |
|
11
(*) |
9
(*) |
7
(*) |
|
6
(*) |
<
1 (*) |
|
AQUABONA FONTOIRA
(*) (noviembre 2008) |
LU |
9,8 (*) |
|
42,1 (*) |
7,6 (*) |
8,9 (*) |
|
14,0 (*) |
|
|
AQUABONA
FUEN-MAYOR
(*) (agosto 2007) |
TE |
1,6 (*) |
|
75,6 (*) |
19,4 (*) |
20,1 (*) |
|
2,8 (*) |
|
|
AQUABONA SANTOLIN
(*) (septiembre 2004) |
BU |
2,2 (*) |
|
91,1 (*) |
3,6 (*) |
26,7 (*) |
|
4,3 (*) |
|
|
AQUADEUS
(*) (2007) |
AB |
3,6 (*) |
|
71,5 (*) |
27,6 (*) |
29,8 (*) |
|
8,6 (*) |
1,0 (*) |
|
BABILAFUENTE |
SA |
13,3 |
|
45,7 |
5,1 |
8,3 |
15,8 |
4,4 |
|
|
BASTIDA |
PM |
33,7 |
0,05 |
104,2 |
25,3 |
24,8 |
0,5 |
76,3 |
1,5 |
|
BETELU
(*)(mayo 2006) |
NA |
170,0 (*) |
0,30 |
92,0 (*) |
11,7 (*) |
105,6 (*) |
0,8 |
237,9 (*) |
3,1 (*) |
|
BEZOYA
(**) (abril 2009) |
SG |
1
(*) |
0,00 |
4
(*) |
2
(*) |
|
2,8 |
<
1 (*) |
|
|
BINIFALDO
(*) (junio 2002) |
PM |
11,1(*) |
0,01 |
53,7 (*) |
2,8 (*) |
17,8 (*) |
1,6 |
27,2 (*) |
0,7 |
|
BORINES
(*) (febrero 2002) |
O |
37,3 (*) |
0,60 |
8,0 (*) |
2,2 (*) |
5,5 (*) |
2,7 |
6,2 (*) |
1,2 (*) |
|
BREÑALTA
(*)(junio 2002) |
GC |
45
(*) |
<
0,5 (*) |
6
(*) |
4
(*) |
|
|
20
(*) |
6
(*) |
|
CABREIROA
(*)(enero 2006) |
OR |
49,3(*) |
0,50 |
9,5(*) |
2,1 |
10,3 |
2,1 |
7,6(*) |
2,0 (*) |
|
CALABOR
(*)(abril 2007) |
ZA |
42,7(*) |
3,1 (*) |
5,1(*) |
0,8(*) |
8,8 (*) |
|
4,7 (*) |
|
|
CALDES DE BOHI
(**) (abril 2009) |
L |
39,2 (**) |
1,60 |
7,3 (**) |
0,7 (**) |
35,6 (**) |
0,1 |
28,9 (**) |
1,5 |
|
CANTALAR
(*)(2004) |
MU |
9
(*) |
|
63
(*) |
39
(*) |
81
(*) |
|
18
(*) |
0,5 (*) |
|
CARDO (*)
(oct
2001) |
T |
7,2 (*) |
|
|
36,3(*) |
|
|
|
|
|
CORCONTE
(*)(enero-2008) |
BU |
181(*)
(1998) |
|
16
(*) |
3
(*) |
|
|
292 (*)
(1998) |
2,87 (*) |
|
CORTES
(**)(ABRIL-2009) |
CS |
6,4 (**) |
<
1 (**) |
81,9 (**) |
7,2 (**) |
17,6 (**) |
|
|
0,7 (**) |
|
DON PEPE
(*)(febrero 2005) |
SA |
13,2(*) |
|
41,0 (*) |
9,8 (*) |
4,5 (*) |
|
40,2 (*) |
|
|
EL
CAÑAR |
Z |
|
|
104,2 |
38,9 |
163,3 |
3,4 |
79,7 |
|
|
EL CARRIZAL |
LE |
1 |
|
27 |
6 |
2 |
|
3 |
|
|
EL
PORTELL
(*)(abril-2002) |
V |
23,5 (*)
|
|
100,8 (*) |
14,1 (*) |
51,4 (*) |
|
46,2 |
|
|
ELIQUA
(*)(1998) |
V |
5,6 (*) |
|
63,3 (*) |
16,1 (*) |
18,1 (*) |
|
14
(*) |
|
|
FONDETAL
(*)(2002) |
BA |
7,4 (*) |
|
7,8 (*) |
0,7 (*) |
|
|
11,3 (*) |
|
|
FONSANA
(*)(noviembre 2002) |
M |
7,9 (*) |
0,20 |
9,7 (*) |
0,9 |
4,6 (*)
|
0,0 |
2,3 (*) |
0,5 |
|
FONT DEL REGAS
(**)(abril 2009) |
GI |
14,6 (**) |
|
36,2 (**) |
3,4 (**) |
11,1 (**) |
|
6,4 (**) |
|
|
FONT DEL SUBIRA
(*)(enero 2005) |
GI |
8,4 (*) |
0,8 (*) |
33,0 (*) |
3,9 (*) |
8,7 (*) |
2,8 (*) |
4,9 (*) |
0,7 (*) |
|
FONT AGUDES DEL MONTSENY
(*)(2009) |
GI |
33,9 (*) |
|
54,4 (*) |
15,9(*) |
42,4, (*) |
|
15,8 (*) |
|
|
FONT JARABA
(**)(enero 2005) |
Z |
42,5 (**) |
0,3 (**) |
100,3 (**) |
40,9 (**) |
158,4 (**) |
12,4 (**) |
65,7 (**) |
2,5 (**) |
|
FONT LYS
(**)(enero 2005) |
MU |
79,9 (*) |
|
57
(*) |
43
(*) |
109 (*) |
|
128 (*) |
|
|
FONT MAJOR
(*)(marzo 2000) |
PM |
10,2 (*) |
|
52,4 (*) |
8,8 (*) |
18,9 (*) |
|
19,3 (*) |
|
|
FONT NATURA
(*)(2005) |
GR |
8,9 (*) |
|
70,9 (*) |
15,7 (*) |
57,0 (*) |
|
16,2 (*) |
|
|
FONT SOL
(*)(2006) |
V |
|
|
120,3(*) |
51,3 (*) |
296,8 (*) |
|
|
3,1 (*) |
|
FONT VELLA
SACALM
(*) (2009) |
GI |
13,2 (*) |
0,20 |
38,5(*) |
9,7 (*) |
16,4 (*) |
3,6 |
16,2 (*) |
1,3 |
|
FONT VELLA
SIGÜENZA
(2009) |
GU |
4,7 |
<
0,20 |
83 |
24 |
25 |
13,5 |
10 |
0,9 |
|
FONTDALT |
T |
4,6 |
0,1 |
50,1 |
14,6 |
41,1 |
1,6 |
11,6 |
0,5 |
|
FONTDOR
(**)(enero 2005) |
GI |
9,2 (**) |
0,2 (**) |
26,4 (**)
|
3,2 (**) |
3,7 (**) |
10,4 (**) |
8,6 (**) |
1,8 (**) |
|
FONTECABRAS
(*)(septiembre 2005) |
