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Programa de Actividades Preventivas y de
Promoción de la Salud para Niños PREMATUROS con una edad gestacional menor de 32
semanas o un peso inferior a 1.500 gramos. Del alta hospitalaria a los 7 años. |
Dra. Carmen Rosa Pallás
Alonso
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Todos los niños prematuros con una edad
gestacional menor de 32 semanas o un peso de nacimiento inferior a 1.500 g
deberían pasar a formar parte de un programa de seguimiento que, de forma
ideal, se extendiera hasta la adolescencia.
En los programas de seguimiento se describen
múltiples cribados y recomendaciones con objeto de mejorar en lo posible la
evolución de los niños a medio y largo plazo. Sin embargo, se dispone de
información limitada sobre la eficacia real de estas actividades. La mayoría
de las recomendaciones que se van a presentar en este documento son
recomendaciones apoyadas por paneles de expertos. Aunque esto es así, y por
tanto pocas recomendaciones van a estar bien sustentadas en la evidencia
científica, el desconocimiento de los problemas que pueden tener estos niños
en su evolución o de las peculiaridades de su desarrollo puede llevar a
retrasos en los diagnósticos o a yatrogenias que vendrán a complicar aún más
su evolución. Por tanto, basándose fundamentalmente en los riesgos conocidos
de estos niños, se establecen una serie de controles y cribados que sería
deseable que conocieran todos los pediatras.
Recomendaciones
1.
Crecimiento y nutrición.
-
Monitorizar de forma rigurosa
el crecimiento tras el alta. El crecimiento insuficiente se
asocia con problemas en el neurodesarrollo a medio y largo plazo. Los
que, por el contrario, ganan peso excesivamente, tienen un riesgo mayor
de presentar en la edad adulta obesidad, enfermedad cardiovascular y
diabetes (fuerza de la recomendación B).
-
Para valorar el crecimiento, mientras no se dispongan de
estándares específicos adecuados para los niños con peso menor de 1.500
g o una edad gestacional inferior a 32 semanas, lo más recomendable es
comparar su crecimiento con los estándares propuestos por la OMS,
utilizando la edad corregida (fuerza de la recomendación B).
-
Apoyar y promocionar la alimentación con leche materna tras
el alta. Además de proteger frente a la enterocolitis necrotizante y las
infecciones, mejora el cociente de desarrollo y disminuye la tasa de
reingreso (fuerza de la recomendación A).
-
La producción de leche se puede incrementar si la madre está
con el niño en contacto piel con piel (método canguro). Los niños
toleran la posición canguro hasta una edad corregida de 39 ó 40 semanas
(fuerza de la recomendación B).
-
Suplementar con 400 unidades/día de vitamina D desde los 15
días de vida hasta el año. Suplementar con 4 mg/kg/día de hierro desde
el mes de edad hasta la introducción de la alimentación complementaria
(fuerza de la recomendación B).
-
Los niños de bajo peso para la edad gestacional que a los dos
o tres años tengan una talla por debajo de dos desviaciones estándar
deberán enviarse para que se valore el tratamiento con hormona del
crecimiento (fuerza de la recomendación B).
2.
Desarrollo motor.
-
Se debe realizar una detenida evaluación motora al menos dos veces
en el primer año de vida, aunque aparentemente el desarrollo sea
adecuado (fuerza de la recomendación I).
-
Los niños con riesgo de problemas de desarrollo motor que no estén
incluidos en un programa de seguimiento formal, se remitirán a atención
temprana así como todos aquellos en los que se detecte alguna alteración
motora (fuerza de la recomendación I).
-
Para excluir o diagnosticar parálisis cerebral se recomienda el uso
de los algoritmos propuestos por SCPE (fuerza de la recomendación I).
-
Se recomienda el uso de escalas de función motora para evaluar a
los niños en los que se sospeche o se haya confirmado una alteración
motora (fuerza de la recomendación I).
3.
Visión.
-
El pediatra confirmará que se ha realizado el cribado para la
retinopatía de la prematuridad. Si no se hubiera realizado o no se
hubiera completado, se debe remitir al niño sin demora a un oftalmólogo
experto en el cribado de retinopatía de la prematuridad (fuerza de la
recomendación A).
-
Si el niño está incluido en un programa de seguimiento
hospitalario, debe confirmar que realmente acude a las revisiones y que
se realizan las evaluaciones oftalmológicas (fuerza de la
recomendación B).
-
Si no estuviera en seguimiento oftalmológico y no tuviera patología
añadida (retinopatía grave o patología neurológica), será recomendable
realizar una evaluación oftalmológica antes de los 3 años de vida
(fuerza de la recomendación B).
-
Ante
cualquier alteración detectada por el pediatra o referida por los
padres, aunque ésta no se pueda poner de manifiesto, se deberá remitir
al niño para una nueva evaluación por el oftalmólogo
(fuerza de la recomendación A).
-
Los niños con retinopatía de la prematuridad de grado 3 o que hayan
requerido tratamiento y los que presentan patología neurológica precisan
de seguimiento oftalmológico especializado hasta la adolescencia
(fuerza de la recomendación B).
[Este artículo
consta de una segunda parte, actualmente en fase de elaboración]

Cómo citar este artículo:
Pallás Alonso, CR.
Programa de Actividades Preventivas y de
Promoción de la Salud para Niños PREMATUROS con una edad gestacional menor de 32
semanas o un peso inferior a 1.500 gramos. Del alta hospitalaria a los 7 años.
Recomendación. En
Recomendaciones PrevInfad / PAPPS [en línea]. Actualizado octubre de 2008.
[consultado DD-MM-AAAA]. Disponible en http://www.aepap.org/previnfad/rec_menor32-1500.htm

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