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Actualizado el 15 de mayo de 2013

ATENCIÓN ORIENTADA AL DESARROLLO Y SUPERVISIÓN DEL DESARROLLO PSICOMOTOR

    Autor de este capítulo: Dr. José Galbe Sánchez-Ventura y Grupo PrevInfad


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Cómo citar este artículo: Galbe Sánchez-Ventura, J. Atención orientada al desarrollo y supervisión del desarrollo psicomotor. En Recomendaciones PrevInfad / PAPPS [en línea]. Actualizado mayo de 2013. [consultado DD-MM-AAAA]. Disponible en http://www.aepap.org/previnfad/psicomotor.htm


 

INTRODUCCIÓN

La supervisión del desarrollo psicomotor (SDPs) así como la promoción del mismo abarcan un campo mucho más amplio que las actividades de cribado. Tradicionalmente se venía considerando esta actividad como una más de las múltiples actividades de cribado a desarrollar en la infancia, mediante la utilización de una serie de escalas y herramientas diseñadas para tal finalidad. Este punto de vista ha sido criticado por numerosos autores1-4 que opinan que el SDPs no encaja bien en esta concepción del cribado. Ello es debido a la propia heterogeneidad de trastornos que engloba el concepto de retraso del desarrollo psicomotor (DPM) y a la limitación evidente de cualquier tipo de escala que se pueda utilizar. Es por ello más conveniente concebir la SDPs como una actividad longitudinal, oportunista y pragmática, de modo que cabe utilizar estas escalas pero sin exagerar su valor. Se deben asimismo tener en cuenta otras actividades propias de la pediatría, como la promoción de la lactancia materna o la educación de las familias en un contexto orientado al desarrollo, como muy necesarias y convenientes.

 

 

 

MAGNITUD DEL PROBLEMA

De los datos procedentes de los trabajos de diversos autores se puede extrapolar que el retraso mental aparece en el 3% de la población, la parálisis cerebral infantil (PCI) en el 0,3-0,5%, el síndrome de déficit de atención en el 5-7%, los trastornos de la comunicación y autismo en 4 casos cada 10.000, la hipoacusia 0,1-0,2%, la deficiencia visual grave 1-5 cada 10.000, y trastornos diversos del aprendizaje en el 5-7%. De todas las causas de retraso mental se supone que alrededor del 20% son evitables, lo que nos puede dar una idea del enorme esfuerzo que se debe realizar en este campo. Para los trastornos del espectro autista (TEA) se ha estimado una prevalencia de alrededor del 6,2/1.000 y de alrededor del 2/1.000 para el autismo propiamente dicho. Existe una preponderancia de los varones sobre las mujeres de 4 a 1, sin predominancia particular por grupos étnicos. El 68% de los niños con TEA tienen además retraso mental y dificultades educativas diversas.

 

PREGUNTAS CLÍNICAS

 

-  ¿En niños entre 0 y 36 meses los test de valoración del desarrollo psicomotor* permiten un diagnóstico más precoz de los trastornos del desarrollo respecto a los niños a los que no se les realiza dichos test?

Existen muchos test de valoración del DPM 5-14. El test de cribado más extensamente utilizado e investigado, el test de Denver o Denver Developmental Screening Test-II (DDST-II), explora cuatro áreas del desarrollo: motor fino, motor grueso, personal-social y lenguaje. Es la escala más aceptable para el cribado de niños de 3 meses a 4 años (Maganto C, 1995) es fácil de realizar y relativamente rápido. La prueba ha venido siendo revisada por los autores de forma periódica5 y valorada en distintos contextos raciales y culturales. Las correlaciones de test y retest e interjueces son altas y la prueba ha sido validada con el coeficiente de la escala de Stanford Binet y con el índice de desarrollo de la escala de Bayley.

El test se considera anormal cuando existen dos o más fallos en dos o más áreas. Dudoso si existe un fallo en varias áreas o dos en una sola. Irrealizable si hay tantos rechazos al test que no es valorable. Se considera fallo cuando un ítem no es realizado a la edad en la que lo hace el 90% de los niños de la muestra de referencia.

