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CRIBADO
DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA
Autora de este capítulo: Dra.
Olga Cortés Rico
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Cómo citar
este artículo:
Cortés Rico, O. Cribado de la hipercolesterolemia. En Recomendaciones
PrevInfad / PAPPS [en línea]. Actualizado abril de 2008. [consultado DD-MM-AAAA].
Disponible en
http://www.aepap.org/previnfad/colesterol.htm
INTRODUCCIÓN
Una gran variedad de
estudios han puesto de manifiesto que el proceso aterosclerótico comienza en
la infancia, que este proceso está en relación con las concentraciones
elevadas de colesterol sanguíneo y que estas concentraciones pueden ser
predictivas de colesterol sanguíneo elevado en la edad adulta, aunque aún se
desconoce el porcentaje exacto de riesgo de una futura enfermedad coronaria
como consecuencia del colesterol aumentado en la infancia.

MAGNITUD DEL PROBLEMA
Aunque la mortalidad por
enfermedad coronaria en las últimas tres décadas ha disminuido, y en España
la morbilidad y mortalidad cardiovasculares son inferiores a las de otros
países occidentales, la ECV sigue siendo la principal causa de invalidez y
de muerte en los países desarrollados.1,2
En Estados Unidos, entre
1900 y 1980 la tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular pasó de
137,4 por 100.000 a 336 por 100.000.3 Investigaciones clínicas
asociaron los lípidos de la dieta con las concentraciones de colesterol
sérico y con la arteriosclerosis y en las pasadas dos décadas, los
norteamericanos disminuyeron los aportes de grasas saturadas y colesterol en
un 7% y un 21% respectivamente, y estas reducciones se correspondieron con
una disminución de un 4% en las concentraciones séricas de colesterol,4
y con una disminución de la tasa de mortalidad por ECV en Estados Unidos de
336 por 100.000 en 1980 a 268,2 por 100.000 en 1998.
En España, la
mortalidad por ECV permanece también como la primera causa de muerte, con
una tasa bruta de mortalidad de 287 por 100.000 habitantes, representando el
30% del total de defunciones (año 2005, últimos datos publicados del INE).5
La hipercolesterolemia es uno de los principales factores de riesgo
cardiovascular, con un claro papel causal en el inicio y progresión de la
aterosclerosis. Su prevalencia en España es alta: el 20% de la población
española presenta valores de colesterol total (CT) por encima de 250 mg/dl y
hasta un 50% de los adultos tienen colesterolemias superiores a 200 mg/dl.
En la edad escolar en un metaanálisis de la población infantil española un
22% presentan valores de colesterol superiores a 200 mg/dl.6,7
Esta situación de hiperlipemia se confirma asimismo en el estudio Cuatro
Provincias102 realizado en 1.275 niños y niñas de 6 a 8 años de
4 provincias españolas, 2 de ellas con alta mortalidad coronaria en la vida
adulta: Cádiz y Murcia y 2 con baja mortalidad: Madrid y Orense. El
porcentaje de individuos que sobrepasa el límite de los 200 mg/dl es elevado
en todas las provincias, oscilando entre el 19,2% en Madrid y el 26,6% en
Murcia.

SIGNIFICACIÓN DEL
COLESTEROL EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA
La ateroesclerosis comienza
en la infancia con estrías grasas que se ven desde los 3 años de edad y
placas fibrosas que aparecen durante la adolescencia.
Las estrías grasas y las
placas fibrosas (proceso ateroesclerótico) guardan relación con las
concentraciones de colesterol total y de LDL-c, y a su vez los niveles de
colesterol sanguíneo elevados juegan un papel importante en el desarrollo de
enfermedad cardiovascular en la edad adulta.
La evidencia disponible
hasta el momento actual es la siguiente:
Inicio de la aterosclerosis
en la infancia y adolescencia
Aterosclerosis y colesterol
sérico
La ateroesclerosis y la
enfermedad cardiovascular guardan relación con el colesterol sanguíneo:
concentraciones séricas elevadas de colesterol total (CT), LDL-colesterol
(LDL-c) y VLDL-colesterol (VLDL-c) y concentraciones séricas bajas de
HDL-colesterol (HDL-c) se correlacionan con la extensión de estas lesiones
ateroescleróticas.13,14,15 Por otra parte, en diversos estudios
realizados en adultos se ha comprobado que la disminución de las
concentraciones de colesterol ha disminuido la mortalidad por enfermedad
coronaria.16,17,18,19
Estos datos son de gran
importancia en la prevención de ECV, puesto que la hipercolesterolemia puede
ser modificable y las lesiones iniciales de aterosclerosis pueden ser
reversibles en sus etapas iniciales.
Dieta y perfil lipídico
aterogénico
En estudios transversales realizados en adolescentes, los
fumadores presentan niveles más altos de LDL-c y VLDL-c y más bajos de HDL-c
que los no fumadores.40
Nuevos factores de riesgo y
posibles marcadores de enfermedad cardiovascular
Actualmente se ha
reconocido que el inicio y progresión de la aterosclerosis guarda relación
con un proceso inflamatorio de los vasos, y las investigaciones recientes se
han centrado en la identificación de marcadores inflamatorios como posibles
responsables. Los datos disponibles hacen pensar que ciertos marcadores
locales y sistémicos de inflamación desempeñan una función importante en el
desarrollo y progresión del proceso aterosclerótico y varios de estos
factores son considerados, en la actualidad, predictores de riesgo
independientes. La determinación de estos marcadores podría ser utilizada
para cribado, diagnóstico y/o seguimiento de la ECV.
Homocisteina, LDL-c
oxidado, apoproteina E4, lipoproteína (a), fibrinógeno, PCR e inhibidor del
plasminógeno (PAI I), entre otros, constituyen estos factores de riesgo,
algunos de los cuales pueden detectarse en la edad pediátrica.
·
Lipoproteína (a)
La Lp (a) se compone de una
partícula de LDL unida a una glucoproteína, la apo (a).
Las apoproteinas, apo (a) y
apo E, están determinadas por genes polimórficos y presentan diversas
isoformas, las cuales difieren en su capacidad aterogénica y pueden influir
en el perfil lipídico, junto con la interacción de determinados factores
exógenos.
Los niveles séricos
elevados de Lp (a) y de apo (a) se asocian a un riesgo aumentado para el
desarrollo de ECV, considerándose el aumento de Lp (a) un factor de riesgo
independiente de aterosclerosis.41 Este riesgo es mayor cuanto
mayor es la concentración plasmática de Lp (a), siendo evidente por encima
de 30 mg/dl y multiplicándose 2 a 3 veces si se encuentra por encima de 50
mg/dl.
El componente aterogénico
de la Lp (a) es la apo (a), que por su similitud con el plasminógeno compite
con éste para unirse a la fibrina, frenando la fibrinolisis y por tanto con
efecto trombogénico, favorece además la proliferación de células musculares
lisas, incrementa la oxidación de LDL-c, es procoagulante y disminuye la
dilatación endotelio dependiente.
El estudio de la apo (a)
podría ser un marcador de riesgo en personas con hiperlipoproteinemia, sin
embargo hay por lo menos 34 isoformas de apo (a), con diferente acción
aterogénica: las isoformas de bajo peso molecular son las más aterogénicas y
se han visto concentraciones más altas de estas isoformas en niños con
antecedentes familiares de ECV, frente a los que no tenían el antecedente
familiar; por tanto, la determinación de Lp (a) en niños podría ayudar a
evaluar el riesgo futuro en niños con historia familiar positiva de ECV.42,43,44
·
Apolipoproteina E
La función principal de la
apo E es el aclaramiento hepático de las lipoproteínas ricas en TG (QM y
VLDL-c) y la regulación de la producción hepática y de la lipolisis de
VLDL-c.
