Bibliografía de 2021

Actualidad bibliográfica abril 2021

Top ten

Antecedentes: cinco años después de la introducción de la vacuna antineumocócica conjugada 13-valente (PCV13) se llevó a cabo un estudio epidemiológico de transporte nasofaríngeo de Streptococcus pneumoniae en niños sanos. Objetivos: Estudiar el impacto de la vacunación pediátrica con PCV13 y otros factores epidemiológicos asociados sobre el estado de portador nasofaríngeo, los serotipos neumocócicos circulantes y la susceptibilidad antibiótica a los antibióticos de uso más frecuente. Métodos: se realizó un estudio multicéntrico en Atención Primaria de Salud, que incluyó a 1.821 niños sanos de 1 a 4 años. Todos los aislamientos se enviaron al Laboratorio Español de Referencia de Neumococos para la serotipificación y las pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos. Resultados: El 71,9% de los niños había recibido al menos una dosis de PCV13 y la prevalencia de portadores de neumococos fue del 19,7%. La proporción de serotipos de PCV13 fue baja (14,4%), con predominio observado de serotipos no vacunales, siendo 23B, 11A, 10A, 35B / F y 23A los cinco más frecuentes. Se encontró una alta tasa de resistencia a penicilina, eritromicina y trimetoprima sulfametoxazol. Conclusiones: Se detectó una baja proporción de serotipos de PCV13, lo que confirma el impacto de la vacunación pediátrica en la reducción del transporte de serotipos vacunales. Se observaron altas tasas de resistencia a antibióticos clínicamente importantes.

Introducción: el objetivo fue analizar el aumento de incidencia de leishmaniasis observado en el Departamento Xàtiva-Ontinyent de la Comunidad Valenciana, España, y establecer un patrón clínico, valorando la forma de presentación, diagnóstico y respuesta al tratamiento.

Métodos: estudio epidemiológico retrospectivo en niños menores de 15 años, con diagnóstico de leishmaniasis visceral y cutánea, en el hospital Lluís Alcanyís de Xàtiva, desde enero de 2009 a diciembre de 2018.

Resultados: se recogieron 37 casos de leishmaniasis, 15 viscerales y 22 cutáneos. La mediana de edad fue de 17 meses para viscerales y de 2 años y 8 meses para cutáneos. En el momento del diagnóstico de leishmaniasis visceral, todos presentaron fiebre, anemia y esplenomegalia. En la leishmaniasis cutánea se presentaron en forma de placa o pápula eritematosa. Su confirmación diagnóstica se realizó en el 68% de los casos por visualización directa en la biopsia de la lesión de amastigotes, y en el 32% mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR) de frotis o biopsia de piel. En las leishmaniasis viscerales, el aspirado de médula ósea fue positivo en el 25% de los casos y en la PCR en sangre periférica en el 100%. Todas las leishmaniasis viscerales fueron tratadas con anfotericina B liposomal, con desaparición de la fiebre a las 72 horas. El 91% de las leishmaniasis cutáneas fueron tratadas con antimoniato de meglumina, y todas evolucionaron favorablemente.

Conclusiones: se confirma el aumento de incidencia de leishmaniasis en los años recogidos y se analiza el perfil clínico de estos pacientes de edad pediátrica, que es diferente al del adulto, y presentan una buena respuesta al tratamiento.

Objetivos: Evaluar la efectividad y la seguridad de la prescripción de antibióticos diferida (DAP) en comparación con la prescripción de antibióticos inmediata (IAP) y sin prescripción de antibióticos (NAP) en niños con infecciones respiratorias no complicadas.

MÉTODOS: Ensayo clínico aleatorizado que compara 3 estrategias de prescripción de antibióticos. Los participantes fueron niños con infecciones respiratorias agudas no complicadas atendidos en 39 centros de atención primaria. Los niños fueron asignados al azar a los brazos de prescripción de la siguiente manera: (1) DAP, (2) IAP o (3) NAP. Los resultados primarios fueron la duración y la gravedad de los síntomas. Los resultados secundarios fueron el uso de antibióticos, la satisfacción de los padres, las creencias de los padres, las visitas adicionales de atención primaria y las complicaciones a los 30 días.

RESULTADOS: En total, 436 niños fueron incluidos en el análisis. La duración media (DE) de los síntomas graves fue de 10,1 (6,3) para IAP, 10,9 (8,5) para NAP y 12,4 (8,4) para DAP (p = 0,539), aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas. La mediana (rango intercuartílico) de la mayor gravedad para cualquier síntoma fue similar para los 3 brazos (puntuación mediana [rango intercuartílico] de 3 [2-4]; p = 0,619). El uso de antibióticos fue significativamente mayor para IAP (n = 142 [96%]) en comparación con DAP (n = 37 [25,3%]) y NAP (n = 17 [12,0%]) (P <0,001). Las complicaciones, las visitas adicionales a la atención primaria y la satisfacción fueron similares para todas las estrategias. Los efectos adversos gastrointestinales fueron mayores para la IAP.

CONCLUSIONES: No hubo diferencias estadísticamente significativas en la duración o gravedad de los síntomas en los niños con infecciones respiratorias no complicadas que recibieron DAP en comparación con las estrategias NAP o IAP; sin embargo, DAP redujo el uso de antibióticos y los efectos adversos gastrointestinales.

Introducción. Más del 90% de las prescripciones de antibióticos en España se realizan en ámbito extrahospitalario, con una alta variabilidad entre regiones sanitarias. El objetivo de este estudio es describir la variabilidad entre áreas sanitarias del consumo extrahospitalario de antibióticos en la población pediátrica asturiana entre 2005 y 2018.
Material y métodos. Análisis comparativo y retrospectivo del consumo de antibacterianos de uso sistémico (grupo J01 de la clasificación ATC, Anatomical Therapeutic Chemical Classification) en ámbito extrahospitalario en la población pediátrica de las ocho áreas sanitarias del Principado de Asturias entre 2005 y 2018, expresado en número de dosis diarias definida (DDD) por mil habitantes y día (DHD).
Resultados. El consumo medio de antibacterianos en la población pediátrica asturiana (2005-2018) fue de 14 DHD (IC95% 13,4 – 14,6), con un aumento hasta 2009 (15,2 DHD) y descenso a partir de 2015 (11,9 DHD en 2018) y predominio del grupo β-lactámicos penicilinas (10,7 DHD). El consumo medio experimentó diferencias estadísticamente significativas entre las áreas de mayor y menor consumo (Avilés, 19 DHD; Oviedo, 11,5 DHD). Se observó una amplia variabilidad entre áreas en el análisis temporal (diferencia de 11,8 DHD en 2011) y de grupos terapéuticos. El consumo de macrólidos en el área de Langreo y de quinolonas en el área de Jarrio fue 2,3 y 4,1 veces superior, respectivamente, que dichos consumos en el área de Gijón.
Conclusiones. Existe una amplia variabilidad cuantitativa y cualitativa en el consumo extrahospitalario de antibióticos en la población pediátrica de las diferentes áreas sanitarias de Asturias.

El seguimiento de las reacciones adversas después de la inmunización es fundamental, especialmente para las nuevas vacunas, como las vacunas contra COVID-19. Describimos 20 casos de inicio agudo de una única linfadenopatía supraclavicular que se manifiestan entre 24 h y 9 días después de la administración intramuscular ipsolateral de una vacuna COVID-19 basada en ARNm, remitidos a nuestro Centro Colaborador de la OMS para la Seguridad de las Vacunas. Nuestros resultados indican que la inflamación de los ganglios linfáticos supraclaviculares después de la vacunación puede constituir una condición benigna y autolimitada, relacionada con un lugar de inyección más alto que el recomendado.

Introducción. En pacientes menores de 3 meses con sospecha de tosferina se recomienda ingreso y tratamiento con azitromicina debido a su mayor morbimortalidad, por lo que muchos pacientes con tos sin otros signos de alarma ingresan con antibioterapia hasta obtener el resultado de la PCR de Bordetella. La realización de esta técnica de forma urgente proporciona el diagnóstico en pocas horas. Nuestro objetivo fue determinar si su introducción en los servicios de Urgencias mejoraba el manejo de estos pacientes.

Métodos. Estudio de cohortes histórico de pacientes menores de 3 meses a los que se realizó en Urgencias la PCR de Bordetella de secreciones respiratorias desde marzo de 2011 hasta diciembre de 2017. A partir de diciembre de 2015 era procesada de forma urgente.

Resultados. Se realizaron 158 PCR, 16 (10%) de las cuales resultaron positivas para B. pertussis. Los resultados negativos (142; 90%) se dividen en 2 grupos de estudio: PCR-convencional, con 74 casos, y PCR-urgente, con 68 casos. Los 2 grupos son homogéneos en cuanto a características clínicas y analíticas. En el grupo PCR-urgente se realizaron un 18% menos de radiografías de tórax (p=0,008) e ingresaron 33 pacientes (48,5%), frente a 49 (66,2%) en el grupo PCR-convencional (p=0,042). Recibió tratamiento antibiótico el 32% en el grupo PCR-urgente frente al 67% en el PCR-convencional (p=0,000047), sin aumento significativo de las reconsultas en Urgencias ni peor evolución.

Conclusiones. La PCR urgente de Bordetella es una herramienta útil en los servicios de Urgencias para el manejo de los lactantes menores de 3 meses con sospecha de tosferina, ya que puede evitar ingresos, pruebas y tratamientos antibióticos innecesarios.

Casos clínicos

La escabiosis o sarna es la infestación cutánea por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis, cuyo diagnóstico generalmente es clínico, pudiendo confirmarse mediante el test de Müller o, de forma sencilla y fiable, mediante estudio dermatoscópico. Se presenta un caso representativo de escabiosis en lactante y los hallazgos dermatoscópicos patognomónicos en un lactante de 6 meses de edad. Con la sospecha de escabiosis se realizó estudio con dermatoscopia de luz polarizada, confirmando el diagnóstico al visualizar surcos acarinos y lesiones en ala delta. Además, se realizó el test de Müller, observando el ácaro en el examen directo al microscopio óptico tras raspado de piel lesionada. Con este caso se pretende recordar la clínica típica con las características distintivas de la escabiosis en lactantes, y los principales métodos que permiten confirmar el diagnóstico, con especial relevancia de la dermatoscópica como técnica sencilla e inocua.

El síndrome inflamatorio multisistémico en niños después de una infección por SARS-CoV-2 se caracteriza por fiebre, marcadores inflamatorios elevados y afectación de varios órganos. Las presentaciones son variables, pero a menudo incluyen síntomas gastrointestinales. Describimos 5 niños con fiebre y síntomas gastrointestinales en los que inicialmente se sospechó el síndrome inflamatorio multisistémico que finalmente fueron diagnosticados de enteritis bacteriana, destacando los desafíos diagnósticos presentados por la pandemia del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo.

Para profundizar

  • Risk Factors for Severe COVID-19 in Children The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(4):e137-e145, April 2021Graff, Kelly; Smith, Christiana; Silveira, Lori; Jung, Sarah; Curran-Hays, Shane; Jarjour, Jane; Carpenter, Lauren; Pickard, Kasey; Mattiucci, Michael; Fresia, JoEllen; McFarland, Elizabeth J.; Dominguez, Samuel R.; Abuogi, Lisa Less

Antecedentes: hay datos pediátricos limitados con respecto a la enfermedad COVID-19 grave. Nuestro estudio tiene como objetivo describir la epidemiología e identificar los factores de riesgo de la enfermedad grave COVID-19 en los niños.

Métodos: Este es un estudio de cohorte retrospectivo entre niños con PCR positiva para el SARS-CoV-2 de marzo a julio de 2020 en el Children's Hospital Colorado. Los factores de riesgo de enfermedad grave se analizaron según la definición de ingreso hospitalario, asistencia respiratoria o cuidados intensivos. Se realizaron análisis univariables y multivariables.

Resultados: Entre los 454 pacientes identificados con SARS-CoV-2, 191 (42,1%) eran mujeres, con una mediana de edad de 11 años. El cincuenta y cinco por ciento de todos los pacientes identificados como hispanos en comparación con el 29% entre todas las visitas al hospital en 2019 (P <0.0001). En análisis multivariables, edad de 0 a 3 meses o> 20 años [razón de posibilidades ajustada (ORa), 7,85; P <0,0001 y aOR, 5,1; P = 0,03, respectivamente], antecedentes de nacimiento prematuro (ORa, 3,7; P = 0,03), comorbilidades [incluida la inmunodepresión (ORa, 3,5; P = 0,004), afección gastrointestinal (ORa, 2,7; P = 0,009), diabetes (ORa, 6,6; P = 0,04), asma (ORa, 2,2; P = 0,04)] y síntomas específicos en el momento de la presentación fueron predictores de ingreso. La edad de 0 a 3 meses o> 20 años, el asma, la afección gastrointestinal y síntomas similares en el momento de la presentación también fueron predictores de asistencia respiratoria. La proteína C reactiva elevada se asoció con la necesidad de cuidados intensivos con una mediana de 17,7 mg / dL (IQR, 5,3-22,9) versus 1,95 mg / dL (IQR, 0,7-5,5) entre los pacientes que requieren cuidados críticos versus no críticos (OR, 1,2; P = 0,02).

Conclusiones: Los extremos de edad, las condiciones comórbidas y la PCR elevada son predictores de enfermedad grave en los niños. Los hallazgos de este estudio pueden informar a los proveedores pediátricos y a los funcionarios de salud pública para adaptar el manejo clínico, la planificación de una pandemia y la asignación de recursos.

Introducción: desde el inicio de la epidemia de COVID-19, se han publicado numerosos estudios, pero la información sobre el impacto de la infección por SARS-CoV-2 en población pediátrica es todavía limitada. La incidencia y características en población pediátrica siguen siendo inciertas, por lo que se necesitan más estudios para entender el COVID-19 pediátrico.

Material y métodos: estudio multicéntrico retrospectivo en el que se describen la incidencia y características clínicas de los niños con COVID-19 confirmada en Navarra (España) durante la primera ola epidémica (28 de febrero-31 de mayo de 2020).

Resultados: la incidencia acumulada de COVID-19 pediátrico en Navarra en tres meses fue de tres casos por 1000 niños. De los 309 casos confirmados, el 85,7% tenían contacto domiciliario positivo; el 32,1% fueron asintomáticos; los síntomas fueron variados y solo el 15,8% tenían presentación “típica” de fiebre y síntomas respiratorios; 49% recibió atención telefónica y solo 11,6% requirió estudio complementario. Trece pacientes ingresaron en hospital (4,2%), dos fueron casos moderados (un cuadro respiratorio que requirió oxigenoterapia y un cuadro convulsivo tratado con antiepilépticos) y uno grave con el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico vinculado a SARS-CoV-2 que ingresó en la unidad de cuidados intensivos (UCIP). Evolución favorable en todos los casos sin secuelas. Un 45,2% no necesitó tratamiento, el resto tratados con analgésicos, inhaladores o antibióticos en caso de sobreinfección; 2,3% recibió hidroxicloroquina.

Conclusiones: los reportes epidemiológicos son importantes para mejorar el conocimiento sobre COVID-19 en niños, ayudando a los pediatras a reconocer y tratar mejor la enfermedad.

Introducción: desde la aparición del SARS-CoV-2 se está observando que los niños de todo el mundo no parecen vulnerables a la infección, pero casi todos los datos se recogieron durante periodos de cierre escolar y medidas de distancia social. El temor a un colapso de los sistemas sanitarios lleva a los Gobiernos a mantener políticas restrictivas globales que pueden causar más daño que beneficio, especialmente en los niños y sus familias. Por ello, es necesario confirmar el papel epidemiológico de los menores en esta pandemia, en condiciones de vida cotidiana, tras la reapertura de los colegios, que conlleva un aumento de sus contactos físicos y sociales.

Pacientes y métodos: se presenta el análisis de 45 casos consecutivos diagnosticados de COVID-19 entre las semanas 34 y 44 de 2020 –que incluyen los primeros dos meses del reinicio escolar– recogidos entre los 5250 niños adscritos a los cuatro cupos de Pediatría de un centro de salud urbano de la Comunidad de Madrid. Se constata que los niños presentan una clínica leve e inespecífica y apenas transmiten la infección en el entorno familiar, al igual que han mostrado otros estudios publicados desde el inicio de 2020.

Conclusión: son necesarios y urgentes amplios estudios poblacionales para crear una base sólida que permita relajar las medidas restrictivas sobre los niños y sus familias. Atención Primaria es una plataforma privilegiada para llevarlos a cabo, pues permite observar de cerca y en condiciones reales el papel que juegan los niños en la dinámica de la infección.

Se reclutan 91 pacientes hospitalizados consecutivos con COVID-19 en 6 hospitales de Toronto, Canadá, y se analizamos muestras pareadas de hisopado nasofaríngeo / saliva de cada paciente mediante RT-PCR en tiempo real para el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo. La sensibilidad fue del 89% para los hisopados nasofaríngeos y 72% para los de saliva (p = 0,02). La diferencia en la sensibilidad fue mayor para los pares de muestras recolectados más tarde en la enfermedad.

Conclusión: Según la evaluación serológica la infección previa por coronavirus estacionales, no interfiere con la infección por SARS-CoV-2 y el MIS relacionado en niños.

El parechovirus A tipo 3 (PeV-A3) está asociado con la infección del sistema nervioso central en lactantes pequeños. Hay datos limitados con respecto a los resultados a largo plazo, en su mayoría informados en poblaciones de Australia y Europa. El objetivo de este estudio fue evaluar la frecuencia de deterioro del desarrollo neurológico (NDI) después de la infección por PeV-A3 en nuestra cohorte de EE. UU.

Métodos: Los bebés hospitalizados durante el brote de 2014 con infección por PeV-A3 confirmada por laboratorio fueron evaluados con historia clínica, examen neurológico, respuestas de los padres al Cuestionario de Edades y Etapas y evaluación del desarrollo utilizando los cocientes cognitivos, motores y del idioma de las Escalas de Bayley de Desarrollo de Lactantes y Niños, tercera edición. La determinación del NDI se basó en criterios publicados. La relación de la gravedad de la enfermedad por PeV con las medidas de resultado se determinó utilizando la prueba exacta de Fisher, χ2 y la prueba U de Mann-Whitney, según fuera apropiado.

