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Mensaje de la Plataforma 10 minutosformato pdf

Desde mediados de la década pasada el desánimo y la desesperanza reinan en el quehacer diario de los médicos que trabajan en la atención primaria (AP) de salud. Sus consultas están masificadas y burocratizadas, se sienten frustrados y culpables, pues constantemente se les responsabiliza del crecimiento del gasto. Se les acusa falsamente de mala gestión ya que, a pesar del incremento constante de la presión asistencial, el porcentaje de aumento de las prescripciones per cápita (de un año respecto al precedente) no hace más que disminuir en el periodo entre 1995 y 1998 (periodo estudiado en el informe de la OMS) y lo que se ve claramente que incrementa esa partida es el precio de los medicamentos, que marca Farmaindustria.

Pero, ¿dónde está el problema? El reciente informe de la OMS sobre la AP europea es contundente y clarificador. Expone lo siguiente: la AP española es de las mejores del mundo, es de las que más accesibilidad y menos demora da a sus ciudadanos con buenos índices de resolutividad y seguimiento de los pacientes, los cuales visitan al médico un número de veces similar al resto de europeos; estas cifras positivas contrastan con otras que no lo son tanto como que los médicos de AP españoles son, en proporción respecto al total en ejercicio, pocos con respecto a Europa, tienen un 40% más de visitas diarias que sus colegas europeos, son los que menos tiempo pueden dedicar a sus pacientes por visita y los peor remunerados de Europa ¿Somos tan ineficaces como se nos quiere hacer creer? ¿es justo se que ignoren nuestras peticiones de incremento de plantilla donde la población asignada a cada médico sea excesiva?¿nos tratan con respeto y defienden un ejercicio digno de la profesión los gestores que hacen declaraciones menospreciándonos o culpabilizándonos?

El parámetro tiempo dedicado a la visita médica es un importante indicador de calidad asistencial. Hay mucha bibliografía nacional e internacional que avala la importancia de disponer de un tiempo adecuado por consulta, mayor capacidad resolutiva, satisfacción del paciente, etc. Se aconseja que no se debería bajar de 10 minutos de media por paciente, es mucho más efectivo tener 25 visitas a 10 minutos que 50 a 5 minutos, es muy ineficiente el no tener una agenda racional de trabajo y no disponer de un tiempo adecuado, ya que las prisas llevan a no resolver y “echar balones fuera”, con ello se saturan niveles asistenciales superiores que son más caros y, por tanto, menos eficientes. Lo políticamente correcto es que se atienda a todo lo que venga aunque sea en un suspiro ¡ Claro que sí, alguien tiene que atender todo lo que venga! Y nosotros queremos hacerlo, no solo aparentarlo. Es por esto por lo que pedimos un mínimo de condiciones. ¿Qué calidad asistencial quieren nuestros políticos? Nosotros, los médicos “de a pie”, no queremos ser cómplices de este deterioro progresivo.

¿Hay margen económico para poder mejorar? España es de los países que menos dinero dedica por habitante a la sanidad pública (mismo informe OMS) y su porcentaje del PIB dedicado a la sanidad es el séptimo peor de Europa y en la distribución de recursos, la AP es el patito feo, ya que se lleva siempre el porcentaje más bajo (desde 1991 a1996 en descenso casi continuo y siempre por debajo del 17% de los recursos) a pesar de ser la que visita más pacientes al cabo del año. ¿Quiénes son los culpables? ¿Por qué no van los políticos a las consultas de AP? ¿Les remuerde la conciencia? ¿No se fían de lo que ellos ofrecen al resto de ciudadanos?

El envejecimiento de la población, la inmigración, el empuje de las nuevas tecnologías, el incremento de las expectativas en salud, el aumento de servicios ofrecidos, la mejor detección y seguimiento de enfermedades crónicas, etc., hacen que tanto la demanda asistencial como la presión asistencial hayan crecido rápidamente en los últimos años, mientras la plantilla de los médicos asistenciales ha sido prácticamente congelada; lo que sí ha crecido en comparación ¡y mucho! son los médicos llamados de “tecnoestructura”, es decir, los que no pasan consulta y se dedican a evaluar, a controlar y a lo que ellos les gusta llamar gestionar. Se podría decir que por un médico que coge el “pico”, tres miran como trabaja, se les llena la boca con nuevas fórmulas de gestión que nada aportan para mejorar la salud de los ciudadanos. ¡No necesitamos gestores capataces! Somos profesionales con criterio para gestionarnos sin ayuda , decidir cómo trabajamos, con qué personal auxiliar contamos, a con qué especialistas consultamos, cuántos pacientes podemos visitar antes de llegar a la fatiga mental. Claro está que si asumimos esa responsabilidad, sobran los intermediarios. Defendemos un ejercicio respetuoso para el paciente y digno para el médico. Seguimos creyendo necesario trabajar con profesionalidad.