De los distintos alelos de
la apo E, el genotipo E4 se asocia con cardiopatía isquémica y con niveles
más altos de CT, LDL-c y apo B.45,46
La isoforma E4 posee mayor
afinidad que otros alelos por el receptor de las LDL, dando una mayor
captación hepática de LDL-c, aumento de colesterol intracelular, disminución
de receptores de LDL-c en el hepatocito y en consecuencia disminución del
aclaramiento plasmático de LDL-c y una menor actividad antioxidante que
otras isoformas, por lo que favorece el proceso aterosclerótico.
Garcés y colaboradores47
han encontrado también una asociación entre el genotipo E4 y el peso al
nacimiento. En niños con el genotipo E4 los niveles plasmáticos de CT, LDL-c
y apo B son más altos en niños con bajo peso al nacimiento, por lo que la
interacción del genotipo E4 con el peso al nacimiento puede ser un
determinante en los niveles de lípidos y lipoproteínas, y por tanto ser un
factor de riesgo en el posible desarrollo de una futura ECV.
Tanto la apo (a) como la
apo E, junto con la historia familiar de ECV prematura, se configuran pues
como posibles futuros marcadores de riesgo de ECV.
·
Homocisteína
La homocisteína es un
aminoácido que se forma a partir de la metionina por acción de la enzima
cistationina beta sintetasa, y a través de la
metil-tetra-hidro-folato-reductasa (MTHFR), junto con ácido fólico y
vitamina B6 y B12 puede remetilarse de nuevo a metionina.
El déficit de cistationina
beta sintetasa provoca la homocistinuria, con niveles muy altos de
homocisteína en la sangre y aterotrombosis precoz. El déficit de MTHFR causa
hiperhomocistinemia, con aumento más leve de homocisteina.
Los niveles elevados de
homocisteína se asocian con mayor riesgo de enfermedad coronaria, accidentes cerebrovasculares y arteriopatía periférica. La homocisteína tiene capacidad
oxidante, disminuye el oxido nítrico dando lugar a un “estrés oxidativo”,
con producción de LDL-c oxidado y citotoxicidad endotelial. Estimula además
la activación de factores procoagulantes y la unión de Lp (a) a la fibrina,
potenciando de esta forma la aterotrombosis.
Los niveles de homocisteína
están influidos tanto por factores genéticos como por la dieta,
fundamentalmente ácido fólico y vitaminas B6 y B12, que hace el papel de
cofactores en su metabolismo.
Actualmente se considera
que la homocisteína es un factor de riesgo independiente de ECV en adultos.48
En los estudios realizados
en niños sobre la importancia de las concentraciones de homocisteína y el
posible riesgo futuro de ECV, también se pone de manifiesto que los niveles
elevados de homocisteína se asocian con concentraciones bajas de ácido
fólico y vitamina B12 y con antecedentes familiares de ECV prematura.49,50,51,52
Sin embargo no existen datos suficientes en este momento para recomendar
la medición de homocisteína en la población general (Nivel de evidencia
II-2, grado de recomendación C), ni el uso generalizado de vitaminas del
grupo B y ácido fólico para reducir el riesgo de ECV (Nivel de evidencia I,
II-2 y II-3, grado de recomendación C), aunque sí se puede recomendar una
dieta cardiosaludable que incluya 5 raciones al día de frutas y verduras,
siendo una buena fuente de folatos los cítricos, tomates, legumbres,
pescado, verduras y cereales.53
·
Fibrinógeno
El fibrinógeno es una
glucoproteína de alto peso molecular sintetizada en el hígado. Es un
reactante de fase aguda en respuesta a estímulos inflamatorios e interviene
en la agregación plaquetaria, la formación de fibrina, la viscosidad
plasmática y la aglutinación de los hematíes, dando lugar a un efecto
aterogénico y protrombótico.
En adultos es considerado
un factor de riesgo independiente de enfermedad arteriosclerótica.54,55
Se correlaciona positivamente con LDL-c, Lp (a), TG y homocisteína y
negativamente con el HDL-c y con el ejercicio físico, presentando sin
embargo una gran variabilidad individual y por diversos estímulos, así
aumenta con la edad, el tabaco, la obesidad, la diabetes y la HTA.
Estudios recientes han
encontrado una correlación entre el fibrinógeno y el grosor de la
intima-media carotídea, un marcador de aterosclerosis subclínica, si bien no
está claro aún si el fibrinógeno es un simple marcador del proceso
inflamatorio o si por el contrario es un factor causal.56
Existen sin embargo pocos
datos en población infantil,57,58 y de momento su determinación
indiscriminada no estaría indicada para una estrategia poblacional.
·
Proteína C reactiva
La proteína C reactiva
(PCR) es un reactante de fase aguda y a su vez un marcador de la inflamación
del proceso arterioesclerótico.59
En estudios realizados en
adultos se ha visto que la PCR puede estar aumentada varios años antes del
evento cardiovascular, por lo que su determinación podría servir para
predecir el riesgo de un posible ECV en etapas posteriores.
En población infantil hay
estudios que demuestran la existencia de una asociación significativa entre
los niveles de PCR con el IMC y con la presión arterial sistólica60
y una relación inversa con el ejercicio físico, más acusada en niños que en
niñas.61
Se ha estudiado también, en
población infantil sana, la PCR y su relación con posibles cambios en la
función endotelial de la arteria braquial y en el engrosamiento de la
íntima-media carotídea, dos marcadores de ateroesclerosis precoz,
comprobándose que la concentración de PCR es un predictor independiente
significativo de ambos marcadores, lo que apoya el papel de la PCR en la
patogénesis de la arteriosclerosis precoz.62
Posteriores estudios
prospectivos en niños y técnicas de laboratorio más sensibles para detectar
las pequeñas diferencias encontradas en los estudios de investigación podrán
configurar en un futuro la importancia de la PCR como marcador de riesgo de
aterosclerosis.
Son necesarios aún más
estudios que permitan valorar la importancia de la determinación de estos
factores de riesgo en el desarrollo de una futura ECV. La aplicación de
estos marcadores de riesgo a niños y adolescentes que aún no han
desarrollado la enfermedad podría ayudar al desarrollo de estrategias de
detección, prevención y tratamiento.
Agregación familiar de
la hipercolesterolemia

RECOMENDACIONES DE LOS
GRUPOS DE EXPERTOS
Las recomendaciones pueden
enfocarse en dos tipos de estrategia:
§
Estrategia poblacional:
Recomendaciones para todos
los niños y adolescentes sanos.
Su objetivo es disminuir el
colesterol sanguíneo en todos los niños y adolescentes a través de cambios
en el consumo de nutrientes y de modificación de hábitos de vida de toda la
población, y como consecuencia conseguir un mejor perfil lipídico y éste a
su vez una disminución en la enfermedad cardiovascular arteriosclerótica en
la vida adulta. Estas recomendaciones están dirigidas a todos los agentes
implicados en el patrón de ingesta de niños y adolescentes, como son:
profesionales de la salud, colegios, industria alimentaria, medios de
comunicación, autoridades sanitarias y políticas gubernamentales.
a.
Se
recomienda realizar recomendaciones dietéticas, sistemáticamente en
los controles de salud de todos los niños de 2 a 18 años:
·
En los niños
menores de 2 años, en los que no está claro qué porcentaje de la grasa
dietética se necesita para mantener un crecimiento y desarrollo adecuados,
no se recomienda ningún tipo de restricción.
·
En niños de 2
a 18 años se recomienda:
-
Ácidos grasos
saturados en cantidad inferior al 10% de las calorías totales.
-
Grasas
totales de la dieta no superiores al 30% y no inferiores al 20% de las
calorías totales.
-
Colesterol
dietético menor a 300 mg/día.