Resultados: Diecinueve niños, nacidos a término, fueron evaluados a los ~3 años de edad; La enfermedad por PeV-A3 fue no complicada para 6 (32%), compleja, no neurológica para 9 (47%) y con encefalitis / convulsiones para 4 (21%). No se observaron diferencias en los cocientes medios de las Escalas de desarrollo para Lactantes y niños de, tercera edición, entre bebés según la presentación clínica. Los cocientes para todos estaban dentro de 1 desviación estándar de las normas poblacionales. Dos (11%) niños tenían NDI leve; 1 con parálisis cerebral leve. Los resultados del Cuestionario de Edades y Etapas incluyeron un 11% a nivel de derivación y un 37% de sospecha de preocupación. Los padres de 6 (32%) notaron problemas de comportamiento. Estos hallazgos no estaban relacionados con la gravedad de la enfermedad por PeV-A3.

Conclusiones: Se identificaron con frecuencia preocupaciones de los padres tras la enfermedad PeV-A3 de los lactantes. El once por ciento tenía deterioro del desarrollo neurológico a los 3 años de edad. La gravedad en la presentación no se correlacionó con los resultados adversos de la niñez. Está justificada la monitorización longitudinal del desarrollo después de la enfermedad infantil PeV-A3.

A principios de 2020, el cierre de escuelas (SC) fue una de las primeras intervenciones no farmacéuticas adoptadas en todo el mundo como estrategia de contención de la enfermedad COVID-19. Con la excepción de Asia oriental, que comenzó SC en enero-febrero, a finales de marzo SC afectó la rutina académica normal de 1.500 millones de estudiantes (84% del total mundial) en 169 países. La justificación de la utilidad de SC se pudo encontrar en diferentes estudios de modelización que sugirieron aplicar esta medida de salud pública para las pandemias de virus de influenza, con la Organización Mundial de la Salud recomendando SC con la pandemia H1N1 en 2009. Estas consideraciones parecían justificar los daños evidentes relacionados con SC a corto a medio plazo.

Evaluar el impacto de la pandemia de la enfermedad del nuevo coronavirus 2019 (COVID-19) en la prestación y la satisfacción de los padres con los servicios de terapia para niños con discapacidades en entornos de atención temprana, escolares y ambulatorios.

Diseño del estudio: 207 padres de niños con discapacidades completaron una encuesta en línea sobre el acceso de sus hijos a los servicios de terapia y su satisfacción con ellos durante el la COVID-19. Los padres también completaron la Escala de Asociación Familia-Proveedor y la Escala de Satisfacción de Telesalud. Se comparó la satisfacción entre las familias que recibieron terapias en la escuela, atención temprana, pacientes ambulatorios y múltiples entornos.

Resultados El cuarenta y cuatro por ciento de los padres informaron una baja satisfacción con los servicios de terapia de sus hijos durante la pandemia. El acceso a telesalud predijo positivamente la satisfacción general y la satisfacción con la asociación familia-proveedor, mientras que recibir terapias basadas en la escuela predijo negativamente la satisfacción general y la satisfacción con la asociación familia-proveedor.

Conclusiones: Las terapias basadas en la escuela son obligatorias por ley para los estudiantes que cumplen los requisitos, gratuitas para las familias, integradas en el entorno académico y menos gravosas para los padres que otros servicios. Por lo tanto, dada la disparidad en la satisfacción de los padres con respecto a la prestación de servicios basados ​​en la escuela, abordar la prestación de terapia en entornos escolares durante la duración del COVID-19 es fundamental para prevenir el aumento de las disparidades y satisfacer de manera más eficaz las necesidades de los niños. La telesalud parece ser una opción prometedora para continuar con los servicios de alta calidad durante la duración de la pandemia de COVID-19 y para las familias que se enfrentan a las barreras de acceso a los servicios en general. Se justifican la realización de futuros estudios con muestras más amplias y diversas, así como estudios longitudinales que monitoreen el acceso a los servicios y la satisfacción de los padres durante el resto de la pandemia.

La pandemia actual de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha causado más de 1000000 de muertes en todo el mundo y más de 200000 muertes en los EE. UU. Hasta la fecha la mayoría, pero no todas, las muertes y las consecuencias más graves del COVID-19 se encuentran entre personas mayores. Sin embargo, además de las cifras directas de morbilidad y mortalidad, ha habido enormes trastornos en la vida de personas de todas las edades, con las consiguientes tensiones emocionales, económicas y sociales sobre lo que se conoce como intervenciones no farmacéuticas (NPI), como el distanciamiento social, el uso de máscaras, el lavado de manos y las pruebas y el rastreo de contactos. Estos enfoques pueden ser efectivos para mitigar el daño causado por COVID-19, pero solo si son ampliamente aceptados e implementados, lo que generalmente no ha sido el caso en los EE. UU. Las NPI a menudo se caracterizan como medidas provisionales, "hasta que se disponga de una vacuna o cura". De hecho, se han realizado esfuerzos sin precedentes para desarrollar vacunas para prevenir la infección debido al síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2), el virus que causa el COVID-19. En el momento de redactar este informe (octubre de 2020), había 44 vacunas candidatas en ensayos clínicos en humanos, con 11 en ensayos de fase 3.5 Como resultado, existe una gran expectativa de que pronto estará disponible una vacuna. Sin embargo, la vacunación, al igual que las NPI, no será eficaz sin políticas de salud pública bien diseñadas, una comunicación clara de salud pública y una aceptación generalizada entre la población. Además, todavía no sabemos qué eficacia tendrá una vacuna o cuánto tiempo durará la inmunidad inducida por la vacuna o si la vacunación deberá ser estacional, como la vacunación contra la influenza. Además, es esencial que exista un plan para la asignación equitativa de cualquier vacuna que esté disponible, incluso para niños y adolescentes, para garantizar que todos estén protegidos y que las disparidades de salud existentes por COVID-19 no empeoren...

Conclusiones

Existe una sólida justificación para incluir a niños y adolescentes en los ensayos clínicos de la vacuna contra el SARS-CoV-2 y para incluir a los menores como objetivos importantes de la vacunación, principalmente para proteger a los adultos mayores con los que interactúan y para lograr una posible protección comunitaria. Al mismo tiempo, es esencial que moderemos las expectativas de que la disponibilidad de una o más vacunas contra el SARS-CoV-2 permitirá a los niños, adolescentes y adultos retomar una vida normal anterior al COVID-19. Las muchas incertidumbres sobre COVID-19, sobre la eficacia y seguridad de las vacunas candidatas y sobre la duración de la inmunidad inducida por vacunas hacen que sea particularmente importante que seamos lo más claros posible en nuestras comunicaciones sobre COVID-19, posibles vacunas y la situación casi segura de que las NPI seguirán siendo necesarias durante algún tiempo. Esta claridad de comunicación a nivel nacional y comunitario también ayudará a mantener la confianza en otras vacunas para niños y adolescentes. El desarrollo y la disponibilidad de las vacunas contra el SARS-CoV-2 representarán pasos importantes en el manejo de la pandemia COVID-19, pero probablemente sean un elemento en un conjunto multifacético de estrategias que necesitaremos emplear.

Las vacunas actuales frente al Covid están autorizadas para ser administradas en personas a partir de los 16 (o 18) años de edad, según el tipo de vacuna. Pero la investigación en adolescentes de 12-17 años está muy avanzada11 y posiblemente puedan estar disponibles si cumplen con los exigentes e imprescindibles estándares de seguridad y eficacia, en el otoño próximo (las vacunas para niños menores de 12 años tardarán unos meses más). La vacunación infantil es posible.

De modo que la vacunación infantil frente al COVID es una necesidad práctica, será factible en los próximos meses, y es, finalmente y por todo ello, una obligación ética. Una vez asegurada la vacunación de la población más vulnerable (los mayores de 60 años y las personas de cualquier edad con comorbilidades de riesgo) y la de la población adulta en general, la vacunación infantil, también escalonada en función de la disponibilidad de vacunas, debe ser el siguiente paso. Es el momento de hacer los preparativos necesarios para ello12.

La frecuencia del rechazo de la vacuna, que se asocia con muchos factores, está aumentando en todo el mundo. El objetivo de este estudio fue predecir la frecuencia de rechazo de la vacuna contra las vacunas COVID-19 nacionales y extranjeras e identificar los factores subyacentes al rechazo.

Métodos: Se realizó una encuesta que constaba de 16 preguntas sobre la vacunación COVID-19, ya sea en persona o en línea, con 428 padres que aceptaron participar en el estudio. Los padres tenían hijos hospitalizados o ambulatorios en el Hospital Infantil del Hospital de la ciudad de Ankara. En la encuesta, se preguntó a los padres sobre las características sociodemográficas de la familia, las opiniones sobre las vacunas COVID-19 nacionales y extranjeras y los motivos del rechazo de la vacuna.

Resultados: Si bien el 66,1% de los padres se mostró reacio a recibir vacunas COVID-19 extranjeras, solo el 37,4% se mostró reacio a recibir vacunas COVID-19 nacionales. La preferencia de los participantes por la vacuna nacional fue significativamente mayor para ellos y sus hijos (P <0.05). Las mujeres tenían menos probabilidades de estar dispuestas a recibir vacunas extranjeras que los hombres (P <0,05). A medida que aumentó el nivel de educación, menos padres prefirieron la vacuna doméstica para ellos (P = 0,046) y sus hijos (P = 0,005). La aceptabilidad de la vacuna tanto nacional como extranjera para los padres y sus hijos fue mayor entre los padres con altos niveles de ansiedad con respecto a la infección por COVID-19 (P <0,05). Las razones más comunes para el rechazo fueron la ansiedad por los efectos secundarios de las vacunas, la falta de conocimiento sobre la efectividad de las vacunas y la desconfianza en las vacunas fabricadas en el extranjero.

Conclusión: La mayoría de los participantes dudaban sobre las vacunas COVID-19. Este estudio demuestra que la aceptación de la vacuna se puede incrementar considerando la mayor preferencia por las vacunas nacionales.

La evaluación y el tratamiento del lactante febril se realiza habitualmente de forma ambulatoria. El subconjunto de los menores de 8 semanas de edad se ha distinguido tradicionalmente de los niños febriles relativamente mayores por una variedad de factores clínicos únicos que afectan el riesgo de infección bacteriana grave (IBG). Estos incluyen: desarrollo inadecuado de las defensas del huésped, dificultad para clasificar con precisión la apariencia clínica del paciente debido a la inmadurez neurológica y un perfil único de patógenos bacterianos potenciales que causan IBG para los cuales carecemos de vacunas preventivas.

El consenso sobre la gestión adecuada ha evolucionado con el tiempo. Inicialmente, era habitual realizar una evaluación completa de la sepsis y hospitalizar a todos los lactantes febriles de 0 a 8 semanas para recibir antibióticos parenterales empíricos en espera de los resultados del cultivo. Después de determinar que la tasa de IBG se reduce aproximadamente a la mitad en los niños de 4 a 8 semanas frente a los <4

semanas de edad, varios estudios ambulatorios probaron los protocolos de criterios de IBG de bajo riesgo para estratificar con precisión el riesgo de infección para los bebés febriles relativamente mayores. Los criterios utilizados fueron similares en cada estudio, incluida una combinación de: antecedente de nacimiento a término, sin afecciones médicas subyacentes, apariencia de estar bien sin un foco de infección bacteriana en el examen físico y una evaluación negativa de sepsis. Varios estudios incluyeron los criterios de análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) normal; otros no. Era común una presentación de perfil de bajo riesgo, que representa aproximadamente el 30% de todos los lactantes febriles de 4 a 8 semanas. La utilización eficaz de estos criterios promovió importantes ahorros en los costos de atención médica y evitó la hospitalización innecesaria para la terapia con antibióticos parenterales, sin sacrificar la sensibilidad por el resultado de la IBG. Este enfoque parece haber sido ampliamente adoptado para el tratamiento ambulatorio de lactantes febriles de 4 a 8 semanas, aunque un informe de 2016 indicó que las desviaciones del tratamiento son comunes y solo el 59% de los lactantes febriles de 0 a 4 semanas se presentan a una gran organización de mantenimiento de la salud de California recibe una evaluación completa de la sepsis.1

Los protocolos adicionales excluyeron la realización de una punción lumbar (PL) / análisis de LCR, basándose exclusivamente en el análisis de la apariencia clínica del paciente, el análisis de orina y los resultados de los análisis de sangre (incluidos los marcadores inflamatorios séricos) para distinguir el riesgo de IBG. Uno de estos estudios de la Red de investigación aplicada de atención de emergencia pediátrica informó un valor predictivo negativo del 99,6% para sus criterios de bajo riesgo para el resultado de IBG; incluyeron lactantes febriles de 0 a 4 semanas; y analizó solo 10 casos de meningitis bacteriana. Para resaltar la dificultad de aplicar con precisión tal enfoque, un estudio posterior al probar estos mismos criterios, se encontró que el 10,2% de los pacientes con IBG fueron clasificados erróneamente como de "bajo riesgo", incluido el 13% de los bebés con infecciones bacterianas invasivas (4 con bacteriemia y 2 con meningitis bacteriana). Los 5 pacientes clasificados erróneamente tenían un buen aspecto clínico y valores "normales" del recuento sanguíneo completo, el recuento absoluto de neutrófilos y la concentración sérica de procalcitonina.

Objetivo: comparar los costos médicos asociados con los criterios de estratificación de riesgo utilizados para evaluar a lactantes febriles de 29 a 90 días de edad.

Diseño del estudio: se realizó un estudio de análisis de costos que evaluó los criterios de Boston, Rochester, Filadelfia, paso a paso y PECARN. El porcentaje de lactantes considerados de bajo riesgo y las tasas de infecciones pasadas por alto se obtuvieron de la literatura publicada. Los costos del departamento de emergencias se estimaron a partir de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid. Las bases de datos del Proyecto de Utilización y Costo de la Atención Médica se utilizaron para estimar el número de bebés de entre 29 y 90 días que presentan fiebre anualmente y los costos de las admisiones relacionadas con infecciones no detectadas. Se usó un modelo probabilístico de Markov con uno previo de Dirichlet para estimar las distribuciones de probabilidad de transición para cada resultado, y se usó una distribución gamma para modelar los costos. Una simulación de Markov estimó la distribución de los costos anuales esperados por bebé y los costos anuales totales.

Resultados: Para los bebés de bajo riesgo, el costo promedio por bebé para los criterios fue Rochester: $ 1050 (IQR $ 1004- $ 1092), Filadelfia: $ 1416 (IQR, $ 1365- $ 1465), Boston: $ 1460 (IQR, $ 1411- $ 1506), paso a paso $ 942 (IQR, $ 899- $ 981) y PECARN $ 1004 (IQR, $ 956- $ 1050). Se estima que 18 522 bebés febriles de 1 a 3 meses de edad se presentan anualmente y los costos medios totales estimados para su atención por criterios fueron: Rochester, $ 127,3 millones (IQR, $ 126,1- $ 128,5); Filadelfia, $ 129,9 millones (IQR, $ 128,7- $ 131,1); Boston, $ 128,7 millones (IQR, $ 127,5- $ 129,9); Paso a paso, $ 126,6 millones (IQR, $ 125,4- $ 127,8); y PECARN, $ 125,8 millones (IQR, $ 124,6- $ 127).

Conclusiones: Los criterios de Rochester, Paso a paso y PECARN son los menos costosos cuando se evalúa a bebés de 29 a 90 días con fiebre.

Los ensayos clínicos de tratamientos farmacológicos de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) se están diseñando e implementando rápidamente en adultos. A menudo, no se tiene en cuenta a los niños durante el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades infecciosas hasta muy tarde. Aunque los niños parecen tener un riesgo menor en comparación con los adultos de enfermedad grave por COVID-19, una cantidad sustancial de niños en todo el mundo se beneficiará de los tratamientos farmacológicos. Será razonable extrapolar la eficacia de la mayoría de los tratamientos de los ensayos en adultos a los niños. Los ensayos pediátricos deben centrarse en caracterizar la farmacocinética, la dosis óptima y la seguridad de un tratamiento en todo el espectro de edades. Estos ensayos deben utilizar un diseño adaptativo para agregar o eliminar brazos de manera eficiente en lo que será un panorama de tratamiento en rápida evolución, y deben involucrar a una gran cantidad de sitios en todo el mundo en un esfuerzo colaborativo para facilitar una implementación eficiente. Todas las partes interesadas deben comprometerse a un acceso equitativo a cualquier tratamiento eficaz y seguro para los niños en todas partes.

En Dinamarca, se evaluaron los anticuerpos del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo en un estudio transversal entre 1033 niños que visitaron departamentos de pediatría y 750 donantes de sangre en junio de 2020, utilizando una prueba en el lugar de atención. Se detectaron anticuerpos en 17 niños (1,6%) y 15 donantes de sangre (2,0%) (P = 0,58). En conclusión, los niños y los adultos se infectaron en un grado similar bajo.

Comentario: datos a interpretar teniendo en cuenta la baja sensibilidad de los test POC de anticuerpos…En https://www.finddx.org/sarscov2-eval-antibody/ le da una sensibilidad del 66,6%

En marzo de 2020, cuando se aplicaron estrictas medidas de distanciamiento y cierres de escuelas para contrarrestar la pandemia (el resumen de todas las medidas anteriores y actuales figura en línea3), el número de admisiones disminuyó considerablemente. Basándose en la observación del año anterior, se habría esperado un aumento de las admisiones para octubre de 2020. Sin embargo, debido al aumento del número de casos de la enfermedad por coronavirus en 2019,3 el gobierno federal suizo reintrodujo restricciones más estrictas a mediados y finales de octubre de 2020 de forma gradual, incluyendo la recomendación de trabajar desde casa y el cambio de la educación superior a la educación a distancia. Es importante destacar que las escuelas y las guarderías no cerraron. Aunque la mediana de las cifras de admisiones en el PAC desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre no difirió entre 2019 y 2020 (Fig. 1B, prueba t emparejada P = 0,299), observamos que aún no se ha producido el esperado aumento estacional de las admisiones y, por el contrario, las cifras han mostrado incluso cierto descenso. Por lo tanto, las cifras actuales de admisiones de 2020 son significativamente más bajas (por sitio y semana en aproximadamente un 67% en promedio) que en el período respectivo de 2019 (Fig. 1B, prueba t emparejada P < 0,001).

FIGURA 1.