Z |
|
|
92,3(*) |
39,6 (*) |
122 (*) |
|
50,8 (*) |
|
|
FONTECELTA
(*)(enero 2005) |
LU |
87,7 (*) |
0,4 (*) |
22,8 (*) |
|
|
|
27,4 (*) |
4
(*) |
|
FONTEDOSO
(**)(abril 2009) |
AV |
70,7 (**) |
|
40,2 (**) |
2,8 (**) |
8,5 (**) |
|
30,1 (**) |
2,6 (**) |
|
FONTEIDE
(*)(junio 2006) |
TF |
19,1 (*) |
<
0,2 (*) |
6,4 (*) |
3,7 (*) |
4,3 (*) |
12,2 |
16,3 (*) |
7,9 (*) |
|
FONTEMILLA
(*)(2002) |
GU |
6
(*) |
0,20 |
89
(*) |
23
(*) |
18
(*) |
10,8 |
15
(*) |
0,9 |
|
FONTER |
GI |
10,2 |
0,10 |
23,6 |
9,0 |
17,1 |
9,5 |
11,2 |
5,4 |
|
FONTSELVA
(*)(agosto 2007) |
GI |
54,9 (*) |
1,2 (*) |
34
(*) |
6,8 (*) |
14,6 (*) |
<
0,5 (*) |
15
(*) |
1
(*) |
|
FONXESTA |
LU |
9,5 |
0,10 |
8,1 |
1,6 |
2,5 |
4,6 |
7,8 |
1,1 |
|
FUENSANTA
(*)(octubre 2004) |
O |
13
(*) |
|
69
(*) |
10,4 (*) |
54,5 (*) |
|
8,7 (*) |
3,9 (*) |
|
FUENTE ALTA
(**)(abril-2009) |
TF |
55,7 (**) |
0,52 (**) |
27,1 (**) |
14,1 (**) |
1,99 (**) |
|
5,6 (**) |
9,96(**) |
|
FUENTE DEL MARQUESADO |
CU |
0,8 |
0,10 |
70,5 |
18,5 |
27,4 |
2,0 |
1,9 |
0,5 |
|
FUENTE EN SEGURES
(*)(2005) |
CS |
3,5 (*) |
0,10 |
93,8 (*) |
3,5 (*) |
29,2 |
3,2 |
5,8 (*) |
1,2 |
|
FUENTE ESTRELLA
(**)(abril 2009) |
GI |
10,8 (**) |
<
0,2 (**) |
25,3 (**) |
4,1 (**) |
13,9 (**) |
1,1, (**) |
5,0 (**) |
1,4 (**) |
|
FUENTE FRANK
(*)(marzo 2006) |
AB |
|
|
120,3 (*) |
51,4 (*) |
296,8 (*) |
|
|
3,1 (*) |
|
FUENTE LIVIANA
(*)(mayo 2006) |
CU |
0,8 (*) |
0,10 |
65,4 (*) |
17,0 (*) |
19,5 |
2,0 |
1,8 |
0,5 |
|
FUENTE PINAR
(*)(1997) |
J |
1,9 (*) |
|
74
(*) |
40,2 (*) |
23,4 (*) |
|
3,9 (*) |
1,0 (*) |
|
FUENTE PRIMAVERA |
V |
20,7 |
0,20 |
86,6 |
23,3 |
43,0 |
16,5 |
39,7 |
1,3 |
|
FUENTECILLA |
AB |
27,0 |
0,50 |
80,0 |
24,0 |
33,0 |
27,0 |
34,0 |
1,0 |
|
FUENTEDUEÑAS
(**)(abril 2009) |
MU |
5,6 (**) |
0,06 (**) |
59,6 (**) |
8,4 (**) |
12,8 (**) |
4,6 (**) |
6
(**) |
1
(**) |
|
FUENTEROR
(*)(abril 2004) |
GC |
28,5 (*) |
|
15,0 (*) |
10,4 (*) |
12,8 (*) |
|
28,4 (*) |
|
|
FUENTES DE LEBANZA
(*)(2008) |
PA |
1,05 (*) |
|
37,8 (*) |
2,48 (*) |
3,57 (*) |
|
1,81 (*) |
|
|
FUENTESOLANA
(*)(noviembre 2004) |
BA |
19,2 (*) |
0,4 (*) |
67,1 (*) |
18,0 (*) |
52,3 (*) |
|
32,9 (*) |
0,7 (*) |
|
FUENTEVERA
(*)(noviembre 2004) |
TO |
44,4 (*) |
|
8,2 (*) |
3,9 (*) |
3,4 (*) |
|
18,1 (*) |
|
|
GALEA |
O |
9,0 |
0,28 |
56,1 |
15,1 |
19,4 |
1,0 |
14,8 |
5,8 |
|
INSALUS |
SS |
11,2 |
0,10 |
161,9 |
20,9 |
367,4 |
4,8 |
15,4 |
1,3 |
|
L'
AVELLA |
CS |
2,6 |
0,10 |
73,7 |
7,8 |
14,4 |
5,3 |
6,9 |
0,4 |
|
LA
IDEAL I |
GC |
61,0 |
0,27 |
82,6 |
39,9 |
27,8 |
0,0 |
40,7 |
10,1 |
|
LA
PLATINA
(*)(enero 2001) |
SA |
11,4 (*) |
0,22 |
21,4 (*) |
22,6 (*) |
53,0(*) |
31,0 |
17,5 (*) |
0,8 |
|
LANJARON SALUD
(2006) |
GR |
4,8
|
0,20 |
27,2
|
8,8
|
17,3 |
5,8 |
2,8 |
<
1 |
|
LES CREUS
(**)(abril 2009) |
GI |
11,7(**) |
0,2(**) |
28(**) |
7,3(**) |
12,3(**) |
<
1,0(**) |
5,3(**) |
|
|
LOS RISCOS
(enero-2005) |
BA |
12,6 |
<
0,2 |
2,1 |
1,9 |
4,9 |
10,4 |
17,7 |
1,3 |
|
LUNARES
(**)(enero-2005) |
Z |
39,5 (**)
|
0,30 (**) |
102,7 (**) |
36,7 (**) |
138,0 (**) |
14,9 (**) |
56,9 (**) |
2,7 (**) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
MONDARIZ
(*)(2007) |
PO |
46,5 (*) |
0,4 (*) |
9,3 (*) |
6,0 (*) |
1,6 |
3,0 |
13,2 (*) |
5,2 |
|
MONTEPINOS
(*)(2008) |
SO |
1,8(*) |
|
93,8(*) |
3,4(*) |
1,6(*) |
|
3,6(*) |
|
|
NATURA
(*)(2004) |
J |
1,9 (*) |
|
39,0 (*) |
17
(*) |
27
(*) |
6,6 (*) |
6,5 (*) |
0,5 (*) |
|
NEVAL
(**)(enero 2005) |
MU |
29,2 (**) |
|
40,2 (**) |
30,2 (**) |
43,0 (**) |
|
45,2 (**) |
|
|
LA
PAZ
(mayo 2007) |
J |
8,9 |
0,20 |
92,1 |
12,9 |
24,3 |
|
14,3 |
|
|
