Principal >>> Comunicados >>> I Semana de enfermedades neumocócicas Información para pediatras sobre la vacuna conjugada heptavalente contra el Neumococo y sobre la I Semana de Enfermedades Neumocócicas Calendario Vacunal de la Asociación Española de Pediatría 2001-2002 El Comité Asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) publicó en la revista Anales Españoles de Pediatría sus recomendaciones para el Calendario Vacunal 2.001-2.002. El artículo completo puede consultarse en: Comité asesor de vacunas de la AEP. Calendario Vacunal de la Asociación Española de Pediatría. An Esp Pediatr 2001; 55: 30-38 . En dicho artículo se facilitaba la siguiente información sobre la vacuna conjugada heptavalente contra el neumococo: Vacuna conjugada antineumocócica heptavalente La vacuna antineumocócica polisacárida 23-valente origina una respuesta inmunológica T-independiente lo que motiva protección poco duradera y resulta ineficaz en niños menores de 24 meses, los cuales presentan la tasa más elevada de enfermedad neumocócica invasora. La vacuna polisacárida no conjugada también ofrece eficacia limitada en grupos especialmente susceptibles de enfermedad neumocócica grave como ocurre con los pacientes inmunodeprimidos y hematológicos. Este tipo de vacuna polisacárida no se ha demostrado útil para reducir el estado de portador nasofaríngeo de cepas de neumococo. El coste humano, social y económico de la enfermedad neumocócica, la cual incide especialmente en países en desarrollo, enfermos crónicos, inmunodeprimidos y niños, unido a la creciente resistencia de Streptococcus pneumoniae a los antimicrobianos y las limitaciones de uso y eficacia de la vacuna polisacárida 23-valente actual, determinan que la nueva vacuna conjugada antineumocócica heptavalente disponible en España en el 2001 constituya una vacuna de especial interés pediátrico. Se ha demostrado la capacidad de esta nueva vacuna para inducir producción de anticuerpos anticapsulares tipo específicos en cantidad suficiente, así como para inducir memoria inmunológica, lograr la persistencia de anticuerpos en el tiempo, su funcionalidad y su capacidad para inducir respuesta inmunitaria en las membranas mucosas. La vacuna conjugada neumocócica heptavalente contiene polisacáridos de los serotipos neumocócicos 4, 6B, 9V, 14, 18C, 19F y 23F que están conjugados a la proteína transportadora CRM197 (una variante no tóxica de toxina de la difteria). Los serotipos incluidos en la vacuna son los causantes del 86 % de los episodios de bacteriemia, del 83 % de los casos de meningitis y del 65 % de las otitis media agudas en niños menores de 6 años constatadas en Estados Unidos en el período 1978-1994. En España, en esta vacuna están representados el 78 % de los serotipos que causan enfermedad invasora y el 81 % de los serotipos que producen otitis media en niños entre 2 meses y 5 años (83 y 85,4 %, respectivamente, en niños menores de 2 años). Los estudios en fase III demuestran la eficacia protectora de la vacuna conjugada frente a las infecciones invasoras (97,4 % eficacia para bacteriemia y meningitis), neumonía (73,1 % de eficacia en neumonías con imágenes radiológicas de consolidación de 2,5 cm de diámetro), otitis media aguda (reducción del 20 % de otitis media recurrente y un descenso del 20,3 % de la necesidad de implantar tubos de timpanostomía) y del estado de portador nasofaríngeo. La vacuna también se ha demostrado más inmunógena que la vacuna antineumocócica no conjugada, en su utilización en pacientes con riesgo potencial de padecer enfermedad neumocócica grave como son los enfermos con linfoma, anemia de células falciformes, inmunodeprimidos y niños infectados por el VIH. La puesta en práctica de la inmunización de forma sistemática con la nueva vacuna antineumocócica conjugada debe conducir a una disminución significativa de la morbilidad derivada de la bacteriemia y meningitis por S. pneumoniae , así como de la neumonía y de la otitis media. Si el empleo de la vacuna conjugada elimina el estado de portador nasofaríngeo de S. pneumoniae se producirá una menor transmisión del microorganismo de persona a persona y la incidencia de la enfermedad causada por neumococo disminuirá de forma notable, así como la difusión de serotipos resistentes a antimicrobianos. En España, el neumococo es el agente responsable de aproximadamente el 24 % de las meningitis bacterianas, ocupando el segundo lugar después del meningococo. En España, datos extraídos a partir de la base mínima de datos dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo (CMBD) de acuerdo con diagnósticos de alta hospitalaria refieren en 1997 un total de 45 casos de meningitis neumocócica, 47 casos de septicemia neumocócica y 2.138 casos de neumonía neumocócica en menores de 14 años. Disponemos en nuestro país de excelentes registros microbiológicos de carácter oficial que permiten conocer la distribución de los serotipos neumocócicos más prevalentes según la edad y la forma clínica de infección. Es necesario conocer mejor la epidemiología de la infección neumocócica en nuestro medio con el fin de determinar la incidencia de infección neumocócica en la población infantil española con el fin de poder tomar decisiones fundamentadas en lo referente a su futura inclusión en el calendario vacunal. Posición de la AEPap. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) respalda las conclusiones del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en relación a sus recomendaciones sobre el calendario vacunal para el periodo 2001-2001. Sobre la nueva vacuna conjugada heptavalente antineumocócica, dicho Comité señala que esta vacuna no debe recomendarse a la población general hasta que no se disponga de datos epidemiológicos en España y se evalúe la relación coste/beneficio. No obstante, constituye una importante novedad terapéutica que los pediatras deben conocer. Por otro lado, se ha organizado en nuestro país la I Semana de Enfermedades Neumocócicas de la Infancia, organizadas por la AEP, con actividades científicas dirigidas a los profesionales y una vertiente divulgativa dirigida al publico en general. En la vertiente divulgativa, creemos que se han tergiversado los objetivos de la misma; algunos medios de comunicación trasmitían a la opinión publica que la vacuna conjugada antineumocócica heptavalente era de aplicación necesaria para todos los niños. Tanto los padres y como los pediatras se han alarmado a causa de los costes de la misma, dada la falta de cobertura por el sistema publico, y todo ello ha generado confusión entre profesionales y pacientes. En conclusión, creemos que la AEP ha adoptado una decisión valiente al suspender la semana y todos los actos convocados a partir del jueves 27de septiembre de 2001 en 9 ciudades del país. |
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