Si nos gestionan otros, creemos necesario que establezcan condiciones tales que faciliten una formación continuada a cargo de la empresa y en horario laboral, una agenda racional de trabajo que nos permita asistir con dignidad a mis pacientes y no morir en el intento, y unos sueldos acordes a nuestra responsabilidad y preparación. Lo demás son estratagemas de los burócratas para autoperpetuarse en sus cargos. La burocracia está matando a nuestro sistema sanitario público que, a pesar de sus muchos defectos, es modélico.

Es cierto que España es el país que más médicos tiene en relación a la población, pero de los que menos tiene en AP y muchos desempleados; quizá lo que sobre son médicos llamados de tecnoestructura (que no practican asistencia a los ciudadanos), quizá si nos dedicásemos menos a evaluar, controlar y más a pasar consulta, a lo mejor podríamos mejorar.

La profesora Barbara Starfield dice que en aquellos países donde su atención primaria está bien dotada de recursos y es de alta calidad, presentan unos mejores índices de salud, una menor yatrogenia, un reparto mas equitativo de los recursos sanitarios entre la población y su sistema de salud es más económico, (debido esto último a la mejor resolución de problemas en el primer nivel asistencial, a la menor derivación a otros niveles y a la reducción de las listas de espera).

Donabedian dice que el grado de satisfacción del paciente está estrechamente relacionado con la satisfacción laboral de sus profesionales. El grado de desmoralización y desesperanza es grande entre los médicos de AP, el Burn-out es de más del 40% entre los médicos de la AP pública, se sabe que el pronóstico de un sistema depende mucho del grado de satisfacción de sus trabajadores, ¿qué futuro nos espera?

Hay todavía un buen margen económico para mejorar, el porcentaje de nuestro PIB dedicado a a sanidad permite afirmarlo. ¡No debemos dejar que un buen sistema sanitario público, de los mejores del mundo, muera por inanición y desesperanza!

Por todo esto, en diciembre de 2000 nació un movimiento independiente a nivel nacional de médicos de atención primaria, de “a pie”, que con el nombre de Plataforma 10 minutos y el eslogan “10 minutos por paciente ¡qué menos! “, quisimos sensibilizar a la opinión publica sobre este problema e intentar concienciar al resto de nuestros compañeros de la necesidad de organizarnos para defender de nuestra dignidad profesional y la calidad de nuestro trabajo.

Desde el principio tuvimos claro que no queremos sustituir a nadie. Esto es una cosa de TODOS. Cualquiera que sintonice con nuestros objetivos es nuestro aliado, independientemente de ideas políticas y pertenencia a cualquier sindicato o sociedad científica, ya que se puede trabajar conjuntamente con y desde cualquier organización para defender el bien hacer profesional.

Creemos que es fundamental conseguir UNA AGENDA RACIONAL DE TRABAJO Y UN SUELDO DIGNO acorde con nuestro nivel de preparación y responsabilidad.

AGENDA RACIONAL DE TRABAJO:

  • Con espacios no asistenciales dedicados a la organización interna, formación, coordinación con los especialistas.
  • Un espacio asistencial adecuado que adecúe un buen rendimiento con la salud del profesional, no superando los 2/3 de la jornada.
  • Un tiempo medio por visita en torno a los 10 minutos, lo que en una jornada ordinaria no tendría que superar las 25 visitas.

Para ello proponemos:

  1. Una adecuación del número de pacientes asignados por médico tendiendo en cuenta el factor edad y nivel socioeconómico.
  2. Desburocratización de las consultas sacando el papeleo y asignarlo a los profesionales administrativos, con sistemas informáticos adecuados o crecimiento en el número del personal administrativo, adecuación de las normativas y que cada nivel asistencial resuelva su propia burocracia.
  3. Potenciar el papel resolutivo de la enfermería.
  4. Conseguir de una vez una adecuada coordinación primaría y especializada. ¡Que los médicos de atención primaria podamos elegir el especialista al que consultamos!

Si deseas defender tu dignidad y calidad del trabajo de los médicos y sintonizas con nuestros objetivos y filosofía, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Plataforma 10 minutos
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