En la última revisión se han incorporado 20 nuevos ítems, especialmente en el área del lenguaje. El DDST-II tiene una sensibilidad (Se) del 43% una especificidad del 83% y un valor predictivo positivo (VPP) del 37%6

Como ya se puede comprobar, el DDST-II producirá un exceso de derivaciones y de nuevas valoraciones, de las que el 14% son debidas a la motricidad gruesa, el 39% a motricidad fina y al área personal-social y el 47% al lenguaje. Si se tomasen en cuenta sólo los ítems correspondientes al lenguaje, la sensibilidad sería del 56% y la especificidad (Sp) del 87%6

Recomendación II-2-I

El test de Haizea-Llevant10,11, que ha sido realizado con niños de nuestro entorno, utiliza áreas de valoración muy similares a las del DDST-II.

*.- Denver II, Haizea-Llevant, Batelle, Brunet Lézine, Glascoe y otros.

 

- ¿Las preocupaciones de los padres puede ser utilizadas como método previo de cribado del desarrollo psicomotor en niños entre 0 y 36 meses?

Las preocupaciones de los padres acerca del DPM se confirmaron en un 90% de casos1,2. En otro estudio que valora las preocupaciones de los padres respecto al lenguaje, se aprecia que la impresión de los padres de la existencia un retraso en el desarrollo del lenguaje tenía una sensibilidad del 72% una especificidad de 83% un VPP de 40,6% y un valor predictivo negativo (VPN) de 92,3%. Ha sido FP Glascoe 15-23 en 1997 quien ha utilizado las preocupaciones de los padres acerca del desarrollo psicomotor en forma de un breve cuestionario de diez ítems y dirigido a ellos mismos. Este cuestionario explora aspectos como el desarrollo motor, cognitivo y global así como el lenguaje y el rendimiento escolar. Su VPP sería del 38% y el VPN del 92%. El uso de un cuestionario sencillo, rápido y realizado por los padres podría utilizarse como un paso previo a cualquier estrategia de cribado sistemático del desarrollo psicomotor, de forma que en la práctica sólo se pasarían los test más largos y difíciles de realizar a aquellos niños que no hubieran superado la prueba del cuestionario breve. Si los padres responden afirmativamente a dos o más de las preguntas del cuestionario, están en la sección y tienen un 52% de probabilidades de necesitar adaptaciones curriculares y educación especial, frente al 29% en el caso de responder afirmativamente a una de las cuestiones.

Recomendación II-2-I
 

- ¿Qué población de recién nacidos podemos considerar como de alto riesgo, bien para retraso del desarrollo psicomotor en general, o bien para parálisis cerebral infantil (PCI)?

En un estudio prospectivo se evaluaron los perfiles neurológicos y neuropsicológicos de 81 recién nacidos prematuros y de 25 recién nacidos sanos a término25. Las evaluaciones se realizaron tanto en el período neonatal como en el período 5-7 años mediante las escalas Neonatal neurologic inventory NNI y Neurobiological risks score se incluyó asimismo un factor de edad gestacional y otro de evaluación de potenciales evocados auditivos. Se pudo identificar una población de niños prematuros de alto riesgo pero con baja sensibilidad VPN, lo que dio lugar a muchos falsos negativos. Mediante regresión logística pudo verse que la hemorragia intraventricular (HIV) y los altos niveles de bilirrubina eran buenos predictores del pronóstico neurológico. Para el pronóstico neuropsicológico los factores predictores fueron la HIV y la ventilación asistida. A pesar de lo anteriormente comentado, debe decirse que la hemorragia interventricular no debe considerarse aisladamente como buena predictora de PCI, de no existir lesiones asociadas en la sustancia blanca periventricular que son las que realmente determinan la evolución hacia la PCI. La adición uno a uno, de los factores de edad gestacional y de los potenciales evocados no mejoran el valor predictivo. Sin embargo la suma de estos dos últimos factores juntos, sí que producen mejorías en la sensibilidad y en los valores predictivos.

