Ofrecemos una guía por edades de las actividades preventivas que propone
PrevInfad/PAPPS Infancia y Adolescencia. La utilidad y pertinencia de
estas actividades aumentan si van unidas a las siguientes
consideraciones:
1. La apertura
de la historia de salud del niño es insustituible.
La historia de
salud del niño está diseñada por las comunidades autónomas (CC. AA.) y
por sus autoridades sanitarias. Fundamentalmente todas ellas contienen
los siguientes grupos de información:
a. Antecedentes
médicos familiares.
b. Antecedentes
personales no patológicos relativos al embarazo, parto, periodo
perinatal del niño y todos aquellos eventos reseñables que ocurrieron
con anterioridad a la apertura de la historia, incluido el registro de
actividades preventivas y sus resultados: pruebas de cribado de
metabolopatías congénitas, cribado universal de hipoacusia,
inmunizaciones, etc.
c. Datos de
importancia vital (reacciones graves a fármacos).
d. Antecedentes
personales patológicos hasta la fecha de apertura de la historia.
e. Datos de
composición y organización familiar (estructura y dinámica). Relación
padres – hijos (actitudes positivas de los padres hacia el niño).
f. Datos
socioeconómicos (vivienda, recursos económicos, profesión de los padres,
situación laboral, etc.).
g. Autonomía de los
miembros de la familia (autonomía psíquica y física).
h. Estilos de vida
de los miembros de la familia. Hábitos, higiene, habilidades de los
padres.
Con estos y otros
elementos se inicia el registro de información que ayuda a reconocer
parte de los riesgos y necesidades de atención preventiva que precisará
en los próximos años (Ej.: actividades preventivas del prematuro menor
de 1.500 gramos; prevención secundaria del riesgo de sufrir
maltrato...).
2. La
información que se registra se hace de forma continua.
La información debe
ser recapitulada con cierta periodicidad, buscando los cambios tanto
protectores como de riesgo o vulnerabilidad para la familia y el niño, y
modificando nuestra estrategia preventiva, adaptándola a cada familia y
a cada situación (nuevos sucesos vitales o estresantes, nuevos riesgos
médicos), abordando los problemas anteriores para conocer su estado y la
atención que puedan precisar del sector sanitario (resultado del cribado
de hipoacusia solicitado por riesgo de sordera, etc.).
3. La entrevista
familiar es un instrumento de alianza terapéutica.
La relación que se
establece entre el personal sanitario y la familia se produce
básicamente a través de la entrevista, constituyéndose en fuente de
información, en puente de comunicación y en herramienta para establecer
alianzas de intervención a favor de la salud de su hijo (educación
sanitaria...).
La entrevista debe
dar paso siempre a la expresión de las inquietudes, preocupaciones y
preguntas de los padres.
4. El examen de
salud debe ser individualizado.
Cada profesional
tiene su propia sistemática y la guía no sustituye a los hábitos de
exploración del profesional.
El examen de salud
también debe ser adaptado a los problemas y necesidades de salud de cada
niño en el momento que tiene lugar el encuentro de atención de salud.
Esta guía solo
propone un mínimo de exploraciones que se deben abordar en cada edad,
recomienda aquellas actividades de las que existe suficiente evidencia
de su eficacia y pertinencia para cada grupo etario.
En cualquier caso,
todo examen debe tener en cuenta todas las facetas de la salud: lo
físico, lo social, lo psíquico y lo educativo.
5. La educación
para la salud es una herramienta preventiva.
Cada encuentro de
salud se convierte en una oportunidad para comentar de forma anticipada
las necesidades de salud del niño.
Es conveniente
aportar a los padres documentación escrita a modo de guías
anticipatorias de las necesidades infantiles hasta la siguiente visita.
Cada equipo de
salud infantil debe hacer acopio de la documentación más importante y
necesaria para las familias a las que atiende.
PrevInfad recomienda consultar en la web de la Asociación Española de
Pediatría de atención primaria (www.aepap.org) la documentación para
padres existente y que frecuentemente se actualiza.
6. Cada
comunidad autónoma tiene su propio programa de salud infantil, sus
recursos y sus documentos:
PrevInfad no compite con los programas de salud de las CC. AA. sino que
aporta la mayor evidencia que el grupo ha encontrado para el cuidado de
la salud de la infancia y lo actualiza periódicamente para el uso
discriminado de los pediatras de atención primaria.
Los calendarios
vacunales de las CC. AA. no colisionan con los planteados por este
grupo, ya que PrevInfad reconoce que estos calendarios son la propuesta
vacunal para cada profesional en su territorio.
7. El ámbito de
las actividades preventivas es cambiante.
Tal y como hemos
comentado anteriormente, PrevInfad describe aquellas recomendaciones
sobre las que existe suficiente evidencia o fuerza de recomendación para
proponerlas en esta guía, pero también es consciente de dos cuestiones:
a. Que cada equipo
de salud infantil es responsable de decidir aquellas actividades que
deben realizarse en su centro.
b. Que la
investigación cambia con frecuencia la evidencia encontrada para
recomendar una u otra actividad o realizar de una u otra manera la
actividad propuesta.
Sobre lo primero,
animar a cada pediatra a discrepar con el mayor conocimiento disponible
en cada momento. Sobre lo segundo, nuestro compromiso de actualizar la
pertinencia y eficacia de cada actividad a través de la vigilancia
bibliográfica y las revisiones sistemáticas actualizadas periódicamente.