| PROMOCIÓN DE
LA LACTANCIA MATERNA |
Dra. Carmen Rosa Pallás
Alonso y Grupo PrevInfad/PAPPS
49 KB
1.
Recomendaciones para la
lactancia materna.
2.
Recomendaciones para la
promoción de la lactancia materna.
3.
De la lactancia materna a
la introducción de la alimentación complementaria.
1. Recomendaciones para la lactancia
materna.
-
La
leche humana es el alimento de elección durante los 6 primeros meses de
la vida para todos los niños, incluidos los prematuros y los niños
enfermos salvo raras excepciones (recomendación A). La decisión
última en relación con el modo de alimentar al niño la debe de tomar la
madre.
-
Antes
de que el pediatra recomiende la introducción de suplementos de fórmula
adaptada o un destete precoz, debe valorar cuidadosamente las
consecuencias de esta decisión, asumir la responsabilidad de la misma y
estar seguro de que ha agotado todas las opciones posibles para mantener
la lactancia materna (recomendación A).
-
Los niños sanos deben ponerse en
contacto directo piel con piel con su madre y mantenerlos allí
inmediatamente después del nacimiento hasta que se realice la primera
toma (recomendación A). El recién nacido sano y alerta es capaz
de cogerse al pecho sin necesidad de ayuda específica durante la primera
hora tras el parto. Se deben retrasar los actos de pesar, medir, bañar,
inyectar y la profilaxis ocular hasta después de que se complete la
primera toma. Los niños afectados por medicación materna pueden requerir
apoyo para un agarre efectivo al pecho.
-
Excepto en el caso de circunstancias
excepcionales, el recién nacido debe permanecer con la madre a lo largo
del periodo de recuperación. Si un niño precisa observación,
debería ser la enfermera o el pediatra el que se desplaza a la
habitación de la madre para vigilar al niño,
en vez de separarlos a ambos. El personal sanitario que trabaja en las
maternidades debe incluir como objetivo prioritario de su trabajo
disminuir el número de niños que se separan de sus madres. Esto
favorecerá la lactancia materna y ayudará a un mejor desarrollo del niño
enfermo (recomendación B).
-
Los recién nacidos deben alimentarse al
pecho a demanda, no se debe esperar a que el
niño llore, si esta despierto, buscando o con un incremento de
actividad, debe de ponerse al pecho (recomendación B). El llanto
suele ser un indicador tardío de hambre y en ocasiones, cuando el
niño esta ya irritable, se dificulta el
amamantamiento. Durante los primeros días se recomienda que al menos
haga 8 tomas. La duración de las tomas la determina el propio niño, lo
ideal es esperar a que el niño se suelte espontáneamente.
El personal del hospital debe observar cómo se
instaura la lactancia y resolver las dificultades, tranquilizar a las
madres, explicarles que a casi todas las mujeres les resulta difícil
lactar a sus hijos durante los primeros días y que por eso es normal que
necesiten ayuda.
-
Cuando un recién nacido o un lactante
está recibiendo insuficiente cantidad de leche de madre, la única manera
de resolver el problema es aumentar el número de tomas del niño o
indicar a la madre que se debe estimular con un sacaleches para así
incrementar la producción de leche. En cuanto se introducen biberones de
sucedáneo la producción todavía desciende más y la lactancia materna
fracasa en poco tiempo.
-
No se deben administrar
suplementos (agua, suero glucosado, sucedáneo de leche de madre, zumos,
etc.) cuando se está instaurando la lactancia ni posteriormente, si no
es que están médicamente indicados (recomendación B).
-
Es mejor evitar el uso de chupetes
durante el periodo de inicio a la lactancia materna y usarlo solo cuando
la LM esté bien establecida (recomendación B). En algunos niños,
el uso precoz de chupetes puede interferir con el establecimiento de una
buena técnica de amamantamiento, mientras que en otros puede indicar la
presencia de algún problema con la lactancia que requiera intervención.
Esta recomendación no contraindica el empleo de chupetes para succión no
nutritiva y entrenamiento oral de prematuros u otros niños con
necesidades especiales.
-
Después del alta de la maternidad, sobre
todo si el alta ha sido precoz, antes de las 48 horas de vida, el niño
debe ser valorado por el pediatra o por una enfermera experta en los dos
o 4 días siguientes. Se aprovechará la
visita para valorar la situación del recién nacido, reforzar la
lactancia y ayudar a resolver las dificultades que hayan podido surgir
(recomendación B).
-
La lactancia materna exclusiva es el
alimento idóneo durante los 6 primeros meses de la vida y debe
continuarse durante todo el primer año de vida y más allá de dicha edad
si tanto la madre como el niño lo desean. Alrededor de los 6 meses de
edad se deben introducir de forma gradual alimentos complementarios
ricos en hierro. La introducción de alimentos complementarios antes de
los 6 meses generalmente no aumenta la ingesta calórica total ni la tasa
de crecimiento y todos los alimentos sustitutos carecen de los
componentes protectores de la leche humana (recomendación A).
-
Es recomendable que
la madre y el hijo duerman próximos uno al otro para facilitar el
amamantamiento. Probablemente a muchas mujeres le sea más cómodo dormir
con el niño en la misma cama. Así el niño puede comer cuando quiera sin
que la madre tenga que levantarse. Los niños que comparten la cama
suelen estar más tranquilos y dormir mejor. El compartir la cama, si se
hace de forma correcta, no incrementa el riesgo de muerte súbita e
incluso puede ejercer cierto papel protector al facilitar la lactancia
materna.
2.
Recomendaciones para la promoción de la
lactancia materna.