Recomendación II-2-B

 

- ¿Las intervenciones neuroconductuales mejoran el desarrollo psicomotor de niños sanos pero hijos de madres de alto riesgo psicosocial?

Hay un estudio randomizado diseñado para valorar la intervención precoz centrada en la familia utilizando el test de Brazelton26 u otras escales basadas en las preocupaciones de las madres. La intervención la realizaron expertos durante 3 días y la intervención con los niños se produjo en el hospital así como a los 14 y 30 días en el domicilio. Se valoraron los efectos de la intervención sobre el estrés de los padres, conductas interactivas, cocientes de desarrollo a los 4 meses. Se apreciaron ciertos efectos al realizar la regresión múltiple en función de la paridad y de la situación de riesgo indicando que esta intervención podría ser útil en determinados grupos de madres. Sin embargo no se apreciaron efectos diferenciales en el resto.

En otro estudio se enseño a 30 madres de RN sanos el test de Brazelton27 para identificar la conducta de su hijo. Se aleatorizaron a grupo intervención o control de seguimiento convencional y se utilizó el test MABI para que las madres valorasen las conductas de sus hijos. Se evaluaron los niños a los 1, 4, 12 meses por parte de investigadores “ciegos” para la intervención. Se pudo comprobar que al mes en el grupo intervención hubo más y mejores interacciones cara-cara. A los 4 meses las habilidades motoras y adaptativas valoradas mediante el test de Denver y obtuvieron mejores puntuaciones con la Mental Developmental Scale. No obstante otros estudios no han encontrado beneficios de la estimulación unimodal de niños sanos en evaluaciones realizadas a los 24 meses28.

En la base de datos de la Cochrane Library se aportan los datos de 4 estudios33b metodológicamente rigurosos sobre los programas orientados a madres adolescentes ya sean individuales o en grupo. La evidencia es limitada en cuanto a eficacia de los mismos debido al escaso número de trabajos, las dificultades en la aletorización, el elevado número de pérdidas y la existencia de escalas de medida de determinados parámetros que no han sido validados. No obstante, en la mayoría de los casos se aprecian beneficios discretos a favor del grupo intervención en cuanto a actitudes y conocimientos parentales, escalas de autoestima materna, calidad de las interacciones madre-hijo, así como escalas de evaluación de los cuidados.

Recomendación II-1-I

 

Los niños sanos hijos de madres con depresión moderada o grave resultaron beneficiados de la aplicación de programas de intervención temprana basados en el desarrollo y centrados en la familia, y sus cocientes globales de desarrollo fueron mejores que los de los grupos de control en evaluaciones realizadas a los 3 años29.

Recomendación II-1-B

 

- ¿Las intervenciones neuroconductuales mejoran el desarrollo psicomotor de niños con parálisis cerebral o con alto riesgo de sufrirla?

Una revisión sistemática de 17 estudios que comparaban la eficacia de las intervenciones neuroconductuales en niños de alto riesgo30, con PCI o con sospecha de la misma frente a terapia ocupacional y estimulación convencionales, no aporta resultados definitivos a favor de los tratamientos neuroconductuales. Esta revisión representa una población de 818 niños de 0 a 18 años y de ellos en 12 estudios no se aprecian diferencias estadísticamente significativas. En cuatro estudios existen ciertos beneficios para el grupo intervención pero sin significación estadística. Como conclusión, los tratamientos neuroconductuales no mostraron beneficios concluyentes frente a la terapia ocupacional convencional ni en niños con PCI ni en los de alto riesgo.

Recomendación II-1-I

 

- ¿Las intervenciones neuroconductuales mejoran el desarrollo psicomotor de los niños prematuros?