OROTANA |
CS |
8,9 |
0,10 |
32,9 |
22,4 |
19,0 |
5,5 |
11,6 |
1,6 |
|
PANTICOSA |
HU |
17,9 |
0,60 |
5,7 |
0,1 |
18,1 |
1,0 |
3,0 |
0,4 |
|
AGUAS DE RIBAGORZA |
HU |
23,8 |
0,30 |
71,3 |
25,8 |
18,1 |
1,0 |
26,7 |
3,2 |
|
PEÑACLARA |
LO |
13,9 |
0,76 |
141,0 |
28,2 |
273,3 |
1,5 |
15,2 |
1,3 |
|
PINEO |
L |
1,2 |
0,10 |
80,9 |
3,4 |
7,9 |
0,0 |
1,7 |
0,5 |
|
RIBES
(*)(2004) |
GI |
4,9 (*) |
0,10 |
54,4 (*) |
7,5 (*) |
33,4 |
6,7 |
3,6 (*) |
0,6 |
|
SAN ANDRES |
LE |
1,0 |
<
0,5 |
17,0 |
7,0 |
2,0 |
|
3,0 |
1,0 |
|
SAN ANTON
(*)(diciembre 2006) |
GC |
18,7 (*) |
<
0,2 |
16,1 (*) |
10,9 (*) |
5,9 (*) |
9,6 |
17,8 (*) |
4,9 |
|
SAN JOAQUIN
(*) (2009) |
SA |
10,4 (*) |
|
41,2 (*) |
12,3 (*) |
6,3 (*) |
|
18,6 (*) |
|
|
SAN VICENTE
(2006) |
GR |
5,8 |
< 0,2 |
22,2 |
7,5 |
18,3 |
8,3 |
3,4 |
0,8 |
|
SANT ANIOL
(**)(enero 2005) |
GI |
6,7 (**) |
<
0,2 (**) |
92,9 (**) |
15,2 (**) |
14,1 (**) |
1,6 (**) |
5,4 (**) |
1,6 (**) |
|
SANT HILARI
(**)(enero 2005) |
GI |
9,0 (**) |
|
26,5 (**) |
3,6 (**) |
14,3 (**) |
|
11,5 (**) |
|
|
SIERRA CAZORLA
(**)(enero 2005) |
J |
1,6 (**) |
<
0,1 (**) |
78,5 (**) |
41,3 (**) |
10,6 (**) |
7,7, (**) |
6,4 (**) |
0,5 (**) |
|
SIERRA DE SANABRIA
(*)(marzo 2007) |
ZA |
15,2 (*) |
0,10 (*) |
12,8 (*) |
|
|
|
41,6 (*) |
0,7 (*) |
|
SIERRA FRIA (febrero 2006) |
CC |
4,4 (*) |
0,15(*) |
1,13(*) |
0,68(*) |
1,89(*) |
7,23(*) |
4,83(*) |
0,9(*) |
|
SIERRA DE SEGURA
(*)(diciembre 2004) |
J |
1,6(*) |
<
0,1 (*) |
78,5 (*) |
41,3 (*) |
10,6 (*) |
|
6,4 (*) |
0,5 (*) |
|
SIERRAS DE JAEN |
J |
2,5 |
0,00 |
48,2 |
14,6 |
29,2 |
5,7 |
6,9 |
0,2 |
|
SIERRA DEL AGUILA
(*)(julio 2004) |
Z |
0,8(*) |
|
86,3 (*) |
15,1 (*) |
|
|
37,7 (*) |
|
|
SIERRA DURCAL
(**)(abril 2009) |
GR |
2
(**) |
|
36,4 (**) |
26
(**) |
19,1 (**) |
|
3,9 (**) |
|
|
SOLAN DE CABRAS
(**)(enero 2005) |
CU |
5,2 (**) |
<
0,2 (**) |
58,3 (**) |
25,1 (**) |
21,3 (**) |
2,1 (**) |
7,9 (**) |
1,1 (**) |
|
SOLARES |
S |
89,3 |
0,10 |
72,9 |
16,5 |
33,6 |
3,5 |
148,9 |
1,8 |
|
AGUA DE SOUSAS
(*)(abril 2006) |
OR |
40
(*) |
0,7 (*) |
3,1 (*) |
1,1 (*) |
|
|
4
(*) |
1,8 (*) |
|
VALTORRE
(**)(abril-2009) |
TO |
34,6 (**) |
0,20 |
21,4(**) |
21,6(**) |
18,4 (**) |
4,0 |
33,1(**) |
|
|
VERI I |
HU |
0,6 |
0,10 |
68,0 |
1,5 |
12,0 |
1,5 |
1,1 |
0,3 |
|
VERI
(*)(2006) |
HU |
<
0,5 (*) |
|
31,3 (*) |
9
(*) |
3,5 (*) |
|
0,6 (*) |
|
|
VILADRAU
(*)(mayo 2006) |
GE |
9,6 (*) |
0,8 (*) |
27,0 (*) |
4,8 (*) |
9,7 (*) |
|
4,1 (*) |
|
|
VILAJUIGA |
GI |
568,0 |
2,50 |
83,4 |
46,7 |
54,4 |
0,5 |
236,9 |
48,0 |
|
VILAS DEL TURBON
(**)(abril 2009) |
HU |
0,6 (**) |
0,10 |
50,3 (**) |
1,1 (**) |
3,9 (**) |
1,3 |
0,4 (**) |
0,4 |
|
VIRGEN DEL CAMINO
(**)(abril 2009) |
LE |
1,4 (**) |
|
14,0 (**) |
1,0 (**) |
2,0 (**) |
|
3,4 (**) |
0,6 (**) |
|
ZAMBRA
(*)(febrero-1999) |
CO |
21,3 |
|
93,8 |
25,3 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
APLICACIÓN TÓPICA DE FLÚOR
Durante
mucho tiempo se creyó que el efecto protector del F se
debía a su incorporación a los cristales de apatita de
modo que aumentaría la resistencia del esmalte. Esta
idea es más teórica que real. La acción protectora del F
se manifiesta en una disminución de la desmineralización
y un aumento de la remineralización de las lesiones
incipientes, para lo que es importante contar con
suficiente F en la superficie dental, de ahí la
importancia del F tópico (49,57).
APLICACIÓN TÓPICA DE GELES Y BARNICES CON ELEVADA
CONCENTRACIÓN DE FLÚOR
Constituyen procedimientos restringidos al estomatólogo.
Su frecuencia debe ser adaptada por el dentista en
función del grado de riesgo de caries dental del niño.