La ingesta calórica será
adecuada para favorecer el crecimiento y desarrollo de los niños y
adolescentes, sustituyendo las calorías procedentes de la grasa por calorías
de una amplia variedad de alimentos procedentes de todos los grupos
alimentarios: consumo de más cereales, preferiblemente integrales, fruta,
verduras, legumbres, carne magra, aves, pescado, productos lácteos bajos en
grasa y aceite de oliva. Este patrón de alimentación, rico en ácidos grasos
monoinsaturados, se corresponde con la denominada dieta mediterránea, que
hasta hace muy poco era el patrón alimentario predominante en España, pero
que debido a los cambios en el estilo de vida actual, con menor tiempo
disponible para cocinar, se ha ido abandonando y sustituyendo por los
productos precocinados, de elaboración rápida, con mayor contenido en grasas
saturadas y colesterol; por ello, la importancia de recomendar en todos los
controles de salud del niño una dieta cardiosaludable.73,74,75,76,77
(Evidencia II-2 y II-3, recomendación B) (Tabla
1)
Tabla
1. Recomendaciones cardiosaludables.
|
Sobre la dieta |
|
•
Consumir diariamente frutas, verduras, cereales preferiblemente
integrales y legumbres, recomendándose al menos 5 raciones
diarias de frutas y verduras.
•
Aumentar el consumo de pescado. Pescado blanco y en especial
pescado azul (sardina, trucha, atún, caballa, salmón...).
•
Disminuir el consumo de carne rica en grasa, sustituyéndola por
carne magra y preferiblemente por aves (sin piel) y conejo.
•
Consumir diariamente lácteos y derivados preferiblemente con
bajo contenido en grasa (semidesnatados y desnatados).
•
Cocinar con aceite de oliva, evitando otras grasas como
mantequilla, margarina, tocino...
•
En vez de fritos, formas de cocinado con pocas grasas como:
hervir, asar, horno, al vapor, a la plancha y a la brasa.
•
Evitar vísceras (higaditos, corazón, riñones, sesos...),
embutidos, alimentos precocinados y bollería industrial.
•
Disminuir el consumo de bebidas azucaradas.
•
Disminuir el aporte de sal. |
|
Sobre la actividad física |
|
•
Realizar actividad física regular, recomendándose 30 a 60
minutos al día, preferiblemente todos los días de la semana.
(II-2 y II-3)
•
Disminuir el tiempo dedicado a la TV y videoconsola a menos de 2
h/día. (II-2) |
b.
Se
recomienda la práctica de ejercicio físico de forma regular:
La actividad física es un
factor de protección de ECV. (Nivel de evidencia II-2 y II-3, recomendación
B)
La recomendación anterior
de 20 minutos diarios de ejercicio, tres o más veces por semana, actualmente
se ha desplazado, tanto en adultos como en niños a partir de los 2 años de
edad, hacia la recomendación de 30 a 60 minutos diarios de actividad física
moderada a intensa, preferiblemente todos los días de la semana.32,33,34,35,36,37,38,39
§
Estrategia individual:
a. Cribado selectivo
de niños y adolescentes con un riesgo aumentado de desarrollar una
enfermedad cardiovascular en una edad temprana de la vida adulta.
Su objetivo es la
identificación y tratamiento de los niños y adolescentes con riesgo
aumentado de desarrollar una hipercolesterolemia en la vida adulta y por
tanto con un mayor riesgo de coronariopatía. (Tabla
2):
Tabla 2.-
Recomendaciones de cribado e
intervención.
|
Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI).88,89 |
|
A.
Cribado
Para detectar a niños y adolescentes con
hipercolesterolemia familiar, tratando de identificar sólo a
aquellos que realmente la tengan, por ello aconsejan: medición
de colesterol total en niños y jóvenes, entre los 2 y los 20
años de edad únicamente si hay antecedentes de algún familiar de
primer grado con una historia de enfermedad cardiovascular
prematura: antes de los 55 años en varones y antes de los 65
años en mujeres, o uno de los padres con antecedentes de
colesterol total
³
300 mg/dl. |
B.
Intervención
·
Si colesterol
³
200 mg/dl, obtener un colesterol total en ayunas, HDL-c,
triglicéridos y LDL-c.
·
Si LDL-c
³
164 mg/dl o colesterol total
³
200 mg/dl, realizar posterior valoración clínica individual. |
|
American Association of Clinical Endocrinologists.90,91 |
|
A.
Cribado
Recomiendan
determinación de colesterol total, LDL-c y triglicéridos en:
·
Niños mayores de 2 años y adolescentes con historia familiar de
enfermedad cardiovascular prematura o dislipemia o ambas.
·
Niños mayores de 2 años o adolescentes que fumen, tengan HTA, sobrepeso
o diabetes. Es decir, niños con otros factores de riesgo
asociados a enfermedad cardiovascular.
·
Todos los adolescentes mayores de 16 años. |
B.
Intervención
·
Si LDL-c
>
110 mg/dl se aconseja repetir el cribado lipídico.
·
Si LDL-c entre 110-129 mg/dl dar consejo nutricional, recomendar
actividad física regular y manejo de factores de riesgo.
·
Si LDL-c
>
130 mg/dl, además de lo previo, puede ser necesaria una dieta
más estricta y tratamiento farmacológico
Recomiendan una
dieta de fase I en todos los niños sanos mayores de 2 años de
edad.
Y en los niños
y adolescentes con dislipemia, manejo global de los factores de
riesgo y consejos sobre el estilo de vida:
1.
Tratamiento nutricional: se comenzará con una dieta de fase I y si
ésta falla, se pasará a una de dieta de fase II. (Tablas
3 y
4)
2.
Tratamiento farmacológico: los niños y adolescentes con dislipemias
genéticas deberían tratarse con hipolipemiantes cuando éstos sean
necesarios para conseguir unos niveles de LDL-c menores de 130
mg/dl. |
National Cholesterol Education Program,92
Committee on Nutrition de la American Academy of Pediatrics,93
American Heart Association*.94,95
|
|
A.
Cribado
A quién
realizar cribado de colesterol
·
Niños y adolescentes con antecedentes familiares de enfermedad
cardiovascular prematura (antes de los 55 años de edad) en un
padre o abuelo. Esto incluye infarto agudo de miocardio, ángor,
vasculopatía periférica, enfermedad cerebrovascular, muerte
cardiaca súbita, demostración mediante arteriografía de una
aterosclerosis coronaria, angioplastia o cirugía de derivación
de arteria coronaria.
·
Niños y adolescentes con padre o madre con colesterol
³ 240 mg/dl.
·
Niños y adolescentes en los que no es posible obtener una historia
familiar, especialmente si presentan otros factores de riesgo.
·
Independientemente de la historia
familiar, si se
asocian otros factores de riesgo: tabaco en adolescentes, HTA,
obesidad (IMC
³
P95), diabetes mellitus, inactividad física.
Qué determinación realizar para el cribado:
·
Se pedirá un colesterol total como análisis inicial si el cribado se
ha realizado porque uno de los padres presenta un colesterol
³
240 mg/dl.
·
Se
pedirá lipoproteínas: LDL-c y HDL-c, en ayunas de 12 horas como
análisis inicial si el cribado se ha solicitado por historia
familiar prematura de enfermedad cardiovascular. (Figura 1)
|
B.
Intervención
§ Si colesterol sanguíneo aceptable:
<
170 mg/dl, consejos nutricionales y sobre disminución de
factores de riesgo y repetir determinación de colesterol a los 5
años.
§ Si colesterol en los limites: 170–199
mg/dl, obtener una segunda determinación y calcular el promedio entre las dos. Si el valor
promedio continua
³
170 mg/dl, análisis de lipoproteínas en ayunas.
§
Si colesterol total
³
200 mg/dl, análisis de lipoproteínas en ayunas.
