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VITAMINA D
PROFILÁCTICA
Autoras: Dras.
Clara Alonso Díaz,
Noelia Ureta
Velasco y
Carmen Rosa Pallás Alonso
y Grupo PrevInfad /
PAPPS
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Cómo citar este artículo: Pallás Alonso, CR.
Vitamina D profiláctica.
En Recomendaciones PrevInfad / PAPPS [en línea]. Actualizado agosto de
2009. [consultado DD-MM-AAAA]. Disponible en
http://www.aepap.org/previnfad/vitamina_d.htm
INTRODUCCIÓN
La vitamina
D es más que una vitamina liposoluble. Su forma más activa, el
calcitriol, se considera una hormona compleja que no solo interviene en
la homeostasis del calcio, sino que además tiene otras múltiples
funciones a nivel de diversos órganos, que incluyen la regulación del
crecimiento celular 1,2.
Hay dos
tipos de vitamina D: la vitamina D3 o colecalciferol y la
vitamina D2 o ergocalciferol. La vitamina D3 es la
principal fuente de vitamina D en el ser humano. Se sintetiza en la
piel, por la acción de la luz ultravioleta B (UVB) sobre el 7-dehidrocolesterol
o provitamina D3, convirtiéndolo en previtamina D3,
que a su vez se transforma en vitamina D3 por la acción de la
energía térmica. La vitamina D3 también se puede obtener de
la ingesta de algunos alimentos, pero es una vitamina muy escasa en la
mayoría de los que se consumen habitualmente, solo está presente en el
pescado azul y algunos aceites de pescado, el hígado y grasa de
mamíferos marinos, yema de huevo3 y productos reforzados
(algunas marcas de leche, zumo, pan y cereales)4. La vitamina
D2 se sintetiza a partir del ergosterol de los hongos por
acción de la luz UVB1,4,5.
La 25(OH)D
es la forma circulante de vitamina D más abundante. Es, además, el mejor
indicador del estado de vitamina D. La 1,25(OH)2D,
calcitriol, es la forma más activa. El calcitriol es fundamental en la
homeostasis del calcio, sin embargo actualmente se sabe que sus
funciones no se limitan a regular el metabolismo fosfo-cálcico y la
mineralización ósea. El receptor de la 1,25(OH)2D no solo se
encuentra en hueso, sino también en múltiples órganos y tejidos, como el
estómago, intestino delgado, colon, páncreas (células β), osteoblastos,
linfocitos B y T activados, cerebro, corazón, aparato yuxtaglomerular,
células de músculo liso vascular, gónadas, próstata y mama6.
El calcitriol es una de las sustancias más potentes inhibidoras de la
proliferación celular e inductoras de la maduración celular6-8.
Se le atribuyen funciones diversas, tales como la estimulación de la
producción de insulina, la modulación de la función de linfocitos B y T
activados, efectos en la contractilidad miocárdica, prevención de la
enfermedad inflamatoria intestinal y promoción de la secreción de TSH,
entre otras3. Por ello, últimamente el déficit de vitamina D
se ha relacionado con múltiples enfermedades.

MAGNITUD DEL
PROBLEMA
La vitamina
D es esencial para la absorción normal de calcio en el intestino (solo
el 10% de la absorción de calcio es independiente de la vitamina D) y su
déficit se asocia con raquitismo en niños y con osteomalacia tanto en
niños como en adultos5,9,10. Las primeras descripciones del
raquitismo fueron realizadas por Daniel Whistler y Francis Glisson en
Inglaterra en el siglo XVII11.
A finales del siglo XIX, con la industrialización, la enfermedad
se hizo endémica hasta el descubrimiento de que la exposición al sol y
el aceite de hígado de bacalao prevenían y curaban el raquitismo12.
Desde que
fue identificada la vitamina D y se encontraron métodos para suplementar
los alimentos, el raquitismo nutricional casi desapareció en los países
industrializados. Sin embargo en las últimas décadas, en los países
occidentales, se han publicado numerosas series de casos que ponen de
manifiesto el resurgir del raquitismo nutricional:
-
Serie
casos de lactantes donde el raquitismo se asocia a lactancia materna
y a piel oscura casi de forma exclusiva13-15.