El cuidado neuroconductual del prematuro ha mostrado un gran desarrollo sobre todo a partir de los trabajos de H. Als desde 1986. En la base de datos de la biblioteca Cochrane se hace una revisión de 31 estudios randomizados y controlados31. Estos trabajos no reunían los requisitos para poder realizar un meta-análisis. Las intervenciones valoradas fueron: posición, cuidados de enfermería centrados en el desarrollo, control de estímulos ambientales, técnicas de “nidificación”. estímulos visuales, vestibulares, auditivos y tactiles. Las evaluaciones se realizaron mediante distintas escalas de comportamiento neonatal. Las diferencias neuroconductuales muestran diferencias limitadas a favor del grupo intervención pero no mantenidas en todos los trabajos. Sin embargo los beneficios en el campo de la asistencia respiratoria así como en la edad al alta fueron más claros a favor del grupo de intervención.

En el trabajo de Buehler y Als en 199532 con un diseño randomizado y controlado sobre 38 recién nacidos prematuros, el grupo de intervención neuroconductual mostró mejores resultados en necesidad y duración de soporte respiratorio de todo tipo así como menor incidencia de hemorragia intraventricular, menor duración de la hospitalización, neumotórax y displasia broncopulmonar. A las 2 semanas los niños del grupo intervención mostraron mejores resultados en regulación autonómica, funcionamiento motor. A los 9 meses de edad corregida estos niños tuvieron mejores puntuaciones con la Bayley Infant Score.

Recomendación II-1-I

 

- ¿El programa de “madre canguro” produce mejorías en el desarrollo psicomotor de los recién nacidos prematuros?

El programa de madre canguro (CM) fue ideado y puesto en marcha por primera vez a partir de los trabajos del pediatra colombiano Edgar Rey, en 1978, en un entorno de elevada morbimortalidad, gran número de partos prematuros y escasa disponibilidad de tecnología médica para su cuidado. Se analizarán aquí sus resultados exclusivamente desde el punto de vista del desarrollo psicomotor del niño. Las bases fundamentales de este programa son contacto continuo madre o padre y recién nacido piel a piel, lactancia materna y alta precoz según un plan individual pero independiente del peso al nacer. En la revisión sistemática de la biblioteca Cochrane34 se analizan tres estudios que reúnen suficiente calidad metodológica, abarcan 1382 recién nacidos prematuros que siguieron este programa comparados con un grupo de cuidado convencional. Las madres del CM mostraron un sentimiento de competencia sobre el cuidado de sus hijos mayor que las del grupo control, con un peso medio de las diferencias en los cuestionarios de 0,31 IC 95% 0,13-0,5 durante su estancia en el hospital. El CM reduce el riesgo de estrés que padece la madre con el cuidado del recién nacido RR: 0,41 IC 95% 0,22-0,75 así como el riesgo de destete RR: 0,4 IC95%: 0,25-0,68. Por lo tanto se puede afirmar que el CM produce mejorías en los sentimientos de competencia maternos y disminuye el riesgo de destete del recién nacido.

Recomendación II-1-B

 

- ¿La visita a domicilio por parte de personal sanitario, produce mejoras en el desarrollo psicomotor de los niños?

De la revisión sistemática de la literatura inglesa pueden encontrarse 34 trabajos35 elaborados con rigor metodológico en los que se puede afirmar que la visita a domicilio aporta mejorías en las habilidades de los padres, disminuyendo el número de accidentes domésticos y de lesiones no intencionadas. También ayuda a diagnosticar más precozmente la depresión postparto y mejora las tasas de lactancia materna así como el apoyo brindado a las madres. Se han podido agrupar en forma de meta-análisis 4 estudios que aportan mejorías en el grupo intervención sobre conductas de sueño (OR: 0,48 IC95% 0,3-0,76). En un meta-análisis de 8 estudios se encontraron mejorías en la escala Bayley Mental Developmental Score y de otro sobre 5 estudios se informa de mejorías en 5 puntos de promedio en el cociente de desarrollo sobre el grupo de control. No hubo evidencia de mejoría en el desarrollo motor de los niños.