Los geles
se aplican mediante cubetas ajustables a las arcadas
dentales. Se utiliza FNa al 2 % con una concentración de
9 040 ppm de F o geles de fluorofosfato acidulado al 1,2
% con un contenido de 12 000 ppm de F. Para evitar
intoxicaciones se recomienda:
1.-
No llenar más de un 40 % de la cubeta.
2.-
El paciente debe permanecer sentado con la cabeza
inclinada hacia delante.
3.-
Aspirar entre las dos cubetas durante todo el
proceso. Los geles se aplican, en general, una vez al año en
los pacientes con riesgo elevado de caries dental.
En una reciente revisión Cochrane, basada en 14
ensayos clínicos controlados, se concluye que los
geles pueden reducir un 21 % el índice CAO (dientes
cariados, ausentes y obturados) (58).
Los
barnices de F tienen una consistencia viscosa. Se
aplican sobre la superficie de los dientes con un pincel
o una sonda curva. El Duraphat(R) contiene un 5 % de FNa,
lo que supone una concentración de ion F del 2,26 %.
Endurecen en presencia de la saliva. Estudios
realizados, tanto en países en vías de desarrollo (59)
como desarrollados (60), han demostrado su utilidad en
los niños con riesgo elevado de caries dental, ya que
proporciona concentraciones más elevadas de F en la
saliva a las 2 horas de su empleo que el resto de tipos
de F tópico. Son de fácil aplicación y útiles en niños
con minusvalías psíquicas o físicas y que no vayan a
tolerar la cubeta con gel en la boca. Asimismo, permiten
aplicar el F en zonas seleccionadas del diente. En la
correspondiente revisión Cochrane, basada en 9 ensayos
clínicos controlados, se concluye que los barnices
pueden llegar a producir una reducción de fracción
prevenida del índice CAO hasta en un 46 % (la fracción
prevenida es el descenso de caries en el grupo tratado
expresado, como porcentaje del grupo control) y el
índice CAO (dentición temporal) un 33 % (61).
Los geles
y barnices de flúor son un método efectivo de
administración tópica de flúor para el Departamento de
Salud Pública de EE. UU. y el grupo diana serían las
personas de alto riesgo de caries dental (tabla 1) (39).
COLUTORIOS
Se
emplean soluciones diluidas de sales de F con las que se
realizan enjuagues bucales diarios o semanales. Deben
recomendarse a partir de los 6 años para asegurarnos que
el niño no ingerirá el líquido (62). Para uso diario, puede emplearse una solución de FNa al
0,05 % con la que se enjuagará durante un minuto con
unos 10 ml de colutorio, evitando su ingestión
posterior. Como alternativa puede practicarse un
enjuague semanal de FNa al 0,2 %, aconsejándose no
ingerir nada en la siguiente media hora. Este último
tipo de colutorio es el que suele emplearse en los
programas escolares de prevención comunitaria de la CD.
El empleo de colutorios fluorados es un método efectivo
de administración tópica de flúor (evidencia I, nivel de
recomendación A, para el consenso canadiense) (37).
El empleo
de colutorios fluorados es un método efectivo de
administración tópica de flúor (37).

B) HIGIENE
BUCODENTAL
- El
cepillado
Antes de
que erupcionen los primeros dientes se debe empezar con
la estimulación oral para acostumbrar al bebé a la
manipulación de la boca e instaurar un hábito precoz. La
limpieza debe hacerse una vez al día, aprovechando el
momento del baño. Para esta etapa se pueden utilizar
dedales de silicona o una gasa humedecida en agua.
Después
de que erupcionen los primeros dientes se debe comenzar
con la limpieza bucodental 2 veces al día. Para esta
etapa se pueden utilizar dedales de silicona o cepillos
dentales infantiles (63,64).