-
Serie
de casos de lactantes en los que raquitismo se asocia a lactancia
materna pero se describen casos en piel oscura y clara16-18.
-
Niveles
bajos de 25(OH)D en niños lactantes de piel preferentemente clara en
relación con la exposición solar19-23.
-
Series
casos de raquitismo en niños y adolescentes13-17,24.
-
Niveles
bajos de 25(OH)D en niños y adolescentes25-28.
Por tanto,
de nuevo el raquitismo por déficit de vitamina D ha adquirido
relevancia. Además, como ya se ha mencionado, en las dos últimas décadas
hay estudios que sugieren que la vitamina D desempeña un papel esencial
en el mantenimiento de la inmunidad natural29,30, y se ha
implicado en la prevención de infecciones30,31, enfermedades
autoinmunes (esclerosis múltiple32-34, artritis reumatoide35),
al menos 15 tipos diferentes de cáncer36-39, osteoporosis40-44,
enfermedades cardiovasculares45-52, diabetes mellitus tipo 1
y 253-58 y enfermedades psiquiátricas59,60.
Pero la mayoría de estas asociaciones provienen de estudios
epidemiológicos ecológicos, que relacionan estas patologías con
poblaciones que habitan en altas latitudes, o encuentran una menor
incidencia de estas enfermedades en poblaciones que reciben suplementos
de vitamina D o que tienen una mayor concentración sérica de 25(OH)-D.
Por este motivo, no se ha establecido una clara asociación causal y se
precisan más estudios para analizar ciertas variables de confusión y
ajustar el riesgo atribuible a cada factor, como por ejemplo, qué parte
del efecto es debido a la propia radiación solar y no a la vitamina D61.

JUSTIFICACIÓN DE LA SUPLEMENTACIÓN CON VITAMINA D
Hess12
en 1917 demostró en un barrio de población de raza negra la eficacia de
la vitamina D para la prevención del raquitismo. Seleccionó 65 niños
cuyos hermanos habían desarrollado raquitismo. Algunos de ellos en el
momento de entrar en el estudio ya tenían signos de raquitismo. Se trató
a todos menos a 16 (grupo control) con aceite de hígado de bacalao (unas
400 UI de vit D/día). De los que cumplieron el tratamiento, el
raquitismo se previno o se curó en el 94% de los casos, los que lo
cumplieron parcialmente tuvieron una tasa de prevención entre 80 y 58%
en relación con la cantidad total ingerida de aceite de hígado de
bacalao. De los 16 del grupo control, que no tomaron aceite de hígado de
bacalao, desarrollaron raquitismo clínico el 85%. Con este trabajo quedó
establecida la posibilidad de profilaxis del raquitismo, aun en
poblaciones de muy alto riesgo, con un suplemento de vitamina D de
aproximadamente 400 UI/ día.
Más
recientemente, en una revisión Cochrane se revisan las intervenciones
para la prevención del raquitismo nutricional en niños nacidos a término62.
Se identifican cuatro ensayos clínicos, dos en China, uno en Francia y
otro en Turquía, que tienen como objetivo mostrar la eficacia de una
intervención (suplemento de vitamina D, suplemento de vitamina D y
calcio o mayor exposición solar) para la prevención del raquitismo. Dos
estudios se realizan en lactantes (niños menores de 3 años). El estudio
de Turquía63 mostró que ninguno de los 300 niños del grupo
de intervención (suplemento con 400 UI/día de vitamina D) presentó
raquitismo, frente a 14 de los 372 del grupo control (RR: 0,04; IC95%:
0-0,71). En el estudio de China64 se suplementó con vitamina
D (300 UI/día) y con calcio. El grado de incumplimiento de la
suplementación en el grupo de intervención fue muy alto. Cien de los 183
niños del grupo suplementado y 33 de los 46 no suplementados presentaron
signos de raquitismo nutricional (RR: 0,76; IC95%: 0,61-0,95). La
conclusión de los autores de la revisión es que, considerando la
favorable relación riesgo-beneficio, es razonable ofrecer medidas
preventivas para el raquitismo nutricional a todos los niños hasta los
dos años de edad.