Número de ingresos semanales por NAC. A: Total de ingresos en todos los centros del estudio por semana natural. Las barras gris claro y gris oscuro representan las semanas comparadas en (B). B: Admisiones de NAC por semana y centro de ensayo en las 4 semanas de mediados de septiembre a mediados de octubre (recuadros gris claro) y en las 6 semanas de mediados de octubre a finales de noviembre (recuadros gris oscuro), octubre de 2019 a noviembre de 2019 en promedio 2,06 admisiones de NAC por semana y centro, 2020 0,67 por semana y centro, diferencia media 1,40 (intervalo de confianza del 95%: 0,76-2,03, P < 0,001).

Introducción: este trabajo expone la experiencia del uso del correo electrónico en consulta de un centro de salud de Aragón (España) durante cinco años. Se valora el impacto económico, la satisfacción del usuario y su utilización durante la pandemia de COVID-19.

Métodos: en la primera consulta con los padres se ofrece el uso del correo electrónico para consultas no urgentes con pediatra y enfermera. Se entregan instrucciones. Trascurridos dos años se valora el uso del servicio realizando encuestas de satisfacción del usuario. Tras tres años se analiza el número de consultas realizadas y el ahorro de tiempo y recursos que supone. Finalmente, valoramos su uso durante el tiempo de confinamiento de la pandemia de 2020.

Resultados: el uso del correo electrónico aumenta los primeros meses y posteriormente se mantiene constante. Durante la pandemia el uso ha sido masivo. Los padres demuestran estar muy satisfechos con su uso, incluso solicitan que se aplique a otras consultas del centro. Respecto al impacto económico, calculamos un ahorro de 37 271,5 € anuales, por el menor tiempo que requiere al pediatra la respuesta por correo respecto a la presencial. Pero al estimar el número de consultas que se hubieran atendido sin correo, se observa que no revierte en disminución de consultas presenciales, quizás por la mayor accesibilidad que reporta. Pero en la pandemia su uso ha sido clave para mantener el aislamiento.

Conclusiones: la consulta por correo electrónico en Pediatría está muy bien valorada, y el ahorro económico es significativo. Durante la pandemia de COVID-19 ha resultado muy útil.

 

Actualidad bibliográfica marzo 2021

TOP TEN

·Tuberculosis in Children Hospitalized in a Low-burden Country: Description and Risk Factors of Severe Disease. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(3):199-204, March 2021.

En los países de ingresos altos, son pocos los estudios pediátricos que han descrito la expresión clínica de la tuberculosis (TB) según la edad, y sus resultados son discordantes. Normalmente se considera que los pacientes de menos de 2 años tienen más riesgo de padecer una enfermedad grave que los niños de más edad. Nuestro objetivo fue describir mejor la gravedad de la enfermedad tuberculosa pediátrica en un país de baja incidencia.

Métodos:  Se incluyeron todos los niños (<18 años de edad) admitidos con enfermedad tuberculosa en el Hospital Universitario Robert Debré, París, entre 1992 y 2015. Los pacientes se clasificaron según la gravedad de la enfermedad tuberculosa basándose en la clasificación original de Wiseman et al. Se analizaron los factores de riesgo asociados a la gravedad.

Resultados: Se incluyeron 304 pacientes con una mediana de edad de 9,9 años (rango intercuartil 3,3-13,3) y una proporción de hombres a mujeres de 1,04. En general, se clasificaron 280/304 (92%): 168/304 (55%) se clasificaron como tuberculosis grave y 112/304 (37%) como tuberculosis no grave. La enfermedad del sistema nervioso central fue más frecuente entre los pacientes de <2 años de edad que entre los de 2-17 años (5/54; 9% frente a 5/229; 2% P = 0,024). Una edad de ≥10 años (P = 0,001) y haber nacido en el extranjero (P = 0,011) se asociaron a la gravedad de la enfermedad en el análisis univariante. En el análisis multivariante, el diagnóstico mediante cribado basado en los síntomas se asoció de forma independiente con la gravedad (odds ratio 7,1; intervalo de confianza del 95%: 3,9-12,9; P < 0,0001).

Conclusiones: Esta descripción del espectro clínico de la tuberculosis pediátrica en un entorno de baja carga demuestra que los adolescentes son el grupo con mayor riesgo de padecer tuberculosis grave.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

·Pneumonia in Hospitalized Children During SARS-CoV-2 Pandemic. Is it All COVID-19? Comparison Between COVID and Non-COVID Pneumonia. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(3):e111-e113, March 2021.

En nuestro estudio se describen más de 100 niños hospitalizados con neumonía durante el confinamiento de la primera oleada pandémica, siendo atribuibles al SARS-CoV-2 sólo el 20%. El estudio serológico durante el seguimiento sólo permitió detectar el 4%. Otras etiologías fueron comunes. La mayor edad, la presencia de cefalea, los vómitos, la linfopenia y la trombopenia se asociaron a la neumonía por COVID-19.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

La repercusión de la infección materna por SARS-CoV-2 y su riesgo de transmisión vertical es aún poco conocido. Las recomendaciones de las sociedades científicas buscan proporcionar seguridad para el recién nacido sin comprometer los beneficios del contacto precoz. El objetivo del estudio es describir las características y la evolución de recién nacidos de madres infectadas por SARS-CoV-2, así como las medidas implementadas siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Española de Neonatología.

Material y métodos: Estudio observacional, prospectivo y unicentro de cohortes. Se diseñó un circuito específico para madres con infección por SARS-CoV-2 y sus hijos. Se recogieron datos epidemiológicos y clínicos de las madres y sus recién nacidos. Se realizó PCR al nacer y a los 14 días.

Resultados: Se incluyeron 73 madres y 75 neonatos. El 95,9% de infecciones maternas fueron diagnosticadas durante el tercer trimestre, el 43,8% fueron asintomáticas. La mediana de edad gestacional fue de 38 semanas (RIC: 37-40), el 25,9% de los neonatos requirió ingreso. En el 68% se realizó contacto piel con piel en paritorio y el 80% recibieron lactancia materna o donada exclusiva durante su estancia. No se objetivaron resultados positivos de PCR en la primera muestra obtenida nada más nacer, se objetivó un caso de PCR positiva en un neonato asintomático a los 14 días.

Conclusiones: El riesgo de transmisión de la infección por SARS-CoV-2 es bajo cumpliendo los protocolos de la Sociedad Española de Neonatología, permitiendo el alojamiento conjunto de madre e hijo, el contacto precoz y el establecimiento eficaz de la lactancia materna.

·Respiratory Tract Infection Management and Antibiotic Prescription in Children: A Unique Study Comparing Three Levels of Healthcare in The Netherlands. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(3):e100-e105, March 2021.

Las infecciones del tracto respiratorio (ITR) son frecuentes en los niños con enfermedades febriles que acuden al médico de cabecera o al servicio de urgencias. Se estudió el tratamiento de los niños con fiebre e ITR en 3 niveles diferentes de atención sanitaria en los Países Bajos, centrándose en la prescripción de antibióticos.

Métodos: Este estudio observacional prospectivo forma parte del estudio Management and Outcome of Febrile children in Europe. Se utilizaron datos de consultas presenciales de niños con enfermedades febriles en tres entornos sanitarios en Nijmegen, Países Bajos, durante 2017. Estos entornos eran de atención primaria (GP), secundaria (hospital general) y terciaria (hospital universitario).

Resultados: De 892 casos con ITR sin comorbilidades complejas, las tasas globales de prescripción de antibióticos fueron del 29% sin diferencias entre los 3 niveles de atención sanitaria, lo que llevó a un número absoluto de 5031 prescripciones por cada 100.000 niños al año en la atención primaria en comparación con 146 en la atención secundaria y terciaria combinadas. La tasa de prescripción en la otitis media fue similar en todos los niveles: 60%. En los casos con ITR inferior que recibieron nebulizaciones las tasas de prescripción variaron entre el 19% y el 55%.

Conclusiones: Las tasas de prescripción de antibióticos para las ITR en niños fueron comparables entre los 3 niveles asistenciales, lo que lleva a que la mayoría de los antibióticos se prescriban en atención primaria. Se encontraron tasas de prescripción relativamente altas para todos los focos de ITR, lo que no concuerda con las directrices nacionales. La administración de antibióticos debe mejorar en los tres niveles de atención sanitaria. Las directrices para la prescripción de antibióticos de pequeño espectro estrecho para las ITR deben aplicarse mejor en los entornos de atención hospitalaria.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

·Understanding Primary Ciliary Dyskinesia and Other Ciliopathies. J Pediatr. 2021 Mar;230:15-22.e1. doi: 10.1016/j.jpeds.2020.11.040. 

Las ciliopatías son un conjunto de trastornos relacionados con la disfunción de los cilios. Los cilios son orgánulos especializados que se proyectan desde la superficie de la mayoría de las células. Los cilios móviles y primarios (sensoriales) son estructuras esenciales y tienen una amplia gama de funciones. Nuestro conocimiento de la genética, la fisiopatología y las manifestaciones clínicas de las ciliopatías móviles, incluida la discinesia ciliar primaria (DCP), ha avanzado rápidamente desde que la enfermedad se relacionó con defectos ultraestructurales de los cilios hace casi 5 décadas. Proporcionaremos una visión general de los diferentes tipos de cilios, su papel en la salud y la enfermedad del niño, centrándonos en las ciliopatías móviles, y describiremos los avances recientes que han permitido mejorar el diagnóstico y que pueden dar lugar a objetivos terapéuticos para restaurar la estructura y la función ciliar.

·Impact of Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Pandemic on Pediatric Infectious Disease Research. J Pediatr. 2021 Mar;230:279-281.e2. doi: 10.1016/j.jpeds.2020.11.052. Epub 2020 Nov 30. PMID: 33271191; PMCID: PMC7834229.

Desde marzo de 2020, todos los continentes se han visto afectados por la pandemia del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2), que ha provocado una considerable crisis sanitaria.

La magnitud de los retos planteados por la pandemia superó las expectativas de la comunidad científica y de las autoridades públicas, que desarrollaron rápidamente estrategias para gestionar adecuadamente la enfermedad.

Sin embargo, las medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia difieren entre los países europeos, incluyendo el tipo de confinamiento, el cierre de fronteras, el cierre de escuelas, el uso de mascarillas faciales, la protección de los accesorios, el uso de la reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa del SARS-CoV-2 y las pruebas de diagnóstico en los puntos de atención para la detección rápida de antígenos.

En este contexto, muchas unidades de investigación pediátrica de toda Europa y particularmente aquellas involucradas en enfermedades infecciosas y epidemiología han dedicado sus fondos y recursos humanos a la investigación del COVID-19. Esta situación elevó la preocupación de las sociedades europeas de pediatría, que están preocupadas por el futuro de la investigación en el área de las enfermedades infecciosas pediátricas. El objetivo de este comentario es dar una breve descripción general del impacto de la pandemia COVID-19 sobre la investigación de enfermedades infecciosas pediátricas e informar en la experiencia francesa.

Antecedentes: Se realizó un estudio epidemiológico de la portación nasofaríngea de Streptococcus pneumoniae en niños sanos cinco años después de la introducción de la vacuna neumocócica conjugada 13-valente (PCV13).

Objetivos: Estudiar el impacto de la vacunación pediátrica con PCV13, y otros factores epidemiológicos asociados sobre el estado de la portación nasofaríngea, los serotipos neumocócicos circulantes y la susceptibilidad antibiótica a los antibióticos más frecuentemente utilizados.

Métodos: Se realizó un estudio multicéntrico en Atención Primaria, que incluyó a 1821 niños sanos de 1 a 4 años de edad. Todas las muestras aisladas se enviaron al Laboratorio Español de Referencia de Neumococo para la serotipificación y la prueba de susceptibilidad antimicrobiana.

Resultados: El 71,9% de los niños había recibido al menos una dosis de PCV13 y la prevalencia de la portación de neumococo fue del 19,7%. La proporción de serotipos de PCV13 fue baja (14,4%), observándose un predominio de los serotipos no vacunales, siendo 23B, 11A, 10A, 35B/F y 23A los cinco más frecuentes. Se encontró una alta tasa de resistencia a la penicilina, la eritromicina y el trimetoprim sulfametoxazol.

Conclusiones: Se detectó una baja proporción de serotipos de PCV13, lo que confirma el impacto de la vacunación pediátrica para reducir la portación de serotipos vacunales. Se observaron altas tasas de resistencia a antibióticos de importancia clínica.

El objetivo fue evaluar los patrones de las pruebas de enfermedad por coronavirus pediátrico 2019 en un gran sistema de salud a lo largo de la pandemia, antes y después de la reapertura de las escuelas.

Métodos:  Este fue un estudio transversal de series de tiempo de los resultados de virología clínica de los niños sometidos a pruebas de coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 en el sur de Connecticut y áreas de Nueva York y Rhode Island. Los datos recogidos incluyen datos demográficos, ingresos hospitalarios, cambios en el porcentaje de pruebas positivas a lo largo del tiempo, intervalos de detección en niños persistentemente positivos y valores de umbral de ciclo. El escenario fue el Sistema de Salud de Yale New Haven, que cuenta con 6 hospitales en 4 localidades de Connecticut, 1 hospital en Rhode Island y localidades ambulatorias en Connecticut, Rhode Island y Nueva York. Los participantes incluyeron veintitrés mil ciento treinta y siete niños ≤ 18 años de edad, sometidos a pruebas de la enfermedad por coronavirus 2019 en un sitio de pruebas ambulatorias, el departamento de emergencias o en una unidad de hospitalización dentro del Sistema de Salud de Yale New Haven.

Resultados: Entre todas las pruebas, el 3,2% fueron positivas. Los niños mayores constituyeron sistemáticamente la mayor parte de los casos pediátricos positivos, independientemente de la prevalencia en la comunidad. El aumento de los casos pediátricos más tarde en la pandemia, cuando la prevalencia en los adultos era relativamente baja, se correlaciona con un mayor número de pruebas realizadas en los niños y no con una mayor tasa de positividad. No se detectaron cambios significativos en las tendencias de positividad tras la reapertura de las escuelas. Los niños sintomáticos y asintomáticos tuvieron valores de umbral de ciclo similares, independientemente de la edad, y un subconjunto de niños demostró una detección viral persistente, algunos durante hasta 6 semanas.

Conclusión: El aumento de los casos pediátricos documentados a finales del verano se debió predominantemente a un mayor acceso de los niños a las pruebas. El porcentaje de positividad en los niños no cambió en las primeras 3 semanas tras la apertura del colegio. Un subconjunto de niños tiene ARN detectable del síndrome respiratorio agudo severo 2 en el tracto respiratorio superior durante semanas después de la infección inicial.

Casos clínicos

Una neonata de 20 días, nacida de padres sanos primogénitos de Pakistán, se presentó en nuestro servicio de urgencias pediátricas con eritrodermia y descamación (Figura 1). Presentaba un correcto aumento de peso adecuado y estaba afebril. La exploración física mostraba eritrodermia con descamación de la piel y alopecia en parches, sin linfadenopatías ni hepatoesplenomegalia. Los análisis de sangre mostraron...

Un niño de 8 años de edad se presentó con múltiples lesiones cutáneas inflamatorias en ambas manos que habían evolucionado durante 4 semanas. Al inicio, el niño recibió un tratamiento de 10 días de amoxicilina/ácido clavulánico sin que mejorara. La exploración física reveló múltiples abscesos en ambas manos (figura 1) y una adenopatía supurativa en el brazo derecho (figura 2). El niño no tenía antecedentes de fiebre y gozaba de buena salud. No presentaba otros síntomas ni signos clínicos. No se detectaron anomalías de laboratorio. El examen bacteriológico convencional de una biopsia de piel de la mano reveló...

. 2021 Mar 1;40(3):e117-e119.  doi: 10.1097/INF.0000000000002996.

El diagnóstico de la enfermedad por arañazo de gato sistémica puede ser difícil. Aquí describimos un caso de una niña inmunocompetente que presentaba fiebre y abscesos hepatoesplénicos multifocales. Las pruebas de diagnóstico de la infección por Bartonella henselae (inmunoensayo enzimático y reacción en cadena de la polimerasa) fueron constantemente negativas y el diagnóstico, sospechado en base a los criterios de Margilet, se confirmó finalmente mediante anticuerpos inmunofluorescentes indirectos.

Una niña sana de 6 años se presentó con erupciones cutáneas pruriginosas. La niña estaba en el sexto día de aislamiento, y su madre padecía una forma leve de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) con ageusia y un único episodio febril.

Al día siguiente, la niña presentó fiebre y faringodinia...

Un niño de 12 años, según sus abuelos cuidadores, presenta lesiones orales asintomáticas desde hace 2 meses, precedidas de dolor de garganta. No se encontraron antecedentes de erupción cutánea asociada o precedente. Inicialmente se diagnosticó como liquen plano oral y su pediatra lo trató con corticoides tópicos. Sin embargo, las lesiones siguieron empeorando. El examen local reveló múltiples placas blanco-grisáceas, lisas, de aspecto empapado y bien definidas, desprovistas de papilas y estrías de encaje, sobre el dorso de la lengua con numerosas pápulas eritematosas que predominaban en su parte anterior ...

Es un caso clínico de una niña con fiebre y exantema pero no os puedo enviar foto porque no está en abierto pero muy interesante por su rareza hoy en día, pero que sigue presente y no debemos olvidar.

Para profundizar

Determinar las características demográficas y clínicas de los síndromes pediátricos de síndrome respiratorio agudo severo por coronavirus 2 (SARS-CoV-2) e identificar las variables de ingreso que predicen la gravedad de la enfermedad.

Diseño del estudio: Se realizó un estudio multicéntrico, retrospectivo y prospectivo de pacientes pediátricos hospitalizados con infecciones agudas por SARS-CoV-2 y síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C) en 8 centros de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.