Después
de que erupcionen los primeros molares primarios,
alrededor de los 18 meses, se debe optar por el uso del
cepillo dental. El cepillo debe presentar un mango recto
y largo; una empuñadura gruesa, cerdas suaves con las
puntas redondeadas y un tamaño compatible con la boca
del niño.
La
técnica debe ser sencilla para los padres. Se recomienda
limpiar las superficies dentales laterales (linguales y
vestibulares) con movimientos circulares y las
superficies masticatorias con movimientos
antero-posteriores. La posición del adulto debe permitir
una buena visibilidad de la boca, manteniendo la cabeza
del niño en una posición estable.
Se
explicará al niño y a los padres (hasta la adolescencia)
la técnica del cepillado. Es más importante la
minuciosidad que el tipo de técnica empleada; con un
cepillado minucioso la mayoría de las técnicas resultan
eficaces. Si hay problemas de alineación, ausencia de
dientes, prótesis bucales o el niño es torpe para
cepillarse, es preciso recomendar técnicas especiales.
Se debe recomendar un cepillo de cabeza pequeña, de
cerdas sintéticas y puntas redondeadas para evitar la
lesión de la encía si el niño lo usa con fuerza (65).
El
cepillado debe comenzar con un barrido siguiendo el eje
del diente, empezando por la encía y sin desplazamientos
horizontales, tanto en la cara exterior como en la cara
interior. Posteriormente se realiza un movimiento a modo
de remolino sobre la cara oclusal, de atrás hacia
delante, limpiando posteriormente con suavidad la
lengua. Debe enjuagarse varias veces. Si es necesario se
enseñará el uso de la seda dental.
El
cepillado debe completarse en algunos casos con el
empleo de seda dental, particularmente para las áreas
interproximales y mesiales de los primeros molares
permanentes. Para ello se emplea hilo compuesto de
fibras microscópicas de nylon no enceradas, facilitando
la operación el uso de pinzas especiales. En cualquier
caso, el empleo de colorantes diagnósticos de la placa
dental (eritrosina o fluoresceína sódica) permite su
eliminación completa.
- El
dentífrico
El uso de
un dentífrico adecuado aumenta los beneficios del
cepillado. En general, una pasta dentífrica se compone
de un producto abrasivo y un agente cariostático. Se
recomiendan abrasivos suaves (pirofosfato de calcio,
metafosfato insoluble de sodio, etc.) y compuestos
fluorados, como se ha indicado anteriormente (66,67).
La
utilización de dentífricos fluorados es el método más
recomendado para la prevención de la caries dental,
tanto por el aspecto tópico y continuado de su
aplicación, como por la aceptación social de la higiene
dental mediante el cepillado dental. En cuanto a su
composición, actualmente se asume que:
1.- En su
composición se pueden utilizar fluoruro sódico (FNa) o
monofluorfosfato (MFP), que parecen igualmente
efectivos. Algunos estudios demuestran que la asociación
de ambos puede ser beneficiosa (68).
2.- Hay
otros compuestos que contienen F y que son igualmente
efectivos aunque menos estudiados como son el flúor de
aminas (69).
3.- El
fluoruro de estaño se ha ido abandonando porque en
restauraciones dentales producía tinciones (70).
4.- Los
abrasivos que se empleen con los compuestos fluorados
deben ser compatibles para evitar su inactivación
química por precipitación o quelación. Así, el MFP
aislado es compatible con trihidrato de alúmina, fosfato
dicálcico anhidro, fosfato dicálcico dihidratado y
carbonato cálcico. En cambio, cuando se asocian FNa y
MFP, los abrasivos compatibles son pirofosfato cálcico,
silicato hidratado, bicarbonato sódico, metafosfato
insoluble de sodio y polímero acrílico (70).
En cuanto
a su concentración en F, las pastas dentífricas
fluoradas carecen prácticamente de contraindicaciones en
el adulto por su acción exclusivamente local. Sin
embargo, se ha calculado que un preescolar, con dos
cepillados diarios, puede deglutir alrededor de 1 g de
pasta dental al día, debido a la inmadurez del reflejo
de deglución. Por ello y para evitar la fluorosis
dental, debe conocerse la concentración de F de los
dentífricos a emplear en el niño (71,72). En este
sentido, en el etiquetado no siempre consta la
concentración en ppm de fluoruro, que se puede calcular
fácilmente como sigue:
2,2 g NaF
= 1000 mg de ión fluoruro = 9,34 g PO3FK2 = 7,6 g
PO3FNa2
Así se ha
calculado la concentración en F de dentífricos
españoles, lista que está actualizada on line en
www.aguainfant.com (53) (tabla 13).
Tabla 13.- Composición de pastas dentífricas españolas
basándose en información de la etiqueta (enero 2010).