-
Comentarios respecto a la exposición a la luz solar.
La fuente principal de
vitamina D es el Sol. Mientras que las dietas occidentales
únicamente aportan el 10% del total de la concentración de vitamina
D en el organismo, la síntesis cutánea inducida por la luz UVB
provee el 90% restante1. Solo unos pocos alimentos tienen
de forma natural cantidades sustanciales de vitamina D
(fundamentalmente D3)3, y son muy pocos los
alimentos que actualmente están reforzados con esta vitamina4.
A lo largo de la historia, la luz solar ha satisfecho la mayoría de
los requerimientos de vitamina D del ser humano8. Sin
embargo, la menor exposición al sol de la población en general y de
los niños en particular, ha condicionado la reaparición del déficit
de vitamina D y el raquitismo nutricional como un problema de salud
mundial13-28,65. Esto se ha debido a los cambios actuales
en el estilo de vida1, a los movimientos migratorios y a
las campañas de salud pública, respaldadas por la Academia Americana
de Pediatría, que aconsejan la evitación del sol en los niños por el
riesgo de cáncer de piel asociado a la exposición a la luz UV3,66.
Sin embargo, no debemos olvidar que la radiación solar tiene algunos
efectos beneficiosos para la salud que parecen independientes de la
síntesis de vitamina D2,67-69 y varios autores consideran
que los beneficios de la exposición a la luz UV de forma
responsable, superan a los riesgos2,4,67. El
mantenimiento de las políticas actuales de evitación de la
exposición solar, aunque se suplemente con vitamina D y se refuercen
los alimentos, podría no ser suficiente para evitar los riesgos de
la exposición insuficiente a la luz UV67. Sin embargo, es
difícil estimar cuál es la exposición solar adecuada. Por ello, dada
la escasez de los efectos adversos de los suplementos de vitamina D
a las dosis recomendadas, y hasta que no existan unas
recomendaciones bien equilibradas de protección solar que aseguren
un estado de suficiencia de vitamina D, sin incrementar
significativamente el riesgo de desarrollar cáncer inducido por la
luz UV2,67, parece adecuada la suplementación con
vitamina D en niños que se exponen escasamente al sol o que lo hacen
siempre con protección solar o, por tradiciones culturales, llevan
prácticamente todo el cuerpo cubierto con ropa, o si son de piel
oscura3.
-
Comentarios respecto a los niños de piel oscura.
La pigmentación de la piel
afecta al tiempo que es necesario para producir un cierto nivel de
vitamina D, pero no altera el nivel alcanzable. Una persona de etnia
indio-asiática requiere 3 veces más tiempo de exposición solar para
alcanzar el mismo nivel de vitamina D que otra de piel clara, y las
personas de etnia afro-americana de piel muy pigmentada 10 veces más70.
Por otro lado hay un nivel umbral de luz UVB requerido para inducir
la producción de vitamina D71, el cual no se alcanza
generalmente durante el invierno en áreas con latitudes por encima
de los 40º. Debe almacenarse suficiente vitamina D durante la
primavera, el verano y el otoño. Para los niños de piel oscura que
hayan inmigrado a países de 42º latitud norte o mayor (Madrid 39º
latitud norte) será mucho más difícil alcanzar los tiempos de
exposición a la luz solar adecuados para sintetizar suficiente
vitamina D.
-
Comentarios respecto a los lactantes amamantados.
Los cambios en los hábitos
de vida han hecho también que las mujeres gestantes y las que están
amamantando tengan una exposición muy limitada al sol, por tanto su
leche tiene bajo contenido en vitamina D. En 1977 se describió que
la leche humana, aunque tenía poca vitamina D como tal, tenía otros
metabolitos en cantidades bastante altas, que podían tener efecto
similar a la vitamina D72. A partir de ese momento las
recomendaciones de suplementación para los niños lactados al pecho
fueron más ambiguas y, aunque se ofrecía la posibilidad de
suplementación, esta no era obligada73,74.