Resultados: Se identificaron 281 pacientes hospitalizados con infecciones por SARS-CoV-2 y se dividieron en 3 grupos en función de las características clínicas. En general, 143 (51%) tenían enfermedad respiratoria, 69 (25%) tenían SMI-C y 69 (25%) tenían otras manifestaciones, como enfermedad gastrointestinal o fiebre. Los pacientes con SMI-C tenían más probabilidades de identificarse como negros no hispanos en comparación con los pacientes con enfermedad respiratoria (35% frente a 18%, P = 0,02). Siete pacientes (2%) murieron y 114 (41%) fueron ingresados en la unidad de cuidados intensivos. En los análisis multivariables, la obesidad (OR 3,39; IC del 95%: 1,26-9,10; P = 0,02) y la hipoxia al ingreso (OR 4,01; IC del 95%: 1,14-14,15; P = 0,03) fueron predictores de enfermedad respiratoria grave. Un menor recuento absoluto de linfocitos (OR 8,33 por unidad de disminución de 109 células/L, IC del 95%: 2,32-33,33; P = 0,001) y una mayor proteína C reactiva (OR 1,06 por unidad de aumento de mg/dL, IC del 95%: 1,01-1,12; P = 0,017) fueron predictores de CMI grave. La raza/etnia o el nivel socioeconómico no fueron predictivos de la gravedad de la enfermedad.

Conclusiones: Se identificaron variables en el momento de la hospitalización que pueden ayudar a predecir el desarrollo de manifestaciones graves de la enfermedad por SARS-CoV-2 en niños y jóvenes. Estas variables pueden tener implicaciones para futuras herramientas de pronóstico que informen sobre el ingreso hospitalario y el manejo clínico.

La sinovitis transitoria de la cadera afecta sobre todo a los niños en edad preescolar, y su etiología es desconocida. Recientemente se ha identificado a Kingella kingae como un agente etiológico común de las infecciones osteoarticulares (OAI) en niños pequeños y podría estar potencialmente asociado a la sinovitis transitoria de cadera. El objetivo principal de este estudio fue evaluar la asociación entre la sinovitis transitoria de la cadera y el transporte orofaríngeo de K. kingae entre los niños preescolares.

Métodos: Se trata de un estudio prospectivo de casos y controles realizado en un servicio de urgencias pediátricas de atención terciaria. Los casos fueron niños de entre 6 y 71 meses de edad con diagnóstico de sinovitis transitoria de cadera. Para cada caso de sinovitis transitoria, se reclutó un grupo de control de la misma edad entre los niños que presentaban un traumatismo. Un segundo grupo de control incluía niños con cualquier OAI. La variable independiente fue la presencia de K. kingae orofaríngeo identificado mediante un ensayo específico de reacción en cadena de la polimerasa. El análisis primario fue la asociación entre la presencia de K. kingae orofaríngeo y el diagnóstico final

Resultados: Un total de 73 niños fueron incluidos en el estudio. Entre ellos, 25 tenían una sinovitis transitoria, 16 una OAI y 22 controles. Los datos demográficos iniciales fueron similares entre los grupos. No hubo diferencias en la portación orofaríngea de K. kingae en los niños con sinovitis transitoria (5/25; 0,20) en comparación con los controles (3/22; 0,14), mientras que fue mayor en los niños con OAI (10/16; 0,63).

Conclusiones: No existe una asociación entre K. kingae orofaríngeo y la sinovitis transitoria de cadera entre los niños preescolares.

·Ten Years of National Seasonal Surveillance for Severe Complications of Influenza in Australian Children. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(3):191-198, March 2021.

Las complicaciones graves de la gripe en los niños son infrecuentes, pero pueden provocar el ingreso en el hospital o en una unidad de cuidados intensivos (UCI) y la muerte.

Métodos: Vigilancia prospectiva activa utilizando la Unidad de Vigilancia Pediátrica Australiana con la notificación mensual por parte de los pediatras de los datos demográficos y clínicos nacionales de los niños con <15 años de edad hospitalizados con complicaciones graves de la gripe confirmada por laboratorio durante diez temporadas de gripe 2008-2017.

Resultados: De 722 niños notificados, 613 tenían gripe confirmada por laboratorio y al menos una complicación grave. La mayoría (60%) tenía menos de 5 años de edad; el 10% tenía menos de 6 meses, por lo que no era elegible para la vacunación. Casi la mitad de los casos fueron ingresados en la UCI y 30 murieron. La mayoría de los niños estaban previamente sanos: El 40,3% tenía al menos una enfermedad subyacente. Se notificaron sesenta y cinco complicaciones graves diferentes; la neumonía fue la más común, pues se produjo en más de la mitad de los casos. La gripe A representó el 68,6% de las hospitalizaciones; sin embargo, la gripe B se asoció con mayor frecuencia a la insuficiencia renal aguda (P = 0,014), la rabdomiólisis (P = 0,019), la miocarditis (P = 0,015), la pericarditis (P = 0,013) y la miocardiopatía (P = 0,035). Los niños que murieron tenían más probabilidades de ser mayores (5-14 años), tener enfermedades subyacentes, estar ingresados en la UCI y tener encefalitis, insuficiencia renal aguda o miocarditis. Sólo el 36,1% de todos los niños notificados recibió medicación antiviral, y el 8,5% se sabía que estaba vacunado contra la gripe estacional.

Conclusiones: Las complicaciones graves de la gripe causan morbilidad y mortalidad en los niños, que pueden aumentar si la coinfección con COVID-19 se produce en la temporada 2020 y más allá. Es necesario aumentar las tasas de vacunación, incluso en niños sanos, el diagnóstico precoz y el tratamiento antiviral oportuno para reducir las complicaciones graves y la mortalidad.

Yeoh et al. informaron del dramático impacto de las medidas de salud pública introducidas durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en las detecciones de gripe y virus sincitial respiratorio (VSR) en los niños de Australia Occidental (WA) [1]. Aquí presentamos datos de la vigilancia prospectiva local en curso. Tras el final del invierno, ha habido una ausencia persistente de transmisión comunitaria del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 y no ha aumentado la detección de la gripe. Se han mantenido las medidas limitadas de distanciamiento físico, sin apenas restricciones en el tamaño de las reuniones y sin la obligación de llevar mascarilla [2]. Las escuelas han permanecido abiertas. Se ha mantenido la cuarentena estricta para las llegadas del extranjero, con una persistente y marcada disminución del número de visitantes en comparación con las cifras anteriores [3]. Las restricciones fronterizas para los viajeros procedentes de otros estados dentro de Australia se han reducido a partir del 14 de noviembre de 2020, no siendo necesaria la cuarentena para los viajeros procedentes de estados sin transmisión comunitaria del síndrome respiratorio agudo severo por coronavirus 2 [4].

Al igual que en el informe anterior, los datos de laboratorio recogidos prospectivamente como parte de la vigilancia rutinaria de la salud pública regional se cotejaron por semana desde enero de 2012 hasta el 13 de diciembre de 2020. Los casos se definieron como detecciones de VRS mediante pruebas validadas de amplificación de ácidos nucleicos o kits de detección de antígenos en niños (<16 años de edad) en el área metropolitana. Los resultados de laboratorio fueron proporcionados por PathWest Laboratory Medicine, el único proveedor público de patología del estado. Las muestras se extrajeron de todos los hospitales públicos y departamentos de emergencia. Se calcularon las curvas epidémicas promedio para el período 2012 a 2019 utilizando un método descrito por la Organización Mundial de la Salud [5]. La mediana de edad se comparó mediante la prueba de Wilcoxon de 2 muestras.

Como se muestra en la Figura 1, la actividad del VRS aumentó a partir de finales de septiembre, en el marco de la relajación de las recomendaciones de distanciamiento físico, antes de la apertura de las fronteras interestatales. El número de casos ha aumentado aún más, superando la mediana del pico estacional de 2012 a 2019. Esto se ha observado sin ningún cambio significativo en las prácticas de pruebas. La mediana de edad de los pacientes este año fue de 18,4 meses, significativamente mayor que el rango superior entre 2012 y 2019 (7,3-12,5 meses) (P <0,001).

En España, el uso de las vacunas conjugadas neumocócicas (VCN) ha significado una disminución en la incidencia de los serotipos vacunales causantes de enfermedades invasivas y no invasivas, tanto en niños vacunados como en no vacunados y en adultos. Además, al estar la mayoría de los serotipos con resistencia antibiótica cubiertos por las vacunas, su uso se ha visto acompañado de una disminución global de la resistencia.

Como efecto no deseable se ha constatado un aumento de los serotipos no vacunales causantes de infección, especialmente de los serotipos 1, 7F y 19A después de la comercialización de la VCN7 y del serotipo 8 después de la autorización de VCN13, lo que ha hecho que el efecto beneficioso de la vacunación fuera menos aparente.

La inclusión de las VCN en los programas de vacunación infantil, su autorización para su uso en adultos sanos y el creciente número de serotipos cubiertos por las vacunas en desarrollo son estrategias importantes en la lucha contra la enfermedad neumocócica. Sin embargo, aún se debe vigilar la epidemiología de las infecciones por Streptococcus pneumoniae para detectar nuevos cambios como consecuencia de la alta capacidad de recombinación y adaptabilidad de este siempre sorprendente microorganismo.

  • COVID-19 Diagnostic Test Accuracy Group. Signs and symptoms to determine if a patient presenting in primary care or hospital outpatient settings has COVID-19. Cochrane Database of Systematic Reviews 2021, Issue 2. Art. No.: CD013665. DOI: 10.1002/14651858.CD013665.pub2.

Esta es una actualización de la revisión, la primera versión se publicó en julio de 2020.

Se identificaron 44 estudios con 26 884 participantes en total. La prevalencia de la covid-19 varió del 3 % al 71 %, con una mediana de 21 %. Tres estudios provienen de ámbitos de atención primaria (1824 participantes), nueve estudios de centros ambulatorios de pruebas para la covid-19 (10 717 participantes), 12 estudios se realizaron en servicios ambulatorios hospitalarios (5061 participantes), siete estudios en pacientes hospitalizados (1048 participantes), diez estudios en servicios de urgencias (3173 participantes) y tres estudios no especificaron el contexto (5061 participantes). Los estudios no distinguieron claramente la covid-19 leve de la grave, por lo que se presentan juntos los resultados para todos los grados de gravedad de la enfermedad.

La mayoría de los signos y síntomas individuales incluidos en esta revisión parecen tener una exactitud diagnóstica muy deficiente, aunque esto debe interpretarse en el contexto del sesgo de selección y la heterogeneidad entre los estudios. Sobre la base de los datos disponibles actualmente, ni la ausencia ni la presencia de signos o síntomas son lo suficientemente exactas como para confirmar o descartar la covid-19. La presencia de anosmia o ageusia podría ser útil como síntoma de alarma para la covid-19, ya que por sí solas tienen especificidad > 90%. La presencia de fiebre o tos, dadas sus altas sensibilidades, también podría ser útil para identificar a las personas para realizarles más pruebas. Solo dos estudios evaluaron combinaciones de diferentes signos y síntomas, principalmente combinando la tos y la fiebre con otros síntomas. Estas combinaciones tenían una especificidad superior al 80%, pero a costa de una sensibilidad muy baja (<30%).

Todavía se necesitan urgentemente estudios prospectivos en una población no seleccionada que acuda a los centros de atención primaria o a los servicios ambulatorios hospitalarios, que examinen combinaciones de signos y síntomas para evaluar el cuadro sindrómico inicial de la covid-19. Los resultados de esos estudios podrían servir de base para posteriores decisiones de gestión.

  • Chloroquine or hydroxychloroquine for COVID-19. Cochrane Database of Systematic Reviews 2020, Issue 4. Art. No.: CD013587. DOI: 10.1002/14651858.CD013587

Se incluyeron 12 ensayos en los que participaron 8569 personas, todas ellas adultas. Los estudios procedían de China (cuatro); Brasil, Egipto, España, Irán, Reino Unido, Taiwán y Norteamérica (un estudio cada uno); y un estudio global en 30 países (un estudio). Nueve fueron en pacientes hospitalizados y tres en la atención ambulatoria. La gravedad de la enfermedad, la prevalencia de comorbilidades y el uso de cointervenciones variaron considerablemente entre los ensayos. Se encontraron posibles riesgos de sesgo en todos los dominios en varios ensayos.

La HCQ en las personas infectadas con covid-19 tiene poco o ningún efecto sobre el riesgo de muerte y probablemente no tenga efectos sobre la progresión a la ventilación mecánica. Los eventos adversos se triplican en comparación con el placebo, pero se encontraron muy pocos eventos adversos graves. No se deberían realizar más ensayos de la cloroquina ni la hidroxicloroquina para el tratamiento de la covid-19.

Estos resultados hacen menos probable que el fármaco sea eficaz para proteger a las personas de la infección, aunque no se excluye por completo. Es probable que sea sensato completar los ensayos que examinan la prevención de la infección, y asegurarse de que se realizan con un alto nivel de calidad para proporcionar resultados inequívocos.

  • Antibiotic therapy versus no antibiotic therapy for children aged 2 to 59 months with WHO-defined non-severe pneumonia and wheeze. Cochrane Database of Systematic Reviews 2021, Issue 1. Art. No.: CD009576. DOI: 10.1002/14651858.CD009576.pub3.

**Revisión en mi opinión, muy discutible. En primer lugar, por el criterio diagnóstico utilizado para definir los casos (bien podrían tratarse de bronquiolitis aguda); en segundo lugar, el ciclo utilizado de antibiótico son tres días de amoxicilina (pauta no utilizada en ninguna de nuestra guías actuales de tratamiento).

Se trató de identificar si había una diferencia en los desenlaces de los niños de dos a 59 meses de vida con neumonía no grave y sibilancias, tratados con o sin antibióticos.

En esta revisión se utilizó la definición de la OMS de neumonía no grave de 2014: un episodio agudo de tos o de dificultad para respirar, combinado con respiración rápida y hundimiento del pecho.

Se incluyeron tres ensayos (3256 niños). Estos ensayos se realizaron en cuatro hospitales de tres ciudades de Pakistán (Islamabad, Lahore y Rawalpindi) y en departamentos de pacientes ambulatorios de hospitales de la India y Malawi. Los niños fueron tratados con un ciclo de tres días de amoxicilina (antibiótico) o placebo, y se les hizo un seguimiento durante dos semanas. Un ensayo está a la espera de clasificación.

Actualmente no hay evidencia suficiente que apoye o cuestione el uso continuado de antibióticos para el tratamiento de la neumonía no grave. Es evidente la necesidad de que los ECA aborden esta cuestión en los niños de dos a 59 meses con neumonía no grave definida por la OMS en 2014 y sibilancias.

  • Tuberculosis preventive therapy for children and adolescents: an emergency response to the COVID-19 pandemic. The Lancet Child & Adolescent Health Vol 5 March 2021  2021; 5:159-161. https://doi.org/10.1016/S2352-4642(21)00003-1

COVID-19, el síndrome clínico causado por el SARS-CoV-2, ha causado una gran carga de morbilidad y mortalidad global. Se prevé que la COVID-19 tenga un impacto devastador en otras infecciones mundiales, sobre todo la tuberculosis. Se teme que la importante disminución de los diagnósticos de tuberculosis pueda conducir a un exceso de enfermedad, hasta 6 millones de enfermos por tuberculosis en los próximos 5 años, y a 400.000 muertes adicionales relacionadas con la tuberculosis solo en 2020. Las medidas tomadas para controlar la propagación de COVID-19 podrían haber contribuido a la transmisión de la tuberculosis en los hogares por los confinamientos prolongados en domicilios, al mismo tiempo que las medidas de control de infecciones más efectivas (es decir, diagnóstico rápido de tuberculosis e inicio rápido de la terapia) se vieron obstaculizadas.

 Los niños y adolescentes son una población vulnerable que se ha pasado por alto en las cuestiones sobre el COVID-19 y la tuberculosis en todo el mundo. En estos grupos de edad la biología de la tuberculosis y las dificultades, bien documentadas, para su diagnóstico en la edad pediátrica, el efecto del COVID-19 sobre la transmisión de la tuberculosis y los servicios de atención médica para niños y adolescentes puede ser especialmente importante.

Este artículo es un resumen de un estudio en curso en el Reino Unido de más de un millón de personas (estudio React-1), que implica realizar pruebas con hisopos en más de 150 000 personas seleccionadas al azar en Inglaterra cada mes. Encontraron: -Los síntomas variaban con la edad, de forma que los niños de 5 a 17 años tenían más probabilidades de sufrir dolores de cabeza, mientras que las mialgias y la pérdida del apetito eran más comunes en las personas de 18 a 54 años. -Los escalofríos se relacionaron con las pruebas positivas en todas las edades. -Alrededor del 60% de las personas infectadas no informaron ningún síntoma en la semana previa a su prueba positiva. -Una de cada cuatro personas con evidencia de infección previa por covid-19 eran completamente asintomáticas. -El 40% no tenía uno de los tres síntomas clásicos utilizados para determinar si alguien necesita pruebas: fiebre, tos seca persistente o pérdida del sentido del gusto o del olfato. -La nueva variante más transmisible (B.1.1.7) se convirtió en la cepa dominante en enero de 2021 y era responsable de más del 80% de las infecciones en ese momento en comparación con el 16% a mediados de noviembre de 2020. Los infectados con esta variante tenían menos probabilidades de informar pérdida o cambio del gusto u olfato, pero más probabilidades de informar tos. Los autores de la preimpresión concluyeron que se podrían detectar más casos de covid-19 en la comunidad si se agregaran síntomas adicionales como escalofríos, dolor de cabeza, pérdida de apetito y dolores musculares a los criterios de prueba del Reino Unido.

 

Actualidad bibliográfica  Febrero 2021

TOP ten

En los procesos infecciosos la realización de pruebas complementarias puede aumentar la precisión diagnóstica, la adecuación de los tratamientos, así como dar a conocer la epidemiología y patrón de resistencias bacterianas de la comunidad. El Grupo de Patología Infecciosa de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (GPI-AEPap) diseñó este estudio para conocer la accesibilidad a pruebas complementarias (PC) y sus resultados que tienen los pediatras que trabajan en atención primaria en el ámbito de la salud pública.

Material y métodos Estudio observacional transversal descriptivo de ámbito nacional, a través de una encuesta de cumplimentación voluntaria, distribuida on line a todos los socios de AEPap y a los suscriptores de la lista de distribución PEDIAP entre los meses de abril y mayo de 2017.

Resultados Se obtienen 517 respuestas. Se analizan datos del entorno profesional, así como los referidos a la solicitud de pruebas complementarias básicas (hemograma, bioquímica, sistemático de orina), utilización de Test Rápido Detección de Antígeno para Streptococo grupo A (TRDA), sobre cultivos bacterianos, serologías, pruebas diagnósticas de tosferina y tuberculosis (Mantoux) y pruebas de imagen.