|
NOMBRE COMERCIAL |
PO3FNa2
g % |
NaF g % |
ppm Ión flúor |
|
Elgydium junior |
|
|
250 |
|
PHB petit |
|
0,06 |
250 |
|
Binaca dientes
de leche |
|
|
500 |
|
Fluor Kin
infantil |
|
0,11 |
500 |
|
Oral B stages |
|
0,11 |
500 |
|
Fluor Kin junior |
|
0,18 |
800 |
|
Gum gel dental
niños |
|
0,188 |
850 |
|
Bexident encías |
|
0,22 |
1000 |
|
Cariax
desensibilizante |
|
0,22 |
1000 |
|
Cariax gingival |
|
0,22 |
1000 |
|
Colgate smiles
Shrek |
|
|
1000 |
|
Consumer gel
infantil fresa |
|
|
1000 |
|
Gingi-Kin |
|
0,22 |
1000 |
|
Kemphor fluor |
0,76 |
|
1000 |
|
Lema pasta |
|
0,22 |
1000 |
|
Licor del Polo
clorofila |
|
|
1000 |
|
Oraldine junior |
|
0,22 |
1000 |
|
Vitis junior |
|
0,21 |
1000 |
|
Binaca triple
accion3 |
0,8 |
|
1053 |
|
Binaca
blanqueante |
|
|
1100 |
|
Colgate
antisarro |
|
0,24 |
1100 |
|
Dentabrit infantil |
|
0,242 |
1100 |
|
Elgydium |
|
|
1250 |
|
Binaca
|
|
|
1400 |
|
Elmex
|
|
|
1400 |
|
Sensodyne
blanqueador |
|
0,3075 |
1400 |
|
Sensodyne
proteccion total |
|
0,3075 |
1400 |
|
Binaca aliento
fresco |
|
|
1450 |
|
Colgate herbal |
1,102 |
|
1450 |
|
Colgate
protection caries |
0,76 |
0,1 |
1450 |
|
Colgate triple
action |
|
0,319 |
1450 |
|
Consum aliento
fresco |
0,445 |
0,2 |
1450 |
|
Consum
blanqueante |
0,76 |
0,1 |
1450 |
|
Dentabrit fluor |
|
0,319 |
1450 |
|
Dientex goldcare |
|
0,32 |
1450 |
|
Fluor Kin
antisarro |
|
0,319 |
1450 |
|
Licor del Polo
blanqueador |
|
0,319 |
1450 |
|
Licor del Polo
Menta fresca |
|
0,319 |
1450 |
|
Sensi kin |
|
0,32 |
1450 |
|
Signal
anticaries |
|
|
1450 |
|
Signal
blanqueador |
|
|
1450 |
|
Signal gel |
|
|
1450 |
|
Colgate total |
|
0,32 |
1455 |
|
Consum triple
action |
|
|
1490 |
|
Dientex icecare |
0,44 |
0,2 |
1490 |
|
Dientex icecare |
0,44 |
0,2 |
1490 |
|
Bexident dientes
sensibles |
|
0,33 |
1500 |
|
Gingilácer |
1,13 |
|
1500 |
|
Gum gel dental
niños |
|
0,33 |
1500 |
|
Lacer junior |
1,14 |
|
1500 |
|
Lacer junior |
1,13 |
|
1500 |
|
Parogencyl
encías |
|
0,33 |
1500 |
|
PHB blanqueador |
|
0,33 |
1500 |
|
PHB uso diario |
|
0,33 |
1500 |
|
Vitis |
|
0,33 |
1500 |
|
Vitis encias |
|
0,33 |
1500 |
|
Vitis
orthodontic |
|
0,33 |
1500 |
|
Xerox Dentaid |
|
0,33 |
1500 |
|
Bexident dientes
sanos |
1,923 |
|
2500 |
|
Desensín gel |
|
0,55 |
2500 |
|
Fluor Kin
anticaries |
|
0,55 |
2500 |
|
Lácer |
1,9 |
|
2500 |
|
Lácer-Oros |
0,8 |
0,32 |
2500 |
|
Sensilacer gel |
1,89 |
|
2500 |
|
Xero Lacer |
0,8 |
0,32 |
2500 |
|
Dientex medicare |
1,1364 |
0,331 |
3000 |
Según las
investigaciones más recientes, las pastas con menos de
1000 ppm no parece que tengan ningún papel en la
prevención de la caries dental (73). Sin embargo, en
niños pequeños el riesgo de ingestión de la pasta
dentífrica es muy alto (74). Por ello, hasta los 2 años
se recomienda la pasta que puede ponerse como “raspado o
mancha sobre el cepillo” (75) de pastas con 1000 ppm. A
partir de los 2 años se recomienda que la cantidad de
pasta a emplear sea semejante al tamaño de un guisante y
que la duración del cepillado sea de unos dos minutos
cada vez (59). En niños menores de 2 3 años el cepillado
deben realizarlo los padres, para hacerlo
progresivamente el propio niño (76). Según el documento
de consenso de la Academia Europea de Odontopediatras (EAPD)
con la Sociedad Española de Odontopediatría (77), las
recomendaciones clínicas para el uso de pasta de dientes
con flúor en mayores de 2 años son las siguientes:
1.
Entre 2 y 6 años, con una pasta de dientes con entre
1.000 y 1.450 ppm de flúor y la cantidad similar a
un guisante.
2.
Por encima de 6 años, dos veces al día con una pasta
de dientes con 1.450 ppm de flúor y la cantidad de 1
– 2 cm (sobre el cepillo).
El empleo
de pastas dentífricas fluoradas es un método efectivo de
administración tópica de flúor (37,44). El grupo de
personas al que se dirige es a toda la población.
Los niños
deben cepillarse sus dientes dos veces diarias con pasta
fluorada (79) y los mayores de 6 años deben escupir la
pasta pero sin enjuagarse excesivamente la boca con agua
(65).
COMPATIBILIDAD DE LAS APLICACIONES DE FLÚOR SISTÉMICO Y
TÓPICO
No está
justificado emplear a la vez más de una forma de
aplicación sistémica (por ejemplo, agua de bebida
fluorada y suplementos de flúor en comprimidos) para
evitar el riesgo de fluorosis. Sin embargo, sí que se
pueden combinar varias formas de flúor tópico (por
ejemplo, dentífricos, colutorios y geles), pero siempre
a partir de una edad en la que nos aseguremos de que el
niño no se tragará el F tópico, como puede ser los 6
años.

C) MEDIDAS DIETÉTICAS: HIDRATOS DE CARBONO (80,81)
Los
efectos cariógenos de cualquier azúcar derivan, sobre
todo, de su capacidad de favorecer el crecimiento de
ciertas bacterias y de su subsecuente formación de
ácidos y polisacáridos. Probablemente la sacarosa es el
glúcido que más favorece la caries por el hecho de que
su hidrólisis en glucosa y fructosa se sigue de la
liberación de una elevada energía de hidrólisis, que se
aprovecharía para la polimerización de la propia
molécula de glucosa en glucanos, los cuales tienen un
elevado coeficiente de adhesividad.
Otros
carbohidratos con capacidad cariógena son la glucosa y
el almidón; este último, cuyas fuentes son los cereales
y las legumbres, resulta más perjudicial tras su
modificación por los procesos de refinado industrial.
Así pues,
los alimentos con mayor potencial cariógeno son los que
contienen azúcares refinados y sobre todo pegajosos,
teniendo en cuenta que la frecuencia de su ingestión es
más importante que la cantidad ingerida de una vez.