En la
valoración de las lipoproteínas, debido a su variabilidad en
niños, repetir siempre la determinación y recomendaciones según
el valor promedio de LDL-c: (Figura
2)
·
Si concentración aceptable de LDL-c:
<
110 mg/dl,
consejos nutricionales y sobre disminución de factores de riesgo
y repetir determinación de lipoproteínas a los 5 años.
·
Si concentración en los límites de LDL-c: 110-129
mg/dl, consejos sobre factores de riesgo, iniciar dieta de fase
I de la American Heart Association y revalorar en 1 año.
·
Si concentración elevada de LDL-c:
³
130 mg/dl, valorar en busca de causas secundarias, de
alteraciones familiares con cribado a todos los miembros
familiares, iniciar dieta de fase I, seguida si fuera necesario
de dieta de fase II y valorar tratamiento farmacológico.
|
|
*.- American
Heart Association.
Recomendaciones 2007: 103,104
Novedades respecto al cribado:
-
Además de la existencia de historia familiar de enfermedad
cardiovascular prematura, el sobrepeso y la obesidad
deberían ser motivo de cribado mediante perfil lipídico en
ayunas
-
Los niños con sobrepeso/obesidad deberían ser cribados para
otros aspectos del Sd metabólico (resistencia a la insulina
y diabetes mellitus tipo 2, HTA y adiposidad central)
Novedades respecto a la intervención:
-
Deberían incorporarse puntos de corte individualizados,
basados en raza, edad, sexo, estado puberal y otros
potenciales factores moduladores
-
Para niños con anomalías lipídicas de alto riesgo, la
presencia de F de riesgo adicionales o condiciones de alto
riesgo pueden bajar el punto de corte recomendado del LDL-col
para iniciar el tratamiento farmacológico, niveles más bajos
de LDL-c deseados, y en casos seleccionados puede
considerarse iniciar por debajo de los 10 años. Estos F de
riesgo incluyen:
-
Sexo masculino
-
Fuerte historia
familiar de ECV prematura
-
HDL-c
disminuido, TG aumentados
-
Sobrepeso,
obesidad o aspectos del Sd metabólico
-
Presencia de
otras situaciones asociadas con un incremento del riesgo
ateroesclerótico tales como DM, infección HIV, LES,
trasplante de órganos, niños supervivientes de cáncer
-
HTA
-
Tabaco
-
Presencia de
los nuevos marcadores de riesgo: aumento de lipoproteína
a, homocisteina, o PCR
|
|
Finnish Medical Society Duodecim |
|
A. Cribado
Se recomienda
cribado selectivo para identificación de niños con
hipercolesterolemia, en base a la historia familiar de ECV o
niveles lipídicos elevados:
·
AF de ECV precoz en padre o abuelo
<
55 años o madre o abuela
<
65 años.
·
AF de hiperlipemia:
-
Colesterol
³
312 mg/dl.
-
LDL-c
³
234 mg/dl.
-
TG
>
195 mg/dl.
-
Hiperlipemia con HDL-c
<
35 mg/dl. |
B.
Intervención
·
Si
colesterol sérico no aumentado:
< 214 mg/dl, no se requiere intervención
·
Si
colesterol aumentado:
>
269 mg/dl, generalmente es suficiente comenzar con una dieta y
seguimiento a los 3, 6 y 12 meses, y si tras 6 a 12 meses no
disminuye el colesterol por debajo de 214 mg/dl o el LDL-c por
debajo de 156 mg/dl se debería remitir al niño para inicio de
tratamiento farmacológico.
·
Si
colesterol significativamente aumentado:
>
273 mg/dl, remitir directamente al endocrinólogo pediátrico. |
|
Grupo de
expertos de las Sociedades Españolas de Arteriosclerosis,
Cardiología, Pediatría, Nutrición y Medicina Preventiva |
A. Cribado
Recomiendan
cribado selectivo en niños de riesgo: con familiares de primer o
segundo grado que han padecido cardiopatía isquémica,
dislipemia, diabetes, obesidad o HTA. |
B.
Intervención
·
Si
colesterol total 175-200 mg/dl:
dieta general y
repetir colesterol al año.
·
Si
colesterol total
>
200 mg/dl:
estudio de
lipoproteínas, eliminación de causas secundarias, dieta general
y repetir estudio en 3-6 meses.
Tras análisis
ulteriores:
·
Si
colesterol 175-200 mg/dl o LDL-c
100-130 mg/dl:
consejo nutricional y vigilancia estrecha.
·
Si
colesterol
>
200 mg/dl o LDL-c
>
130 mg/dl: consejo nutricional, dietas fase I y II, investigar
otros factores de riesgo y estudio familiar. |
|
PrevInfad |
|
A. Cribado
Se recomienda
realizar estudio lipídico selectivo sólo en niños o adolescentes
con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular
prematura en padres o abuelos, antes de los 55 años en varones y
antes de los 65 años en mujeres o si uno de los padres presenta
una dislipemia genética con alto riesgo
cardiovascular (principalmente hipercolesterolemia familiar
heterocigota e hiperlipemia familiar combinada)
o en niños y adolescentes con otros factores de riesgo
asociados. (Tabla
5) |
B.
Intervención
(Figuras
1 y
2)
1.
Si colesterol aceptable:
<
170 mg/dl
·
Consejos nutricionales y sobre la
disminución de factores de riesgo.
·
Repetir a los 5 años.
2.
Si colesterol en los límites: 170–199
mg/dl, repetir y hacer promedio.
·
Si
<
170 mg/dl: pasar a punto 1.
·
Si
³
170 mg/dl: pasar a punto 3.
3.
Si colesterol elevado:
³
200 mg/dl.
Hacer perfil lipídico con análisis de lipoproteínas en
ayunas de 12 h., repetir en 3-4 semanas y hallar el valor
promedio de LDL-col:
·
Si LDL-c aceptable:
<
110 mg/dl.
-
Consejos nutricionales y sobre
disminución de factores de riesgo
-
Repetir a los 5 años.
·
Si LDL-c en los límites: 110-129 mg/dl.
-
Consejos sobre factores de riesgo.
-
Tratamiento dietético.
-
Revalorar en 1 año.
·
Si LDL-c elevado:
³
130 mg/dl.
-
Valorar causas secundarias.
-
Estudio de toda la familia.
-
Dieta.
-
Valorar tratamiento farmacológico. |
Figura 1. Cribado de colesterol

Tomado
de: National Cholesterol Education Program. Report of the Expert Panel
on Blood Cholesterol Levels in Children and Adolescents81
Figura 2. Cribado de lipoproteínas

Tomado
de: National Cholesterol Education Program. Report of the Expert Panel
on Blood Cholesterol Levels in Children and Adolescents81
Tabla 3. Intervención dietética según colesterol
total y LDL-col en niños y adolescentes con historia familiar de
hipercolesterolemia o enfermedad cardiovascular prematura.
|
Categoría |
Colesterol total
mg/dl |
LDL-colesterol
mg/dl |
Intervención
dietética |
|
Aceptable |
< 170 |
< 110 |
Recomendaciones dietéticas generales |
|
Límite |
170-199
|
110-129
|
Dieta de fase I
Intervención en otros
factores de riesgo |
|
Elevado |
³
200 |
³
130 |
Dieta de fase I
Dieta de fase II si fuera necesario |
Tomado de: National Education Program. Report of the Expert Panel on
Blood Cholesterol Levels in Children and Adolescents.81
Tabla 4. Dietas de fase I y fase II.