Conclusiones Hay variabilidad entre CCAA y áreas asistenciales. Se detectan claras áreas de mejora en la accesibilidad a diferentes PC, tiempo de recogida y envío de muestras, demora en la recepción, en los resultados y en tiempos de espera para pruebas de imagen no urgentes. Esto interfiere en la capacidad de intervención y resolución del pediatra de atención primaria.

·Epidemiology of COVID-19 infection in young children under five years: A systematic review and meta-analysis Vaccine . 2021 Jan 22;39(4):667-677.  doi: 10.1016/j.vaccine.2020.11.078.

Introducción: Las nuevas evidencias sugieren que los niños pequeños tienen un mayor riesgo de infección por COVID-19 de lo que se preveía inicialmente. Sin embargo, sigue sin estar claro el conocimiento exhaustivo de la epidemiología de la infección por COVID-19 en los niños pequeños menores de cinco años, el grupo de edad de mayor riesgo para las infecciones respiratorias. Se realizó una revisión sistemática y un meta-análisis de las características epidemiológicas y clínicas de la infección por COVID-19 en niños menores de cinco años.

Método: Siguiendo los Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-analyses , se realizaron búsquedas en varias bases de datos electrónicas (Pubmed, EMBASE, Web of Science y Scopus) sin restricción de idioma de estudios epidemiológicos publicados y de informes de casos que informaran de la infección por COVID-19 confirmada por laboratorio en niños menores de cinco años hasta el 4 de junio de 2020. Se evaluó la prevalencia agrupada para las características demográficas y clínicas clave mediante el modelo de efectos aleatorios de doble arcoseno de Freeman-Tukey para los estudios, excepto los informes de casos. Se evaluó el riesgo de sesgo por separado para los informes de casos y otros estudios.

Resultados: Se identificaron 1.964 artículos, de los cuales, 65 artículos fueron elegibles para la revisión sistemática que representaban a 1.214 niños menores de cinco años con infección por COVID-19 confirmada por laboratorio. Las estimaciones agrupadas mostraron que el 50% de los casos de COVID-19 jóvenes eran lactantes (IC del 95%: 36% - 63%, 27 estudios); el 53% eran varones (IC del 95%: 41% - 65%, 24 estudios); el 43% eran asintomáticos (IC del 95%: 15% - 73%, 9 estudios) y el 7% (IC del 95%: 0% - 30%, 5 estudios) tenían una enfermedad grave que requería el ingreso en una unidad de cuidados intensivos. De 139 recién nacidos de madres infectadas por COVID-19, cinco (3,6%) fueron positivos a COVID-19. Sólo se registró una muerte.

Discusión: Esta revisión sistemática informa del mayor número de niños menores de cinco años con infección por COVID-19 hasta la fecha. Nuestro meta-análisis muestra que casi la mitad de los casos de niños pequeños con COVID-19 eran asintomáticos y la mitad eran lactantes, lo que pone de relieve la necesidad de una vigilancia continua para comprender mejor la epidemiología, el patrón clínico y la transmisión de COVID-19 para desarrollar estrategias preventivas eficaces contra la enfermedad de COVID-19 en la población pediátrica de esta edad.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Las enfermedades infecciosas transmitidas por garrapatas más frecuentes en España son la fiebre botonosa mediterránea, la enfermedad de Lyme y TIBOLA. Su interés en España es creciente desde que se diagnosticara en agosto de 2016 el primer caso autóctono de fiebre hemorrágica por el virus de Crimea-Congo. Sin embargo, la mordedura de garrapata no deja de ser un motivo infrecuente de consulta en urgencias, motivo por el cual el pediatra general no suele estar familiarizado con su manejo. El objetivo de nuestro estudio fue evaluar si la instauración de un protocolo de extracción, la consulta telefónica inmediata con el experto, el análisis microbiológico de la garrapata y el seguimiento al alta en todos los casos suponían una mejora significativa en el manejo de esta entidad.

Casos clínicos

Se presenta el caso de una niña de 7 años, sin antecedentes de interés, que acudió al servicio de urgencias con una escara negra en la región occipital aparecida 3 semanas antes tras sufrir una picadura de garrapata en un monte en el sur de España. La paciente presentó  febrícula y astenia de 4 días de evolución, pero sin exantema, artralgia o mialgia. En el examen físico se observó una escara de 1×1cm, rodeada de piel con eritema y dolorosa a la palpación. La palpación también reveló inflamación de múltiples ganglios linfáticos cervicales laterales y posteriores. Los análisis de sangre mostraron conteos normales y una velocidad de sedimentación globular (VSG) de 14 mm. La madre había extraído la garrapata del cuero cabelludo y la entregó dentro de una cajita (figs. 1 y 2).

·Unilateral Laterothoracic Exanthema. J Pediatr. 2021 Feb;229:306-307. doi: 10.1016/j.jpeds.2020.09.033. Epub 2020 Sep 18.PMID: 32956697

Un niño caucásico de 10 años fue remitido para la evaluación de una erupción aguda que se había desarrollado durante los últimos 8 días. La erupción comenzó en el hueco poplíteo derecho, y luego se unió y se extendió a lo largo del lado derecho de su cuerpo. Tres días antes de la aparición de las lesiones cutáneas, el paciente presentó aba fiebre de hasta 38ºC y dolores articulares. La exploración física mostró máculas y pápulas eritematosas y edematosas en el hemicuerpo derecho (figura). El hemicuerpo izquierdo no presentaba lesiones cutáneas. Las pruebas de laboratorio mostraron positividad de IgM para parvovirus B19....

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

·Disseminated Tuberculosis Complicated With Pneumatoceles in 2 Infants The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(2):e94-e97, February 2021.

Los neumatoceles son complicaciones poco frecuentes de la tuberculosis pulmonar en los niños. Presentamos 2 casos en lactantes de tuberculosis diseminada complicada con neumatoceles con diferente evolución. Esta complicación debe considerarse si se produce un empeoramiento de los síntomas respiratorios tras iniciar el tratamiento antituberculoso. El tratamiento de los neumatoceles suele ser conservador y el tratamiento quirúrgico debe utilizarse en los pacientes con quistes gigantes que provocan dificultad respiratoria.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator.

·Purpurona: A Novel Report of COVID-19-Related Henoch-Schonlein Purpura in a Child The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(2):e93-e94, February 2021.

La pandemia mundial de la enfermedad por coronavirus 2019 está reconfigurando nuestra comprensión de la medicina, incluido el enfoque diagnóstico de las presentaciones médicas comunes. Describimos  el caso de un varón de 3 años con un diagnóstico clínico de vasculitis Henoch-Schonlein Purpura con infección concurrente por SARS-CoV-2. Este caso destaca una presentación potencialmente nueva de la infección por coronavirus 2019.

Para profundizar

·Antibiotic Choice and Clinical Outcomes in Ambulatory Children with Community-Acquired Pneumonia. J Pediatr. 2021 Feb;229:207-215.e1. doi: 10.1016/j.jpeds.2020.10.005. 

Objetivos. Describir los patrones de prescripción de antibióticos en niños ambulatorios con neumonía adquirida en la comunidad y evaluar la relación entre la selección de antibióticos y los resultados clínicos.

Diseño del estudio. Este fue un estudio de cohorte retrospectivo de niños ambulatorios inscritos en Medicaid de 0 a 18 años de edad diagnosticados con neumonía adquirida en la comunidad desde 2010 hasta 2016. La exposición fue la clase de antibiótico: de espectro estrecho (aminopenicilinas), de amplio espectro (amoxicilina/clavulanato y cefalosporinas), monoterapia con macrólidos, macrólidos con antibióticos de espectro estrecho o macrólidos con antibióticos de amplio espectro. Se evaluaron las asociaciones entre la selección de antibióticos y los resultados de la hospitalización posterior y el desarrollo de neumonía grave (procedimiento de drenaje torácico, ingreso en cuidados intensivos, ventilación mecánica), controlando las medidas de gravedad de la enfermedad.

Resultados. En 252 177 consultas externas por neumonía, se utilizó monoterapia con macrólidos en el 43,2%, antibióticos de espectro estrecho en el 26,1% y antibióticos de amplio espectro en el 24,7%. Un total de 1.488 niños (0,59%) fueron hospitalizados posteriormente y 117 (0,05%) desarrollaron una neumonía grave. En comparación con los niños que recibieron antibióticos de espectro estrecho, las probabilidades de hospitalización posterior fueron mayores en los niños que recibieron antibióticos de amplio espectro (aOR, 1,34; IC del 95%, 1,17-1,52) y menores en los niños que recibieron monoterapia con macrólidos (aOR, 0,64; IC del 95%, 0,55-0,73) y macrólidos con antibióticos de espectro estrecho (aOR, 0,62; IC del 95%, 0,39-0,97). Los niños que recibieron monoterapia con macrólidos tuvieron menos probabilidades de desarrollar neumonía grave que los niños que recibieron antibióticos de espectro estrecho (aOR, 0,56; IC del 95%, 0,33-0,93). Sin embargo, la diferencia de riesgo absoluto fue <0,5% en todos los análisis.

Conclusiones. Los macrólidos son el antibiótico más prescrito para los niños ambulatorios con neumonía adquirida en la comunidad. La hospitalización posterior y la neumonía grave son poco frecuentes. Los esfuerzos futuros deben centrarse en reducir la prescripción de antibióticos de amplio espectro y macrólidos.

·Antibiotic Prescriptions for Children With Community-acquired Pneumonia: Findings From Italy. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(2):130-136, February 2021.

La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es uno de los motivos más comunes de prescripción de antibióticos en niños, a menudo con un uso excesivo de antibióticos de amplio espectro. El objetivo de este estudio es describir las prescripciones de antibióticos para los niños italianos con NAC, en el ámbito de la atención primaria.

Diseño del estudio: Estudio de cohorte retrospectivo realizado entre niños de 3 meses a 14 años de edad con NAC, inscritos en Pedianet (http://www.pedianet.it) desde el 1 de enero de 2009 hasta el 31 de diciembre de 2018. El tratamiento antibiótico se definió como de espectro estrecho (NS-ABT) si era amoxicilina y de amplio espectro (BS-ABT) si era amoxicilina/ácido clavulánico, cefalosporinas o cualquier combinación. Se realizaron regresiones logísticas crudas y ajustadas para las probabilidades de recibir NS-ABT (todos los episodios de NAC y por paciente). Un valor P <0,05 se consideró estadísticamente significativo.

Resultados: Entre 9691 NAC, se analizaron 7260 episodios de 6409 niños seguidos por 147 pediatras. El 16,7% de las NAC [1216/7260, intervalo de confianza (IC) del 95%: 15,9%-17,6%] recibieron un NS-ABT mientras que el 53,3% (3863/7260, IC del 95%: 52%-54,4%) recibieron BS-ABT y el 30% (2181/7260, IC del 95%: 28,9%-31,1%) macrólidos. En un plazo de 10 años, se observó una ligera pero creciente tendencia a la prescripción de NS-ABT (P < 0,001). Los factores asociados de forma independiente con la reducción de las probabilidades de recibir una NS-ABT en comparación con la BS-ABT que incluía macrólidos fueron tener más de 5 años [odds ratio (OR) 0,45, IC 95%: 0,39-0,52], vivir en el centro/sur de Italia (OR 0,13, IC 95%: 0,10-0,16) y estar expuesto a la ABT 3 meses antes (OR 0,61, IC 95%: 0,53-0,70). Estos resultados se confirmaron al comparar NS-ABT frente a BS-ABT excluyendo los macrólidos (n = 5079) y cuando el análisis se limitó a la NAC índice.

Conclusión: Nuestros resultados informan de una prescripción muy limitada de antibióticos de espectro estrecho para los niños italianos con NAC.

OBJETIVOS: La precisión de la piuria para la infección del tracto urinario (ITU) varía con la concentración de la orina. El objetivo de este estudio fue determinar el punto de corte óptimo de leucocitos (WBC) para la ITU en niños pequeños con diferentes concentraciones de orina, medidas por la gravedad específica de la orina.

MÉTODOS: Estudio transversal retrospectivo de niños <24 meses de edad evaluados en el servicio de urgencias por sospecha de ITU con  urianálisis y urocultivo emparejados durante un período de 6 años. El resultado primario fue el resultado positivo del urocultivo descrito en los umbrales de cultivo de la guía de práctica clínica de la Academia Americana de Pediatría. Se calcularon las características de la prueba para los puntos de corte de la piuria microscópica y la esterasa leucocitaria (LE) positiva en 3 grupos de gravedad específica de la orina: baja <1,011, moderada 1,011 a 1,020 y alta >1,020.

CONCLUSIONES: El punto de corte óptimo de la piuria en la predicción de resultados positivos del urocultivo cambia con la concentración de la orina en los niños pequeños. Los umbrales de piuria de 3 WBC por HPF en concentraciones de orina bajas mientras que 8 WBC por HPF en concentraciones de orina altas tienen un valor predictivo óptimo para la ITU. LE positivo es un fuerte predictor de ITU independientemente de la concentración de orina.

Pediatrics, Feb 2021, 147 (2) e2020012138

La infección del tracto urinario (ITU) es común en los niños, y las niñas tienen un riesgo significativamente mayor, en comparación con los niños, excepto en la primera infancia. La mayoría de los casos están causados por Escherichia coli. La recogida de una muestra de orina no contaminada es esencial para un diagnóstico preciso. La terapia antibiótica oral durante 7 a 10 días es adecuada para los casos no complicados que responden bien al tratamiento. Se aconseja una ecografía renal en todos los niños pequeños con una primera ITU febril y en los niños mayores con ITU recurrente. La mayoría de los niños con una primera ITU febril no necesitan una cistouretrografía miccional; puede considerarse después de la primera ITU en niños con un examen ecográfico renal y vesical anormal o una ITU causada por un patógeno atípico, un curso clínico complejo o una cicatrización renal conocida. La profilaxis antibiótica a largo plazo se utiliza de forma selectiva en pacientes de alto riesgo. Pocos pacientes diagnosticados de reflujo vesicoureteral tras una ITU necesitan corrección quirúrgica. La complicación a largo plazo más importante de la pielonefritis aguda es la cicatrización renal, que puede aumentar el riesgo de hipertensión o enfermedad renal crónica en etapas posteriores de la vida. El tratamiento de la pielonefritis aguda con un antibiótico adecuado en las 48 horas siguientes a la aparición de la fiebre y la prevención de la ITU recurrente reducen el riesgo de cicatrización renal. Los patógenos causantes de la ITU son cada vez más resistentes a los antibióticos de uso común, por lo que debe desaconsejarse su uso indiscriminado en casos dudosos de ITU.

ANTECEDENTES Y OBJETIVOS: El citomegalovirus congénito (cCMV) es la principal causa no genética de pérdida auditiva neurosensorial y de discapacidades del desarrollo. Dado que los datos de los estudios sobre la afectación vestibular en grupos seleccionados de niños con cCMV son limitados, es probable que se subestime la verdadera frecuencia de los trastornos vestibulares en el cCMV. Nuestro objetivo para este estudio es determinar la prevalencia de los trastornos vestibulares, de la mirada y del equilibrio en una cohorte de niños con cCMV asintomático.

MÉTODOS: Se llevaron a cabo evaluaciones exhaustivas de la vestibularidad, la mirada y el equilibrio en 40 niños con cCMV asintomático. La función de los canales semicirculares del oído interno y del tracto vestíbulo-visual se evaluó midiendo el reflejo vestíbulo-ocular en una silla giratoria motorizada impulsada por ordenador; la función sacular del oído interno se evaluó utilizando el potencial miogénico evocado vestibular cervical; la estabilidad de la mirada durante el movimiento de la cabeza se evaluó utilizando la agudeza visual dinámica clínica, y el equilibrio se evaluó utilizando la prueba de organización sensorial y la prueba de competencia motora de Bruininks-Oseretsky, segunda edición. Los resultados de las pruebas para cada variable se compararon con los de un grupo de control sin cCMV y/o se compararon con los datos normativos publicados de la misma edad.

RESULTADOS: Los trastornos vestibulares fueron evidentes en el 45% de la cohorte sobre la base de las pruebas de potencial miogénico evocado vestibular cervical y de silla giratoria, lo que sugiere anormalidades en los canales semicirculares, el utrículo y el sáculo del oído interno, y los tractos vestíbulo-visuales. Además, el 46% de la cohorte tenía dificultades para mantener la mirada durante el movimiento de la cabeza, y entre un tercio y la mitad de la cohorte tenía dificultades para mantener el equilibrio.

CONCLUSIONES: Los trastornos vestibulares, de la mirada y del equilibrio son altamente prevalentes en los niños con cCMV asintomático. El cribado sistemático de los trastornos vestibulares se utilizará para determinar el impacto clínico completo para el desarrollo de intervenciones eficaces.

Pediatrics, Feb 2021, 147 (2) e2020043778

En un estudio publicado en este número de Pediatrics, Pinninti et al1 informan de que los trastornos vestibulares, del equilibrio y de la mirada se producen hasta en el 45% de los niños nacidos con infección congénita por citomegalovirus (cCMV) asintomática. Este estudio se basó en la evaluación de 40 niños de entre los 449 recién nacidos diagnosticados con cCMV a través del estudio CMV & Hearing Multicenter Screening (CHIMES), que examinó a más de 100.000 recién nacidos de 7 centros médicos de Estados Unidos entre 2007 y 2012.2 Los sujetos de este estudio representan una muestra de un único centro del estudio CMV & Hearing Multicenter Screening.

Este estudio representa la mayor cohorte identificada y probada sistemáticamente para los trastornos vestibulares y del equilibrio en niños con cCMV asintomático. Estudios anteriores más pequeños, que incluían ...

Pediatrics, Feb 2021, 147 (2) e2020035238

En Italia, el 15,8% de los residentes son niños menores de 18 años: concretamente, el 1,4% de 0 a 1 año, el 4,1% de 2 a 6 años, el 5,6% de 7 a 12 años y el 4,8% de 13 a 17 años. Se han notificado menos casos de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en niños de hasta 18 años que en adultos.1 Sin embargo, los datos recientes indican que el número y la tasa de casos pediátricos están aumentando constantemente. Durante la fase de confinamiento, la incidencia de COVID-19 se subestimó en los niños debido a la falta de pruebas generalizadas y a la prioridad de las pruebas otorgada a los adultos y a los pacientes con enfermedad grave, mientras que, ahora, las pruebas de los casos leves y asintomáticos están conduciendo a un aumento de los casos confirmados. El objetivo del presente estudio es evaluar, antes del inicio de las clases, el impacto de la fase de transición (la reapertura progresiva de todas las actividades a partir del 4 de mayo hasta el 13 de septiembre) de la epidemia en los casos pediátricos.