Por tanto
y dado que el tipo de carbohidrato y el tiempo de
retención bucal son más importantes que la cantidad
consumida, se debe:
1.-
Evitar las ingestas frecuentes entre comidas, así como
la retención de alimentos azucarados en la boca (biberón
para dormir y chupete endulzado).
2.-
Procurar que los carbohidratos sean en forma diluida o
acuosa (retención mínima), evitando los azúcares de
textura pegajosa o adhesiva.
3.-
Evitar utilizar los caramelos como regalos entre las
comidas.
4.- Los
refrescos azucarados entre las comidas son una fuente no
despreciable de azúcares.
En
resumen:
Los
azúcares y bebidas o refrescos azucarados deben ser
restringidos en la infancia a las comidas para conseguir
una mayor prevención de la caries, evitando sobre todo
su ingesta entre las comidas y al acostarse (65).
- Otras
medidas dietéticas
Los
chicles sin azúcar que contienen xilitol y sorbitol
tienen propiedades anticaries a través de la producción
de saliva. El xilitol es más efectivo por su añadida
capacidad antibacteriana (82).
El
consumo de chicles sin azúcar puede ser beneficioso para
la prevención de la caries y sobre todo, los que
contienen xilitol (65).
Hasta
hace unos años los medicamentos para niños se endulzaban
para que fuesen más fáciles de tomar. Sin embargo, no
debe ser despreciado tampoco este aporte de azúcar, pues
puede ser una fuente añadida yatrógena de caries (79).
Los
pediatras deben prescribir medicamentos sin azúcar
cuando sea posible.

D)
TRATAMIENTO DE LESIONES ACTIVAS
El
tratamiento de las lesiones activas debe efectuarse en
la dentición caduca y en la permanente, pues se reduce
la colonización bacteriana y el riesgo de destrucción
para los dientes sanos. Es una medida especializada
reservada al estomatólogo. La rápida formación de nuevas
caries o la destrucción acelerada de piezas ya dañadas
obliga a exámenes periódicos de la dentadura por parte
del odontólogo.

TRAUMATISMOS DENTALES
A los 12 años, cerca de una cuarta parte de los niños han sufrido
las consecuencias de traumatismos dentales, principalmente a nivel
de los incisivos superiores. Su causa suelen ser los deportes o las
caídas fortuitas. Si se trata de la dentición temporal, se suele
producir una luxación dental, mientras que si la dentición es
definitiva puede dar lugar a una fractura.
La prevención
primaria consiste en concienciar al niño y educarle en la práctica
de algunos deportes.
La prevención
secundaria se basa en tratar de reimplantar el diente lo más pronto
posible, según el proceso siguiente:
- Sostener el
diente por la corona. No tocar la raíz.
- Enjuagarlo con
una solución salina o con agua, preferiblemente estéril.
- Reimplantar
inmediatamente el diente de modo suave.
- Acudir al
odontólogo.
Si no se ha podido
reimplantar el diente, enviar al niño al odontólogo llevando el
diente en un medio húmedo como leche o suero fisiológico.

MALOCLUSIONES DENTALES
(83)
La distribución
desigual de la presión de la mandíbula y el maxilar superior, como
consecuencia de la mala alineación de los dientes, da lugar a una
oclusión incorrecta de la dentición.
Se detecta haciendo
deglutir al niño con la boca cerrada, para que así los dientes estén
en oclusión. Normalmente los dientes de la arcada inferior quedan
situados por dentro de los superiores.
Hay varios tipos de
maloclusiones:
1. Maloclusión
del plano antero-posterior
- Clase I: La
oclusión es normal, pero los dientes no están bien alineados
en la arcada.
- Clase II:
La arcada inferior está retrasada con relación a la
superior.
- Clase III:
La arcada inferior está adelantada respecto a la superior.
2. Maloclusión
del eje vertical o axial: Cuando uno o varios dientes exceden,
pasan la línea de oclusión (sobre mordida) o por el contrario no
llegan a ella (mordida abierta).
3. Maloclusión en
el eje transversal: Las caras externas o vestibulares de las
coronas de las piezas superiores están por dentro de las
inferiores.
Hay causas que son
prevenibles y en las que la educación sanitaria puede ser
importante:
- evitar el
empleo prolongado del chupete.
- evitar la
succión del pulgar o la succión labial.

RESUMEN DE ACTIVIDADES
DE PROMOCIÓN DE LA SALUD BUCODENTAL (55,56,84)
- De 0 a 2 años:
1. Exploración
neonatal de la cavidad oral (dientes neonatales, malformaciones
u otras alteraciones).
2. Seguimiento de
la erupción de la dentición primaria. Se considerará anormal la
falta de erupción de la primera pieza a los 15 meses y la
erupción de dientes malformados. Asimismo, se considerará
anormal la falta de alguna pieza (20 en total) a los 30 meses.
3. Profilaxis de
la caries:
- Prevención
de la caries rampante de los incisivos: Se desaconsejará
firmemente endulzar el chupete y dejar dormir al niño con un
biberón de leche o zumo en la boca.
- SOLAMENTE
si se pertenece a un grupo de riesgo de caries dental se
darán suplementos de flúor por vía oral a partir de los 6
meses, según el contenido del agua de bebida, ya sea agua de
consumo público o embotellada. Para conocer el valor del
flúor del agua de consumo se puede recurrir a laboratorios
de salud pública de la Delegación de Sanidad local. Si se
trata de un agua envasada se puede consultar en la etiqueta
o la base de datos on line de
www.aguainfant.com
- Inicio del
cepillado dental. En niños menores de 2 años el cepillado
deben realizarlo los padres con una pasta de dientes con
1000 ppm de flúor y una cantidad similar a un “raspado o
mancha” sobre el cepillo dental (véase lista de
dentífricos).
4. Información a
los padres sobre alimentos cariógenos. Se debe informar de que:
- La sacarosa
es el carbohidrato más cariógeno.
- Los
azúcares complejos, como los almidones y otras sustancias
presentes en las legumbres y los cereales, son menos
cariógenos, sobre todo en estado no refinado.
- Es más
importante la frecuencia de las tomas que la cantidad total
ingerida.
- Los
azúcares con textura pegajosa o blanda son más cariógenos
que los líquidos o duros.
