| DETECCIÓN
PRECOZ DE LA HIPOACUSIA INFANTIL |
Dr. Juan José Delgado
Domínguez
La hipoacusia
es la disminución de la percepción auditiva. La audición es la vía habitual para
adquirir el lenguaje, uno de los más importantes atributos humanos. Los niños
afectados por una hipoacusia padecen retraso en el lenguaje y académico, y
tienen peores expectativas laborales y profesionales.
El 2
por mil de todos los recién nacidos padecerán una sordera de moderada a
profunda.
El diagnóstico
temprano de la sordera y la rehabilitación adecuada previenen la consecuencia
más importante de la hipoacusia infantil: crecer sin un lenguaje. El objetivo
último es el incremento máximo de las aptitudes lingüísticas y de comunicación,
y el desarrollo de la capacidad de lectura y de escritura de los niños que
padecen una hipoacusia importante o son sordos. Los medios para conseguirlo son
la detección antes del mes de vida, el comienzo del estudio diagnóstico antes de
los 3 meses de edad y la intervención antes de los 6 meses de vida. Sin embargo,
la realidad es muy diferente y la edad promedio de diagnóstico sobrepasa los 2
años.
En los niños
de entre 1 y 3 años debe prestarse atención especial a las otitis serosas
persistentes, que pueden interferir notablemente con la audición y, por tanto,
con la adquisición del lenguaje y el aprendizaje. Es fundamental la existencia
de timpanometría accesible a todos los niños para diagnosticar y seguir esta
patología. La prevalencia de otitis serosa es muy alta y generalmente se
resuelve espontáneamente. La agresividad del tratamiento dependerá del grado de
hipoacusia y la duración de ésta.
El principal
síntoma de sordera es la falta de desarrollo del lenguaje a la edad adecuada.
Recomendación
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Se recomienda el cribado
auditivo neonatal universal con potenciales auditivos automatizados de
tronco cerebral. Como segunda opción pueden utilizarse las otoemisiones, si
bien esta prueba alcanza menor especificidad y además no explora toda la vía
auditiva. El coste por caso detectado es igual o inferior al de otros
programas de cribado universal, como el de hipotiroidismo y fenilcetonuria.
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En
ausencia de un programa de cribado universal neonatal, deben identificarse
los niños con indicadores asociados a sordera (tabla 1) (tanto congénita
como la de aparición tardía o adquirida) y asegurarse de que se realice una
prueba objetiva cuanto antes. Un 50% de niños con sordera congénita no serán
identificados con este método. La valoración subjetiva de la audición a
través del desarrollo temprano, las adquisiciones psicosociales, el
comportamiento auditivo y la respuesta al sonido e incluso el lenguaje
expresivo, no son métodos fiables para detectar la sordera en la infancia
temprana.
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Debe
controlarse periódicamente hasta los 3 años la audición en los lactantes y
preescolares que presenten indicadores de riesgo asociados sordera
neurosensorial o de conducción adquirida, progresiva o de comienzo tardío
(tablas 2 y 3). En caso de diagnosticarse una hipoacusia en lactantes o
preescolares, debe remitirse al niño inmediatamente para tratamiento sin
esperar a repetir la exploración para confirmar el diagnóstico.
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En el
resto de los niños se preguntará a la familia sobre su audición, explorar la
reacción al sonido y seguir la adquisición del lenguaje verbal en los
controles periódicos de salud.
A partir de los 4-5 años, en caso de sospecha, puede
efectuarse el cribado mediante audiometría.
Tabla 1. - Indicadores
asociados a sordera neurosensorial o de conducción en recién nacidos, (0-28
días) si no se dispone de cribado universal.
Fuente: Joint Committee of Infant Hearing (JCIH), 2000.
Tabla 2. - Indicadores asociados a sordera neurosensorial o de conducción
en lactantes de 29 días a niños de 2 años.
Fuente: Joint Committee of Infant Hearing (JCIH), 1994.
Tabla 3. - Indicadores asociados a sordera neurosensorial o de conducción
en lactantes de 29 días a niños de 3 años que requieren un control periódico
de la audición.
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A) Asociados a sordera neurosensorial tardía: |
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B) Asociados a sordera de conducción: |
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Fuente: Joint Committee of Infant Hearing (JCIH), 1994.
Cómo citar este artículo: Delgado Domínguez, JJ. Detección precoz de la
hipoacusia infantil. Recomendación. En Recomendaciones PrevInfad / PAPPS [en
línea]. Actualizado octubre de 2007. [consultado DD-MM-AAAA]. Disponible en
http://www.aepap.org/previnfad/rec_audicion.htm

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