·Stop, think SCORTCH: rethinking the traditional ‘TORCH’ screen in an era of re-emerging syphilis. Archives of Disease in Childhood 2021;106:117-124.

Antecedentes La epidemiología de las infecciones congénitas está en constante cambio, con un reciente resurgimiento de las tasas de infección por sífilis en el Reino Unido. La identificación de la infección congénita a menudo se retrasa; es importante el reconocimiento y el tratamiento tempranos de las infecciones congénitas. Las modalidades de prueba y las investigaciones son a menudo limitadas, lo que hace que se pierdan oportunidades de diagnóstico.

Métodos El acrónimo SCORTCH (sífilis, citomegalovirus (CMV), "otros", rubéola, toxoplasmosis, varicela, virus del herpes simple (HSV) y virus transmitidos por la sangre) aumenta la concienciación de los clínicos sobre el mayor riesgo de sífilis congénita, al tiempo que considera otras etiologías infecciosas, incluyendo: zika, malaria, enfermedad de chagas, parvovirus, enterovirus, VIH, hepatitis B y C, y virus linfotrópico T humano 1, además de las infecciones congénitas clásicas reconocidas en el "cribado TORCH" (toxoplasmosis, "otros", rubéola, CMV, HSV). El enfoque diagnóstico de SCORTCH describe los signos comunes presentes en los bebés con infección congénita, detalla las pruebas serológicas para la madre y el bebé y los diagnósticos directos importantes del bebé. Las investigaciones de diagnóstico directo incluyen: radiología, oftalmología, audiología, pruebas microbiológicas y de PCR tanto para el bebé como para el tejido de la placenta, este último también justifica la histopatología.

Conclusión El tradicional "cribado TORCH" se centra en las investigaciones específicas de la serología, a menudo omite importantes pruebas de diagnóstico directo del lactante y no tiene en cuenta las infecciones congénitas emergentes y reemergentes. Reconociendo que la sífilis es un patógeno reemergente y que las presentaciones clínicas de varias etiologías infecciosas se solapan, abogamos por una perspectiva más amplia utilizando el enfoque diagnóstico SCORTCH.

·Age-dependent Interactions Among Clinical Characteristics, Viral Loads and Disease Severity in Young Children With Respiratory Syncytial Virus Infection. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(2):116-122, February 2021.

Antecedentes: Las diferencias dependientes de la edad en la presentación clínica y las cargas virales en lactantes y niños pequeños con infección por el virus respiratorio sincitial (VRS), y su correlación con la gravedad de la enfermedad, están mal definidas.

Métodos: Se inscribieron niños previamente sanos <2 años de edad con infección leve (pacientes ambulatorios) y grave (pacientes hospitalizados) por VRS y se midieron las cargas virales mediante reacción en cadena de la polimerasa en hisopos nasofaríngeos. Los pacientes fueron estratificados por edad en 0-<3, 3-6 y >6-24 meses, y se realizaron análisis multivariablesntes para identificar los factores clínicos y virales asociados a la enfermedad grave.

Resultados: De 2014 a 2018, se inscribieron 534 niños con infección por VRS, 130 pacientes ambulatorios con infección leve por VRS y 404 pacientes hospitalizados con enfermedad grave por VRS. La mediana de la duración de la enfermedad fue de 4 días para ambos grupos, sin embargo, las cargas virales fueron mayores en los pacientes ambulatorios que en los hospitalizados (P < 0,001). En los análisis bivariados, las sibilancias fueron más frecuentes en los pacientes externos de mayor edad (>3 meses) que en los pacientes internos (P < 0,01), mientras que la fiebre fue más común en los pacientes internos que en los externos (P < 0,01) y su frecuencia aumentó con la edad. Los análisis ajustados confirmaron que el aumento del trabajo respiratorio y la fiebre se asociaron sistemáticamente con la hospitalización, independientemente de la edad, mientras que las sibilancias en los lactantes >3 meses y la mayor carga de VRS en los niños >6-24 meses se asociaron de forma independiente con una menor gravedad de la enfermedad.

Conclusiones: La edad tuvo un impacto significativo en la definición de las interacciones entre las cargas virales, las manifestaciones clínicas específicas y la gravedad de la enfermedad en los niños con infección por VRS. Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia de la estratificación de los pacientes a la hora de evaluar las intervenciones contra el VRS.

Introducción: Haemophilus influenzae (Hi) causa infecciones leves e invasivas graves, especialmente en niños  menores de 5 años.  El serotipo b (Hib) era muy frecuente antes de la introducción de la vacuna, que en Paraguay se introdujo en 2004.

Métodos: Se estudiaron por métodos microbiológicos convencionales y técnicas moleculares 523 aislados de H. influenzae obtenidos desde 1999 a 2017 y remitidos al Laboratorio Nacional de Referencia de Paraguay.

Resultados: El serotipo más frecuente fue el no-tipable (HiNT), en un 51,8% (271/523), seguido de Hib (43%; 225/523), Hia e Hif (1,5%; 8/523, respectivamente), Hic (1%; 5/523), Hie (0,8%; 4/523) y Hid (0,4%; 2/523). El 48,4% de las infecciones invasivas estaban causadas por HiNT y el 46,1% por Hib. El 88,6% de las cepas procedían de casos de meningitis, el 70,8% de sepsis y el 50,9% de neumonías en niños menores de 5 años.  El 84% (181/217) de las cepas correspondían a enfermedades invasivas causadas por Hib en menores de 5 años,  registrándose la mayor proporción entre 2001-2003. Los biotipos más prevalentes fueron el biotipo I (29%), biotipo II (12%), biotipo III (24%) y biotipo IV (13%). El 13% (68/523) de los aislados fueron resistentes a la ampicilina.

Conclusión: Tras de la introducción de la vacuna frente a Hib en Paraguay, los casos de enfermedad invasiva por Hib disminuyeron en niños  menores de 5 años  y hubo un aumento de HiNT en los mayores de 5 años.  Es necesaria una vigilancia continua para monitorizar la eficacia de la vacuna y desarrollar intervenciones preventivas.

Introducción: En Europa, el H. influenzae no tipificable (NTHi) es la principal causa de enfermedad invasiva por H. influenzae en adultos y se asocia a una elevada mortalidad. El objetivo de este estudio fue determinar si los tratamientos antimicrobianos actuales para la infección por H. influenzae en España son adecuados en función de su probabilidad de alcanzar los objetivos farmacocinéticos/farmacodinámicos (PK/PD).

Métodos: Se obtuvieron de la literatura los parámetros farmacocinéticos de los antibióticos estudiados (amoxicilina, amoxicilina/ácido clavulánico, ampicilina, cefotaxima, ceftriaxona, imipenem y ciprofloxacino) y los datos de susceptibilidad de H. influenzae. Se utilizó una simulación de Monte Carlo para estimar la probabilidad de alcanzar el objetivo (PTA), definida como la probabilidad de que se alcance al menos un valor específico de un índice PK/PD a una determinada CIM, y la fracción acumulativa de respuesta (CFR), definida como la PTA poblacional esperada para una dosis específica del fármaco y una población específica de microorganismos.

Resultados: Independientemente del régimen de dosificación, todos los antibióticos arrojaron valores de CFR del 100% o casi del 100% para todas las cepas, incluyendo BL+, BL- y BLNAR, excepto la amoxicilina y la ampicilina para BL+. Así, si una infección está causada por cepas BL+, el tratamiento con amoxicilina y ampicilina tiene una alta probabilidad de fracaso (CFR≤8%). Para las dosis estándar de amoxicilina, amoxicilina/ácido clavulánico e imipenem, los puntos de ruptura PK/PD fueron coherentes con los puntos de ruptura clínicos del EUCAST. Para los demás antimicrobianos, los puntos de ruptura PK/PD fueron superiores a los puntos de ruptura clínicos del EUCAST.

Conclusiones: Nuestro estudio confirma mediante el análisis PK/PD que, con los antimicrobianos utilizados como tratamiento empírico de la enfermedad invasiva por H. influenzae, cabe esperar una alta probabilidad de éxito terapéutico.

·Year-Round, Routine Testing of Multiple Body Site Specimens for Human Parechovirus in Young Febrile Infants J Pediatr . 2021 Feb;229:216-222.e2.  doi: 10.1016/j.jpeds.2020.10.004

Poner a prueba nuestra hipótesis de que el análisis rutinario durante todo el año de muestras procedentes de múltiples lugares del cuerpo y el genotipado del virus detectado describiría los cambios estacionales, aumentaría el rendimiento diagnóstico y proporcionaría una mejor definición de las manifestaciones clínicas de las infecciones por parechovirus humano (PeV-A) en los lactantes febriles pequeños.

Diseño del estudio El análisis de la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) del PeV-A se incorporó a la evaluación rutinaria de los lactantes de ≤60 días de edad hospitalizados en el Nationwide Children's Hospital por fiebre y/o sospecha de síndrome similar a la sepsis a partir de julio de 2013. Se revisaron las historias clínicas electrónicas de los lactantes que dieron positivo a PeV-A entre julio de 2013 y septiembre de 2016. El genotipado se realizó con RT-PCR específica de tipo 3 y secuenciación.

Resultados De 1475 lactantes evaluados, 130 (9%) dieron positivo para PeV-A en 1 o más sitios: 100 (77%) en sangre, 84 (65%) en un sitio no estéril y 53 (41%) en líquido cefalorraquídeo (LCR). Cinco bebés (4%) fueron positivos sólo en LCR, 31 (24%) fueron positivos sólo en sangre y 20 (15%) fueron positivos sólo en sitios no estériles. El PeV-A3 fue el tipo más común (85%) y el único tipo detectado en el LCR. Aunque la mayoría (79%) de las infecciones se diagnosticaron entre julio y diciembre, el PeV-A se detectó durante todo el año. La edad media de detección fue de 29 días. Fueron frecuentes la fiebre (96%), la inquietud (75%) y la linfopenia (56%). Entre los lactantes con LCR positivo al PeV-A, el 77% no tenía pleocitosis en el LCR. La duración media de la hospitalización fue de 41 horas. Cuatro lactantes tenían coinfecciones bacterianas diagnosticadas en las 24 horas siguientes al ingreso; 40 lactantes tenían coinfecciones víricas.

Conclusiones Aunque son más frecuentes en verano y otoño, las infecciones por VPE-A se produjeron en todos los meses naturales del período de estudio de 3 años. En más de la mitad de los pacientes se detectó el VPE-A en más de un lugar del cuerpo. Las coinfecciones fueron frecuentes. El PeV-A3 fue el tipo más común identificado y el único tipo detectado en el LCR.

Los enterovirus (EV) constituyen el principal grupo causante de infecciones en los humanos. En EE. UU. se calcula que cada año se producen entre 10-15 millones de infecciones, afectando preferentemente a la población infantil y dentro de ella a los menores de un año. Estas infecciones muestran un predominio estacional (primavera/verano) y pueden presentarse como casos aislados o brotes epidémicos1.

En el período neonatal las infecciones por EV pueden adquirirse de forma antenatal (congénita o intrauterina), intraparto (vía ascendente) o posnatal (familiar o ambiental). Estas infecciones se producen alrededor del 12% en el primer mes de vida, y de ellas el 79% serían asintomáticas y el 4% precisarían de ingreso hospitalario1. Según algunos estudios la detección de EV en los primeros 5-10 días de vida del neonato puede considerarse indicativo de infección congénita2,3.

Antecedentes: Las vacunas neumocócicas conjugadas (VCP) provocan una menor respuesta inmunitaria frente a los serotipos portados antes o en el momento de la vacunación (hiporrespuesta) en los lactantes. Los limitados estudios realizados hasta la fecha no permitían obtener una visión completa de este fenómeno. Este estudio, el mayor realizado hasta la fecha con criterios de valoración tanto de la portación como serológicos, trató de aportar información sobre la hiporrespuesta específica del serotipo en relación con el número de dosis de VCP administradas antes de la portación.

Métodos: En un ensayo clínico aleatorio a doble ciego (n = 1754 lactantes), se administró la PCV 7-valente o 13-valente a los 2, 4, 6 y 12 meses de edad. La nueva adquisición se definió sobre la base de hisopos nasofaríngeos a las edades de 2, 4, 6, 7 y 12 meses. Los niveles de inmunoglobulina G específicos del serotipo se obtuvieron 1 mes después de la serie en lactantes y 1 mes después de la dosis para niños pequeños.

Resultados: Se observó sistemáticamente una menor respuesta inmunitaria después de la serie para lactantes y la dosis para niños pequeños en los portadores de los serotipos 6A, 6B, 18C y 19F en puntos temporales predefinidos, con una tendencia similar en los portadores del serotipo 23F. En cambio, la portación de los serotipos 9V, 14 y 19A no afectó en general a las respuestas inmunitarias. En el caso de algunos serotipos, pero no de todos, la hiporrespuesta disminuyó al aumentar el número de dosis de vacuna recibidas antes de la adquisición. Se observó una compleja interrelación entre la portación y la respuesta inmunitaria entre los serotipos de reacción cruzada.

Conclusiones: La hiporrespuesta inducida por el portador a las PCV es común, difiere entre los serotipos y depende del momento de la adquisición del portador y del número de dosis de PCV administradas previamente.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

La proporción de prescripciones innecesarias de antibióticos prescritas en las consultas médicas y los servicios de urgencias de Estados Unidos disminuyó ligeramente, del 30% en 2010-2011 al 28% en 2014-2015. Sin embargo, se produjo un mayor descenso en los niños: 32% en 2010-2011 a 19% en 2014-2015. La prescripción innecesaria en adultos no cambió durante este período.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Introducción

PERTINENT es un sistema piloto de vigilancia activa de lactantes hospitalizados con tos ferina en seis países de la Unión Europea/Espacio Económico Europeo (37 hospitales, siete centros).

Objetivo: Este estudio observacional tuvo como objetivo estimar la incidencia anual de tos ferina de 2016 a 2018 y las respectivas tendencias entre 2017 y 2018. Se describieron los casos de tos ferina, incluida su gravedad.

Métodos: Se desarrolló un protocolo genérico y directrices de laboratorio para armonizar las prácticas entre los sitios. Los casos fueron bebés hospitalizados que dieron positivo a Bordetella pertussis por PCR o cultivo. Los centros recopilaron datos demográficos, clínicos, de laboratorio, estado de vacunación y factores de riesgo/protección. Se estimaron las incidencias anuales de los centros dividiendo el número de casos por las poblaciones de captación.

Resultados: Desde diciembre de 2015 hasta diciembre de 2018, identificamos 469 casos (247 varones; 53%). La mediana de edad, el peso al nacer y la edad gestacional fueron de 2,5 meses (rango: 0-11,6; rango intercuartil (IQR): 2,5), 3.280 g (rango: 700-4.925; IQR: 720) y 39 semanas (rango: 25-42; IQR: 2), respectivamente. Treinta casos (6%) tuvieron una presentación atípica, ya sea con tos o cianosis solamente o con ausencia de síntomas similares a los de la tos ferina. De los 330 casos con información, 83 (25%) fueron ingresados en unidades de cuidados intensivos, incluyendo cinco lactantes fallecidos demasiado jóvenes para ser vacunados. Las razones de tasas de incidencia entre 2018 y 2017 fueron 1,43 en República Checa (p = 0,468), 0,25 en Cataluña (p = 0,002), 0,71 en Francia (p = 0,034), 0,14 en Irlanda (p = 0,002), 0,63 en Italia (p = 0,053), 0,21 en Navarra (p = 0,148) y cero en Noruega.

Conclusiones: La incidencia pareció disminuir entre 2017 y 2018 en todos los sitios menos uno. Una mayor vigilancia de la tos ferina hospitalizada en Europa es esencial para monitorizar la epidemiología de la tos ferina y la carga de la enfermedad.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Artículo que se hace eco de la incertidumbre que se cierne sobre el ibuprofeno en relación a los efectos adversos que puede ocasionar en el curso clínico de las infecciones, sobre todo respiratorias y cutáneas y cuyos gérmenes implicados son SGA, S. pneumoniae y S. aureus.

En las infecciones respiratorias víricas/neumonía y varicela, concluyen, que si se puede hacer una advertencia sobre el riesgo que puede suponer el uso del ibuprofeno en el deterioro del curso clínico de estas infecciones y desarrollo de complicaciones.

Una relación menos clara se produce en las infecciones bacterianas sistémicas no permitiendo definir los riesgos y beneficios sobre su curso y evolución. En esta misma línea se expresan en relación a la COVID-19.

 

 

Actualidad bibliográfica enero 2021

TOP TEN

Introducción: según los estudios disponibles, el consumo de antibióticos en niños es elevado en España. No obstante, puede haber grandes diferencias territoriales incluso entre áreas geográficas pequeñas. El objetivo del estudio es conocer la prescripción de antibióticos en la edad pediátrica y describir sus características en el área administrativa de la Organización Sanitaria Integrada (OSI) Barrualde-Galdakao del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.

Material y métodos: se han estudiado retrospectivamente las prescripciones antibióticas realizadas a niños de 0 a 13 años a lo largo de los años 2015, 2016 y 2017. Los datos han sido extraídos de la base de datos Presbide del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza. Se han determinado tasas de episodios tratados con antibiótico y su prevalencia, así como tipos de antibióticos utilizados.

Resultados: se han analizado 56 974 prescripciones de antibiótico dispensado a 40 824 niños a lo largo de tres años. El número de episodios tratados con antibiótico por 1000 niños/año fue de 465,20. El porcentaje de niños que recibió al menos una dispensación antibiótica/año fue de 30,72. La máxima incidencia de prescripción se dio en niños de uno y dos años (826 y 827 episodios tratados/1000 niños/año respectivamente). El 64,61% de las dispensaciones fueron de amoxicilina.

Conclusión: nuestras cifras de prescripción de antibióticos en niños son elevadas en comparación con los países poco prescriptores del norte de Europa y sensiblemente inferiores a los datos disponibles de estudios hechos en España y de otros países del área mediterránea.