Estudios posteriores mostraron que estos metabolitos que se habían
encontrado en la leche de madre no tenían prácticamente actividad
(<5% de actividad de vitamina D)75 y que en la mayoría de
las leches analizadas las cantidades de vitamina D eran muy bajas
(en torno a 40 UI/litro). Por otro lado, tal como se ha referido
anteriormente, siguiendo las recomendaciones actuales en relación
con la exposición solar, los lactantes, sobre todo los muy pequeños,
prácticamente no se exponen al sol, de tal forma que los que están
amamantados ni a través de la leche ni por la exposición solar
consiguen niveles adecuados de vitamina D13,23.
-
Comentarios sobre niños y adolescentes.
Los niños mayores de dos
años y los adolescentes si realizaran actividades al aire libre
tendrían niveles adecuados de vitamina D. En general la exposición,
sin protección solar, de unos 15 minutos al día, entre las 10 y las
15 horas, teniendo el rostro y parte de los brazos al descubierto
sería suficiente para garantizar la síntesis de vitamina D.
Actualmente muchos niños y adolescentes hacen “vida de interior” y
están muy poco al aire libre. Si además cuando salen lo hacen
cubiertos por mucha ropa o con protección solar, los niveles de
vitamina D pueden ser insuficientes13-17,24-28. Ya se ha
comentado que los aportes de vitamina D a través de la dieta son muy
escasos y en España está muy poco extendido el uso de alimentos
suplementados con vitamina D.
Por todo lo
anteriormente expuesto, parte de la población infantil presenta una
serie de condiciones que le exponen a un riesgo elevado de deficiencia
de vitamina D. En la tabla 1 se resumen todas estas situaciones de
riesgo.
Tabla1.
Niños de alto riesgo de déficit de vitamina D. Modificado de Munns5.
|
Niños de alto riesgo de
déficit de vitamina D |
|
1.
Neonatos y lactantes pequeños
-
Deficiencia de vitamina D materna (madres con escasa
exposición solar, de piel oscura, que visten con velo,
multíparas o con poca ingesta de vit. D)
-
Lactancia materna
-
Recién nacido pretérmino y recién nacido de bajo peso para
la edad gestacional
|
|
2.
Lactantes mayores y niños
-
Disminución de la síntesis de vitamina D: poca exposición
solar
-
Poco tiempo al aire libre
-
Uso de factor de protección >8 (inhibe síntesis >95%)
-
Piel oscura
-
Velos, ropa, cristal, etc.
-
Disminución de la ingesta de vitamina D
-
Ciertas condiciones médicas/enfermedades crónicas
|

RANGO ÓPTIMO
DE VITAMINA D
La 25(OH)-D
sérica es la principal forma de vitamina D circulante y es el mejor
indicador nutricional de vitamina D. Su vida media es de 2 a 3 semanas1,9.
Por el contrario, el metabolito 1,25(OH)-D no es un buen indicador
porque tiene una vida media mucho menor de 4 horas, se encuentra en
menores cantidades circulantes y su concentración puede ser normal o
incluso alta en situación de déficit de vitamina D como consecuencia del
hiperparatiroidismo secundario1,9.
Debido a
los diferentes métodos de laboratorio utilizados para medir la
concentración de 25(OH)-D y las dificultades para establecer los límites
de referencia de normalidad para todos los grupos de edad de la
población, actualmente no existe consenso con respecto a la
concentración sérica que define la insuficiencia de vitamina D para
lactantes y niños3.
La mayoría
de los autores consideran deficiencia de vitamina D cuando la
concentración de 25(HO)-D es menor de 50nmol/l (<20 ng/ml) y consideran
que puede existir cierta insuficiencia de vitamina D cuando la
concentración de 25(HO)-D está entre 50-80 nmol/l (20-30 ng/ml)1,3,76.
Estos datos están basados en los niveles circulantes de 25(OH)D a partir
de los cuales la concentración de PTH sérica en adultos se estabiliza en
forma de meseta77-80, y en los niveles de 25(OH)D
que parece que optimizan la absorción del calcio intestinal en mujeres
postmenopáusicas81 y la densidad mineral ósea40,42.