-
Los programas
estructurados que combinan la educación en lactancia materna con los
consejos orientados a cambios de conducta aumentan las frecuencias de
iniciación y su continuación mas allá de los 3 meses son efectivos,
(95,96) (recomendación B).
-
Sería deseable una
visita prenatal para que los futuros padres contactaran previamente al
nacimiento de su hijo con el pediatra. En esta visita, uno de los
objetivos fundamentales es informar de forma extensa sobre las ventajas
de la lactancia, considerando uno a uno todos los aspectos
(recomendación C)
-
El profesional
sanitario debe tener conocimientos extensos sobre la fisiología,
ventajas, técnica y manejo clínico del niño amamantado al pecho. Es
aconsejable que en cuanto se detecte alguna dificultad en la lactancia
materna, el pediatra o la enfermera vean cómo mama el niño, muchos de
los fracasos de la lactancia son consecuencia de una técnica incorrecta
(recomendación B).
-
El pediatra de Atención
Primaria debe conocer y estimular las iniciativas de la maternidad de
referencia en relación con la lactancia (recomendación I). Debe
comunicar a los pediatras hospitalarios las deficiencias que refieren
las madres o que detecte él mismo, en relación con la promoción de la
lactancia en la maternidad. Sería aconsejable que participara
activamente en el cumplimiento de los diez puntos de la Iniciativa hacia
una “Feliz Lactancia Natural”, en todas las maternidades para aumentar
el número de “Hospitales Amigos de los Niños”
-
El profesional
sanitario debería disponer de información sobre los recursos de apoyo a
la lactancia para ofrecerlos a los padres.
Debería
apoyar las
iniciativas que promuevan alianzas entre los profesionales sanitarios y
los grupos de apoyo a la lactancia materna.
-
El profesional
sanitario debe asegurarse de que la madre conoce los derechos laborales
que tienen como objetivo facilitar la
lactancia.
-
El profesional
sanitario debe de disponer de información escrita asequible para las
madres sobre las ventajas de la lactancia materna, la técnica de
lactancia, mantenimiento de la lactancia e incorporación laboral. Debe
poder aconsejar sobre las formas de extraerse la leche, posibilidad de
comprar o alquilar sacaleches y cómo se puede conservar y transportar la
leche de madre con seguridad. El uso exclusivo de material escrito tiene
poco efecto y no puede ser recomendado.
-
El pediatra debe
rechazar cualquier tipo de publicidad directa o indirecta presente en el
centro de salud, en relación con el sucedáneo de leche de madre
(recomendación B).
-
El pediatra debe
ocuparse de que el conocimiento sobre la lactancia materna del personal
que trabaja en su centro y de los residentes en formación sea adecuado,
para que nadie haga comentarios improcedentes que en ocasiones son
suficientes para terminar con una lactancia materna.
3.
De la lactancia materna
a la introducción de la alimentación
complementaria.
-
La situación ideal
es que el niño permanezca 6 meses de lactancia materna exclusiva, pasado
este periodo las necesidades nutricionales del niño se modifican sobre
todo porque se deben incrementar los aportes de hierro (recomendación
A). El objetivo del supuesto destete es conseguir introducir los
alimentos adecuados (fruta, cereales, verduras, carne, etc.) manteniendo
la lactancia hasta al menos el año de edad.
-
La introducción de
triturados se debe realizar con cuchara, salvo en circunstancias muy
especiales como pueden ser los grandes prematuros, no se aconseja el uso
de biberones ni siquiera para la administración de líquidos
suplementarios. A partir de los 6 meses, los zumos o el agua se pueden
dar en un vasito. Antes de esta edad, si están con lactancia materna
exclusiva, no precisan ningún aporte de líquido extra (recomendación
B).
-
Se debe aconsejar a
las madres que una vez que se sustituya alguna toma o se complete con
alimentos triturados, se debe extraer la leche y conservarla para
utilizarla cuando ella no esté o incluso para preparar papillas. Hasta
el año, para asegurar el mantenimiento de la lactancia, es aconsejable
dar el pecho antes de ofrecer el puré, las frutas y los cereales.
-
A los niños que
llegan a los 6 meses con lactancia materna exclusiva es preferible
introducirles primero fruta y purés de verduras y carne. Se debe
intentar retrasar la introducción de cereales sobre todo si la madre no
dispone de leche suficiente para preparar la papilla con su leche. Otra
alternativa es preparar los cereales con agua. No se justifica la
introducción de
sucedáneo de leche de madre
solo para introducir las cereales, la situación ideal es que el niño
llegue al año de edad sin que se hayan introducido las proteínas de
leche de vaca.
-
Si la madre se ha
incorporado a su puesto de trabajo se le debe aconsejar que se extraiga
la leche durante el horario laboral y que luego cuando esté con el niño
le de todas las tomas que pueda. Las tomas nocturnas ayudan a mantener
la lactancia. El dispositivo hormonal que se pone en marcha durante la
lactancia tarda mucho en desaparecer, los niveles de prolactina se
mantienen muy elevados aun meses después de finalizada la lactancia, por
lo que la recuperación de la leche, después de disminuciones recortadas
en la producción, es fácilmente alcanzable (recomendación A).
La autora declara que no tiene conflictos de intereses en
relación con el tema abordado en este documento.
Cómo citar este artículo: Pallás
Alonso, CR. Promoción de la lactancia materna. Recomendación.
En Recomendaciones PrevInfad / PAPPS [en línea]. Actualizado diciembre de
2006. [consultado DD-MM-AAAA]. Disponible en
http://www.aepap.org/previnfad/rec_lactancia.htm

|