Casos clínicos

La bronquitis bacteriana persistente (BBP) se define como tos húmeda de más de tres semanas de evolución, aislamiento de patógeno en cultivo de una muestra de líquido broncoalveolar y desaparición de la tos con tratamiento con amoxicilina y ácido clavulánico durante al menos dos semanas. Si bien han aumentado el número de casos descritos desde su descripción en 2006, sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada a pesar de que el diagnóstico y tratamiento precoz previenen la progresión a formas más graves, que pueden llegar a ser irreversibles. En la literatura se describen múltiples agentes etiológicos, siendo los más frecuentes Haemophilus influenzae no tipable, Streptococcus pneumoniae y Moraxella catarrhalis. No obstante, no hay ningún caso descrito de Alloiococcus otitidis como agente causal de BBP. Este microorganismo se ha aislado principalmente en patología del oído medio. Se describe un caso de preescolar varón de 30 meses, que tras exploraciones se cataloga como BBP por Alloiococcus otitidis. Se inicia antibioterapia con amoxicilina durante dos semanas y fisioterapia respiratoria. La evolución posterior es favorable.

La trombosis venosa cerebral es una enfermedad poco frecuente y de carácter excepcional. Se trata de una patología probablemente infradiagnosticada y debería incluirse siempre en el diagnóstico diferencial de la hipertensión intracraneal con focalidad neurológica o convulsiones, sobre todo si existen factores de riesgo conocidos. Las imágenes radiológicas son imprescindibles para su diagnóstico. Presentamos el caso de un paciente de 5 años con estrabismo convergente del ojo derecho de 3 días de evolución, en el contexto de otitis medias repetidas del oído derecho parcialmente tratadas con antibioterapia. Exploración patológica donde destacaba paresia del VI par derecho y un tímpano homolateral hiperémico en la otoscopia. Los exámenes complementarios fueron normales, salvo aumento del dímero-D. Las imágenes radiológicas obtenidas con resonancia magnética cerebral en fase venosa confirmaron la sospecha diagnóstica, pautándose anticoagulación, con evolución favorable.
 

Una niña japonesa de 9 meses de edad se presentó con un historial de una semana de fiebre, irritabilidad, conjuntivitis bilateral no exudativa, labios eritematosos y un sarpullido en su brazo izquierdo (Figura). Tras la evaluación de laboratorio, se le diagnosticó la enfermedad de Kawasaki incompleta y fue tratada con éxito con inmunoglobulina intravenosa y aspirina. El sarpullido se resolvió posteriormente en un período de varias semanas.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Un niño de 3 años, previamente sano y bien nutrido, presentó fiebre, dolor abdominal, estreñimiento y distensión abdominal de 15 días de duración. El examen mostró palidez, ausencia de linfadenopatía periférica y una masa firme en las zonas periumbilical y lumbar izquierda. La investigación de laboratorio reveló anemia (hemoglobina 7,8 g/dL) y eosinofilia (recuento absoluto de eosinófilos 3300). Una tomografía computarizada reveló una masa necrótica de conglomerado heterogénea que cubría el yeyuno, el íleon terminal, el colon ascendente y el colon transverso (Figura, A ). La colonoscopia identificó un crecimiento ulceroproliferativo en el colon ascendente y el ciego con estrechamiento luminal (Figura, B). Una muestra de biopsia percutánea guiada por ultrasonografía, obtenida de la masa y las muestras de biopsia endoscópica de la mucosa, mostró tejido de granulación y eosinofilia.

Un niño de 6 años fue admitido en un hospital pediátrico terciario con un historial de dos semanas de fiebre, sudores nocturnos, dolor abdominal bajo y disuria. Los marcadores inflamatorios iniciales eran elevados, pero el urocultivo dio negativo para infección urinaria. El ultrasonido abdominal reveló una compleja lesión de masa hipoecóica que surgía de la pared abdominal anterior, extendiéndose desde el ombligo hasta la pelvis y comprimiendo la vejiga, lo que inicialmente era preocupante por una posible malignidad de los tejidos blandos (Figura 1). Una resonancia magnética urgente mostró una gran (35 × 78 × 44 mm) lesión T1 hipointensa de paredes gruesas, T2 hiperintensa con marcada difusión restringida y ávido realce del borde, consistente en un quiste uracal infectado (Figura 2). Inicialmente fue tratado con antibióticos intravenosos pero se deterioró y finalmente requirió una laparotomía exploratoria y un desbridamiento quirúrgico. Se recuperó completamente con más terapia de antibióticos y permaneció bien en revisión a las 3 semanas.

La invaginación idiopática es una causa común de obstrucción intestinal en los bebés, que se presenta como dolor o masa abdominal refractaria, vómitos, letargo y heces de gelatina de grosella. La enfermedad por coronavirus 2019 no está bien caracterizada en los niños, especialmente en los bebés, pero los síntomas en los niños han incluido náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. De enero a julio de 2020, se informó de la intususcepción en 5 lactantes de 4 a 10 meses de edad que tenían una infección por SARS-CoV-2 confirmada por el laboratorio. Los 5 infantes presentaron heces de gelatina de grosella y al menos otro síntoma abdominal, y ninguno presentó síntomas respiratorios. Cuatro bebés se recuperaron, pero el quinto bebé progresó hasta una enfermedad crítica y la muerte. Aunque no se ha establecido una asociación entre la infección por SARS-CoV-2 y la intususcepción, los lactantes con síntomas consistentes con la intususcepción pueden justificar la realización de pruebas para detectar patógenos virales, incluido el SARS-CoV-2, especialmente si se presentan a la atención médica con antecedentes de exposición al SARS-CoV-2 o con signos y síntomas de COVID-19. Es necesario investigar más para determinar si la intususcepción forma parte del espectro clínico de COVID-19 en los lactantes o es un hallazgo coincidente entre los lactantes con infección por SARS-CoV-2

Para profundizar  

La vigilancia de la incidencia y la gravedad de la tos ferina es clave para controlar el éxito y las deficiencias de los programas de vacunación, seguido de adaptaciones de las recomendaciones si es necesario. En Suiza, la notificación de las hospitalizaciones por tos ferina en niños tiene una larga tradición y se reanudó en 2013 para evaluar los efectos de la inmunización contra la tos ferina en el embarazo introducida en 2013.

Métodos: Desde 2013, se ha informado a la Dependencia de Vigilancia Pediátrica de Suiza de todos los pacientes de menos de 16 años de edad hospitalizados con tos ferina presunta o comprobada. Los datos de los pacientes, que comprenden las características clínicas y epidemiológicas y la confirmación de laboratorio, se evaluaron de manera normalizada y se aplicaron definiciones de casos a todos los casos notificados hasta el final de 2019.

Resultados: Doscientos trece de 294 casos fueron casos válidos de tos ferina. De ellos, 168 (79%) ocurrieron en bebés de menos de 6 meses. La duración media de la hospitalización fue de 8 días (mediana 5, rango 2-47) en general y la más alta en los recién nacidos (14,2 días); el 85% de todos los pacientes tuvieron ≥1 complicación, más comúnmente cianosis y disnea, especialmente en los bebés. En general, la tasa de letalidad fue del 1,4% (8,7% en los recién nacidos). Sólo 4 (2%) de 168 madres de bebés <6 meses habían sido vacunadas durante el embarazo; 14 (12%) de 112 pacientes con registros precisos de inmunización habían completado su serie primaria y estaban al día en cuanto a la edad.

Conclusiones:

A pesar de la disminución de los casos asociados con la introducción de la inmunización contra la tos ferina en el embarazo, el control de la enfermedad sigue siendo difícil, principalmente debido a la falta de vacunación y no al fracaso de la vacuna.  

Introducción: se analizan las características clínicas, pruebas complementarias y tratamientos recibidos por los pacientes con diagnóstico de tosferina que son valorados en Urgencias de Pediatría.

Material y métodos: estudio descriptivo retrospectivo de los casos de tosferina que consultaron en Urgencias de Pediatría de un hospital de tercer nivel entre marzo de 2014 y octubre de 2017.

Resultados: se analizaron 89 casos (55% mujeres) con edad media de 1,67 ± 2,9 años. El 98,9% presentó tos, el 33% gallo inspiratorio y el 34,8% apneas. En el 64% de los casos había entorno epidémico de tos o tosferina. La media de visitas en urgencias durante el mismo proceso fue 1,4. Diagnósticos más frecuentes en la primera visita a urgencias: tos (36%), sospecha de tosferina (22,5%), infección respiratoria de vías altas (19,1%) y bronquiolitis (9%). Ingresaron 56 pacientes (62,9%), con una edad media de 0,38 ± 1,2 años. Se realizó cultivo para Bordetella en 88 casos (positivo para B. pertussis en 38 y B. parapertussis en tres) y reacción en cadena de la polimerasa en 73 (positivo para B. pertussis en 70 y B. parapertussis en tres).

Conclusiones: el diagnóstico de tosferina habitualmente es difícil, ya que la sintomatología inicialmente es inespecífica. El diagnóstico precoz es fundamental para iniciar un tratamiento inmediato y realizar una adecuada profilaxis de contactos.

Antecedentes

Se han notificado pocos casos pediátricos de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) y sabemos poco sobre la epidemiología en niños, aunque se sabe más sobre otros coronavirus. Nuestro objetivo es conocer la tasa de infección, la presentación clínica, los resultados clínicos y la dinámica de transmisión del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2), con el fin de informar sobre las medidas clínicas y de salud pública.

Métodos

Se realizó una revisión sistemática rápida y una síntesis narrativa de toda la literatura relacionada con el SARS-CoV-2 en poblaciones pediátricas. Los términos de búsqueda también incluyeron SARS-CoV y MERS-CoV. Se realizaron búsquedas en 3 bases de datos y en los centros de recursos COVID-19 de 11 revistas y editoriales importantes. Se incluyeron los resúmenes en inglés de los artículos en chino. Se extrajeron los datos y se realizaron síntesis narrativas.

Resultados

Se incluyeron en la revisión 24 estudios relacionados con la COVID-19. Los niños parecen estar menos afectados por la COVID-19 que los adultos por la tasa de casos observada en los grandes estudios epidemiológicos. Los datos limitados sobre la tasa de ataques indican que los niños son igual de susceptibles a la infección. Los datos sobre los resultados clínicos son escasos, pero incluyen varios informes de infección asintomática y un curso más leve de la enfermedad en los niños pequeños, aunque se observan anomalías radiológicas. Los casos graves no se comunican con detalle y hay pocos datos relativos a la transmisión.

Conclusiones

Los niños parecen tener una baja tasa de casos observados de COVID-19 pero pueden tener tasas similares a las de los adultos de infección por SARS-CoV-2. Esta discrepancia puede deberse a que los niños son asintomáticos o tienen una infección demasiado leve como para llamar la atención médica y ser examinados y contabilizados en los casos observados de COVID-19.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

La pandemia de la enfermedad por coronavirus se declaró en marzo de 2020, al acercarse el invierno del hemisferio sur. Australia esperaba la co-circulación del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2, la gripe y otros virus respiratorios estacionales. Sin embargo, las notificaciones de gripe fueron 7.029 (marzo-septiembre) en comparación con un promedio de 149.832 para el mismo período en 2015-2109, a pesar de las pruebas sustanciales. Las restricciones a la circulación dentro y hacia Australia pueden haber eliminado temporalmente la gripe. Otros patógenos respiratorios también mostraron una actividad notablemente cambiada en 2020

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Introducción La enfermedad neumocócica invasora (ENI) puede requerir ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátricos (UCIP). El objetivo de este trabajo es analizar las características epidemiológicas, clínicas y microbiológicas asociadas a la ENI que predisponen el ingreso en la UCIP.

Material y métodos Estudio prospectivo de casos diagnosticados con ENI en tres hospitales pediátricos de Barcelona entre enero de 2012 y junio de 2016. Se analizaron las asociaciones entre el ingreso en la UCIP y las variables epidemiológicas, clínicas y microbiológicas.

Resultados Se incluyeron 263 casos con ENI. El 19% (n = 50) requirió ingreso en la UCIP. El 100% (7) de los pacientes con shock séptico, 84,2% (16) con meningitis y 15,2% (23) con neumonía complicada ingresaron en la UCIP. Las complicaciones más frecuentes fueron pulmonares (35,2%) y neurológicas (39,5%). La razón entre ingreso y no ingreso en la UCIP fue 4,17 veces mayor en los sujetos con enfermedad de base. Los serotipos asociados al ingreso en la UCIP fueron el 19A (23% del total de este serotipo), el 14 (20%), el 3 (17%) y el serotipo 1 (12,5%).

Conclusiones La ENI requiere ingreso en la UCIP en caso de shock séptico y meningitis, no así, de entrada, la neumonía complicada. El porcentaje de ingresos es mayor en los niños con enfermedad de base. El ingreso en la UCIP conlleva una estancia más prolongada, así como complicaciones durante la fase aguda y secuelas, sobre todo, neurológicas. Los serotipos de los pacientes que ingresaron en la UCIP fueron, predominantemente, serotipos vacunales.

Hasta ahora, los datos recogidos en los casos de procesos clínicos provocados por el coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19) en niños sugieren que son cuadros leves en comparación con las infecciones en pacientes adultos; no obstante, se ha informado de casos graves, como el síndrome inflamatorio multisistémico (SIM), que precisa de valoración y actuación de emergencia.

En el contexto de la consulta del pediatra de Atención Primaria y coincidiendo con el inicio del curso escolar, en una época en la que habitualmente aumenta la incidencia de procesos como la gripe, infección por el virus respiratorio sincitial (VRS) y otros cuadros respiratorios, es habitual la demanda por síntomas que pueden hacer sospechar cualquiera de estas infecciones. En este sentido, es importante llegar a un diagnóstico que permita el manejo más adecuado del paciente. Epidemiológicamente, de manera que se pueda disminuir la transmisión comunitaria tomando las medidas adecuadas y clínicamente para así poder ponderar el nivel de gravedad y poner en marcha las actuaciones más adecuadas.

Dado que no existen escalas válidas que ofrezcan un puntaje para valorar cuál es la actuación más adecuada ante la sospecha de una infección COVID-19, planteamos los beneficios de un algoritmo de decisión clínica que tiene en cuenta las connotaciones epidemiológicas, basado en la gravedad clínica, para ofrecer la atención clínica más adecuada a los pacientes                                                                                                                                                                                                                               

Antecedentes: La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) representa una de las principales causas de hospitalización, especialmente entre los niños pequeños. En los países del tercer mundo, la información sobre la etiología de la NAC es escasa. Por lo tanto, los métodos de diagnóstico rápidos y altamente sensibles son cruciales para determinar los agentes etiológicos.

Métodos: Entre marzo de 2016 y marzo de 2017, hemos estudiado prospectivamente los aspectos clínicos, radiológicos, de laboratorio y moleculares de los pacientes con NAC en 2 hospitales de nivel terciario en Santa Cruz de la Sierra, utilizando una reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (RT-PCR) multiplexada.

Los resultados: Se evaluó a un total de 274 niños, con una edad media de 13 meses. Se identificó un agente etiológico en 187 pacientes (68,2%): el 54% (n = 148) eran virus y el 14,2% (n = 39) eran bacterias. La prevalencia de NAC fue mayor entre los niños menores de 2 años (71%; 195/274); el virus sincitial respiratorio (VRS) fue la causa más frecuente en el 22% (60/274), especialmente entre los lactantes, seguido de la gripe (14,5%; 40/274). El Streptococcus pneumoniae representó el 7% del total (19/274), seguido del Staphylococcus aureus (3%;8/274) y del Haemophilus influenzae (1,4%;4/274). En conjunto, estos casos representaron el 79,5% (31/39) de toda la CAP bacteriana. El derrame pleural (PE) complicó la CAP en un 13,8% (38/274), de los cuales 29 eran de etiología bacteriana. La RT-PCR aumentó la tasa de detección de neumococo en un 47%. La coinfección se produjo en 28 pacientes (10%); 26 (9,5%) requirieron cuidados intensivos y 9 pacientes (3%) murieron.

Conclusiones: La RT-PCR aportó un valor diagnóstico adicional a los métodos convencionales, clínicos y de laboratorio. La mayor prevalencia del VSR, la gripe y el Streptococcus pneumoniae revela la necesidad de adoptar medidas preventivas con una mejor absorción de la vacuna y de realizar investigaciones futuras sobre las vacunas contra el VSR.

La presentación clínica de las infecciones por coronavirus humano (HCoV) en los niños varía mucho. Mostramos que los niños con una infección del tracto respiratorio inferior asociada al HCoV tenían con mayor frecuencia un virus respiratorio sincitial codetectado y una mayor concentración de Haemophilus influenzae/haemolyticus que los portadores asintomáticos de HCoV, así como los niños con una infección del tracto respiratorio inferior no asociada al HCoV. La coincidencia viral y bacteriana puede favorecer la sintomatología de las infecciones asociadas con el HCoV, incluida la enfermedad coronavírica de 2019

  •  COVID-19 and Multisystem Inflammatory Syndrome in Latin American Children: A Multinational Study. The Pediatric Infectious Disease Journal. 40(1):e1-e6, January 2021.

Antecedentes: Hasta la fecha, no hay datos completos sobre el COVID-19 pediátrico de América Latina. El presente estudio tiene por objeto evaluar el COVID-19 y el Síndrome de Inflamación Multisistémica (SMI-C) en los niños de América Latina, a fin de planificar y asignar adecuadamente los recursos para hacer frente a la pandemia a nivel local e internacional.

Métodos:  Estudio de cohorte multicéntrico y ambispectivo de 5 países de América Latina. Se incluyeron niños de 18 años o menos con infección por el SARS-CoV-2 confirmada microbiológicamente o que cumplían la definición del SMI-C.

Hallazgos: Se incluyeron 409 niños, con una edad mediana de 3.0 años (rango intercuartil 0.6-9.0). De ellos, 95 (23,2%) fueron diagnosticados con SMI-C. Ciento noventa y un (46,7%) niños fueron admitidos en el hospital y 52 (12,7%) requirieron admisión en una unidad de cuidados intensivos pediátricos. Noventa y dos (22,5%) pacientes requirieron apoyo de oxígeno: 8 (2%) fueron iniciados con presión positiva continua en las vías respiratorias y 29 (7%) con ventilación mecánica. Treinta y cinco (8,5%) pacientes requirieron apoyo inotrópico. Los siguientes factores se asociaron con el ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátricos: condición médica preexistente (P < 0,0001), inmunodeficiencia (P = 0,01), infección del tracto respiratorio inferior (P < 0,0001), síntomas gastrointestinales (P = 0,006), cambios radiológicos que sugieren neumonía y síndrome de dificultad respiratoria aguda (P < 0,0001) y condiciones socioeconómicas bajas (P = 0,009).