La
deficiencia grave y crónica de vitamina D provoca en los niños anomalías
óseas típicas del raquitismo. Probablemente los casos de raquitismo
clínico sean la punta del iceberg de una población mayor con deficiencia
subclínica de vitamina D. El raquitismo solo se produciría si la
deficiencia persistiera durante muchos meses. De todas formas, en el
informe publicado en el 2007 “Effectiveness and safety of vitamin D in
relation to bone health”82 se concluye que las pruebas en
relación con la enfermedad ósea y la vitamina D son mucho más
consistentes en los adultos y ancianos que en los lactantes, niños y
adolescentes. Además, insisten en que, como ya se ha referido, se
desconoce la concentración específica de 25(OH)D asociada con
raquitismo, en parte por la escasez de estudios y en parte por la poca
precisión de las pruebas utilizadas para su determinación.
Diversos
estudios de distintas partes del mundo (incluida España) muestran que un
gran número de niños y adolescentes presentan una concentración sérica
de 25(HO)-D supuestamente insuficiente, sin objetivarse en muchos casos
alteraciones esqueléticas ni alteraciones en el metabolismo del calcio19-23.
Todavía queda por determinar con pruebas consistentes qué efectos tiene
este déficit subclínico, el cual, como ya se ha comentado previamente,
se ha asociado a múltiples enfermedades crónicas.

SUPLEMENTACIÓN CON VITAMINA D
Las
referencias históricas12, 83 mostraban como la dosis de 400
unidades era eficaz para prevenir el raquitismo en niños lactados al
pecho y en población de piel oscura y con estas dosis se mantenían
niveles de 25(OH)D mayores de 50 nmol/l. También se demostró como con
niveles de 25(OH)D menores de 50 nmol/l se producían aumentos de
fosfatasa alcalina84-85. En la revisión Cochrane también se
muestra como la dosis de 400 u/día parece eficaz para la prevención del
raquitismo62.
La Academia
Americana de Pediatría86 en el año 2003 recomendaba una dosis
diaria de 200 UI/día de vitamina D para todos los lactantes, niños y
adolescentes (suficiente para mantener niveles de 25(OH)-D > 27,5 nmol/l);
pero en el año 2008 la nueva dosis recomendada se ha elevado a 400 UI/día,
que es la que ha demostrado mantener los niveles de 25(OH)-D por encima
de 50 nmol/l (concentración recomendada actualmente) 3,9.
La Sociedad
Pediátrica de Canadá87, desde el año 2007, recomienda una
dosis de vitamina D de 400 UI/día para todos los niños durante su primer
año de vida, elevando la dosis a 800 UI/día en invierno en aquellos
niños que vivan en latitudes por encima de 55º y entre la latitud
40º-55º si presentan algún otro factor de riesgo de déficit de vitamina
D. Además, insisten en la necesidad de nuevos estudios que analicen las
dosis de vitamina D en relación con el peso, dado que los lactantes
triplican su peso en el primer año de vida. Las recomendaciones de
Australia y Nueva Zelanda5, en el año 2006, también
recomiendan la profilaxis con vitamina D con 400 UI/día.
Por todo lo
referido anteriormente, parece que la dosis adecuada de profilaxis es
400 UI/día. Los suplementos de vitamina D comercializados pueden estar
preparados a partir de vitamina D2 o D3. Hay
estudios que muestran que la vitamina D3 puede ser de 1,788
hasta 3 veces89 más potente que la vitamina D2 en
la capacidad de elevar los niveles de 25(OH)-D, por lo que son
principalmente recomendados lo suplementos con vitamina D3
(Ver tabla 2). Un microgramo de vitamina D
equivale a 40 UI.
Situaciones
especiales:
-
Los
niños alimentados con sucedáneo de leche de madre y que ingieran un
litro de leche al día habrán recibido 400 UI/día de vitamina D, ya que en
España todas las fórmulas artificiales están suplementadas con 400
UI/ litro de vitamina D. En niños de piel oscura hay descritos casos
de raquitismo en niños alimentados con sucedáneos, no se proporciona
información sobre la cantidad de leche artificial que tomaban13-17
pero probablemente no llegaran a las 400 UI/día.
-
En
niños prematuros se ha realizado un ensayo clínico en relación con
la profilaxis con vitamina D. Se ha demostrado que precisan una
ingesta de vitamina D desde 200 UI/kg/día hasta un máximo de 400 UI/día90.