Recomendación II-1-B

 

- ¿La información que se da a los padres de un niño con trastorno del desarrollo, modifica su satisfacción y su capacidad de afrontamiento del problema?

En un estudio realizado por Baird36 con 107 padres de niños con PCI o alto riesgo de la misma cuando estos cumplieron los 24 meses, se reinterrogó a los padres acerca de su conformidad con el método utilizado para revelarle el problema de su hijo. Se utilizó para ello una entrevista semiestructurada y se pudo comprobar que las variables relacionadas con la satisfacción con la información recibida fueron: la gravedad de la afectación, estando más satisfechos los padres de niños menos afectados con un peso al nacer mayor, con un diagnóstico más temprano y con un menor grado de depresión postnatal por parte de la madre. La relación fue directa en el caso de la edad paterna, estando más satisfechos a mayor edad paterna. No hubo relación con la edad materna ni su nivel de estudios, ni con su trabajo. Tampoco lo hubo con el conocimiento de la etiología de la PCI. Las madres expresaron su grado de disconformidad con la información recibida expresando estar disconformes en un 18,7% con la estructura, 16,8 % con el método y en un 34,6% con el contenido de la información.

Recomendación III-I

 

- ¿El desarrollo psicomotor de los niños que reciben lactancia materna es mejor que el de los que no la reciben?

El desarrollo psicomotor de los niños que reciben lactancia materna parece ser mejor que el de los que no la reciben en función del aporte de determinados ácidos grasos de cadena larga como el ácido docosahexaenoico (DHA)37-40, nutriente muy importante en el desarrollo de la retina y de otras estructuras cerebrales. Durante el último trimestre de la gestación se necesitan grandes cantidades de DHA y de esta manera los recién nacidos prematuros pueden verse afectados en mayor medida. El DHA puede sintetizarse a partir de los ácidos alfalinoleico y linolénico pero los prematuros que no reciben lactancia materna tienen un contenido de DHA en su sistema nervioso central menor que el de los que recibieron lactancia materna37.

En un meta-análisis publicado en 199938 se examina las relaciones entre DPM y lactancia materna incluyendo los resultados de 20 estudios de los que finalmente se seleccionaron 11 que reunían criterios mínimos de calidad y realizaban ajustes de covariables que podían influir en el resultado final. Uno de los problemas de estos estudios es que no se trata de estudios aleatorizados como resulta fácil de entender, sino estudios de cohortes de recién nacidos con lactancia materna completa, artificial o mixta. Se consideró el DPM según los test de DPM habituales y en función de las edades 6-23 meses, 2-5 años, 6-9 a y 10-15 a. También según el tiempo de duración de la lactancia materna 4-7 semanas 8-11 semanas, 12-19 semanas y 20-27 semanas. En conjunto las diferencias en las puntuaciones de test de DPM entre el grupo de LM y el que no recibía LM estuvo entre 5 y 6 puntos. Las diferencias siguieron siendo importantes después de efectuar el ajuste para las covariables: 3,16 puntos. Las diferencias en DPM se manifestaron pronto y en el grupo de edad 6-23 meses ya fue de 3,19 puntos y se mantuvo hasta los 10-15 años 3,19. Las ventajas en DPM fueron mayores para los prematuros con diferencias medias de 5,18 puntos. La conclusión de este meta-análisis sería que existen diferencias en DPM entre niños amamantados y con lactancia artificial, que las diferencias se manifiestan precozmente y se mantienen toda la infancia. Estas ventajas son todavía mayores en el grupo de prematuros. El hecho de tratarse de estudios no aleatorizados hace que, a pesar de todo, deban interpretarse estos resultados con precaución.

En el estudio de Jain y Concato39 se realiza una revisión sistemática de trabajos realizados desde 1929 a 2001. De ellos, sólo dos estudios reunieron criterios de calidad metodológica suficiente y sólo uno aportó beneficios en cuanto a mejoría del DPM, mientras que el otro no. De modo que se puede concluir que aunque la mayoría de los trabajos reflejan beneficios en el DPM en los niños que recibieron lactancia materna, todavía no existe una evidencia de buena calidad que permita afirmarlo con rotundidad. Ello no obstaculiza el que deba ser recomendada y promocionada por éste y por otros motivos.