Conclusiones: Este estudio muestra una forma generalmente más grave de COVID-19 y un alto número de MIS-C en niños latinoamericanos, en comparación con los estudios de China, Europa y Norteamérica, y respalda la evidencia actual de una enfermedad más grave en niños latinos/hispanos o en personas de menor nivel socioeconómico. Las conclusiones ponen de relieve la urgente necesidad de contar con más datos sobre COVID-19 en América Latina.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Antecedentes: La otitis media aguda recurrente (RAOM) es común en los niños, y puede dar lugar a la perforación espontánea de la membrana timpánica (STMP), cuyo tratamiento suele ser difícil. En las vías respiratorias superiores (URT), los microorganismos residentes desempeñan un papel fundamental en la patogénesis y la prevención de la otitis media, ya que son capaces de inhibir el proceso de colonización y el crecimiento de los otopatógenos. En particular, el Dolosigranulum spp. y el Corynebacterium spp. se han asociado con la salud respiratoria en varios estudios. Este estudio tiene como objetivo comparar tanto la microbiota nasofaríngea de los niños con RAOM frente a los controles emparejados y la microbiota nasofaríngea de los niños con antecedentes de RAOM con STMP.

Método: Se recogieron hisopos nasofaríngeos de 132 niños, con una edad media de 3,51 (2,13-4,72), incluidos 36 niños sanos, 50 con RAOM sin STMP y 46 con RAOM con STMP. Posteriormente se extrajo ADN bacteriano y se amplificaron y secuenciaron las regiones del gen V3-V4 del ARNr 16S de la polimerasa en cadena mediante la tecnología MiSeq de Illumina.

Resultados: Se detectó una mayor abundancia relativa de los géneros Dolosigranulum y Corynebacterium en la nasofaringe de los niños sanos (16,5% y 9,3%, respectivamente) en comparación con la RAOM sin STMP (8,9% y 4,3%, respectivamente) y la RAOM con STMP (5,2% y 2,8%, respectivamente). Se detectó un patrón de disminución de la abundancia relativa de estos 2 géneros fundamentales a través de la gravedad de la enfermedad. En todos los grupos, los géneros más abundantes fueron Moraxella, Streptococcus y Haemophilus, seguidos por Dolosigranulum y Corynebacterium.

Conclusiones: Nuestro estudio proporciona una caracterización de la microbiota URT en niños propensos a las otitis con y sin historia de STMP recurrente, sugiriendo que el papel del Dolosigranulum y el Corynebacterium en la regulación de la microbiota URT saludable debe ser estudiado más a fondo.

·Broad and nonspecific clinical manifestations of SARS-CoV-2 infection in young infants . J Pediatr. 2021; 228, P1-3

El examen sistemático realizado por Mark y otros de los casos publicados de las manifestaciones clínicas de la infección por el SARS-CoV-2 en lactantes menores de 3 meses de edad proporciona un adelanto, una instantánea del conocimiento en este momento. Los datos clínicos de los 63 pacientes incluidos se reunieron predominantemente a partir de informes de casos individuales, con todo el sesgo esperado hacia la publicación de casos inusuales, es decir, que a los médicos que los atendieron les parecieron inesperados según la conversación médica del momento, y a los revisores y editores les parecieron suficientemente novedosos y bien documentados para justificar su publicación. No se puede ni siquiera adivinar si las manifestaciones representadas por sólo 63 casos se encontrarán, con el consiguiente estudio imparcial, como comunes o poco comunes, típicas o atípicas, únicas de este grupo de edad o sin edad. ¿Por qué entonces cotejar? ¿Por qué publicar?

La compilación de casos corrige los errores en las conversaciones médicas y profanas sobre la infección del SARS-CoV-2 en los niños. En primer lugar, la mera recopilación de los casos en niños muy pequeños documenta que este grupo no siempre es asintomático o sólo ligeramente afectado cuando se infecta con el SARS-CoV-2. En segundo lugar, el amplio espectro de manifestaciones clínicas y disfunciones de múltiples sistemas orgánicos descubiertos por sólo 63 pacientes son prueba de lo que "puede suceder" cuando los lactantes pequeños están infectados, y proporcionan un marco de investigación para los médicos que evalúan cualquier enfermedad aguda en este grupo de edad.

·Community-Onset Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 Infection in Young Infants: A Systematic Review. J Pediatr. 2021;228:94-100.e3. doi:10.1016/j.jpeds.2020.09.008

Resumir y evaluar los informes actuales sobre la infección por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) en lactantes de corta edad, iniciada en la comunidad.

Diseño del estudio

Realizamos una revisión sistemática para identificar los informes publicados desde el 1 de noviembre de 2019 hasta el 15 de junio de 2020, sobre la infección por SARS-CoV-2 confirmada por laboratorio en la comunidad en bebés menores de 3 meses de edad. Excluimos los estudios que informaban de la exposición y el diagnóstico de los recién nacidos con la enfermedad coronavirus perinatal 2019 (COVID-19) antes del alta hospitalaria y de la enfermedad de inicio en el hospital, así como los casos diagnosticados clínicamente sin confirmación. Dos revisores independientes realizaron la selección de estudios, la abstracción de datos y la evaluación del riesgo de sesgo. Las variables de interés incluyeron la edad del paciente, la exposición a COVID-19, el historial médico, los síntomas clínicos, las pruebas de SARS-CoV-2, los hallazgos de laboratorio, el curso clínico y la disposición.

Resultados

En total, 38 publicaciones cumplieron los criterios de inclusión, entre ellas 23 informes de casos individuales, 14 series de casos y un estudio de cohortes, en los que se describían 63 lactantes menores de 3 meses de edad con infección por el virus del SARS-CoV-2 confirmada en el laboratorio. La mayoría de los casos fueron de leves a moderados. Se comunicaron hallazgos de fiebre, respiratorios, gastrointestinales, cardíacos y neurológicos. Las anomalías de laboratorio incluían neutropenia, linfopenia y niveles séricos elevados de marcadores inflamatorios y aminotransferasas. Se hospitalizó a 58 (92%) niños, 13 (21%) fueron ingresados en la unidad de cuidados intensivos y 2 (3%) requirieron ventilación mecánica. No se comunicó ninguna muerte.

Conclusiones

Entre los lactantes pequeños con infección por SARS-CoV-2 confirmada en el laboratorio, la mayoría de los casos fueron de leves a moderados y mejoraron con los cuidados de apoyo. Nuestros resultados demuestran la necesidad de un alto índice de sospecha de infección por SARS-CoV-2 en los lactantes pequeños que presentan síntomas generalizados como fiebre o disminución de la alimentación, incluso en ausencia de síntomas respiratorios.

·You say potato, I say tomato: Reassessing severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 viral loads in children . J Pediatr. 2021;228:316-317. doi:10.1016/j.jpeds.2020.09.048

Yonker y otros concluyen que la carga viral nasofaríngea del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) en niños en los dos primeros días de síntomas fue significativamente mayor que en los adultos hospitalizados con enfermedad grave1 ,  3, 4 La carga viral del SARS-CoV-2 es mayor al comienzo de la enfermedad y disminuye con el tiempo, independientemente de la edad o la gravedad de la enfermedad, como sostienen los propios autores (véase la figura 2, C).3,4 Aunque los autores afirman que las cargas virales en los niños eran altas, no superaban los niveles notificados por otros en adultos o niños en puntos temporales similares después del comienzo de los síntomas.5, 6, 7 Inferir cualquier cosa sobre la infecciosidad de los niños positivos para la enfermedad coronavírica de 2019 (COVID-19) es especulativo. Sin embargo, como se considera que una carga viral >5,4 log10 de copias de ARN/mL es necesaria para tener una probabilidad del 5% de recuperar el virus infeccioso, sólo aproximadamente un tercio de los niños con datos cuantitativos de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) eran probablemente infecciosos en el momento de la prueba de PCR8 . Aunque los autores informan de que el 18% de los niños que dieron positivo al COVID-19 no tenían ningún contacto doméstico infectado conocido, los autores no llevaron a cabo un rastreo de contactos y, por lo tanto, no pueden vincular los datos de carga viral con la exposición escolar ni con las tasas de ataques secundarios. Los datos de carga viral del SARS-CoV-2 confirman que los niños tienen la mayor cantidad del genoma del SARS-CoV-2 en sus vías respiratorias superiores al comienzo de la enfermedad y que, al igual que en los adultos, la carga viral en los niños disminuye con el tiempo.

Reply

·Comment regarding pediatric severe acute respiratory syndrome coronavirus 2: clinical presentation, infectivity, and immune responses. J Pediatr. 2021;228:319-320. doi:10.1016/j.jpeds.2020.09.034

En el informe de Yonker y otros, a pesar de haber sometido a prueba a 11 niños asintomáticos con 3 positivos, no hay detalles sobre esta selección de grupos y no hay información sobre la carga viral en este grupo1 . En un estudio se observó una carga viral más elevada en los adultos durante la primera semana de síntomas con una disminución progresiva a lo largo del tiempo, como se observa en el presente estudio en los niños, lo que refuerza el hecho de que la comparación de la carga viral en diferentes etapas de la enfermedad puede ser inadecuada2 . Sin embargo, los estudios muestran que el síndrome inflamatorio multisistémico en los niños es una complicación posterior, con una baja incidencia y mortalidad3,4 .

Los datos sugieren que la mayoría de los casos pediátricos son leves o asintomáticos.5,6 Por lo tanto, debemos ponderar el impacto de la cuarentena en la infancia. Hay cargas psicológicas y físicas impuestas a los niños con el confinamiento en casa y el cierre de la escuela: la falta de interacción niño-niño y los patrones de alimentación inadecuados generan angustia, obesidad/malnutrición, depresión y muchos otros trastornos del comportamiento y del neurodesarrollo. Además, los niños vulnerables, como los expuestos a la violencia y el abuso en el hogar, no tienen un lugar donde refugiarse7,8 . Además, en los países de bajos ingresos, la disparidad socioeducativa puede aumentar, porque no hay un acceso universal a los sistemas audiovisuales o al acceso a Internet; además, algunos niños reciben una asistencia nutricional vital en las escuelas que se ha detenido desde que comenzó la pandemia7.

Para mitigar el impacto psicosocial puede ser necesario estratificar los riesgos de los niños, los maestros y sus contactos en el hogar y localizar a todos los individuos sintomáticos para hacer posible el aislamiento.

Diseño

Estudio prospectivo de observación.

Configuración

Clínica ambulatoria de alergias en España.

Participantes

Pacientes de hasta 14 años con sospecha de alergia a los betalactámicos.

Intervención

Evaluación de la alergia.

Resultados

Costos directos e indirectos de atención médica y no médica.

Principales resultados

El costo total fue de 12 324,25, 308,11 por paciente.

Conclusión

La evaluación electiva de la alergia por sospecha de alergia a los betalactámicos no es costosa y puede reducir los gastos futuros de los antibióticos alternativos, a menudo más caros.

Comentario

Hasta el 10% de los niños están etiquetados como alérgicos a los betalactámicos, pero la gran mayoría de estos niños son capaces de tolerar los antibióticos betalactámicos después de una evaluación de la alergia.

Catalogar de forma incorrecta de alergia a los betalactámicos a los niños va asociado con a varias consecuencias adversas, incluyendo el riesgo de resistencia a los antibióticos.

Como resultado, ha habido un número creciente de iniciativas de salud y políticas para evitar catalogar a los niños de posible alergia a los betalactámicos. Este estudio se suma al conjunto de publicaciones que apoyan esas iniciativas, demostrando que la eliminación de la etiqueta es eficaz en función de los costes cuando se examina el coste de manera sólida (incluidos los costes directos e indirectos de atención de la salud y los costes no relacionados con la atención de la salud), y que reduce los posibles gastos futuros. Es interesante observar que dentro de este estudio, las pruebas cutáneas y las pruebas específicas de IgE contribuyeron a cerca del 10% del costo total. Existe un movimiento reflejado en la literatura pediátrica para apoyar evitar etiquetar a los niños de este tipo de alergia y realizar el estudiomediante una provocación oral progresiva en ausencia de pruebas cutáneas, dada la escasa sensibilidad y la alta tasa de falsos positivos en niños con síntomas cutáneos asociados al tratamiento con amoxicilina.

Antecedentes

Desde 2006, la Nueva Red de Vigilancia de Vacunas ha llevado a cabo una vigilancia activa, basada en la población, de las hospitalizaciones por gastroenteritis aguda (GEA) y las visitas al departamento de emergencias (ED) en 3 condados de los Estados Unidos. Se examinaron las tendencias en la epidemiología y la carga de enfermedad de las hospitalizaciones por rotavirus y las visitas a urgencias desde 2006 hasta 2016.

Métodos

Los niños < 3 años de edad hospitalizados o que visitaron el ED con AGE se inscribieron desde enero de 2006 hasta junio de 2016. Se recogieron muestras de heces a granel y se analizaron en busca de rotavirus. Se calcularon anualmente las tasas de hospitalización y de visitas al servicio de urgencias asociadas al rotavirus, definiendo 2006-2007 como el periodo prevacunal y 2008-2016 como el periodo postvacunal. Se compararon las tendencias del genotipo del rotavirus a lo largo del tiempo.

Resultados

A lo largo de 11 temporadas, se inscribieron 6954 niños con AGE que presentaron una muestra de heces (2187 hospitalizados y 4767 en urgencias). Comparando los periodos anterior y posterior a la vacuna, la proporción de niños con rotavirus disminuyó drásticamente en las hospitalizaciones (49% frente al 10%) y en las visitas a urgencias (49% frente al 8%). En la era postvacuna, se observó un patrón bienal de las tasas de rotavirus, con una tendencia hacia una edad media mayor. G1P[8] (63%) fue el genotipo predominante en el periodo prevacunal, con una proporción significativamente menor (7%) en el periodo postvacunal (P < 0,001). El G2P[4] se mantuvo estable (8% a 14%) en ambos periodos, mientras que el G3P[8] y el G12P[8] aumentaron en proporción de los periodos prevacunal y postvacunal (1% a 25% y 17% a 40%), respectivamente.

Conclusiones

La epidemiología y la carga de enfermedad del rotavirus se han visto alteradas por la vacunación contra el rotavirus, con un patrón de enfermedad bienal, tasas bajas sostenidas de rotavirus en niños < 3 años de edad y un cambio en los genotipos residuales de G1P[8] a otros genotipos.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

¿Se están evaluando las medidas tomadas en los centros educativos para evitar la transmisión del COVID-19 en los mismo? ¿Qué tipos de medidas se han tomado en los distintos países? Intentar responder a estas preguntas es el objetivo de esta revisión, aunque sólo es una base para poder sacar conclusiones en futuras revisiones.

Se incluyeron 42 estudios que evaluaron medidas aplicadas en el ámbito escolar. En la mayoría de los estudios se utilizaron diseños de modelización matemática (n = 31), mientras que en nueve estudios se utilizaron diseños observacionales y en dos se utilizaron diseños experimentales o cuasiexperimentales. Los estudios realizados en contextos reales o utilizando datos reales se centraron en la región de Europa de la OMS (EUR; n = 20), la región de las Américas de la OMS (AMR; n = 13), la región del Pacífico occidental de la OMS (WPR; n = 6) y la región del Mediterráneo oriental de la OMS (EMR; n = 1). En un estudio se realizó una evaluación a nivel mundial y en otro no se informó de datos procedentes de un país concreto o que fueran aplicables a él.

De los estudios incluidos surgieron tres categorías generales de intervención: medidas organizativas para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 (n = 36), medidas estructurales/ambientales para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 (n = 11), y medidas de vigilancia y respuesta para detectar infecciones por SARS-CoV-2 (n = 19). La mayoría de los estudios evaluaron los desenlaces relacionados con la transmisión del SARS-CoV-2 (n = 29), mientras que otros evaluaron el uso de la asistencia sanitaria (n = 8), otros desenlaces de salud (n = 3) y desenlaces sociales, económicos y ecológicos (n = 5). Los estudios evaluaron desenlaces perjudiciales y beneficiosos en todas las categorías de desenlaces.

Se identificó una base de evidencia heterogénea y compleja de medidas aplicadas en el ámbito escolar. Esta revisión es un primer paso importante para conocer la evidencia disponible y servirá de base para la elaboración de revisiones rápidas sobre este tema.

¿Los probióticos consiguen reducir el tiempo de duración de la diarrea aguda? Por el momento esto no está demostrado, pero la heterogeneidad de los estudios analizados impide sacar conclusiones definitivas.

Se encontraron 82 estudios en 12 127 personas (en su mayoría niños) con diarrea aguda. Solo 26 estudios se realizaron en países con un alto número de muertes (de cualquier causa) entre adultos y niños.

Estos estudios compararon los efectos de diferentes tipos de probióticos con ningún tratamiento adicional o con un tratamiento placebo (simulado). El interés se centró en determinar:

- cuántas personas presentaron diarrea durante más de 48 horas; y
- cuánto tiempo, como promedio, duraron los síntomas de la diarrea.

Hubo muchas diferencias en la forma en la que estos estudios se diseñaron y realizaron. En los estudios se utilizaron diferentes definiciones de "diarrea aguda" y "finalización de los síntomas de la diarrea", y se probaron muchos probióticos diferentes. Por lo tanto, no fue posible incluir los resultados de todos los estudios en el análisis.

No se detectó una diferencia entre la administración de un probiótico y la administración de un placebo o ningún tratamiento adicional en el número de niños que presentaron diarrea por más de 48 horas (dos estudios en países de ingresos altos; 1770 niños). No se sabe con certeza si la administración de probióticos afecta al tiempo de duración de los síntomas de la diarrea (seis estudios; 3058 personas). Estos hallazgos no se vieron afectados por la edad, la situación nutricional y socioeconómica, la región o la infección por rotavirus de los participantes, ni por el hecho de que estuvieran tomando medicamentos antibióticos o suplementos de zinc.