|
Nutrientes |
Dieta de fase I |
Dieta de fase II |
|
Grasas totales |
<
30% de calorías totales |
Igual |
|
Ac. grasos saturados |
< 10% de calorías totales |
<
7% |
|
Ac. grasos poliinsaturados |
Hasta un 10% de calorías totales |
Igual |
|
Ac. grasos monoinsaturados |
Resto de calorías grasas totales |
Igual |
|
Colesterol |
< 300 mg/día |
<
200 mg/día |
|
Carbohidratos |
55% de calorías totales |
Igual |
|
Proteínas |
15-20% de calorías totales |
Igual |
|
Calorías |
Las necesarias para mantener el crecimiento y desarrollo normales |
Igual |
Tomado de: National Education Cholesterol Program. Report of the Expert
Panel on Blood Cholesterol Levels in Children and Adolescents.81
Tabla 5. Cribado selectivo de niños y adolescentes
con riesgo de dislipemia
|
•
Niños y adolescentes con antecedentes familiares de enfermedad
cardiovascular prematura en padres o abuelos, antes de los 55 años
en varones y antes de los 65 años en mujeres. |
|
•
Niños y
adolescentes cuyos padres o madres presenten una dislipemia genética
con alto riesgo cardiovascular (principalmente hipercolesterolemia
familiar heterocigota e hiperlipemia familiar combinada). |
|
•
Niños y adolescentes con otros factores de riesgo asociados: tabaco,
HTA, obesidad, diabetes, inactividad física. |
b. Tratamiento
·
Tratamiento dietético
El objetivo del tratamiento
dietético en niños y adolescentes es disminuir el contenido de grasa y
colesterol para así bajar el colesterol y el LDL-c séricos elevados,
aportando las calorías y nutrientes necesarios para conseguir el adecuado
crecimiento y desarrollo propios de estas etapas de la vida.
La dieta de fase I aconseja
el mismo aporte de nutrientes recomendado para la población general: no más
del 30% y no menos del 20% de calorías procedentes de la grasa total, menos
del 10% de calorías totales procedentes de la grasa saturada, hasta un 10%
de calorías procedentes de la grasa poliinsaturada y menos de 300 mg/día de
colesterol.
La dieta de fase I está
indicada para toda la población infantil, así como para aquellos niños con
colesterol aceptable (CT
<
170 mg/dl LDL-c
< 110 mg/dl ) y con
colesterol Límite (CT 170-199 mg/dl LDL-c 110-129 mg/dl), y la dieta más
restrictiva, de fase II, con menos del 7% de calorías totales procedentes de
la grasa saturada y menos de 200 mg/día de colesterol, se recomienda para
los niños y adolescentes con riesgo más alto (CT
³
200 mg/dl LDL-c
³ 130 mg/dl), si después de al menos 3 meses con dieta de fase
I no se consigue disminuir el LDL-colesterol. (Tabla
3)
Las dietas recomendadas de
fase I y fase II (Tabla 4)
son nutricionalmente adecuadas y seguras para niños y adolescentes.78,79,80,81
(Evidencia I y II-1)
El tratamiento en niños
siempre debe comenzar por recomendaciones dietéticas, debido a que la dieta
es un importante factor protector independiente para la enfermedad. Aunque
el tratamiento nutricional puede conseguir una disminución del colesterol de
un 6 –20% (3-13% con la dieta de fase I y un 3-7 % adicional con la dieta de
fase II), en otros estudios82 los efectos hipolipemiantes de la
dieta son más pobres y difíciles de mantener en el tiempo. Sin embargo, toda
disminución conseguida en los niveles de colesterol disminuye el riesgo de
ECV y favorece estilos de vida saludables, por ello la importancia actual de
las recomendaciones dietéticas. En la
tabla 6 se muestran las recomendaciones
dietéticas para niños con hiperlipemia, adaptadas de la pirámide
alimentaria.
Tabla 6. Recomendaciones dietéticas en niños con
hiperlipemia. Calorías y raciones diarias recomendadas por edad y sexo
|
Años de edad |
2-3 |
4-5 |
6-8 |
9-10 |
11-13 |
14-15 |
16-18 |
|
Calorías¶ |
1.000 kcal |
1.200 kcal |
|
|
|
|
|
|
niño |
|
|
1.400 kcal |
1.600 kcal |
1.800 kcal |
2.200 kcal |
2.400 kcal |
|
niña |
|
|
1.200 kcal |
1.400 kcal |
1.600 kcal |
1.800 kcal |
1.800 kcal |
|
Grasa |
30-35% |
25-35% |
25-35% |
25-35% |
25-35% |
25-35% |
25-35% |
|
Grano
†
|
3 oz |
4 oz |
|
5 oz |
|
|
|
|
niño |
|
|
5 oz |
|
6 oz |
7 oz |
8 oz |
|
niña |
|
|
4 oz |
|
5 oz |
6 oz |
6 oz |
|
Vegetales |
1 cup |
1,5 cups |
1,5 cups |
|
|
|
|
|
niño |
|
|
|
2 cups |
2,5 cups |
3
cups |
3
cups |
|
niña |
|
|
|
1,5 cups |
2cups |
2,5 cups |
2,5 cups |
|
Frutas |
1
cup |
1
cup |
|
1,5 cups |
1,5 cups |
|
|
|
niño |
|
|
1,5 cups |
|
|
2
cups |
2
cups |
|
niña |
|
|
1 cup |
|
|
1,5 cups |
1,5 cups |
|
Leche
‡
|
2
cups |
2
cups |
2
cups |
3
cups |
3
cups |
3
cups |
3
cups |
|
Carne/judías
*
|
2
oz |
3 oz |
|
|
5 oz |
|
|
|
niño |
|
|
4 oz |
5 oz |
|
6 oz |
6,5 oz |
|
niña |
|
|
3 oz |
4 oz |
|
5 oz |
5 oz |
oz,
onza ≈ 30 g; cup, taza
¶ Las recomendaciones
calóricas están estimadas con un estilo de vida sedentario. El aumento
de actividad física requiere un aumento adicional de calorías de 0-200
kcal/día si la actividad física es moderada y de 200-400 kcal/día si la
actividad física es intensa.
†La mitad del grano
debería ser grano entero.
‡La leche recomendada es
desnatada (excepto para niños menores de 2 años de edad). Si se
sustituye por leche al 1%, 2% o leche entera, se añadirán, por cada
taza, 19, 39, ó 63 kcal discrecionales, de las cuales 1.3, 2.6, ó 4.6
son grasas saturadas.
*Están incluidos dentro
de este grupo: carne, judías secas, pollo, pescado, huevos y frutos
secos. Recomendándose, dentro de este grupo, preferentemente el consumo
de pescado, pollo sin piel, judías y frutos secos.
Adaptado de: Dietary Guidelines for Americans 200573 MyPyramid
Plan 200598 y
Dietary Recommendations for children and adolescents. AHA99
|
Pirámide de los
alimentos. Guía en la hipercolesterolemia |
|
|
|
|
|
Tamaño de 1 ración |
|
Pan, cereales,
arroz y pasta |
|
preferiblemente
cereales enteros o integrales
|
1 rebanada de pan
(30 g) |
|
1/2 panecillo |
|
1 taza (30 g) (1
onza) de cereales para desayuno |
|
1/2 taza de arroz o
pasta cocidos |
|
|
|
|
1 taza de verduras
crudas de hoja |
|
1 taza de otras
verduras cocidas o crudas cortadas |
|
1/2 taza de patatas |
|
Frutas |
|
|
1 pieza de fruta de
tamaño mediano |
|
1/2 taza de zumo de
frutas |
|
1/2 taza de fruta
cortada, cocida o enlatada |
|
Carne, aves,
pescado, judías secas, huevos y frutos secos |
|
|
60-90 g (2-3 onzas)
de carne magra, aves o pescado cocinados |
|
120 g de carne
magra, aves o pescado crudos |
|
1/2 taza de
legumbres guisadas |
|
1 huevo |
|
15-30 g de frutos
secos (nueces, almendras, avellanas, pipas de girasol) |
|
Lácteos |
|
|
1 taza o vaso de
leche semidesnatada o desnatada |
|
1 taza o vaso de
yogur desnatado |
|
45 g de queso
fresco |
|
60 g de queso
procesado bajo en grasas |
|
Grasas y aceites |
|
Calorías discrecionales |
3-5 cucharaditas de
aceite vegetal (oliva, maíz, girasol, soja) |
|
2 cucharaditas de
margarina dietética (libre de grasas trans) |
|
1 cucharadita de
arreglo de ensalada |
|
2 cucharaditas de
mayonesa |
|
* preferiblemente
en forma de Ac. grasos poliinsaturados |
|
y monoinsaturados
(pescado, frutos secos y aceites vegetales) |
|
30 a 60 minutos de
ejercicio físico diario |
La estrategia alimentaria
en la población infantil de 2 a 18 años, para que tenga éxito, debe basarse
en consejos que busquen conseguir cambios progresivos y duraderos, ampliando
los conocimientos del niño y de la familia sobre los distintos alimentos y
su potencial riesgo aterogénico, respetando los gustos, tradiciones
culinarias y formas de cocinado de cada comunidad y adaptando la dieta, en
la medida de lo posible, para que pueda ser consumida por toda la familia.