-
En
ciertas circunstancias, en adolescentes de especial riesgo, puede
aconsejarse la ingesta de alimentos suplementados con vitamina D
(algunos zumos, galletas, margarina y leche).
Tabla 2.
Contenido de vitamina D de algunos suplementos vitamínicos.
|
Contenido de vitamina D
de algunos suplementos vitamínicos
Actualizado el 11 de agosto de 2009 |
|
Composición |
Nombre comercial |
Concentración de vit. D |
Cantidad equivalente a 400 UI |
|
Vit.
D3 sol. oleosa |
Vitamina D3 Kern Pharma gotas |
2000 UI/ml
(1
ml=30 gotas) |
6
gotas |
|
Polivitamínico con vit. D2 |
Protovit gotas |
900
UI/ml (1 ml=24 gotas) |
10-11 gotas (12 gotas=450 UI) |
|
Polivit. + minerales, con vit. D2 |
Vitagama Flúor gotas |
200
UI/ml |
2
ml |
|
Polivit. + minerales, con vit. D2 |
Dayamineral gotas |
1667,7 UI/ml |
0,25 ml |
|
Polivit. + minerales, con vit. D2 |
Dayamineral comp. |
1000 UI/comp. |
0,4
comp. |
|
Polivit. + minerales, con vit. D2 |
Redoxon complex comp. eferv. |
400
UI/comp. |
1
comp. |
|
Polivit. + calcio, con vit. D2 |
Redoxon calciovit comp. eferv. |
300
UI/comp. |
1,3
comp. |
|
Polivit. + minerales, con vit. D2 |
Rochevit grageas |
400
UI/comp. |
1
comp. |
|
Polivit. + minerales, con vit. D3 |
Micebrina comp. |
200
UI/comp. |
2
comp. |
|
Polivit. + minerales, con vit. D3 |
Pharmaton complex (caps., comp. rec. y eferv.) |
400
UI/caps. o comp. |
1
caps. o comp. |
|
Polivit. sin minerales, con vit D3 |
Hidropolivit gotas o grageas |
600 UI/ml o 1.660 UI/gragea |
0,7 ml (19 gotas) o ¼ gragea |
|
Polivit. sin minerales, con vit D3 |
Hidropolivit C sobres |
2000 UI/sobre |
0,2
sobres |
|
Polivit. + minerales, con vit. D3 |
Hidropolivit mineral comp. mastic. |
500 UI/comp |
0,8 comp. |

RECOMENDACIONES DE PREVINFAD
Aunque hay
aspectos todavía sin esclarecer, hasta que haya nuevos datos
disponibles, parece razonable establecer las siguientes recomendaciones:
-
Los
lactantes menores de un año lactados al pecho deben recibir un
suplemento de 400 UI/día de vitamina D, iniciando su administración
en los primeros días de vida. Estos suplementos se mantendrán hasta
que el niño ingiera 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida
en vitamina D. (Recomendación grado B)
-
Todos
los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche
humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula han de
recibir un suplemento de 400 UI/día. (Recomendación grado B)
-
Los
niños o adolescentes que tengan factores de riesgo de déficit de
vitamina D (tabla1) y que no obtengan 400 UI/día con la
ingesta de un litro de leche enriquecida o alimentos enriquecidos
(cereales, una ración contiene 40 UI de vitamina D y una yema de
huevo 40 UI de vitamina D) o una adecuada exposición solar, deben
recibir un suplemento de vitamina D de 400 UI/día. (Recomendación
grado B)
-
A los
niños mayores de un año o adolescentes, de forma general, se les
recomienda para la adecuada producción de vitamina D la exposición
al sol del medio día sin protección durante 10-15 minutos al día
durante la primavera, el verano y el otoño. En invierno por encima
de 42º de latitud norte no se producirá vitamina D. (Recomendación
grado I)
-
Los
niños prematuros menores de un año de edad corregida precisan una
ingesta de vitamina D de 200 UI/kg/día hasta un máximo de 400 UI/día.
(Recomendación grado A)
|
EQUIVALENCIAS:
1 ng/ml de 25(OH)D = 2,5 nmol/l;
1 microgramo
de vitamina D equivale a 40 UI |

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