Recomendación III-I


 

 RECOMENDACIONES DE PREVINFAD

 

RECOMENDACIONES PARA LA SUPERVISIÓN DEL DESARROLLO PSICOMOTOR

1.- Identificar mediante anamnesis a aquellos recién nacidos de riesgo de trastorno del desarrollo psicomotor (DPM).

-       Debe valorarse el DPM de todo niño desde su nacimiento hasta los 2 a de edad.

-       Esta valoración puede realizarse en todas las visitas del programa del niño sano.

-       Debe procederse al estudio de las causas del retraso psicomotor y a su derivación a centros especializados si es procedente.

-       En los niños con riesgo de parálisis cerebral infantil se deben supervisar el tono muscular, los patrones posturales y los reflejos osteotendinosos.

2.- Identificar a aquellas familias de alto riesgo psicosocial (ARPS).

-       Antecedentes de trastornos psiquiátricos o de adicciones.

-       Antecedentes de negligencia, abuso o maltrato en cualquier miembro de la familia.

-       Pobreza y marginalidad.

-       Madres adolescentes.

3.- Desarrollar programas de educación orientada al desarrollo en casos de ARPS, ya sea de forma individual o grupal.

4.- Promoción de la lactancia materna en todos los niños.

5.- Realizar siempre que sea posible una visita al domicilio por parte de un profesional de atención primaria en los casos de ARPS.

 

Calidad de la evidencia y fuerza de la recomendación de las intervenciones relacionadas con una mejoría en el DPM:

Intervención

Población

Calidad de la Ev y FR

Escalas del DPM

Niños sanos

II-2-I

Preocupaciones padres

Niños sanos

II-2-I

Identificación de niños de alto riesgo de PCI por factores de riesgo

Todos los niños desde RN a 3 años

II-1-B

Intervención neuroconductual

RN de madres de alto riesgo psicosocial

II-1-I

Intervención neuroconductual

RN de madres deprimidas

II-1-B

Intervención neuroconductual

Sanos o prematuros o riesgo PCI

II-1-I

Programa de madre canguro

Prematuros

II-1-B

Visita a domicilio

Alto riesgo psicosocial

II-1-B

Lactancia materna

Recién nacidos

I-I

Información

Padres de RN con PCI

III-I

 

ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA

 PubMed

1.- Developmental Disabilities/prevention and control"[MESH] OR "Developmental Disabilities/rehabilitation"[MESH]) AND ("Developmental Disabilities/prevention and control"[MESH] OR "Developmental Disabilities/rehabilitation"[MESH]) AND "child-development"[MESH] Field: All Fields, Limits: All Child: 0-18 years, Human

2.- Breast Feeding"[MESH] AND "Cognition"[MESH]

 Cochrane Library

CEREBRAL-PALSY*:ME

DIAGNOSTIC-TEST-ROUTINE*1:ME

DISABLED-CHILDREN*:ME

OCCUPATIONAL-THERAPY*:ME

CHILD-DEVELOPMENT-DISORDERS

CHILD-DEVELOPMENT-DEVIATIONS

CHILD-DEVELOPMENT*:ME

FAMILY-HEALTH*:ME

MENTAL-HEALTH*:ME

PSYCHOMOTOR-PERFORMANCE*:ME

(DENVER and (DEVELOPMENTAL and (SCRRENING and TEST)))

(DENVER and (DEVELOPMENTAL and (SCREENING and TEST)))

(DEVELOPMENTAL and (SCREENING and TEST))

BRUNET-LEZINE

(BATELLE and (DEVELOPMENTAL and (SCREENING and TEST)))

VINELAND

MC CARTY SCALE

(MCCARTY and SCALE)

HAIZEA-LLEVANT

PRECHTL

(BAYLEY and SCALE)