En este sentido, en España, hasta hace muy pocos años, se ha consumido
predominantemente la denominada dieta mediterránea, rica en verduras,
frutas, legumbres, frutos secos, cereales, pescado y aceite de oliva, alta
en fibra, ácidos grasos poliinsaturados y agentes antioxidantes, que la
hacen una excelente dieta cardiosaludable, demostrando diversos estudios83,84
mejores resultados de la dieta mediterránea frente a la dieta hipograsa en
la prevención de la ECV. (Evidencia I). La sustitución de los ácidos grasos
saturados por mono y poliinsaturados de la dieta mediterránea, produce un
mejor perfil lipídico con disminución de CT y LDL-c, sin disminuir el HDL-c.
Por ello, en nuestro medio, los objetivos de las dietas de fase I y fase II
podrían conseguirse con la vuelta a los hábitos alimentarios de la dieta
mediterránea. En la figura
3
se muestra la
pirámide alimentaria de la dieta mediterránea.85
Figura 3. Pirámide alimentaria de la dieta
mediterránea

Adaptado de: Oldways Preservation and Exchange Trust.
Mediterranean Food Pyramid95
·
Tratamiento farmacológico
La decisión de tratamiento
hipolipemiante en niños debe hacerse de forma individual, con una valoración
completa previa de factores de riesgo, incluyendo colesterol y
lipoproteínas, obesidad, HTA, tabaco, diabetes mellitus e inactividad
física, junto con la historia familiar de ECV prematura.
Si a pesar del adecuado
tratamiento dietético durante 6 meses a 1 año, continuaran los niveles de
colesterol elevados, según las recomendaciones del NECP81 estaría
indicado el tratamiento farmacológico en niños a partir de los de 10 años de
edad, en los que persistiera:
·
LDL-c
³
190 mg/dl o
·
LDL-c
³
160 mg/dl en paciente con:
-
Historia familiar de ECV prematura o (<
55 años).
-
Presencia de 2 ó más factores de riesgo de ECV.
Hasta el año 2002, los
secuestradores de los ácidos biliares, la colestiramina y el colestipol eran
los únicos fármacos aprobados en niños para el tratamiento de la
hipercolesterolemia.
En febrero de 2002, la Food
and Drug Administration (FDA), aprobó el uso de lovastatina en pacientes
pediátricos. Actualmente (2005), la FDA86 tiene aprobado el uso
de lovastatina, simvastatina, pravastatina y atorvastatina asociado a la
dieta para reducir el CT, LDL-c y apo-B en chicos adolescentes y chicas con
al menos un año postmenarquia, de 10 a 17 años de edad con
hipercolesterolemia familiar heterocigota, con indicaciones para su uso
pediátrico basadas en las recomendaciones del NECP.
En relación a las
recomendaciones del NECP para comenzar el tratamiento farmacológico, habría
que tener en cuenta que el panel de expertos enfatiza el nivel sérico de CT
y LDL-c más que el tipo de hipercolesterolemia, el tiempo de aparición o la
presencia de factores de riesgo adicionales, sin embargo, aunque algunos
factores de riesgo pueden ser aparentes, como el sexo masculino, historia
familiar positiva y los niveles elevados de LDL-c, otros factores pueden
sólo hacerse evidentes en una etapa tardía de la infancia y la adolescencia,
como el consumo de tabaco, el sobrepeso o la dislipemia, y otro tercer grupo
de factores de riesgo podrían ser desconocidos antes de la 2ª ó 3ª década de
la vida, como la diabetes o la HTA.
En base a estos datos, Ose y
Tonstad,87 proponen una clasificación de categorías de riesgo en
niños y adolescentes, teniendo en cuenta los niveles de CT, sexo y
antecedentes familiares de enfermedad coronaria precoz en familiares de
primer o segundo grado, en riesgo bajo, moderado y alto, y aconsejando
tratamiento farmacológico sólo para los niños de riesgo alto y algunos niños
de riesgo moderado, cuyo diagnóstico suele corresponder a una
hipercolesterolemia familiar o una hiperlipemia familiar combinada. Así, se
puede comenzar con tratamiento farmacológico de forma precoz en niños y
adolescentes de alto riesgo y retrasar el tratamiento farmacológico por
encima de los 18 años en aquellos niños de bajo riesgo.
Tablas 7 y
8.
Tabla 7.
Clasificación de categorías de riesgo en niños y adolescentes con
hipercolesterolemia familiar. Modificado de Ose y Tonstad97
RIESGO
|
Colesterol total
mg/dl |
AF de cardiopatía isquémica prematura*
|
|
Bajo |
205 – 269 |
No AF niña y AF
sólo en varones |
|
270 – 380 |
niña y no AF |
|
Moderado |
205 – 269 |
niño y AF niña y AF
sólo en mujeres |
|
270 – 380 |
niño y no AF |
|
>
380 |
niña y no AF |
|
Alto |
>
270 |
AF |
|
>
380 |
Niño y no AF |
*Antecedentes familiares de cardiopatía isquémica
prematura (AF): enfermedad coronaria en varones antes de los 40 años y
en mujeres antes de los 50 años, en familiares de primer y segundo
grado.
Tabla
8.
Tratamiento farmacológico en niños y adolescentes con
hipercolesterolemia familiar en función de las categorías de riesgo.
|
RIESGO |
Sexo |
7
– 11 años |
12
– 14 años |
15
– 18 años |
|
Bajo |
niños |
|
|
sí |
|
niñas |
|
|
sí |
|
Moderado |
niños |
|
sí |
sí |
|
niñas |
|
|
sí |
|
Alto |
niños |
sí |
sí |
sí |
|
niñas |
|
sí |
sí |
Modificado de: Ose y Tonstad97
Efectividad de las
recomendaciones
Aunque las estrategias
poblacional e individual son complementarias, tienen distinto grado de
efectividad.