5. Vigilar la
aparición de:
- Gingivitis
(por falta de cepillado, maloclusiones, medicaciones).
-
Maloclusiones (mordida abierta) evitando hábitos
perjudiciales (chupete, succión del pulgar).
- De 2 a 6 años:
1. Exploración de
la dentición primaria. Se derivarán al odontólogo aquellos niños
con piezas cariadas, según la disponibilidad de los recursos
sanitarios.
2. Profilaxis de
la caries y de la enfermedad periodontal:
- Información
a los padres sobre alimentos cariógenos.
- Inicio del
cepillado dental. A partir de los 2 años se aconsejará a los
padres que se cepillen los dientes por la noche en presencia
del niño. Éste se "cepillará" también para ir adquiriendo el
hábito y posteriormente alguno de los padres repasará el
cepillado limpiando cuidadosamente los restos de comida.
Entre los 2 y 6 años, el niño se cepillará con un dentífrico
con entre 1000 y 1450 ppm de flúor en cantidad similar a un
guisante (véase lista de dentífricos). Deberá cepillarse al
menos dos veces al día y de forma especial antes de
acostarse.
- Aplicación
de flúor: suplementos orales SOLAMENTE si se pertenece a un
grupo de riesgo de caries dental y en función del contenido
de flúor en el agua de bebida, y flúor tópico (compatible
con suplementos orales de flúor).
- De 6 a 14 años:
1. Exploración
bucal: presencia de sarro, flemones, abscesos, gingivitis,
caries, mordida cruzada, mordida anterior, diastemas y
frenillos, maloclusiones y apiñamientos. Se derivará al niño al
odontólogo cuando presente alguna caries en piezas definitivas,
o 4 o más en dentición primaria. También se derivarán las
hipoplasias de esmalte y las maloclusiones.
2. Profilaxis de
la caries y la enfermedad periodontal:
- SOLAMENTE
si se pertenece a un grupo de riesgo de caries dental se
darán suplementos de flúor por vía oral, según el contenido
del flúor en el agua, ya sea agua de consumo público o
embotellada.
- Colutorios
diarios (0,05 % fluoruro sódico) o semanales (0,2 %),
recomendables para realizar en el colegio, estrategia que
asegura su aplicación. Hay que comprobar que el niño hace
bien el colutorio durante 1 minuto y que no se traga el
líquido, (en general, a partir de los 6 años). En los
siguientes 30 minutos no debe ingerir nada.
- Geles y
barnices de flúor: aplicados siempre por especialistas con
periodicidad variable, en función del riesgo de caries.
- Cepillado
dental después de las comidas y al acostarse con una pasta
dentífrica que contenga 1.450 ppm de flúor y la cantidad de
1 – 2 cm (sobre el cepillo). (véase lista de dentífricos).

PUNTOS A DESTACAR
1. Los tres factores
principales implicados en la caries son las bacterias, los azúcares
y la susceptibilidad del huésped.
2. Los procedimientos
más útiles como profilácticos de la caries son el empleo de flúor,
las medidas dietéticas, la higiene dental y el tratamiento de las
lesiones activas.
3. El flúor más
efectivo para la prevención de la caries es el tópico administrado
de forma continua.
4. El exceso de flúor
sistémico en la fase pre-eruptiva se asocia con la fluorosis dental.
La edad a partir de la cual ya no hay riesgo teórico de fluorosis
por exceso de flúor son los 6 años para la mayoría de grupos de
consenso de prevención de caries dental.
5. La fluoración del
agua de consumo público reduce la incidencia de caries en un 18-40 %
en la dentición, tanto de leche como definitiva.
6. La cantidad de
suplementos de fluoruro que deben administrarse está en función de
la concentración de ion flúor del agua de consumo, pero SOLAMENTE se
recomiendan si se pertenece a un grupo de riesgo de caries dental.
7. Los alimentos no
constituyen una fuente importante de flúor para la prevención de la
caries dental.
8. El cepillado
dental con una pasta que contenga flúor es actualmente la medida más
recomendable para la prevención de la caries. Es más importante la
minuciosidad del cepillado dental que el tipo de técnica empleada.
9. Los colutorios de
fluoruro que se emplean para realizar enjuagues bucales diarios o
semanales, deben recomendarse a partir de los 6 años para asegurar
que el niño no ingerirá el líquido.
10. La cariogenicidad
de los azúcares depende más del tipo de carbohidrato y del tiempo de
retención bucal que de la cantidad consumida.
11. La prevención
primaria de los traumatismos dentales consiste en concienciar al
niño y educarle en la práctica de algunos deportes.

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ENLACES DE INTERÉS EN SALUD BUCO-DENTAL EN INTERNET
http://www.caries.info/cariologia.htm
(esp) Visión didáctica de los dientes y la caries dental.
http://clic.xtec.cat/db/act_es.jsp?id=1089
(esp) Recursos didácticos para reforzar el hábito de la higiene dental en
niños.
http://www.who.int/ncd/orh/index.htm
(ing) y http://www.whocollab.od.mah.se/ (ing) Páginas oficiales de la OMS. Datos epidemiológicos de muchos países.
Muy interesante.
http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5014a1.htm
(ing) Recomendaciones de la CDC norteamericana sobre la prevención de la
caries.
http://www.sfpediatrie.com/autres-pages/actualites/actualite/article/mise-au-point-sur-le.html?tx_ttnews%5BbackPid%5D=31&cHash=9f1ed2eafddd620ddab349c80d3f5ace
(franc) El flúor y la prevención de la caries según la Sociedad Francesa de
Pediatría.
http://www.cps.ca/francais/enonces/N/n02-01.htm
(franc) El flúor para lactantes y niños según la Asociación Canadiense de
Pediatría (versión para pediatras).
http://www.soinsdenosenfants.cps.ca/corpsensante/dentssaines.htm (franc) El flúor para lactantes y niños según la Asociación Canadiense de
Pediatría (versión para padres).
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001055.htm
(ing) Definición de caries, complicaciones y prevención. Contiene esquemas
ilustrativos.
http://www.ada.org/3344.aspx
(esp) Caries del biberón. Asociación Dental Americana.
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