(PEABODY and SCALE)

(STANFORD-BINET and SCALE)

(GESELL and SCALE)

POVERTY

BREASTFEEDING

 Búsqueda en OVID (all EMB database)

((CEREBRAL-PALSY or DISABLED-CHILDREN or CHILD-DEVELOPMENT-DISORDERS or CHILD-DEVELOPMENT-DEVIATIONS or CHILD-DEVELOPMENT) and (DIAGNOSTIC-TEST-ROUTINE or OCCUPATIONAL-THERAPY)).mp. [mp=ti, ot, ab, tx, kw, ct, sh, hw]

 

 

Para el cribado de los trastornos de espectro autista 

1. Ovid, Cochrane, Trip database, Proquest, National Clearinghouse : <1966 to May Week 4 2004>
Search Strategy:
1 Autistic Disorder/ (7112)
2 (Children or Adolescent).mp. [mp=title, original title, abstract, name of substance, mesh subject heading] (1258046)
3 Mass Screening/ (44510)
4 1 and 2 and 3 (26)
5 from 4 keep 3,5,8-9,11-15,20,22 (11)

2. Medline: Autistic disorders OR PERVASIVE DISORDERS AND MASS Screening Field: All Fields, Limits: All Child: 0-18 years, Publication Date from 1992/01/01 to 2004/01/01

 


 

VALORACIÓN FINAL

Tradicionalmente las actividades relacionadas con el DPM se enfocaban de cara a valorar que escalas o test eran los más adecuados para la valoración del DPM. En este capítulo se ha pretendido ofrecer un cambio de paradigma de forma que se comprenda que existen intervenciones tan importantes o más que las actividades de cribado en el DPM de los niños. La simple promoción de la lactancia materna, la metodología de madre canguro, la visita a domicilio en poblaciones de alto riesgo o la forma de comunicar el diagnóstico de PCI a los padres son algunas de ellas.

No existe todavía una evidencia de primera calidad sobre si los niños que reciben lactancia materna experimentan un DPM mejor que los que no la reciben si bien todos los datos apuntan en esta dirección. De modo que podríamos considerar que aisladamente la lactancia materna es la intervención más adecuada para mejorar el DPM de los niños y la más fácil de promocionar desde el ámbito de la Atención primaria.

No existe acuerdos definitivos sobre cómo hacer la supervisión del desarrollo psicomotor. Si bien la tendencia parece ser la utilización de algún test de cribado. Debe utilizarse con preferencia aquel test validado para la población de referencia o el más cercano a ella. Por ello en nuestro ámbito parece razonable la utilización del test Haizea-Llevant realizado con niños de poblaciones del área mediterránea y país vasco. Los test de cribado deben utilizarse como un instrumento de apoyo conociendo sus limitaciones. A menudo se exigen de estos test rendimientos que no son capaces de darnos y por lo tanto no sustituirán nunca a una observación minuciosa y longitudinal de la evolución del DPM del niño. No obstante no hay una evidencia clara de que el uso de éste u otros test repercuta directamente en una mejor evolución neuropsicológica del niño.

En cuanto a uso de cuestionarios e informes realizados por los padres existen pruebas que confirman la utilidad (si bien con resultados modestos) del test PEDS como método previo de cribado del DPM que tendría como objetivo realizar una selección rápida de niños a los que realizar otros test más sofisticados y que tuviera asimismo una buena capacidad de predicción negativa para confirmar qué niños evolucionan normalmente y no precisarían por tanto ninguna valoración especial. Este test ha sido diseñado y elaborado en poblaciones de niños de los EUA y no ha sido traducida ni validada en España. No podemos por lo tanto todavía extrapolar sus conclusiones a niños de nuestro ámbito.

En cuanto al cribado de los trastornos del espectro autista, debe realizarse mediante test específicos sólo en aquellos casos de alto riesgo por ser hermanos de niños con este problema o por presentar algunos síntomas que nos orienten hacia estos diagnósticos. 

 

 


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