A nivel de estrategia
poblacional, el comportamiento alimentario y los estilos de vida, más que la
predisposición genética, son las causas más importantes y más modificables
en la disminución de la mortalidad por enfermedad cardiovascular. Los
estudios epidemiológicos han mostrado consistentemente que las personas con
estilos de vida saludables y pocos factores de riesgo tienen más bajo riesgo
de enfermedad cardiaca a lo largo de su vida y que los cambios en los
comportamientos, como la reducción del tabaquismo y de las concentraciones
de colesterol por cambios en la dieta, son responsables del 54% de la
disminución de mortalidad por enfermedad cardiovascular en las últimas
décadas. Por tanto, la estrategia poblacional, que tiene como objetivo
prevenir el comienzo de los factores de riesgo, es una prevención
primordial, ya que esta estrategia no sólo previene el primer infarto o
accidente cerebrovascular, sino también los gastos y secuelas que se
derivarían de los mismos. Por ello, todos los niños y adolescentes pueden
beneficiarse de la dieta recomendada, baja en grasas y colesterol, y de la
práctica de ejercicio físico regular. (Evidencia II-2 y II-3, recomendación
B). Estas recomendaciones están tanto más justificadas cuanto que disminuyen
el riesgo de enfermedad cardiovascular sin tener efectos adversos. Sin
embargo, para que estos cambios sean efectivos son necesarias campañas
comunitarias con implicación de todos los colectivos que forman parte de la
comunidad: colegios, profesionales de la salud, industria alimentaria,
medios de comunicación, comunidades religiosas y autoridades sanitarias.100,101
A nivel de estrategia
individual, en el momento actual no se recomienda el cribado universal a
toda la población infantil. Las distintas guías proponen una aproximación de
alto riesgo: detección selectiva de niños y adolescentes con mayor riesgo de
hipercolesterolemia y de enfermedad cardiovascular (nivel de evidencia II-2
y II-3, fuerza de recomendación I), debido a que no hay aún suficiente
evidencia científica sobre qué niveles de colesterol en niños son
predictores de una hipercolesterolemia en la edad adulta, ya que no todos
los niños con colesterol aumentado presentarán una hipercolesterolemia de
adultos y esto llevaría a etiquetar de hipercolesterolémicos a muchos niños
que de adultos no lo serán, provocando una ansiedad injustificada en niños y
padres. Por ello, con los conocimientos actuales, sólo en la
hipercolesterolemia familiar, debido al alto riesgo de enfermedad
cardiovascular prematura, está justificada la conveniencia del cribado.
Por otra parte, en el
momento actual, no hay suficientes datos que avalen que el tratamiento de la
hipercolesterolemia iniciado en la infancia, mejore los resultados del
tratamiento iniciado posteriormente en la vida adulta.
En
relación a la efectividad de las recomendaciones, la U.S. Preventive
Services Task Force ha publicado en julio 2007 una revisión sistemática cuyo
objetivo ha sido determinar el balance entre los potenciales beneficios y
los posibles efectos adversos del cribado y del tratamiento de la dislipemia
en la infancia y la adolescencia.106,107
Para
ello ha realizado una revisión de la literatura publicada desde 1966 a
septiembre 2005, intentando responder a 11 preguntas:
1.
Efectividad del cribado de dislipemia en la infancia y adolescencia
2.
Precisión del cribado para identificar la población infantil / adolescente
con un riesgo aumentado de:
-
Valores lipídicos anormales.
- Test
más apropiados.
-
Tracking lipídico desde la infancia a la edad adulta.
-
Precisión de la historia familiar para determinar el riesgo.
-
Papel de otros factores de riesgo en el cribado.
-
Frecuencia del cribado y edad óptima para su realización.
3.
Efectos adversos del cribado.
4 - 8
y 10. Efectividad de la intervención –dieta, ejercicio, fármacos-, para el
tratamiento de la dislipemia en niños y adolescentes y para reducir la
incidencia de dislipemia en el adulto.
9.
Efectos adversos de la intervención.
11.
Coste del cribado de la dislipemia en la infancia y la adolescencia.
El
USPSTF gradúa la calidad de la evidencia en una escala de 3 puntos: buena,
suficiente e insuficiente.
Hay
buena evidencia para:
·
Los niños con dislipemia tienen mayor riesgo de
llegar a ser adultos con trastornos lipídicos. Hay una tendencia o tracking
del perfil lipídico desde la infancia a la edad adulta, con unos
coeficientes de correlación más altos para CT y LDL-c que para HDL-c.
Aproximadamente el 40% al 50% de los niños con CT y LDL-c elevados
continuarán teniendo lípidos aumentados en su seguimiento, en la
adolescencia y edad adulta temprana.
·
Existencia de una asociación estadística entre
niveles lipídicos e historia familiar y entre niveles lipídicos y sobrepeso.
El
aumento de sobrepeso en la infancia puede llevar a mayor prevalencia de
dislipemia en niños y adultos, pues hay una fuerte asociación estadística
entre sobrepeso en la infancia y dislipemia, pero la magnitud del efecto del
sobrepeso en los niveles lipídicos y el potencial efecto de la incorporación
del sobrepeso a las estrategias de cribado para la dislipemia no ha sido
valorado.
·
Fiabilidad diagnóstica limitada de la historia
familiar. La historia familiar es una herramienta imperfecta de cribado para
detectar dislipemia en la infancia, pues tiene una alta proporción de falsos
negativos: se pierden de un 30% a un 60% de niños con lípidos aumentados.
Esto es debido a diversas causas, entre ellas la propia definición de
historia familiar, que no está estandarizada y difiere entre los distintos
estudios así como los diferentes niveles de CT o LDL-c utilizados como
umbral de detección lipídica. Lo que varía los datos de sensibilidad y
especificidad de los distintos estudios.
·
Las estatinas son fármacos efectivos para
disminuir CT y LDL-c en niños y adolescentes con HF (hipercolesterolemia
familiar). No está claro cual es la eficacia cuando se trata de niños con
formas de dislipemias más leves o en dislipemias no familiares.
Hay
suficiente evidencia:
·
Los suplementos dietéticos (plantago y esteroles)
y el consejo dietético se asocian con mínima mejoría en los niveles
lipídicos en dislipemias monogénicas y en dislipemias multifactoriales. Sin
embargo esta mejoría puede no ser sustancial cuando cesa la intervención.
·
El ejercicio en niños con dislipemia
multifactorial se asocia con mínima a no mejoría en los niveles lipídicos.
·
Efectos adversos del cribado: los estudios
muestran una falta de compliance de los padres con el cribado y con las
recomendaciones de seguimiento.
·
Efectos adversos del tratamiento:
o
Estatinas. Se asocian con elevaciones de
transaminasas y de CPK.
o
Resinas. Se asocian con efectos adversos
gastrointestinales y disminución de los niveles de vitaminas y minerales
séricos.
o
Dieta. Normal crecimiento y desarrollo durante la
intervención con dietas monitorizadas bajas en grasas en niños mayores de 2
años.
o
Ejercicio. No se ha publicado daño en niños con
dislipemia no monogénica. En dislipemia monogénica, en una publicación se
describe elevación de la P arterial con el ejercicio.
Hay
insuficiente evidencia:
·
Cuál es el test más adecuado en la infancia para
predecir riesgo futuro o beneficio del tratamiento.
·
Efectividad del cribado para retrasar el comienzo
y reducir la incidencia de ECV.
·
Efectividad del tratamiento (dieta, ejercicio,
fármacos y combinación) para reducir la incidencia de dislipemia en el
adulto o retrasar el comienzo o reducir el riesgo de ECV.
·
Frecuencia y edad óptima para el cribado.
·
Tratamiento con estatinas en niños y adolescentes
sin HF.
·
Impacto de otros factores de riesgo para ser
utilizados como herramientas de cribado (dieta, inactividad física,
capacidad aeróbica, tabaco) solos o en combinación.
·
Ausencia de estudios de coste-efectividad en
menores de 16 años.
De
acuerdo a los datos disponibles hasta el momento actual, la USPSTF concluye
que la evidencia es insuficiente para recomendar una posición a favor o en
contra del cribado lipídico rutinario en lactantes, niños o adolescentes
hasta los 20 años de edad. Recomendación I.
Sin
embargo, habría que tener en cuenta como posibles consideraciones de cara a
directrices futuras:
·
El NCEP estimó que el 25% de la población infantil
y adolescente debería ser cribada para dislipemia siguiendo sus
recomendaciones, pero distintos estudios poblacionales han publicado que
realmente tendrían que estudiarse entre el 36% y el 46% de la población
infantil y juvenil.
·
Diversos estudios han publicado una baja eficacia
del cribado de dislipemia en la infancia basado en la historia familiar.
Solo el 50% de los niños y adolescentes con LDL-c aumentado serían
seleccionados para cribado con estas guías. Pero habría que tener en cuenta
que esta baja eficacia es debida a varios factores: diferente definición de
historia familiar utilizada en los distintos estudios, diferentes niveles de
detección lipídica utilizados, así como a una historia familiar incompleta o
desconocida, lo cual es más frecuente en familias monoparentales y niños a
cuyos padres no se les ha chequeado nunca el colesterol.
Teniendo esto en cuenta, habría que valorar estrategias de cribado para las
minorías étnicas y en aquellos casos con historia clínica desconocida
(familias monoparentales, niños adoptados...) y la utilización de unos
criterios estandarizados en la historia familiar.
·
Un único análisis de CT es ineficiente como test
de cribado para identificar a aquellos niños con niveles aumentados de LDL-c.
Datos de los estudios valorados muestran que un CT
>
P95 (200 mg/dl) predice un LDL-c
>
P95 con un 44% - 69% de sensibilidad.
Un
valor de CT menos HDL-c
>
P95 tiene un 88% - 96% de sensibilidad y 98% de especificidad para detectar
LDL-c
³ 130 mg/dl. Por tanto, CT menos HDL-c
podría ser un test más sensible para cribado que un CT solo, aunque su uso
no ha sido suficientemente evaluado en la infancia.
En
adultos, CT y HDL-c son recomendados conjuntamente para el cribado. Sin
embargo esto no se ha recomendado en las guías infantiles, aunque suele ser
una práctica habitual, y se ha visto que el HDL-c podría ayudar a distinguir
los falsos negativos de los verdaderos negativos.
El uso
de colesterol no HDL aumenta la sensibilidad y la especificidad del cribado
de dislipemia en la infancia y actualmente hay diversas publicaciones108,109,110
que valoran la utilidad de los valores de colesterol no-HDL para predecir
futura dislipemia y futuro desarrollo de otros factores de riesgo
cardiovascular y eventos adversos en la edad adulta, ya que los niveles
aumentados de colesterol no-HDL en la infancia se ha visto que se asocian
significativamente con una mayor prevalencia de hiperglucemia,
hiperinsulinemia, obesidad, y niveles más bajos de HDL-c en la edad adulta.
Esto apoya la idea de que colesterol no HDL podría ser una buena herramienta
de cribado para identificar a los niños y adolescentes con riesgo aumentado
de desarrollar dislipemia como adultos y mejorar la valoración del riesgo
cardiovascular y la necesidad de intervención.
Son
necesarios sin embargo estudios adicionales para validar estos hallazgos y
para conseguir un consenso en los puntos de corte para definir el estado de
riesgo.
·
Las guías actuales están basadas en datos de hace
30 años y con respecto a los puntos de corte para el cribado, no tienen en
cuenta la variabilidad en los niveles de CT y LDL-c basados en la raza,
sexo, edad y maduración sexual.111,112,113,114,115 Esto tiene un
impacto importante en la sensibilidad y especificidad del cribado:
o
Los niños y adolescentes de raza negra tienden a
niveles de CT y LDL-c más altos que los de raza blanca. Así la sensibilidad
para un punto de corte dado de CT será más alta en niños negros que en niños
blancos, mientras que la especificidad será más baja.
o
Las niñas tiene una media de CT significativamente
más alta que los niños. La sensibilidad será más alta para las niñas
mientras que la especificidad será más baja.
o
Durante el periodo prepuberal, los niveles de CT
tienden a ser más altos que durante la pubertad, por tanto, más alta
sensibilidad en la edad prepuberal.
Es
decir, raza, edad, sexo y estado puberal tienen efectos significativos en
los niveles lipídicos, cuestionando los puntos de corte fijos de cribado.
Posiblemente el seguimiento del tracking de los percentiles en el tiempo mas
que estar por encima del P95 sería más adecuado para el seguimiento del niño
y adolescente de alto riesgo, incorporando puntos de corte individualizados
incorporando estos potenciales factores moduladores.
·
Otras limitaciones de las guías existentes de
dislipemia infantil es que están focalizadas en LDL-c, pero no consideran
anormalidades de otras lipoproteínas como HDL-c
¯ o TG
, que son alteraciones asociadas de forma
más prevalente a otras patologías como obesidad o Sd. metabólico, entidades
ambas cuya prevalencia ha aumentado mucho en los últimos años y en las que
se ha demostrado una asociación con el desarrollo de otros factores de
riesgo cardiovascular: Resistencia a la insulina, riesgo aumentado de DM
tipo 2, aumento de TA, y con la aparición de un perfil lipidico aterogénico
asociado:
LDL-c,
TG y
¯ HDL-c.
Habría
pues que considerar poder utilizar como herramientas de cribado otros
factores de riesgo claramente asociados con perfil lipidico alterado como
son el sobrepeso y la obesidad
·
No valoran otras condiciones de alto riesgo para
lipoproteínas anormales y aumento de riesgo cardiovascular en la infancia y
adolescencia, tales como:
o
DM.
o
Trasplante de órganos sólidos.
o
Infección por HIV.
o
LES.
o
Sd. nefrótico.
La
presencia pues de factores de riesgo adicionales deberían ser considerados
para recomendación de cribado de hipercolesterolemia en la infancia, así
como podrían bajar los niveles de LDL-c deseados y el punto de corte
recomendado para iniciar el tratamiento farmacológico.
·
Seria recomendable realizar estudios que permitan
mejorar la adherencia de los profesionales a las guías y el cumplimiento del
cribado y de los tratamientos por parte del paciente.
·
Serian necesarios más estudios de eficacia y
seguridad de las opciones de tratamiento (dietéticos, actividad física) y
estudios de larga duración con estatinas no solo en niños y adolescentes con
HF.
·
Desarrollar estrategias de cribado no invasivas
para valorar el impacto de la dislipemia infantil en la evolución de ECV en
la vida adulta.
·
Finalmente serian necesarios más estudios de
coste-efectividad de cribado universal versus cribado selectivo por historia
familiar.
En
espera de nuevos estudios que mejoren las estrategias de cribado, las
conclusiones y las consideraciones de esta revisión refuerzan las actuales
recomendaciones del grupo PrevInfad (Tabla 5).
ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA DE LA INFORMACIÓN
En las siguientes bases de datos:
§
Medline/PubMed
§
National Guideline Clearinghouse (NGC)
§
Database of Abstracts of Reviews of Effects (DARE)
§
Cochrane Database of Systematic Reviews (CDSR)
§
Cochrane Controlled Trials Register (CCTR)
§
Center Diseases Control (CDC)
§
American Academy of Pediatrics
§
American Medical Association
§
Evidence Based Medicine
En los siguientes buscadores:
§
SumSearch
§
Trip
Database
§
PubMed
Descriptores:
§
Descriptores
de grupo de edad
Adolescent
Child
Infant
§
Descriptores
del problema de salud
Cardiovascular disease
Arteriosclerosis
Cholesterol
Lipid
Hyperlipidemia
Dyslipemia
§
Descriptores
de la intervención
Risk
Factors
Prevention and control
Health promotion
Recommendations
Etiology
Genetics
Diagnosis
Diet
Exercise
Therapy
§
Descriptores
de tipo de publicación
Guideline
Clinical Trials
Meta-analysis
Review
systematic
Método para evaluar la calidad y fuerza de la evidencia
§
Canadian Task Force on Preventive Health Care

DIRECCIONES DE INTERNET (Consultadas el 18 de
abril de 2008)
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§
Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI)
http://www.icsi.org/index.asp
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